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Es imposible predecir lo que ocurrirá en Asia Occidental. Imposible saber si Estados Unidos conducirá un ataque militar contra Irán, que ya ha enfrentado todo el peso de una guerra híbrida dirigida por Estados Unidos contra este país durante las últimas siete décadas. El punto álgido actual está en el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) negociado y firmado en 2015 por Irán, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos), Alemania y la Unión Europea. El PAIC trató de lidiar con las tensiones exacerbadas por Estados Unidos y sus aliados (principalmente Arabia Saudita, EAU e Israel) contra la política nuclear de Irán. Este país, de buena fe, aceptó los protocolos establecidos por el PAIC aunque siempre ha dicho que no tiene una política de armas nucleares.

Lo que ha irritado a Estados Unidos y a sus aliados de la región ha sido el papel regional de Irán. Desde la Revolución Iraní de 1979, Irán ha estado rodeado por Irak, gobernado por Saddam Hussein, quien dirigió una guerra de agresión contra Irán de 1980 a 1988, y por Afganistán, cuyo régimen talibán en particular estaba decididamente contra Irán. Las dos guerras estadounidenses contra Afganistán (2001) e Irak (2003) destruyeron a los dos enemigos mortales de Irán. Estas fueron guerras estadounidenses ganadas por Irán. El país reestableció sus contactos más allá de sus fronteras y rápidamente se convirtió en una importante potencia regional. Entonces, Estados Unidos intentó enviar a Irán de vuelta a sus fronteras atacando a sus aliados y al propio Irán. Siria enfrentó acciones legislativas estadounidenses desde 2004, mientras que Israel conducía una guerra brutal contra Líbano en 2006. Fue en este contexto que Estados Unidos puso sobre la mesa la «amenaza nuclear» y comenzó un régimen de sanciones unilateral y de la ONU contra Irán. El PAIC fue un mecanismo para hacer retroceder la peligrosa tensión producida por Estados Unidos en la década desde que comenzó sus guerras en Afganistán e Irak.

La frustración por la resiliencia de Irán y sus lazos con China y Rusia ha empujado a los aliados regionales de Estados Unidos, y a este país también, a renovar las amenazas contra Irán. La guerra híbrida contra Irán ha incluido sanciones económicas, sabotaje, asesinatos, así como una guerra de información. Para romper la barrera de información, el Instituto Tricontinental de Investigación Social entrevistó al profesor SeyedMohammadMarandi de la Universidad de Teherán, donde enseña Literatura Inglesa y Orientalismo y es el decano de la Facultad de Estudios Mundiales. Esta conversación se centra en la política de sanciones unilaterales de Estados Unidos contra Irán, la resiliencia de Irán y sus relaciones con China y Rusia.

Las terribles sanciones y las amenazas de guerra deben haber puesto nerviosa a la población iraní. ¿Podría darnos una idea del estado de ánimo en Irán en este momento? ¿Existe una sensación de aislamiento en la población?

El propio presidente estadounidense Donald Trump admite que esta librando una guerra económica contra lxs iraníes. También llama a su instrumento de guerra con una expresión reveladora: «sanciones brutales». Por lo tanto, admite que está maltratando a la población iraní. Esto es, en sí mismo, un crimen de guerra. Además, Trump amenaza regularmente a lxs iraníes. Dice repetidamente que puede destruir el país, lo que significa esencialmente usar armas de destrucción masiva. Esta es una amenaza de matar iraníes a través de un holocausto nuclear. El 19 de mayo de 2019, por ejemplo, Trump dijo en Twitter: «si Irán quiere pelear, será el fin oficial de Irán». Luego, en una serie de tuits el 25 de junio, Trump escribió que Estados Unidos atacaría a Irán con una «fuerza grande y abrumadora. En algunas áreas, abrumadora significará aniquilación». Esa es una amenaza genocida.

