Opinión

Un gobierno de Sánchez e Iglesias no le viene bien a Vox, ya que sitúa al PP como líder de la oposición, ayuda a que Ciudadanos busque un nuevo espacio y genera una lucha cerrada entre las derechas, algo que ya percibimos durante la campaña electoral. Los de Abascal, en ese segmento, son el partido secundario que debe competir con una formación, la popular, con más músculo territorial, tradición, relaciones y poder, y además carece de un discurso que no pueda ser replicado, ya que su animadversión hacia los progres, los independentistas, los menas y el comunismo es fácilmente utilizable por las otras fuerzas de su espacio, y más aún cuando están en la oposición, ese momento en que la dureza no es un problema.

Esteban Hernández

Desde la caída del Muro de Berlín, el mundo ha estado viviendo bajo la hegemonía del liberalismo filosófico, político, cultural y económico. Un sistema imperial oligárquico desigual, que avanza detrás de la máscara de la democracia de masas. Pero el discurso de la clase dominante y los medios de comunicación occidentales ya no pueden ocultar la realidad de esta dictadura sin fronteras ni rostros.

Youssef Hind

Garden Plot es el apodo del plan elaborado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos para enfrentar grandes disturbios civiles internos. Nace a raíz de los graves incidentes raciales que vivió dicha nación durante los años 60 y constantemente se ha actualizado para hacer frente a la fragilidad social del sistema social estadounidense.

José Negrón Valera

Los medios occidentales conmemoran “la caída del Muro de Berlín”, pero no dan cuenta que en tema muros son muchos los que deberían ser demolidos.

Pablo Jofré Leal

La era de retratar a Rusia como el "Imperio del Mal" está llegando a su fin, tal vez no para siempre, pero ciertamente en relación con dos factores a largo plazo. En primer lugar, un cambio en la jerarquía de los objetivos estadounidenses, y en segundo lugar, la reorientación (eventualmente incluso la reorganización) de la Unión Europea.

Konrad Rekas

Los grupos evangélicos son un nuevo actor en la vida política latinoamericana y se han propagado sagazmente en cada país logrando una inédita influencia, ganando terreno al monopolio que había ostentado el catolicismo desde hace siglos. Su poder crece día a día como contracara al avance de los movimientos feministas, de las minorías sexuales e identidad de género, con un discurso conservador, autoritario y totalizador.

Miguel Torres

La legislatura que empieza a gatear no ha nacido con demasiadas expectativas de vida. El preacuerdo Sánchez /Iglesias necesitará para hacerse efectivo el concurso de muchos y muy variados socios adicionales. La posibilidad de un gobierno estable requerirá también algo más que la voluntad expresada ayer por el presidente en funciones y un acuerdo de Presupuestos con socios tan diferentes como los que se prevén no parece que esté, ni mucho menos, a la vuelta de la esquina. La pregunta de cómo hemos llegado hasta aquí no tiene respuesta fácil, pero ayudaría que repasásemos algunas de las características de la nueva política que tienen mucho que ver con esta situación.

Carlos Gorostiza

BUENOS AIRES (Sputnik) — La región de América Latina asiste a diversas revueltas populares causadas por el descontento social ante un proceso de proletarización que ha empobrecido a la ciudadanía, afirmó en una entrevista exclusiva con Sputnik el expresidente de Colombia Ernesto Samper, secretario general de la Unasur entre 2014 y 2017.

Ana Delicado Palacios

La Leyenda Negra establece para la historia del Imperio español un esquema basado en la idea de la ruina perpetua, donde el país se hizo con el cetro mundial a espadazos, violaciones y fanatismo tras hallar por casualidad un continente que sufragó todos sus excesos; y luego se pasó hasta 1898 pagando por sus pecados, sus deudas, su atraso crónico y por haberse enfrascado en una empresa por encima de sus posibilidades. Según esta idea extendida, la prepotencia y la ceguera de España evitaron que pudiera coger el tren del progreso a tiempo, dando la espalda sistemáticamente a sus élites más preparadas: los judíos, los reformistas extranjeros como Esquilache o los afrancesados de José I.

César Cervera

Tendría yo unos diez años cuando me topé con mi primer independentista. Fue en Gandía. Charlaban mis padres con el recepcionista del hotel en que veraneábamos, como buena familia ochentera de clase media, y entonces él lo dijo. “Yo es que no me siento español. No quiero serlo”. Me resultó un poco extraña la expresión. ¿Qué era “sentirse” español? ¿Por qué ese no hombre no quería pertenecer al país que acababa de endosar 12 goles a Malta? Entonces recordé que a mí también había cosas de mi Salamanca que no me convencían del todo. Sobre todo, la gastronomía. Supuse que por tanto yo tampoco me sentía del todo salmantino: no me gustaban ni el farinato, ni el hornazo, ni los chochos. (Todos ellos son alimentos típicos de Salamanca. Los chochos son unos dulces). En eso debía de consistir no querer ser de tu lugar, sí.

Miguel Ángel Quintana Paz

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

El Tiempo por Meteoblue