Libros Recomendados

 

Por Cristina Sánchez*

Este es el resumen, en esencia, de un telediario cualquiera –en este caso español-, de la Europa libre y democrática, a propósito de un análisis retroactivo de lo que viene denominándose “crisis”, -eufemismo de “golpe de estado”-, en Ucrania. Más abajo analizaremos algún “hecho” que se le ha ido pasando por alto a la prensa libre occidental. Y contestaremos a preguntas que los comunicadores libres han desdeñado. Preguntas, por otro lado, bastante básicas en la profesión, léase: “¿Quién?”, “¿qué?”, “¿cómo?”, “¿dónde?”, “¿cuándo?” y sobre todo, “¿por qué?” y “¿para qué?”. Un detalle de nada.

Reza la prensa libre: la población de Ucrania salió a protestar a la plaza de Maidán, después de que el Gobierno desoyera las proclamas de la oposición, que quiere pasar a formar parte de la Unión Europea. Las protestas se recrudecieron cuando el presidente Yanukovich renovó el contrato de gas con Rusia. Por lo que Yanukovich tuvo que huir del país a las regiones fronterizas con Rusia, acusado de la matanza de los manifestantes de Maidán. A continuación, Rusia envía camiones llenos de soldados con uniformes sin distintivos para invadir la península de Crimea… Hoy, ocho de marzo, las mujeres ucranianas protestan al paso de los vehículos militares rusos. Mientras tanto, Timoshenko, liberada por el nuevo gobierno de Ucrania de la prisión en la que se encontraba, participa en la elección de los nuevos dirigentes populares europeos. Al tiempo, los médicos alemanes deciden si la operan de una lesión o le aplican un tratamiento menos invasivo. Los acontecimientos se suceden en un clima algo crispado, y los EEUU, muy preocupados por la integridad de Ucrania, deciden imponer sanciones a Rusia por la invasión de Crimea.

“¿Quién?”, “¿qué?”, “¿cómo?”, “¿dónde?”, “¿cuándo?”, “¿por qué?” y “¿para qué?”

Puede que a usted, señor lector, esta versión “oficial” de la Europa “libre”, ofrecida por las cadenas estatales y los grandes empresarios de la comunicación sobre los acontecimientos, le produzca rubor. No es una versión ligth –que contiene el 50% menos de los datos a reseñar- o edulcorada, al gusto de esta Europa surgida del nuevo orden mundial y obediente a su amo, es, simplemente, falsa. Si las consecuencias no fuesen un insulto descarado e intencionado a la inteligencia de los europeos, sería únicamente una versión embustera y mentirosa que no da fe de los hechos acaecidos en los últimos meses en la región oriental de Europa. Sin embargo, estamos hablando, además, de una versión ideológica con una pretensión clara: la de servir a los intereses imperialistas del atlantismo, EEUU y Europa, a través de una estrategia determinada, orquestada con los dueños de los mass media –cada vez más concentrados, condensados y solidificados en menos manos, así como ocurre con el dinero-, operando como una herramienta más al servicio del Sistema establecido, el del nuevo orden mundial y la apología de las democracias occidentales realmente existentes.

Veamos algunos hechos que podríamos aportar para completar, limar, perfilar, la versión oficial del Occidente libremente postrado ante el liberalismo capitalista e imperialista, ante el juez del mundo… los EEUU. Ante los que deciden qué está bien y qué está mal en el resto del planeta Tierra –y me quedo corta-, mientras en su casa no han conseguido poner en marcha, por ejemplo, un sistema nacional de salud que ampare a todos sus ciudadanos, o la disminución de las desigualdades entre negros, latinos y blancos oriundos… a no ser ese uno por ciento, aproximadamente, de negros y latinos que son multimillonarios.

Sobre el “euromaidán”

Sobre los manifestantes de Maidán, la versión oficial olvida, aplicando cierto sesgo ideológico, que, los asistentes a la plaza ucraniana de la Independencia eran ultras, descerebrados, fuertemente armados, entrenados y extremadamente violentos. Olvida un hecho que quedó en la retina de muchos de nosotros, la visita de la vicesecretaria de Estado estadounidense para asuntos Europeos, Victoria Nuland, repartiendo panecillos entre los manifestantes, cual ONG andante, o la visita del senador ultraderechista americano, John Mc Cain, partidario de la intervención militar estadounidense en Ucrania, según ha manifestado en el Senado de los EEUU. Ante este desafío, ante este intrusismo, ante esta injerencia, vil, -quizá debería repartir panecillos por el Bronx de Nueva York, por poner un ejemplo-, Yanukovich pierde el control de los acontecimientos cuando decide, con el fin de no contrariar a Occidente, no hacer el uso que se requiere en estas ocasiones de sus fuerzas de seguridad, esto es, usarlas más allá de su mera presencia. Durante días, se ve cómo éstas son atacadas, con resultado de muertos y heridos de diversa consideración. Finalmente, el Presidente electo, decide retirar las fuerzas especiales ucranianas, dejando desprotegido por completo, en todo caso, a todos aquellos ciudadanos que no estaban –ni se les esperaba-, en la plaza de Maidán. Que suponemos que alguno habría, pues Kiev es una ciudad de unos dos millones de habitantes.