Entonces, cuando existe este tipo de régimen amenazando constantemente a Irán, obviamente la gente se da cuenta. Pero añadiría que, en los últimos meses, la gente se preocupa menos que antes. Cuando comenzaron las nuevas sanciones que se han ido incrementado cada semana en los últimos meses, se produjo una carrera en el mercado y nuestra moneda cayó rápidamente. Pero en los meses recientes la moneda se ha estabilizado, y el mercado también está estable.

La vida es más difícil, pero ahora hay una nueva normalidad. No creo que exista una sensación de aislamiento para nosotros en Irán porque países como Rusia y China se nos están acercando. Tenemos líderes rusos y medios de comunicación oficiales chinos haciendo declaraciones en apoyo a Irán. En mayo, cuando comenzaron estas sanciones, el Ministro de Relaciones Exteriores de Irán, JavadZarif, estaba en Beijing. El Consejero de Estado chino, Wang Yi dijo que China «se opone resueltamente a la aplicación de sanciones unilaterales por parte de Estados Unidos y a la así llamada jurisdicción de brazo largo». Este es un concepto que permite a un país —en este caso, Estados Unidos— argumentar que puede presentar demandas legales contra otros países basadas en sus propias leyes y no en el derecho internacional.

Aún más significativamente, Wang Yi dijo que China «apoya el lado iraní para salvaguardar sus derechos e intereses legítimos». En junio, el presidente de China Xi Jinping y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, se reunieron en Moscú. Discutieron la situación en Irán y escribieron una declaración de apoyo potente. Dijeron que ambos países «se oponen firmemente a la imposición de sanciones unilaterales por parte de cualquier Estado», apuntando directamente con el dedo a Washington, DC. China, Rusia e Irán se están acercando.

Los aliados regionales de Irán se mantienen unidos y también permanecen muy leales a Irán. A pesar de la incesante presión y las amenazas de Estados Unidos, los gobiernos de Irak, Líbano, 7 Turquía, Qatar y Omán continúan muy cercanos a Irán, mientras que las fuerzas de resistencia aliadas de Irán, desde el Mar Rojo hasta el Mediterráneo pasando por el HindúKush, están de acuerdo con lxs iraníes en cuestiones estratégicas.

Incluso los medios de comunicación occidentales, a pesar de su hostilidad tradicional hacia Irán y lxs iraníes, encuentran difícil justificar las acciones del régimen de Trump, especialmente porque muchos de ellos lo desprecian. Los consejos editoriales de varios periódicos clave se pronunciaron abiertamente contra las amenazas de Trump de bombardear Irán.

Las sanciones que Estados Unidos ha impuesto a Irán no tienen el sello de Naciones Unidas ni del derecho internacional. ¿Cómo entienden lxs iraníes las sanciones estadounidenses? ¿Podría contarnos un poco acerca del impacto de estas sanciones basado en conceptos como la jurisdicción de brazo largo?

Las sanciones no cuentan con el respaldo del derecho internacional ni de Naciones Unidas, entonces son ilegales incluso según sus propias normas. Estados Unidos intimida a otros países amenazándolos con sanciones si no siguen su liderazgo contra Irán. Se habían concedido exenciones de las nuevas sanciones unilaterales estadounidenses a Corea del Sur, Japón, Turquía e India para que compraran petróleo iraní, y luego se permitió que dejaran de aplicarse. Estos países se doblegaron ante las amenazas de Estados Unidos no porque tengan que honrar algún compromiso jurídico internacional, sino por el poder financiero y político de Estados Unidos.

Dado que el sistema financiero global está centrado alrededor de instituciones financieras profundamente influenciadas por Estados Unidos, y dado que el dólar estadounidense desempeña efectivamente el papel de moneda mundial, esto le da al gobierno estadounidense una enorme influencia sobre muchos gobiernos de todo el mundo. Los europeos, los australianos y otros países llamados occidentales no están de acuerdo con las políticas de Trump hacia Irán. En mayo de 2019, los europeos emitieron una declaración contra las nuevas sanciones de Estados Unidos. Esta declaración fue firmada por la jefa de política exterior de la Unión Europea, Federica Mogherini, y por los ministros de Relaciones Exteriores de Francia (Jean-Yves Le Drian), Alemania (HeikoMaas), y el Reino Unido (Jeremy Hunt). Ellos «lamentaron», se sintieron «consternados», pero en ningún momento amenazaron con hacer algo. No quieren enfrentarse a Estados Unidos. Los comentarios sobre el nuevo mecanismo de pagos —INSTEX— quedaron en el aire. No se pudo implementar como una herramienta significativa. De hecho, el presidente de Irán, Hassan Rohaní, lo calificó de «instrumento vacío».

