Por Juan A. Aguilar*

Esta es la historia de tres perroflautas rusas, aparentemente inocentes, que deseando mostrar su “compromiso social” y sus “valores artísticos” han sido protagonistas de una nueva maniobra de intoxicación dirigida contra el Gobierno que preside Vladimir Putin, auténtica pesadilla de las castas políticas que mandan en las potencias occidentales. Aunque parezca mentira, con lo que ya hemos vivido los ciudadanos del “mundo libre”, estas “historias” de diseño siguen encontrando eco social gracias a la complicidad de determinados agentes sociales y culturales, siempre dispuestos a dejarse manipular por los guionistas de los estudios “Washington D.C.”.

Un montaje sensiblero apoyado por el coro de siempre

En la mañana del pasado 21 de febrero, con el rostro cubierto por gorros agujereados a modo de pasamontañas y vestidas con llamativas prendas, Nadia Tolokónnikova, María Aléjina y Yekaterina Samutsévich se subieron al altar de  la catedral ortodoxa de Cristo Salvador de Moscú y entonaron unas coplas contra Vladímir Putin, su relación con la Iglesia Ortodoxa rusa y ofendiendo las creencias cristianas.

En su “aventura” fugaz, apenas llegaron a articular media estrofa. Se las oyó decir: "Madre de Dios, echa a Putin" y también "madre de Dios, hazte feminista". Y repetir: "mierda, mierda, mierda de Dios". Las personas que estaban en el templo, entre ellas la limpiadora de la cera de los candelabros, un vigilante de una empresa de seguridad, un seminarista a cargo del altar y un feligrés que entró a comprar un objeto de culto, neutralizaron a las Pussy Riot y las echaron, tras despojarlas de sus máscaras, tal como relatan los testimonios recogidos en el acta de acusación. El texto afirma que las mujeres actuaron de forma organizada y premeditada, movidas por el odio religioso. La acusación habla de 'blasfemia', 'sacrilegio' y 'ataque al carácter sacramental del secreto eclesiástico'.

Su abogado, un tal Mark Feigin, afirmó que dichos delitos no están tipificados en el código penal de la Federación Rusa, que oficialmente es un Estado laico. "El acta de acusación refleja una realidad política, no jurídica ni penal", señaló Feigin. Cree que Putin en persona está en el origen de la severidad empleada con ellas.

Ellas también se intentaron defender de las acusaciones. Aléjina ha manifestado que el fiscal trata de excluir lo esencial del tema, que es su parte “política y creativa”. Tolokónnikova ha reconocido que cometió un delito, pero ha rechazado los motivos de odio religioso.

Al juzgado, además de numerosos periodistas, han acudido decenas de “partidarios” de las “Pussy Riot” y otras tantas decenas de activistas religiosos que apoyan la acusación. La vista de la causa ha discurrido a un ritmo acelerado y con una cobertura televisiva en directo realizada desde la página web del juzgado en colaboración con la agencia gubernamental Ría-Nóvosti. Esa cobertura se ha interrumpido cuando la juez ha satisfecho la petición de la acusación pública y ha permitido sólo la permanencia de la prensa escrita.

Al margen de consideraciones religiosas, morales o estéticas, el caso ha dividido a la opinión pública entre partidarios de castigarlas con severidad o de una sanción administrativa, a lo sumo. De hecho, incluso Putin, el agraviado en este caso, declaró “No pienso que deben ser juzgadas con severidad”. Según el jefe de Estado, las integrantes habrían podido recibir una sentencia mucho más dura por insultar a los creyentes en Israel o en los países islámicos. De estas declaraciones, claro está, la “prensa libre” no ha dicho nada.

Finalmente, el pasado viernes la justicia rusa declaró culpables de vandalismo a las tres jóvenes del grupo punk. La juez Marina Syrova retomó en gran parte los argumentos de la fiscalía, que había pedido tres años de reclusión y, finalmente, se han quedado en dos, que sin duda serán apelados.

Desde que comenzó está cutrez se desató la “campaña mundial de solidaridad” habitual contra unas “prisioneras de conciencia” al gusto de las élites occidentales. Así, la cantante estadounidense Patti Smith apoyó a las detenidas. En su concierto en Oslo, la cantante dijo que las chicas solo son culpables por ser jóvenes, guapas y seguras de sí mismas y mostró una camiseta con la inscripción “Putin se meó encima. Liberar a Pussy Riot”.

Anteriormente músicos como Red Hot Chili Peppers, The Who, Franz Ferdinand y Pet Shop Boys así como Adam Horowitz (Ad Rock) de Beastie Boys, Sting, Madonna, Peter Gabriel y otros manifestaron su apoyo a las cantantes del grupo.

Los medios occidentales, en la vanguardia del montaje, no perdieron tiempo y se fueron a entrevistar a las integrantes de la banda punk que están en libertad. Entre otras, concedieron una entrevista al diario británico The Guardian. Las chicas vistieron las mismas máscaras multicolores y trajes con los que las integrantes del grupo cantaron en la Catedral de Cristo Salvador en Moscú. Según ellas, más de diez personas integran el grupo. Las componentes de Pussy Riot a menudo intercambian sobrenombres para no revelar su identidad, lo que no parece algo muy habitual entre los artistas de moda.