En cuanto a la decisión de renovar el contrato de gas con Rusia, la versión oficial de la prensa libre olvida comentar que, el Estado ucraniano debe en estos momentos 1.8 millones de dólares a Grazpom, la compañía rusa que proporciona gas a Ucrania, a precios que en Occidente no podemos ni soñar. Y que es un suicidio económico que un presidente deje pasar este contrato, pues se debe a su pueblo y sus votantes. Luego es Rusia quien, a pesar de la deuda, decide seguir confiando en el que considera un país hermano, donde, además, conviven muchos rusos. –más de uno y más de dos no habría tenido que apagar su calefacción este invierno, como ha ocurrido en España, si pudiera pagarla a esos precios. Analizar estos hechos podría ser muy interesante para el pueblo que escucha el telediario masivamente. Quizá no tanto para el Poder establecido.

La versión oficial olvida, también, que Yanukovich huye de Kiev al día siguiente en el que, siguiendo los dictados de Occidente y EEUU, o al revés, el burro delante, se ha prestado a firmar una tregua (21 de febrero) para convocar elecciones anticipadas. Nosotros sí nos preguntamos, ¿qué sentido tiene? podría no haber aceptado esa tregua, -es un Presidente electo, democráticamente-, así como podría haberse negado a retirar sus fuerzas especiales. Cosa que a ningún analista, expertos libres donde los haya -con la cantidad de ellos que tenemos en Occidente, cobrando sueldos de ministro-, se le ha pasado por la cabeza. ¿A quién le interesaba realmente romper la tregua, al saberse, tras las gestiones entre EEUU, Europa y Ucrania, que Yanukovich había aceptado lo inaceptable –¿se imaginan a Alemania o EEUU aceptando estos dictados de Gobiernos ajenos a su soberanía?

La respuesta es muy clara, y hoy por hoy, ya no pertenece a la disciplina del análisis o al campo de las suposiciones: es un hecho, gravísimo, que, imposible de creer de tan demócratas y bienintencionados comunicadores europeos, han olvidado también reseñar.

El delito: los ejecutores, los inductores y los encubridores

El telediario ha pasado por alto una información que, gracias a Dios, corre como la pólvora por Internet. Una llamada interceptada por funcionarios del Servicio de Seguridad Ucraniano, en la que el ministro de Asuntos Exteriores de Estonia, Urmas Paet confirma a la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton, que “los rumores de que los francotiradores –responsables de la masacre de un centenar de personas en la plaza Maidán, justo unas horas después de la tregua, haciéndola fracasar estrepitosamente-, fueron contratados por la oposición”. El Consejo de Europa, tantas veces reunido de urgencia a una palmada de EEUU, esta última semana ha olvidado reunirse para tratar sobre la gravedad de esta evidencia. La prensa libre sí se apresuró a adjudicar la autoría de los hechos a las fuerzas de seguridad del Estado ucraniano, -sin tener pruebas, pese a los antecedentes y las imágenes de los grupos armados de la oposición- por lo que, decían, huyó Yanikovich, acusado por la corte internacional, de asesino. Sin embargo, unas pruebas que indican lo contrario, según Asthon, “creo que sí queremos investigarlo […] Eso es interesante”. Cuánta delicadeza. El caso es que esta es la bendita hora en que no se sabe si se investigará o no. Hasta el momento, un manto de silencio atroz y vergonzante planea sobre la publicación de los hechos en la prensa libre occidental. Y por decencia, nosotros, en Elespiadigital.com no olvidamos publicar lo que la desmemoriada prensa libre ha pasado por alto en este contenido concreto: el escarnio al que se sometió a los policías ucranianos, que se arrodillaron presentes, ahora sí, los medios de comunicación de medio mundo, ante los manifestantes de la plaza de Maidán, cual funcionarios acojonados, literalmente, sumidos en una desprotección por parte de las autoridades competentes, expuestos a las hordas vandálicas de la plaza y a expensas de un autoproclamado gobierno, recién salido de prisión por corrupción y abuso de poder –y ¿qué es eso en Europa?, pecata minuta-.