Hay un cierto tribalismo, si no racismo, un cierto tipo de eurocentrismo que une a estos países. Cuando Trump amenaza a Irán con la destrucción, ningún líder occidental, ningún integrante del Parlamento Europeo, ninguna figura política europea de primer nivel está dispuesta a criticar, y menos aún a condenar a Trump. Sus amenazas de un holocausto nuclear han sido recibidas con silencio.

Sin embargo, aunque el impacto de las sanciones es significativo, hay países que se acercan cada vez más a Irán y resisten a Estados Unidos por principio o porque saben que pueden ser los próximos en la lista de ataques si Estados Unidos tiene éxito. Un grupo de 25 países se ha unido para protestar por el uso de sanciones unilaterales por parte de Estados Unidos. Es claro que otros Estados quieren unirse a este bloque, pero aún no están listos para enfrentarse públicamente a Estados Unidos.

Lo que Estados Unidos está haciendo contra Irán no es algo exclusivo de Irán. Hemos visto una larga historia de intentos de desestabilizar a cualquier país que no haya aceptado la hegemonía estadounidense. En el caso de Irán, el gobierno fue derrocado por un golpe de la CIA en 1953, el Sha de Irán fue afianzado con asistencia estadounidense de 1953 a 1979, y luego Estados Unidos ha intentado derrocar al gobierno desde la Revolución iraní. Estados Unidos, junto con Arabia Saudita, instó a Saddam Hussein a que Irak mantuviera una guerra contra Irán durante ocho años, tiempo durante el cual proporcionó a las fuerzas iraquíes armas químicas que se utilizaron ampliamente contra Irán y la oposición iraquí.

La política de Trump sigue la misma línea de esta larga historia. Esta es la historia de Irán, pero no es desconocida. Desde la caída de la URSS, un grupo de Estados —a menudo muy distintos unos de otros— han enfrentado el peso de la fuerza estadounidense, siendo llamados «Estados rebeldes», «Estados parias», «Estados fallidos», «Estados patrocinadores del terrorismo», etc. Estos incluyen, con diferentes niveles de presión: Afganistán, Cuba, Irán, Irak, Libia, Corea del Norte, Sudán, Siria, Venezuela, Yemen, Líbano y Yugoslavia. Varios de estos Estados ya no están en la lista, porque o bien han sido destruidos (Yugoslavia) o bien se ha forzado el cambio de régimen (Afganistán, Irak y Libia).

Un ejemplo actual de la política estadounidense de guerras híbridas es Siria, donde Estados Unidos ha apoyado a extremistas para destruir el país. Tenemos la suerte de que una parte de un documento de la Agencia de Inteligencia de Defensa estadounidense está disponible para el público. Este documento —que se distribuyó en agosto de 2012— dice que «existe la posibilidad de establecer un principado salafista declarado o no en el este de Siria». El documento dice que esto es lo que los poderes que apoyan a la oposición, con Estados Unidos a la cabeza, quieren hacer para «aislar» al gobierno sirio. En la época en que se elaboró este documento, el director de la Agencia de Inteligencia de Defensa era Michael Flynn. En 2016, en Al-Jazeera, Flynn admitió que Estados Unidos tomó la decisión deliberada de respaldar a sus aliados, como las dictaduras familiares árabes del Golfo Pérsico y Turquía, en su apoyo a los extremistas. Si, dijo, «hemos permitido que estos militantes extremistas vengan». Estados Unidos facilitó la entrada de extremistas que crearon una serie de organizaciones, ISIS incluida, que desgarraron a Siria.

