Por Juan Aguilar*

Tras el escándalo del anterior preboste de la CEOE, Díaz Ferrán, que pasó de fotografiarse en las cacerías con el Rey de España a hacer vida en la prisión, le llega el turno a un viejo conocido de los trabajadores de la hostelería madrileña. No es otro que el dueño del Grupo Arturo Cantoblanco, el inefable Arturo Fernández.

Antiguos empleados y trabajadores en activo han hecho pública sus denuncias de las prácticas antiobreras de este “creador de riqueza”, de este “emprendedor”, puesto como ejemplo muchas veces por los medios agusanados del capitalismo más depredador, ese que está en la trastienda de muchas de las “cosas” que están ocurriendo en España.

Para los menos conocedores de tan insigne personaje, decir que el Grupo Arturo Cantoblanco, que dirige el vicepresidente de la CEOE, Arturo Fernández, ha conseguido –no sabemos cómo- el servicio de restauración en la Asamblea de Madrid, el de algunos hospitales madrileños, ministerios y el Congreso de los Diputados, así hasta un total de cerca de un centenar de establecimientos de hostelería.

Los trabajadores denuncian el pago de complementos de sus nóminas en dinero negro. En concreto, los de responsabilidad y horas extras. Arturo Fernández ha pagado en dinero negro parte del sueldo de sus empleados durante años. Una práctica sistemática de pago que en ocasiones ha llegado a ser de hasta la mitad del salario y que los trabajadores, o no se atrevieron a revelar en su momento por miedo a perder el puesto de trabajo, o se encontraron con unos delegados sindicales que miraban hacia otro lado ante esas prácticas.

Al que esto escribe, no le extraña para nada el terror de los trabajadores a hablar con libertad y a cara descubierta. Saben fehacientemente que serían víctimas de represalias laborales. Bueno, dicho claramente, el insigne Arturo Fernández los pondría “en la puta calle”, que es lo que ha hecho siempre. Otros han querido dar la cara porque quieren ayudar a poner fin a un método de pago que puede suponer un fraude a la Seguridad Social, un fraude a la Hacienda Pública y un posible delito contra los trabajadores. Pero sobre todo, que supondrá un perjuicio en el futuro cuando deban cobrar un subsidio de desempleo o una pensión de jubilación que verán notablemente reducidas. Mi respeto a esos valientes trabajadores.

Los trabajadores coinciden en la descripción del método de los pagos en negro y aportan idénticas pruebas documentales. Camareros, cocineros y encargados dicen cobrar o haber cobrado parte del sueldo en sobre y a mes vencido. Pagos en B de horas extraordinarias que aunque cobren como extras en algunos casos supone un tercio del sueldo en negro, cuando no más, de manera sistemática y mensual en los centros del número uno de los empresarios madrileños. Hay que decir que si se están pagando horas extras en negro, significa que ni se ha solicitado a la autoridad laboral como es pertinente, ni se tributan a Hacienda ni tampoco se cotizan a la Seguridad Social.

Así es como se crea riqueza… ¿verdad, Arturo? TU riqueza

Cuentan los trabajadores que el procedimiento del reparto respondería a un método organizado. Los gerentes o jefes de zona llevan los sobres a los restaurantes y cafeterías y proceden al reparto; o dejan los sobres al encargado del centro para que los entregue a cada uno de ellos. En el interior figura la nómina y el dinero en metálico. En otros casos, se reparten dos sobres distintos con la nómina y el B respectivamente, según los testimonios recogidos. Es más, son los propios gerentes quienes llevan al detalle los pagos en negro. Lo hacen en unas plantillas de facturación mensuales en Excel, donde apuntan el número de horas junto a la suma del importe que el trabajador no cotizará. Los trabajadores aseguran que la empresa les obliga a cobrar así. De hecho, cuando en alguna ocasión han pedido regularizar los pagos e incluirlos en la nómina, los responsables de la empresa se han negado. “O en negro o nada. Es la política de Arturo”, aseguran. César Augusto Rocha, con diez años de experiencia con Arturo, mantiene que lo de los sobres era algo tan asumido que ni se cuestionaba. "Es algo que está instaurado, viene en el paquete, trabajas horas extra y aquí es así, aquí en Arturo te pagan en negro a mes vencido y ya está, te lo dicen... es que ya ni te lo dicen, se entera uno por los compañeros". Todo lo ha hecho público la Cadena SER y lo han podido escuchar todos los madrileños.

No Arturo, no nos extrañan estas denuncias. Siempre has sido así. ¿Recuerdas cómo tratabas a la gente que se atrevía a hacer las huelgas generales de los años 90, entonces contra los gobiernos de Felipe González? Te lo voy a recordar, “empleador”: los ponías en la “puta calle”. ¿Quieres algún nombre para refrescar la memoria? Te lo puedo dar.

Desde entonces, la vida empresarial te ha sonreído hasta el punto de trabar una íntima amistad con el todavía Jefe del Estado, al que le compras coches de lujo. Por ejemplo, el que le compraste a finales de 2008, un Maserati Quattroporte, que le había regalado un jeque árabe, valorado en más de 150.000 euros. Don Juan Carlos te lo vendió por 100.000 euros para tu colección de más de 100 coches de lujo, algunos auténticas joyas, valoradas cada una entre los 35.000 euros y los más de 200.000 euros, que reconoces que cuestan algunos de los vehículos de tu colección. Fíjate, con ese dinero podrías haber pagado muchas cotizaciones a la Seguridad Social de tus trabajadores.

Además, te jactas de todo esto, Arturo. De tu amistad con el Rey, con quien compartes cacerías  y de tu cercanía con Esperanza Aguirre, Enrique Cerezo o Alberto Ruiz Gallardón. Te pavoneas, como hiciste en Telemadrid, de tus 180 restaurantes, 8 hoteles y 2000 armas, la más cara es una escopeta de nogal de Armenia y titanio que vale la friolera de 100.000 euros, tiene tu nombre grabado y se te hizo a medida. También has presumido de tu colección privada de 25.000 botellas, engrosada notablemente tras la compra del Museo Chicote. Entre ellas destaca la botella de vino del enlace de la nieta del Generalísimo con el primo del Rey, el “príncipe Don Alfonso Jaime de Borbón con María del Carmen Martínez Bordiú y Franco”. Pequeños caprichos de un “creador de riqueza”…

Arturo, viendo la foto de una de esas cacerías reales, la que te hiciste con Matas, Díaz Ferrán y Su Majestad, uno no puede por menos que lamentar la desaparición del inolvidable Luís García Berlanga. ¡Qué gran película nos hemos perdido! Porque eres, sin duda, un gran personaje… de la Escopeta Nacional. Te mereces que un día te den el título de Marqués de Leguineche.

Y espero que cuando llegue ese día, personajes como tú, Arturo Fernández, Vicepresidente de la CEOE, amigo del Rey y presunto delincuente social al decir de tus trabajadores, solo seáis un mal recuerdo enviado al basurero de la Historia.

* Director de Elespiadigital.com

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