Opinión

Julio y agosto de 2012 fueron uno de los periodos de mayor enfrentamiento entre el Ejército de Bashar al Asad y los rebeldes. Aunque en aquellas fechas la capital, Damasco, estaba tranquila, los combates se desarrollaban en Alepo, donde tropas de los dos bandos se disputaban a tiros cada calle y cada edificio. Fueron fechas -y lo siguen siendo- donde la información que llegaba a occidente de esa guerra era peor que confusa. Ni el gobierno ni los rebeldes facilitaban el trabajo a los periodistas por lo que las mentiras y las manipulaciones estaban a la orden del día. Para unos, Siria se encontraba bajo la bota de un cruel dictador y un pueblo se había levantado en armas; para otros, mercenarios financiados por potencias extranjeras junto a terroristas islámicos querían derrocar a un presidente que se había mostrado firme frente a Estados Unidos y leal a las luchas palestinas y antiimperialistas.

Por Pascual Serrano

Empecemos por aclarar que en Siria no hay ninguna guerra civil. Los llamados «rebeldes sirios» no reclaman reformas ni acaudillan ninguna «revolución popular». Los llamados «rebeldes sirios» no son sino mercenarios y terroristas reclutados en los parajes más variopintos del atlas, financiados desde Qatar o Arabia Saudita y con frecuencia adiestrados por los propios Estados Unidos, que les llevan prestando apoyo logístico –al igual que Israel– desde que comenzara el conflicto. Enfrente de ellos se halla un régimen de corte dictatorial que, al igual que ocurría con Sadam Husein en Irak o con Gadafi en Libia, se distingue por ejercer la tolerancia con las comunidades cristianas y por defender los barrios en los que se asientan de los sanguinarios ataques de los «rebeldes», que no pierden ocasión de cometer las atrocidades más espeluznantes contra los cristianos. Si esta chusma no hubiese recibido incesantes refuerzos, financiación y suministros de armas desde el exterior, la guerra en Siria habría sido atajada hace tiempo.

Por Juan Manuel de Prada

Buenos Aires.- El joven intelectual argentino Juan Manuel Garayalde, afirma una serie interesante de puntos de vista acerca del mítico Martín Fierro en una entrevista  desde un punto de vista metapolítico y de antropología cultural. Esta obra escrita por José Hernández en 1872, cobra actualidad en el debate sobre las raíces identitarias argentinas y el s.XXI. En la era globalitaria del desarraigo y la uniformidad cultural.

Por José Luis Ontiveros*

A cada salida de tono del alcalde de la colonia lo lamentable es que no haya una contundente respuesta. En este asunto no puede haber  silencios, recreos ni vacaciones para nadie pues se llega a hechos consumados y como dice el refrán quien calla otorga. Mantener la dignidad de España es y debe ser un trabajo de veinticuatro horas al día.

Por José A. Crespo

El 95% de los egipcios respalda el golpe de Estado militar que derrocó al presidente Morsi pero la prensa occidental denuncia con espanto un regreso a la dictadura invocando para ello los muertos civiles de la represión. Para Thierry Meyssan, esa actitud tiene su origen en la visión aseptizada del mundo que se impone a los pueblos de Occidente, los cuales –olvidando las lecciones de su propia Historia– parecen creer que todos los conflictos pueden resolverse de forma pacífica.

Por Thierry Meyssan

La  Alianza del Pacífico (Lima, 2011), promovida por Estados Unidos  y secundado por México, Colombia, Chile y Perú tendría como objetivos a medio plazo aglutinar el Arco del Pacífico para integrar además a Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá e incorporar por último al Mercosur  (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay), siguiendo la doctrina Monroe ”América para los americanos”.

Por Germán Gorraiz Lopez

Este informe refiere a la actuación que está teniendo Médicos Sin Fronteras; que ahora aparece de forma prolífica en los medios de comunicación corporativos dando "información" sobre los supuestos ataques químicos, sin estar presente en el lugar y "olvidando" que quienes hasta ahora han usado armas químicas son los escuadrones de terroristas que asolan el país de Oriente Medio apoyados desde el exterior. Respecto a la actuación de esta organización "humanitaria" en Siria cabe comentar que participó en un tipo de campaña de  propaganda acusatoria contra la supuesta represión hacia los servicios de asistencia médica y los heridos en las manifestaciones, muy similar a la que emprendió Amnistía Internacional contra los mismos cuadros médicos a los que acusó de colaborar en la supuesta persecución. Ni Médicos Sin Fronteras ni Amnistía aportaron pruebas de ello, bien al contrario, los hechos muestran una versión muy diferente a las expresadas por estas poderosas organizaciones respaldadas por el poder económico occidental.

Por Tony Cartalucci

Otra vez tambores de guerra, y son siempre los mismos quienes los percuten. Decía Roger Garaudy que "Occidente es un accidente mortal para la humanidad". Llamo Occidente a la totalidad del territorio sometido a las tres religiones monoteístas. La línea divisoria entre el Este y el Oeste es la frontera de Paquistán con la India. Lo que aquí llamamos Oriente Próximo y Oriente Medio es en realidad Extremo Occidente.

Por Fernando Sánchez Dragó*

Ahora que los gobiernos británico y norteamericano ultiman lo necesario para iniciar una intervención militar en Siria, por lo que ellos vienen en denominar "razones humanitarias" , viene a mi mente, quizá fruto del desconocimiento de la Historia y vicisitudes propias de la política exterior, cosa que se me antoja un mundo extraño, cómo en el Siglo XX dos dirigentes de ambas naciones, W. Churchill y F. D. Roosevelt, bajo una bandera similar a la que hoy enarbolan traicionaron sin pudor las vidas, Historia, sueños, futuro y territorio de una de las naciones más sufridas, valientes y dignas de respeto de toda Europa. Hablamos de Polonia.

Por Francisco Javier Cantelar-Verheyen

Mucho antes que el tristemente célebre ex-presidente George W. Bush ganara la presidencia de los EEUU de manera fraudulenta, diversos intelectuales e analistas políticos nos advertían ya del peligro que representaba para las sociedades civiles la existencia de un Big Brother planetario. Se suponía que este monstruo controlador del pensamiento y de las libertades cívicas fundamentales sólo podía aparecer o existir en un sistema totalitario. Curiosamente Big Brother vive hoy y sigue desarrollándose en un «sistema democrático», en un país que recibe a menudo el calificativo de «campeón de la libertad». En realidad Barack Obama que tanto cambio prometió, no ha alterado ni podrá cambiar nada de esta estructura Big Brother simplemente porque es esta estructura misma quien lo controla. El caso Snowden lo demuestra todo.

Por Pepe Escobar*

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