Lo que le hicieron a Siria es lo que le hicieron a Libia, y lo que quieren hacerle a Irán. Irán está familiarizado con todo esto. Este tipo de presión existe desde la Revolución, pero la fuerza de la República Islámica no puede compararse con la de ninguno de estos otros países.

Estados Unidos es implacable; continúa presionando a Irán no solo respecto al programa nuclear, sino también a sus relaciones, desde Asia Occidental hasta el mar Mediterráneo. Las demandas de Washington —en nombre de los regímenes árabes del Golfo Pérsico e Israel— parecen interminables. ¿Cuál es la actitud del gobierno iraní hacia estas demandas?

Actualmente Estados Unidos está preocupado por perder su papel dominante en la región. Ha sido incapaz de socavar a Siria; ha fracasado en Yemen a pesar de colocarse al lado de los sauditas para imponer la inanición a la población y suministrando, junto con otros países de Occidente, todo tipo de armas a Arabia Saudita. Fallaron en imponer un gobierno a su gusto en Irak, así como en el Líbano, mientras que en Afganistán no tienen el tipo de control que esperaban. Por lo tanto, el gobierno estadounidense está ahora en una posición débil y todo lo que tienen son dos dictaduras familiares, los saudíes y los emiratíes, así como el régimen israelí.

Las exigencias que plantea Estados Unidos son, por supuesto, inaceptables para el gobierno de Rohaní en Teherán. Estados Unidos quiere un acuerdo nuclear renegociado que Irán considera inaceptable. El gobierno de Rohaní considera la demanda estadounidense de renegociación como un apaciguamiento. El gobierno iraní cree que no hay ninguna razón sensata para negociar con un gobierno como el de Estados Unidos que no está dispuesto a cumplir con sus obligaciones actuales, porque esto solo alentaría un comportamiento deshonesto y más intimidación por parte de Estados Unidos y sus aliados. Por otro lado, todas las inconsistencias en las declaraciones que salen de la Casa Blanca son una razón más para no negociar. El hecho de que sancionen a los líderes del país, incluido el ministro de Relaciones Exteriores, es también una prueba de que el gobierno de Estados Unidos no es serio. Incluso los franceses admitieron recientemente que Estados Unidos no se toma en serio las negociaciones. A comienzos de junio, un funcionario de defensa francés le dijo a CNN que «no hay señal de que Estados Unidos esté interesado en el diálogo».

En cualquier caso, Irán no está dispuesto a renegociar el PAIC. Irán no está dispuesto a renunciar a la disuasión militar que lo protege de los ataques de Estados Unidos. Irán no quiere dejar de apoyar a sus aliados regionales, porque sabe que los grupos extremistas wahabíes, que Estados Unidos y sus aliados han estado apoyando, se impondrían posteriormente.

Nadie duda de que el ejército estadounidense es, de lejos, la fuerza armada más poderosa, no solo en el mundo, sino también en la región. Bases de Estados Unidos rodean a Irán y buques de guerra estadounidenses patrullan continuamente justo al lado de las aguas territoriales iraníes. Irán ha demostrado que puede derribar drones, pero seguramente no podrá defenderse de un bombardeo masivo. Por eso Irán ha dicho que no quiere la guerra, pero que está decidido a no ceder. ¿Cuál es la fuente de esta resiliencia en el gobierno y entre la población?

La Revolución en Irán fue sobre independencia, dignidad, soberanía y un gobierno con autodeterminación. Nuestro sistema de gobierno reconoce la participación pública en la política y respeta nuestros propios valores y creencias. Por lo tanto, se ha creado entre lxs iraníes comunes y corrientes una fuerte determinación contra las hostilidades de países como Estados Unidos. Estados Unidos es el país más poderoso del mundo, pero tiene sus vulnerabilidades. El público estadounidense está cansado de guerras. No existe apetito en el país por otra gran confrontación. La deuda nacional de Estados Unidos está por encima de los 22 billones de dólares, lo que solo incrementaría si Estados Unidos comienza otra guerra importante. Además, Estados Unidos no puede desplazar sus fuerzas armadas de todo el mundo hacia Irán. Estas fuerzas están atadas a otros escenarios. Estados Unidos está actualmente involucrado en una escalada militar con potencias emergentes 17 Iraníes toman fotos y graban vídeos con sus celulares y tabletas durante un concierto en vivo de la banda LibertySquare Rock en el Centro Cultural Niavaran, Teherán, mayo de 2014. MortezaNikoubazl/ZUMA Press como China y Rusia. Estados Unidos ya está sobrecargado en todos los aspectos.

