Dmitri Polikárpov

Mientras los médicos están buscando remedios contra la enfermedad que ha puesto el mundo patas arriba, los medios siguen buscando enemigos y culpables.

En nuestra edición anterior ya hemos citado unas declaraciones del presidente ruso, Vladímir Putin, en las que tuvo que desmentir acusaciones contra Rusia de que está difundiendo noticias falsas para sembrar pánico en Europa y EEUU aprovechando la propagación del coronavirus.

Hay que decir muchos en Occidente han quedado muy decepcionados, por decir algo, con la aprobación por las autoridades rusas de la llamada "reforma constitucional" que abre camino al actual presidente a ser reelegido como mínimo en dos ocasiones más.

Para estar en el poder como mínimo hasta 2036… Con lo cual no hay que sorprenderse de que muchos críticos tradicionales de Putin se vieron obligados a expresarse al respecto y llamar atención a la figura del presidente ruso.

Para la analista política internacional Frida Ghitis, tal y como la presenta la edición en español de la CNN, Putin es y seguirá siendo la principal amenaza y el principal adversario de las democracias occidentales en los próximos años.

"¿Debilita Putin la imagen de la democracia estadounidense?", se preguntan nuestros colegas de la CNN.

Resumiéndolo se puede decir que la analista política Frida Ghitis, entrevistada por la CNN, sostiene que el presidente ruso, Vladimir Putin, busca que los estadounidenses disminuyan su confianza en los procesos democráticos. Según Ghitis, Putin lo hace por dos razones fundamentales. La primera es que el presidente quiete mostrar a los rusos las falencias de la democracia para que no crean en ese modelo político. Y la segunda es que busca ocasionar un caos en EEUU.

"Quiere que no haya confianza en las instituciones. Que Estados Unidos se debilite por dentro", afirma Ghitis. Sería curioso saber si realmente la señora Ghitis considera que un Putin imaginario puede conseguir este objetivo por su cuenta, es decir, sin que EEUU se debilite por dentro por razones ajenas a injerencias extranjeras.

Es poco probable que sea fácil o factible conseguirlo. Con lo cual el tema de las injerencias rusas se convierte en un tema sin fecha de caducidad. Más aún, con el coronavirus como el tema principal de las últimas semanas.

Alerta de la UE: "Campaña masiva de noticias falsas rusas para entorpecer la lucha contra el COVID-19", titula esta semana el diario español La Razón.

"Generar pánico y sembrar desconfianza", esa expresión provoca deja vu. Es lo mismo que decía la analista política internacional Frida Ghitis a la CNN, pero en esta ocasión esas palabras se refieren a la situación generada por la pandemia del coronavirus. Es alucinante cómo un diario europeo dice lo mismo con las mismas expresiones, como si tuvieran un libro de estilo universal para el caso de Rusia…

Además, llama la atención que esta "campaña masiva", según Bruselas, en dos meses ha producido solo 80 "casos de desinformación". Más aun, cuando no tenemos una lista completa que los enumere.

Y en lo que se refiere a la información de que los médicos italianos deben elegir a quién salvar y a quién no, está presente en redes sociales rusas. Por un lado no se entiende cómo puede provocar pánico entre los italianos si sale en ruso y por el otro lado parece que se trata de una situación real cuando un médico tiene que elegir porque no hay tantos aparatos como enfermos.

Sin embargo, ya tenemos otra noticia sobre injerencia rusa que esta vez podría tener consecuencias muy graves si creemos en lo que dicen los medios. Efectivamente están circulando por redes sociales muchas informaciones sobre el tema del coronavirus y muchos de ellas son falsas o no corresponden a la realidad. Pero no es suficiente como para acusar a un país o a su Gobierno de campañas intencionadas de desinformación en tiempos tan críticos… No obstante, Bruselas señala directamente al Kremlin y medios próximos diciendo en el informe que tratan de desestabilizar la UE aprovechando el coronavirus.

Mientras tanto, a juzgar por lo que estamos viendo en los medios internacionales, Rusia podría acusar a Occidente, a la Unión Europea, precisamente de lo mismo: de una guerra informativa en tiempos del coronavirus.

"El enigma de Rusia con el coronavirus: ¿15.000 infectados ocultos?", titula el diario Economiadigital.es. El artículo especula, y no es el primer caso, que en Rusia hay como mínimo 15.000 infectados y que las autoridades lo están ocultando.

Lo que hace más ilusión es el perfil de la experta que habla de posible número de infectados. Mira Milosevic, investigadora principal del Real Instituto Elcano, especialista en la política internacional. Milosevic afirma en serio que tiene dudas sobre la transparencia del Kremlin. Y la razón principal es que las medidas restrictivas no concuerdan con las cifras de los afectados.

Más aun, no duda en dar por hecho de que "es una nueva oportunidad para Rusia" en su presunta guerra de información contra Occidente.

Es preciso volver a la persona de la "experta" citada por nuestros colegas. Se trata de la misma Mira Milosevic que en 2017 "descubría" con ardor "a guerra de la información de Rusia en Cataluña". En un análisis del mismo Real Instituto Elcano Milosevic afirmaba que "la exitosa combinación de varios instrumentos de la guerra de la información" en caso de Cataluña "ha hecho necesario el apoyo del Gobierno del régimen autocrático", así como de las agencias de inteligencia, "que definen las principales debilidades y problemas internos de un país", y de ciberinteligencia.

Esa mención del "régimen autocrático" provoca también una sensación de deja vu. Y no en vano, porque precisamente la misma expresión utiliza en su entrevista a la CNN la analista política internacional Frida Ghitis, a la que ya hemos citado antes. Esa expresión del "régimen autocrático" ruso no es un invento de medios europeos, sino viene del otro lado del Oceano Atlántico.

¿Es Putin un autócrata?, se pregunta la edición en español de la CNN en uno de sus programas recientes. Y la respuesta afirmativa llega de la analista política internacional Frida Ghitis.

Así que no hay dudas para Frida Ghitis, ni para su colega de España Mira Milosevic que Vladimir Putin es un autócrata. Y no solo un autócrata, sino también un rey de desestabilización.

Esa expresión tampoco es nueva. Hemos encontrado un editorial de El Periódico de Cataluña publicado hace un año que decía que Occidente debe mostrar firmeza ante las maniobras del Kremlin y hacerlo sin contar con Trump, quien contribuye también a mermar la estabilidad.

"Putin, el rey de la desestabilización". Les ofrecemos un fragmento.

Pues, estamos totalmente de acuerdo con que en la era tecnológica en la que estamos inmersos, la desestabilización con ayuda de guerras híbridas es un arma fácil de usar. Pero la realidad es que una guerra masiva con el apoyo de un "régimen autocrático" no produce 80 noticias falsas en dos meses. Produce mucho más y se trata de noticias destinadas al público local y no al público ruso.

La realidad es que apuntar al presidente ruso Vladímir Putin o al Kremlin como al culpable de los problemas que está teniendo Europa y EEUU con la pandemia del coronavirus no es más que contraproducente y en la realidad provoca confusión y pánico entre los ciudadanos. Y, además, efectivamente ayuda a que no haya confianza en las instituciones, que EEUU y Europa se debilite por dentro.

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