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Los Gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy vendieron como un logro de su política exterior los acuerdos de España con Estados Unidos para el incremento de tropas norteamericanas en las bases de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla). Especialmente grave es el permiso para instalar en Rota uno de los nodos principales del denominado “Escudo Antimisiles” (DAM). Pero tanto el Gobierno actual como el anterior tuvieron cuidado de ocultar a la opinión pública los aspectos negativos que tiene tanta complicidad con la presencia militar norteamericana para los irrisorios beneficios que deja.

De momento, la presencia de esas fuerzas extranjeras en nuestro territorio inquieta a los expertos en la lucha antiterrorista dedicados a combatir a los grupos salafistas. Según fuentes de las Fuerzas de Seguridad del Estado, el aumento de la relevancia operativa de ambas bases estadounidenses ha elevado exponencialmente el riesgo de que se produzca un nuevo atentado islamista en territorio nacional, especialmente en las zonas de influencia de esas instalaciones militares.

Como consecuencia, no le ha quedado otro remedio al Ministerio del Interior que tomar medidas (muy costosas) para reforzar la vigilancia de las bases militares señaladas. Esto ha implicado la reordenación de los efectivos del Cuerpo Nacional de Policía y aumentarlos para hacerlos más “visibles”. Acompañado a esto, nuestros servicios de inteligencia se ven obligados a dedicar recursos a intensificar el intercambio y análisis de información antiterroristas con los servicios estadounidenses, los mismos servicios que gracias a Eduard Snowden, sabemos que nos espiaban. Para colmo, los expertos advierten de que podría ser necesario tomar más medidas para tratar de evitar que el terrorismo islámico golpee los objetivos militares de EE.UU. en nuestro territorio.

Morón como base de una fuerza expedicionaria extranjera

La base aérea de Morón de la Frontera, a 100 kilómetros de la de Rota y a 55 de Sevilla, ha sido la elegida por el Gobierno de Obama para un inminente aumento de la dotación de marines estadounidenses de la Fuerza de Respuesta para Crisis en África, la unidad de élite creada por Washington en 2013 para repeler en el menor tiempo posible ataques islamistas como el de su consulado en Bengazi (Libia).

Por supuesto, Rajoy ha dicho “amén” a la petición norteamericana, y si tras aquel atentado, el Gobierno autorizó a establecer en Morón una dotación de 500 marines, tras el reciente viaje a Washington de Rajoy, el Consejo de Ministros autorizó un nuevo aumento de tropas hasta llegar a una fuerza expedicionaria de 850 marines más el personal de base y los escalones de mantenimiento y logísticos. El Gobierno también ha dado su visto bueno a que el número de aeronaves de Estados Unidos en la base suba hasta 16. Esto es convertir a la base de Morón en una avanzadilla para las aventuras belicistas de los Estados Unidos en África.

Fuentes consultadas por Elespiadigital.com entre expertos en seguridad alertan sobre el peligro para las poblaciones cercanas a estas bases, muy protegidas, lo que puede llevar a los terroristas a actuar en las zonas que frecuenten los militares y el personal de las mismas, con el peligro añadido para los ciudadanos españoles en dichas zonas. Pero de esto, el Gobierno guarda un férreo silencio, aunque se le escapara al actual ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz que España sigue expuesta a un ataque del fundamentalismo yihadista y recordando que el nivel de riesgo sigue siendo “alto”.

Lo más grotesco es que tengamos que temer por nuestra seguridad porque las autoridades estén preocupadas por los combatientes retornados de escenarios en conflicto, por su determinación y su experiencia en el manejo de armas y explosivos. El foco que concentra en la actualidad toda la atención de los servicios de información es la guerra de Siria, adonde se calcula que se han marchado una veintena de radicales españoles para alistarse en los grupos islamistas que combaten contra las fuerzas de Bachar Al Asad… la misma oposición a la que el Gobierno español apoya y financia con el dinero de los españoles, aunque quieran distinguir bandas moderadas de radicales. Todos sabemos lo que está ocurriendo en Siria.

Rota y su inútil “escudo antimisiles”

En el caso de Rota, situada a 11 kilómetros en línea recta de la ciudad de Cádiz, su reciente notoriedad se ha debido a la llegada del primer destructor estadounidense de los cuatro que utilizarán en total la base como centro de operaciones en el marco del programa naval del escudo antimisiles de la OTAN. Zapatero pactó en octubre de 2011 con Washington y la OTAN convertir Rota en sede permanente de ese sistema defensivo y el acuerdo fue luego ratificado por el Ejecutivo de Rajoy. El USS Donald Cook fue el primero en llegar el pasado 11 de febrero con 340 tripulantes a bordo y será seguido en junio por el USS Ross y, en 2015, por el USS Carney y el USS Porter. Los cuatro navíos elevarán el número de estadounidenses desplegados en Rota en más de 5.000, sumando militares, familiares y personal civil de apoyo.