Por lo tanto, datos para el telediario. La autoría de los disparos que provocaron el asesinato de un centenar de manifestantes en la plaza de Maidán, pertenece a francotiradores pagados por la oposición. ¿Por qué oposición?, ¿por unos descerebrados ultras portando fotografías del difunto Adolf Hitler, con la capacidad por sí mimos, como mucho, para de derribar la puerta de una docena de discotecas? ¿No es creíble, verdad? Es un insulto a la inteligencia. Detrás de estos grupos de ultras de la vida está el autoproclamado gobierno, antes llamado oposición. Junto a ellos, bandas perfectamente armadas y entrenadas. Detrás de la oposición los intereses económicos y estratégicos de los EEUU de América, la primera democracia del mundo, con sus barras y estrellas. No es nuevo, Yugoslavia, sin comentarios. Irak, Egipto, Libia, donde los gobiernos democráticos impuestos por la OTAN, provocan muertos cada día. Siria, envuelta en una guerra donde el enemigo del Gobierno soberano son hordas de mercenarios integristas pagados por la OTAN, que también se están matando entre ellos, mientras miles de civiles pagan las brutales consecuencias. Y no lo olvidemos, con la complacencia cómplice de esta Europa nuestra que ha olvidado por completo luchar por sus pueblos, por sus trabajadores, claudicando por completo bajo los intereses de la mundialización y homogenización, impuesta por el imperialismo norteamericano.

La otra cara de la moneda: Autoridades de Crimea, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y miles de ciudadanos ucranianos, piden protección a Moscú. Solicitan pasaportes y nacionalidad rusa.

En este análisis retroactivo de la situación por los telediarios españoles, también han olvidado reseñar noticias que se han ido dando con cuentagotas a lo largo de estos últimos días, tras evidencias colosales imposibles de silenciar, como por ejemplo, que el Presidente legítimo de Ucrania, Victor Yanukovich -como se ha comprobado débil y probablemente corrupto, pero electo, esto no nos impresiona a los europeos, máxime si eres español, donde los sobres cubren cual manto blanco la sede del partido del Gobierno-, y las autoridades de la península de Crimea –de población mayoritariamente rusa-, pidieron protección a Putin. Hecho que ha provocado que otras regiones del Sur y Este de Ucrania hayan secundado la propuesta. Sobre todo después de que -olvido garrafal, tratándose de un autoproclamado gobierno que ha sido auspiciado por la UE y EEUU, luego, super, super democrático-, legislase una ley que discrimina a las minorías ucranianas, que usan otras lenguas. Hecho que, por si otros han olvidado reseñar, podría llevar a la Patria ucraniana, rica en pueblos, razas e historia en común, a un enfrentamiento étnico, éste, sí, con precedentes –polacos, rumanos, tártaros,…-.

Por no mencionar los miles de ciudadanos ucranianos, del Sur, Este e incluso del Oeste del país, que han solicitado la nacionalidad rusa, así como los miles de funcionarios pertenecientes a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, batallones y cuarteles enteros, que piden órdenes de Rusia, convencidos de que es así como mejor defenderán la seguridad y la integridad de su Patria. Respaldados masivamente por la población civil, las autoridades de Crimea han decidido adelantar el referéndum para votar sobre la independencia de la República.

A propósito de la Flota del Mar Negro rusa

Por supuesto, se ha olvidado, también, informar acerca del contrato de arrendamiento que el Gobierno ruso tiene firmado con Ucrania para su presencia en la península de Crimea por la permanencia de su Flota del Mar Negro. Un contrato que supone una serie de beneficios económicos, traducidos en bienestar para los pueblos de Crimea y beneficiosos contratos para el Gobierno Ucraniano que, por ley, deberían igualmente beneficiar al pueblo ucraniano. Y si no es así, que el pueblo hable, pero el Pueblo. El hecho es que, a sabiendas de este pequeño detalle del que apenas se ha informado, Rusia no invade Crimea, Rusia posee la legitimidad necesaria y legal para proteger sus intereses en el Mar Negro con un número de tropas pactado de 20.000 efectivos.

Ya quisiéramos muchos, entre otros los españoles, un diez por ciento de esos beneficios por parte de los americanos a cambio de su permanencia en Rota y Morón. Una base, la de Rota, que nuestro democrático Gobierno regala para mayor gloria del imperio yanqui, a cambio de la concesión del bar de tortillas de patatas de la base –que los yanquis están encantados, todo hay que decirlo- y la contrata de un puñado de albañiles para levantar el muro de la vergüenza que protege la base.

*Redactora Jefe de Elespiadigital.com

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

El Tiempo por Meteoblue