La edición hizo hincapié en la declaración de Belka según la cual “Putin tiene miedo de la gente”. Curiosamente, ya ha habido “tiempo” de producir un documental sobre la “persecución” a las “artistas”. Documental en el que se compara a Nadezhda Tolokonnikova y a su marido Petr Verzilov con Sartre y Simone de Beauvoir. No se puede tener mayor desvergüenza.

Por supuesto, no podían faltar las “organizaciones serias”, bien subvencionadas desde cloacas inconfesables de la capital norteamericana. Así, Amnesty International ha declarado a las tres integrantes de Pussy Riot “prisioneras de conciencia”. Aunque a nadie medianamente informado extraña ya la actitud de la conocida ONG, son decenas de miles los incautos que siguen financiando ese chiringuito al servicio de los poderes mundialistas. Más le valdría a Amnistia Internacional concentrar sus esfuerzos en Assange y sus amigos, que sí sufren una persecución en toda regla (ver en esta misma publicación las últimas palabras del fundador de Wikileaks), por no hablar del genocidio que sufren los cristianos en casi toda África o, más cercano, los miles de vascos que en España han tenido que abandonar su tierra por el acoso terrorista de ETA y su entorno.

Las tres “artistas”

Pero ¿quiénes son las ahora admiradas “superestrellas” "Coños Revueltos"? Desde luego, un grupo musical no son. Un periodista británico que ha seguido el caso es clarificador: “no producen música, ni cantan, no tienen colorido, nada, rien, nada. ¿Cómo pueden ser descritas como "artistas"?".

De hecho… no han sacado nunca un disco. El primer sencillo ha sido producido por el diario británico The Guardian y, según algunas informaciones, pagado por el Departamento de Estado de EEUU. ¿Curioso, verdad?

Incluso, para aquellos que tienen estómago para la obscenidad y la blasfemia, que admiran el Notre Dame por Fleurs de Jean Genet, son tajantes: nunca los “Coños Revueltos” han compuesto nada de valor. Chris Randolph las ha defendido en Counterpunch, comparándolas con "el polémico Letov Yegor". Pero es una comparación engañosa. Letov escribió poesía, llena de obscenidad, pero todavía era poesía, mientras que estas chicas no tienen más que relaciones públicas.

Los “valores artísticos” de estas tres chicas son para partirse de risa. Por ejemplo, robaron un pollo congelado de un supermercado y lo utilizaron como consolador, filmaron el acto, lo calificaron como "arte" y lo publicaron en su web (todavía está allí). Sus otros logros artísticos fueron una orgía en un museo y la exposición de un pinchazo a un pene erecto. Incluso estas “piezas artísticas” no son originales. Un artista de origen judío ruso, Plucer-Sarno de Mevaseret Sión, las ha acusado de que la idea, el diseño y los derechos de autor son suyos, por los que obtuvo un premio importante en Rusia. Plucer describió al grupo como "provincianas ambiciosas de fama",… o algo peor.

El manager de los “Coños Revueltos” es un coleccionista de arte judío-ruso, empeñado en acciones artísticas anti-cristianas con gran carga sensacionalista. Su problema es que era difícil de provocar la reacción de la Iglesia Ortodoxa. Los “Coños Revueltos” hicieron dos intentos de provocar la indignación del público en la segunda catedral de Moscú, la antigua Catedral Elochovsky; las dos veces fueron expulsadas pero no detenidas. La tercera vez, fue más difícil, se fueron a la Catedral de San Salvador, que fue demolida por Lazar Kaganovich en 1930 y reconstruido en 1990, con mayor carga de blasfemias y obscenidades, y aún así se les permitió vivir en paz. La policía hizo todo lo posible para evitar la detención, pero no tuvo otra opción después de que las “artistas” subieran un video en que aparecen en las catedrales, con una banda sonora obscena.

Cuando se produjo la detención, la “oposición” anti Putin saltó como un resorte, a pesar de que uno de sus líderes carismáticos, el poeta Eduard Limonov escribió que la oposición cometía un error apoyando al grupo, ya que les enfrentaba con la opinión pública y abría un abismo entre las masas y la oposición. Pero su voz clama en el desierto, y el resto de la oposición felizmente abrazó la “causa”, tratando de convertirla en un arma en contra de Putin.

Los medios de comunicación y los gobiernos occidentales han usado este caso de “vandalismo” y cutrez para atacar a Putin. Y hasta un editorial de The Guardian llamó al presidente ruso a renunciar. Lo cierto  es que los impulsores invisibles que están detrás de estas "listas" las querían tener en la cárcel, y así lo hicieron.

Ahora, ya sabemos el resto del guión… Con el apoyo de Madonna y del Departamento de Estado norteamericano, es probable que dejen la cárcel, tengan lista una gira mundial y sesiones de fotos en la Casa Blanca. De momento, ya se registró su nombre como marca y se comenzó a emitir licencias. Y sus competidores, el grupo "Femen" (cuyo arte está en mostrar sus tetas en lugares inusuales) buscó “adelantarse” a los “Coños Revueltos”  intentando talar una gran cruz de madera instalada en memoria de las víctimas de Stalin. Lo que nos espera con tanto “arte”…

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

El Tiempo por Meteoblue