También creo que el derribamiento del dron estadounidense más sofisticado, que según algunos cuesta 200 millones de dólares, por un misil tierra-aire de fabricación iraní que cuesta aproximadamente 20.000 dólares, es una señal de que las capacidades militares de Irán están mucho más avanzadas de lo que Estados Unidos había previsto.

Irán no es un país pequeño, es montañoso y tiene una población de 80 millones de personas. Se ha estado preparando para un posible ataque desde la guerra de Estados Unidos contra Irak. Tiene muchas instalaciones subterráneas a lo largo del Golfo Pérsico, en las islas, cerca del estrecho de Ormuz, así como en el Golfo de Omán. En estas instalaciones secretas bien protegidas, almacena una enorme capacidad de defensa antimisiles, así como otras capacidades ofensivas y defensivas bien protegidas. Por lo tanto, no subestimaría el potencial de Irán para atacar objetivos estadounidenses. Es importante subrayar que en el caso de un ataque estadounidense contra Irán, las instalaciones petroleras y gasíferas en la región del Golfo Pérsico, así como los petroleros y buques, serían destruidos, y nadie podría protegerlos realmente. Son vulnerables y su destrucción llevaría a un colapso económico mundial, algo sin precedentes en la historia moderna.

Además de lo anterior, los aliados de Irán expulsarían rápidamente a las fuerzas estadounidenses de Afganistán, Irak, Siria y Líbano, mientras que los regímenes saudita y emiratí colapsarían rápidamente, porque dependen totalmente del petróleo. Los Emiratos tienen una población de un millón de habitantes nativos y 7 millones de extranjeros. Si se destruyen las instalaciones de petróleo y gas, no creo que el régimen dure más de un par de semanas. Veremos cómo las fuerzas armadas yemeníes entran en Arabia Saudita y los sirvientes contratados se levantan en los Emiratos y quizá otra embestida de Irak a Arabia Saudita. Si Estados Unidos impone una «guerra caliente» a Irán —una guerra que usa la fuerza militar como estrategia principal—, se producirá una enorme guerra regional y millones de personas abandonarían inmediatamente la Península Arábiga para ir a Europa. La depresión económica global también tendría enormes consecuencias en todo el mundo. Por lo tanto, creo que Estados Unidos reconoce que una guerra contra Irán no es una guerra que pueda ganar. Todo el mundo perdería, pero Estados Unidos tiene mucho más que perder que Irán.

En la línea del horizonte de Teherán se ve un gran número de grúas chinas. Ciertamente las inversiones chinas están creciendo en Irán, y China considera a Irán como una parte integral de la iniciativa de la «Nueva Ruta de la Seda». ¿Puede evaluar el rol de China en Irán? ¿Cómo se ve a China en Irán? ¿Qué tipo de proyectos chinos cree usted que serán parte integral de la agenda de desarrollo de Irán?