El problema para Rota no es sólo el terrorismo islamista, sino la tensión que genera con un país amigo, Rusia, que con toda razón ve en el sistema DAM un esfuerzo de EE.UU. de provocar un desequilibrio estratégico en Europa. La reacción rusa es doble. Una fue anunciada en noviembre de 2011 con la orden del Gobierno ruso de considerar objetivo de sus misiles Iskander las bases e instalaciones del sistema DAM en Europa, decisión de la que ya hemos informado ampliamente en Elespiadigital.com. La siguiente reacción viene provocada por la crisis en Ucrania, que ha elevado la tensión de la OTAN con Rusia hasta niveles no vistos desde la Guerra Fría.

Pero puede ser mucho peor de lo que hasta ahora podíamos suponer. Las alertas saltaron entre los militares de Rota la pasada semana, cuando en plena crisis de Crimea y con el secretario de Estado norteamericano John Kerry en Ucrania, Rusia realizó el lanzamiento de un misil Topol-M, capaz de alcanzar blancos a 10.000 kilómetros de distancia. Esta familia de misiles intercontinentales se ha ido desarrollando, mejorando y aumentando su capacidad con el paso de los años. El último que se ha probado es el modelo RS-12M Topol. El Topol-M combina mayor velocidad que sus predecesores, ojivas nucleares inteligentes capaces de maniobrar en pleno vuelo y contramedidas para esconder las ojivas nucleares entre decenas de señuelos en los radares enemigos.

Según han difundido las propias fuerzas armadas de Rusia, este nuevo Topol va equipado con diversas mejoras que le permiten saltarse cualquier escudo antimisiles. Parte de estos novedosos sistemas de ‘camuflaje’ se encuentran presentes entre otros modernos misiles rusos de última generación, como el Yars, el Rubezh o el Sarmat, que entrará en servicio en 2020. El nuevo Topol es mucho más rápido en su fase de lanzamiento y su trayectoria, sus cabezas nucleares pueden liberarse con mayor antelación, permitiendo que cuando lleguen a la zona donde deberían ser neutralizadas por el DAM estén mucho más separadas entre sí y rodeadas de señuelos. En tercer lugar, las ojivas están diseñadas para poder maniobrar y evitar el impacto contra misiles enemigos. Todo esto, hace inútil la fantasmada del “escudo antimisiles”.

Tal es así, que fuentes de la base consultadas por El Confidencial Digital declaraban en conversaciones entre mandos de la U.S. Navy estadounidense con mandos de la Armada española, en recientes encuentros para tratar oficialmente “asuntos cotidianos de colaboración” en Rota, que “En este momento, vamos por detrás”. El ambiente entre los mandos norteamericanos es de consternación y cierto pesimismo. Pues si los mandos militares estadounidenses están preocupados… ¿qué dice el Gobierno español? ¿Piensa Rajoy decir alguna verdad en su vida y contarle a los ciudadanos de la provincia de Cádiz que en una situación extrema les podría caer un ICBM con 10 cabezas nucleares?

Pero hay una segunda reacción rusa ante la actitud inamistosa del Gobierno español permitiendo el despliegue del DAM en la base de Rota. Es la reacción que según algunas fuentes mostró el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov en su reciente visita a España, donde se reunión con Rajoy, el Rey y la funcionaria de la UE Catherine Ashton. Según las fuentes, Lavrov utilizó su mano de hierro en guante de seda con las autoridades españolas, lo que ha causado alarma en las embajadas norteamericana y británica de Madrid, y cuyos agentes están verificando dichas reuniones.

Al parecer, miembros de la delegación rusa hablaron con funcionarios españoles del Ministerio de Asuntos Exteriores en un discreto restaurante de la calle Alfonso X, muy próximo a la Dirección General de la Policía, en Miguel Ángel, 5. La conversación giró en torno a la autorización española para que la Flota rusa pueda utilizar instalaciones  navales en las Islas Canarias, Ceuta, Melilla y Menorca. El posible acuerdo se enmarcaría dentro de un protocolo político muy ambicioso de ayudas e inversiones económicas, tanto rusas como chinas, en España.

En la actual situación de tensión geopolítica mundial, a nadie se le escapa el interés ruso en el Mediterráneo Occidental. La posibilidad de utilizar el archipiélago canario aparece como lo más preocupante para los agentes británicos y americanos, no menos inquietud ha causado la información sobre Ceuta, enfrentada directamente a Gibraltar. Por el contrario, Lavrov no dudó en mostrar el enfado ruso por la cesión de España a las políticas belicistas norteamericanas, recordando a los políticos españoles y al Rey que Rusia envía un número creciente de turistas a nuestro país, importantes inversiones, centros de negocios y una cada vez mayor interrelación empresarial. Algo que el Gobierno español, en la actual situación de crisis económica, debería valorar. Igual es más rentable que lo que “nos dan” nuestros “aliados” por las bases de Morón y Rota y por seguir soportando el escarnio de Gibraltar.

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