Opinión

El lunes pasado fue un gran día para Crimea, aunque no para los nazis de Kiev. El referéndum fue unánime, pero absolutamente limpio y democrático. Una aplastante mayoría de ucranianos quieren ser parte de Rusia, a la que han pertenecido desde que los zares acabaron en 1783 con el Kanato de Kiev, vasallo musulmán del Imperio Otomano desde 1441. Y, por otro lado, ¿quién puede tachar el referéndum de inconstitucional, cuando los golpistas de Kiev han derribado por la fuerza a un Gobierno legítimo y han suplantado la Constitución de Ucrania por la fuerza de los hechos consumados?, ¿qué ley internacional se ha violado en Crimea? Claro que, para la escoria de informadores a que estamos acostumbrados en España, que un ruso quiera ser ruso, o un español, español, es puro fascismo.

Por Roberto Centeno*

¿Recuerdan ustedes el magnífico discurso de George Bush en ocasión del referéndum de Gibraltar el pasado 2002? Seguro que sí, pues a la calidad literaria de su texto se añade el valor emocional para todos los españoles. Es el llamado “Discurso de Galveston”, pues en esa ciudad se pronunció.

Por José Zorrilla

Que un Presidente de una Comunidad Autónoma sea un delincuente y no acate la Constitución ni legislación vigente alguna, poniendo en peligro el Estado, no es problema que obligue al Gobierno de la Nación a tomar medidas.

Por Silvestre

altLa región de Crimea abandona Ucrania para incorporarse a la Federación de Rusia. La prensa comercial y las capitales «occidentales» gritan invasión y abuso militar por parte de Moscú, sin embargo, estos «occidentales» fomentaron y aceptaron últimamente la partición de Yugoslavia, la exclusión de Kosovo del territorio de Serbia, el referéndum de las islas Malvinas, la partición del sur de Sudán. Moscú con el respaldo de las poblaciones locales de Crimea ha respondido de manera inteligente, sin ningún disparo o ataque militar, a las provocaciones occidentales que apoyan abiertamente a las facciones neonazis y otras obscuras fuerzas de derechas nacionalistas que han tomado el poder en Ucrania por la fuerza, con el apoyo de la OTAN. A continuación el análisis de nuestro colega Pepe Escobar.

Por Pepe Escobar

 

Pero de qué se escandalizan cuando dicen que se escandalizan de la intervención rusa en Crimea. A juzgar por las declaraciones del presidente de los EEUU, de los dirigentes europeos y por supuesto también de toda una galería de analistas, expertos y tertulianos de eso que llamamos Occidente, nos enfrentamos a un caso, sin precedentes, de violación del derecho internacional y por tanto merecedor de respuesta adecuada, en forma de sanciones, por parte de La Comunidad Internacional. O sea que se trata de defender la legalidad o por expresarlo más filosóficamente de una especie de imperativo moral que nos obliga a actuar. Y la verdad es que planteado así no quedaría más remedio que suscribirlo.

Por Teresa Aranguren*

¿Cuándo se ha visto a los soldados del Tío Sam entrar en cualquier sitio sin disparar a mansalva sobre todo lo que se mueva? Comparada con esa metodología wasp, armada hasta los dientes sobre gente depauperada, la entrada en Crimea ha sido ejemplar. Ni un solo tiro. Los únicos dos muertos ucranianos han sido bajo balas y condiciones aún por investigar.

Por Ignacio Castro Rey

altEl plebiscito crimeo, que llevó a la independencia de esa península de Ucrania y su posterior adhesión a Rusia, agudizó polémicas en España en torno al referéndum de autodeterminación de Cataluña que las autoridades de esa autonomía aspiran celebrar el 9 de noviembre de este año. Los dirigentes políticos españoles se dividieron en dos grupos: los que ven el paralelismo entre Cataluña y Crimea y los que lo niegan.

Por Víctor Cheburashkin


El peligro existe… ¿Qué digo? La masacre ya ha comenzado. Ya han empezado, como en Kosovo, a mutilar, decapitar y ejecutar de un tiro en la nuca a los habitantes de pueblos enteros. Y entonces, sí, tenemos buenas razones para intervenir y detener la carnicería (…) Será precisamente al dejar el regazo ucranio cuando algunos de los mencionados crimeos – y pienso en primer lugar en los tártaros – correrían el riesgo de ser asesinados”. Así se explicaba en un reciente artículo (publicado en España por El País) el millonario y filósofo Bernard-Henry Levi (“BHL”, marca registrada) sobre la crisis en Ucrania. Cabe suponer que se ha quedado a gusto. Ser capaz de deslizar – con subterfugios de retórica alambicada – una patraña de gran calibre y conseguir que los medios internacionales la recojan tiene que producir un gozo megalómano. Y si con ello además hace lo mejor que sabe hacer, incitar a la guerra, entonces tiene que ser el clímax.

Por Adriano Erriguel

La capacidad de adquirir nuestra cultura no prejuzga de qué cultura se trata. Las culturas varían dice Gellner, de una comunidad a otra y también pueden cambiar con gran rapidez dentro de una comunidad particular. Tenemos constancia en España que las sociedades pueden cambiar de idioma por decisión “colectiva”, por motivos políticos como ocurre en Vascongadas y Cataluña. Gellner pone el ejemplo de una comunidad del Himalaya dedicada al comercio, tras llegar a la conclusión de que el futuro pasaba por integrarse en el estado hindú nepalés y no ya por la cultura, antaño prestigiosa, tibetano-budista del norte, decidió cambiar su propio idioma tribal por el nepalés y trocar el budismo por el hinduismo.

Por Enrique Area Sacristán*

Este artículo nace, a criterio del autor, por la inquietud general del colectivo de Reservistas Voluntarios (RV de aquí en adelante) en España a consecuencia de las no renovaciones de muchos de éstos por parte del Ministerio de Defensa, por una Ley que no advirtió ésta penosa situación propiciada por la crisis económica, y por empezar a parecer que pueda haber cierto abandono o quizás poca voluntad de modificarla, teniendo éste mencionado colectivo en numerosas ocasiones, aunque de forma individual, que evitar su propio cese con contenciosos-administrativos y demás artimañas legales.

Por Santiago Mataix*

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