La relación entre Irán y China ha estado creciendo por varios años ahora y lo mismo ocurre con las relaciones entre Irán y Rusia. Hay que tener en mente ciertos datos clave. Primero, Estados Unidos ha ejercido presión sobre China y ha comenzado una guerra comercial. Segundo, Estados Unidos ha destruido casi por completo sus relaciones con Rusia y existen sanciones estadounidenses contra Rusia en curso. Tercero, Estados Unidos está librando una guerra económica contra lxs iraníes que afecta a China y a muchos otros países debido a la como estrategia principal—, se producirá una enorme guerra regional y millones de personas abandonarían inmediatamente la Península Arábiga para ir a Europa. La depresión económica global también tendría enormes consecuencias en todo el mundo. Por lo tanto, creo que Estados Unidos reconoce que una guerra contra Irán no es una guerra que pueda ganar. Todo el mundo perdería, pero Estados Unidos tiene mucho más que perder que Irán. Debido a la dificultad para comprar petróleo iraní y para continuar con el comercio normal. Estas presiones han acercado a estos países, ya que todos reconocen que cualquier éxito de Estados Unidos contra uno de ellos es perjudicial para los intereses de los otros, y cualquier fracaso estadounidense fortalece a las tres naciones.

Los países ya habían desarrollado vínculos más estrechos antes de que la presión se intensificara en los últimos años, pero el comportamiento de Estados Unidos ha aumentado el ritmo de esa convergencia. La «Nueva Ruta de la Seda» también ha sido un factor que ha permitido promover esa convergencia y aumentar los lazos futuros, especialmente los lazos económicos entre Irán, Asia Central y China. El viaje del presidente del Parlamento iraní, Dr. Ali Larijani, a China hace unos pocos meses marcó un punto de inflexión en las relaciones, y la reunión más reciente entre el Presidente Rohaní y el Presidente Xi lo consolidó.

Los chinos se niegan a detener su comercio de petróleo con Irán y los dos países van a aumentar significativamente sus relaciones económicas en los próximos dos años. Esta es una gran pérdida para Estados Unidos y la Unión Europea, porque alejando a Irán de Occidente, fortalecen y unen a sus rivales como China y Rusia. Mientras que la posición de Estados Unidos en la región declina, esta relación entre Irán y China tendrá, obviamente, un efecto en las relaciones chinas con Siria, Irak, Afganistán, Líbano y Yemen en el futuro, si no también con otros países. También Asia Central —que yace entre Irán, Rusia y China— se acercará a estos tres países cuanto más cooperen entre sí.

La intervención rusa en Siria en 2015 detuvo los planes estadounidenses de bombardear Damasco. Rusia ha sido severa con las provocaciones de Estados Unidos contra Irán. ¿Cree que los rusos proporcionarán a Irán el tipo de protección que proporcionaron a Damasco y también a Venezuela?

No se puede comparar a Irán con Siria. De hecho, fue Irán quien salvó a Damasco. Los rusos llegaron cuando estaba claro que el gobierno sirio no sería derrocado. Los rusos jugaron un papel muy importante en Siria, y el mundo debe estar agradecido por los esfuerzos de Rusia, Irán y Hezbollah para ayudar a los sirios a derrotar a los extremistas. Pero Irán es mucho más fuerte que Siria o Venezuela o Libia o Vietnam, o todos ellos juntos. Creo que el derribamiento del dron estadounidense fue un símbolo de las capacidades y la determinación de Irán. Esto, junto con el hecho de que el país está estratégicamente situado junto a la mayor fuente mundial de combustible fósil —la región del Golfo Pérsico— da a Irán un poder único.

Lo que impide que Estados Unidos ataque a Irán es definitivamente su fuerza interna y sus capacidades regionales, pero obviamente la relación cercana de Irán con los rusos y los chinos también fortalece significativamente al país.

Cuando Estados Unidos recortó las exenciones sobre el comercio entre Irán e India, Japón y Corea del Sur, presionó a esas economías. Es por eso que Shinzo Abe de Japón ha querido encontrar una salida a las sanciones. La India tampoco está contenta con la actual tendencia hacia la guerra. Sus inversiones en Chabahar languidecen. ¿Cree usted que estos países —cada uno con estrechas relaciones con Estados Unidos— romperán con la política de EE.UU. y aislarán a Trump en su camino de guerra contra Irán?

India, Japón y Corea del Sur han perdido sus mercados en Irán como resultado de la presión y el acoso estadounidense. Tenemos que ver qué dirección toma India en última instancia con respecto al petróleo iraní, pero Japón y Corea han perdido mucho. Aunque las inversiones de India en Chabahar son limitadas, tienen un potencial enorme y son de gran importancia estratégica para el país. Si India se somete a Estados Unidos, China aprovechará esta oportunidad para reemplazar a India por completo.

