Opinión

A diferencia de otros años, el telediario del pasado 11 de septiembre no empezó con un recordatorio del atentado de las torres gemelas. Todas las cadenas nacionales (y muchas internacionales) empezaron con una espectacular cadena humana que iba desde un pueblo de Castellón a uno del sur de Francia. Solo los hooligans más sectarios y tuertos pueden negar éxito de movilización de los organizadores (la Assemblea Nacional de Catalunya). En la Vía Catalana participaron unas 400.000 personas de todas las edades, clases sociales, ideologías y pueblos de Cataluña. Esta exhibición de fuerza bajo el lema “Via catalana cap a la independència” supera la manifestación de Barcelona del año pasado (“Marxa cap a la independència”). Otra cosa que llama la atención era el clima popular, festivo y reivindicativo del acto. Salvo incidentes aislados, a lo largo de toda la jornada reinó un ambiente pacífico y democrático.

Por La Casa en el árbol

altParecía que volvíamos a la vieja cantinela de: sin avances en soberanía, no hay avances en cooperación. Sin embargo, la intervención del ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación el pasado 3 de septiembre en el Congreso de los Diputados, tuvo la virtud de ofrecer titulares para todos los gustos. García-Margallo, lejos de asumir como política propia la que rigió en el pasado, reiteró lo que ya había transmitido por escrito a su colega británico, que estaba dispuesto a que “prosigan las conversaciones sobre cooperación regional, siempre que sea de una forma equilibrada –subrayo: de una forma equilibrada- y sin entrar en cuestiones de soberanía, que corresponde tratar exclusivamente a nuestros dos países”.

Por Luis Romero

altEl señor que ven ustedes en la foto se llamó en vida Marcelino Camacho Abad y fue, según se deduce de la información que abre hoy la sección Nacional del diario ‘El País’, un franquista. La foto corresponde a la sesión del Congreso de los Diputados del 14 de octubre de 1977, en la que se debatió y aprobó la Ley de Amnistía.

Por Santiago González

En 1978, Zbigniew Brzezinski, ex-asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca bajo la presidencia de Jimmy Carter, declaró en un discurso:"Un arco de crisis se extiende a lo largo de las costas del Océano Índico, con frágiles estructuras sociales y políticas en una región de importancia vital para nosotros que amenaza con fragmentarse y el caos político resultante podría ser ocupado por elementos hostiles a nuestros valores y amables con nuestros adversarios", esbozo de una teoría que terminó de dibujar en su libro “El gran tablero mundial. La supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos” (1.997), considerada la Biblia geoestratégica de la Casa Blanca y libro de cabecera de las las futuras generaciones de politólogos.

Por Germán Gorraiz López

Primero fue Irak, donde su antiquísima minoría cristiana (caldeos y asirios, principalmente) se encuentra al borde de la extinción tras años de ocupación militar, guerra civil, y la violencia indiscriminada desatada contra tal por los grupos terroristas islamistas (mediante secuestros y asesinatos, destrucción de lugares de culto y propiedades de cristianos, su expulsión por la fuerza de aldeas y ciudades, etc.). Una situación desencadenada, no lo olvidemos, por la inoportuna intervención yanqui y sus ocasionales aliados, quienes -acaso enmascarando crematísticos intereses petrolíferos de poderosas multinacionales- pretendieron imponer una democracia a lo “occidental” tras el derrocamiento y ejecución de Sadam Husein.

Por Fernando José Vaquero Oroquieta*

Cualquier nacionalista vasco o catalán tacharía de traidor a todo vasco o catalán que no proclamara su voluntad de defender a Cataluña o al País Vasco. Pero esos mismos ciudadanos que veneran los símbolos y las banderas de su comunidad arrojarán al infierno a cualquiera que se atreva a expresar la necesidad de defender a España. Creo que merecería la pena reflexionar sobre cómo se explica que una transición modélica haya devenido, en apenas 30 años, en una crisis política e institucional tan profunda que defender en España lo común, lo que nos une, el Estado, merezca casi siempre la descalificación o el adjetivo de “centralista”, cuando no de “carca”. En suma, cómo hemos llegado a esto.

Por Rosa Díez

altA falta de unos días para celebrar la Hispanidad, estamos inmersos, como nación, en una crisis que en ciertos aspectos no deja de ser recurrente. La economía, la política, la unidad de España. Sólo que esta vez, parece ser que sí nos aceramos a un escenario de cambio, a un punto a partir del cual el orden de las cosas no seguirá igual.

Por Germán Martín Rais

altUno de los efectos indirectos de la guerra de agresión contra Siria ha sido la entronización internacional de la guerrilla de resistencia libanesa. Algunos se las prometían muy felices y apostaban todo que fenecerían sepultados compartiendo fosa con Assad y la Siria independiente y soberana. Pero nada más lejos de la realidad. Dejando al lado las hipérboles propagandistas de Israel, que sitúan a Hezbollah como una potencia misilística a nivel mundial, es cierto que participar en una contienda internacional de esta magnitud le ha conllevado la puesta a su disposición de armamento convencional moderno y competitivo con el que jugar a futuro más activamente, si cabe, su rol en la defensa de Líbano. Sin embargo, el refuerzo de la guerrilla libanesa va mucho más allá de las armas y las municiones que ha podido obtener de Siria, Irán o incluso de occidente a través del Ejército «Libre Sirio», Hezbollah se ha convertido por méritos propios en un actor regional de primera magnitud.

Por Juan Luís González

Los objetivos de los separatismos son algo sumamente confuso. Separarse para generar qué cosa, sería la pregunta. Cuando las Provincias Unidas del Río de La Plata se disolvieron, se generaron varios países que en realidad empequeñecieron un proyecto continental sobre una base federal, semejante a la de la de los EEUU antes del triunfo yanqui en la guerra de secesión. Los grandes espacios difícilmente tengan una constitución unitaria.

Por Juan Pablo Vitali

Buenos Aires. En los diversos registros sobre la literatura argentina, y de la Región Austral, se hace notar -en entrevista para "Vértigo- la voz rebelde y precisa  del escritor  argentino Juan Pablo Vitali,  quien siendo un “outsider ” se atreve a trazar un decaimiento de su empuje creativo, remarcando la influencia europeísta, en un proyecto de peculiar criollismo opuesto a la raíz cosmopolita de Sarmiento  y afirmando una visión original  e inimitable de Argentina. Estima, así, que sólo por la asistencia espiritual de pueblos iberoamericanos Argentina entenderá a Borges y a Perón.

Por José Luis Ontiveros*

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