Los regímenes saudita y emiratí no son suficientemente estables intrínsecamente para que alguien apueste solo por ellos. Estos países están tomando un gran riesgo al reemplazar el petróleo de Irán con petróleo de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. En todo caso, estos países han perdido el mercado iraní o están en proceso de perderlo, y están perdiendo influencia en la región al mismo tiempo que crece la influencia de Irán.

Esta pérdida es significativa y cuanto más tiempo obedezcan a Trump y se abstengan de comprar petróleo iraní o pongan fin a sus vínculos económicos con Irán, mejor será para los chinos, que consolidarán su posición superior en el mercado iraní. Si en el futuro los japoneses y los coreanos desean volver al mercado, creo que les resultará muy difícil recuperar su presencia, porque una vez que se pierde un mercado, es muy difícil recuperarlo.

Estados Unidos sacrifica a sus supuestos aliados por sus propias políticas egoístas. Estos países, especialmente Japón y Corea del Sur, no tienen voluntad de enfrentarse a Estados Unidos. Con India todavía no está claro, pero hasta el momento no han mostrado la fuerza necesaria para proteger su soberanía e independencia y para enfrentarse a Estados Unidos en aras de sus propios intereses.

La Unión Europea ha estado ansiosa por continuar comprando petróleo iraní, pero no ha sido capaz de crear un mecanismo para hacerlo. Lxs iraníes han dicho que idearán un nuevo mecanismo para comerciar petróleo con países de Europa y otros lugares. ¿Existe la posibilidad de crear tales mecanismos?

La Unión Europea hasta ahora no ha tenido carácter. Lxs iraníes creen que si estuvieran decididos podrían haber cumplido sus compromisos en el acuerdo nuclear. Su población, colectivamente, es mayor que la de Estados Unidos; su economía, colectivamente, es mayor que la de Estados Unidos, pero la Unión Europea no tiene la voluntad de hacer frente a Trump. Muchos no quieren que Trump los vea mal o hacerlo enojar, así que le obedecen. Por supuesto, algunos incluso lo admiran.

Si esto continua, lxs iraníes tendrán que reducir sus compromisos con el PAIC. Hasta que los europeos decidan cumplir sus compromisos, lxs iraníes no tendrán más remedio que avanzar en esa dirección, lo que debilita todo el acuerdo nuclear. Es inaceptable para la opinión pública iraní que Irán continúe siendo el único país que honra plenamente sus compromisos y que, aún así, Estados Unidos comience una guerra contra sus mujeres y sus niños y consiga que las medicinas sean inaccesibles o demasiado caras para las personas vulnerables, como los pacientes de cáncer.

Aunque los europeos finalmente hayan introducido un mecanismo financiero de pago largamente retrasado, se considera ineficaz y sin sentido mientras una Unión Europea intimidada siga absteniéndose de comprar petróleo iraní y de proteger a las empresas europeas en Estados Unidos. Lxs iraníes están creando mecanismos para comerciar petróleo y realizar otras transacciones comerciales con los rusos, chinos y países amigos de la región. Estos países han resistido la intimidación y las amenazas estadounidenses incluso cuando los europeos están acatando las demandas y dictados de Trump en su totalidad. Esto es algo que lxs iraníes no olvidarán.

*Instituto Tricontinental de Investigación Social es una institución promovida por los movimientos, dedicada a estimular el debate intelectual al servicio de las aspiraciones del pueblo. www.eltricontinental.org Instituto Tricontinental de Pesquisa Social é umainstituição internacional, organizado por movimentos, com foco em estimular o debate intelectual para o serviço das aspirações do povo. www.otricontinental.org Tricontinental: Institutefor Social Researchisaninternational, movement-driveninstitutionfocusedonstimulatingintellectual debate thatservespeople’saspirations. www.thetricontinental.org

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