Una guerra contra Siria convertiría al presidente Barack Obama en “un cadáver político” y propiciaría el colapso de la economía de EE.UU., opinan los expertos. Mientras EE.UU. alcanza el límite de endeudamiento, siguen sin completarse muchas de las reformas sociales y fiscales, entre ellas la sanitaria. Por ejemplo, en la guerra en Irak EE.UU. gastó cientos de mil millones de dólares, aproximadamente  el 5% de la deuda pública, lo que es mucho en términos mundiales.

“Hoy en día la economía de EE.UU. no puede hacer frente a una guerra sin cuartel, y es poco probable que el presidente de EE.UU. se haga ilusiones sobre ello. Según nuestras estimaciones, la guerra podría costar medio billón de dólares e incluso más”, destaca el director general adjunto de la compañía de inversión Freedom Finance, Dmitri Pánchenko, en su artículo del sitio ruso Slon.ru.  “Obama tendrá que poner en marcha medidas para reducir la deuda de EE.UU. en 1,2 billones de dólares (7-8 % de la deuda total), pero debido a que en los últimos años la deuda pública solo creció, realmente es una tarea difícil”, agregó.

Hace pocos días, El Confidencial publicaba la noticia que saltaba a los teletipos en Estados Unidos, coincidiendo con la comparecencia del secretario de Estado, John Kerry: el Tesoro anticipaba que el techo de deuda constitucional no se alcanzaría como antes se pensaba hacia finales de 2013, principios de 2014, sino a mitad de octubre de este año, es decir, dentro de apenas 50 días.

Comentaba el articulista que es inevitable establecer una relación causa-efecto entre la preocupante deriva internacional del conflicto sirio -posible entrada en el mismo de las potencias aliadas y oposición frontal de Rusia- y la caída de los mercados financieros.

Lla experiencia ha demostrado que, como regla general, los inversores en estos casos cumplen a rajatabla el sell the rumour, buy the facts y, si estos están a punto de producirse, como parece, no dejará de ser una oportunidad a corto plazo de beneficiarse de la evolución positiva (caso del petróleo, en máximos de cinco meses, o del oro, que lleva recuperado más de un 20% desde mínimos) o negativa (como sucede con la bolsa o la renta fija) de determinados activos.

El Tesoro anticipaba que el techo de deuda constitucional no se alcanzaría como antes se pensaba hacia finales de 2013, principios de 2014, sino a mitad de octubre de este año, es decir, dentro de apenas 50 días. Quedarían 50.000 millones de dólares en el cerdito público, una cantidad insignificante para cubrir mínimamente las necesidades financieras del conjunto de la nación.

De no llegarse a un acuerdo entre demócratas y republicanos para ampliarlo –actualmente se sitúa en los 16,7 billones de dólares- o para adoptar las medidas necesarias para reducir el gasto público –lo que invita siempre al oportunismo político la ley obligaría al cajero del Gobierno de la primera potencia del mundo a suspender sus pagos corrientes de manera radical, incluidos salarios de funcionarios o pensiones de los jubilados. Como en el pasado, la primera en verse afectada sería la confianza del consumidor. Esto sería un desastre…

Es evidente que, de producirse este hecho, cosa improbable pero posible, considerar a la deuda soberana estadounidense como activo sin riesgo sería casi ridículo. La desconfianza de los tenedores se multiplicaría, las ventas de bonos provocarían un repunte significativo de sus rentabilidades, afectando negativamente a la valoración del resto de los bienes financieros, como sucedió en julio de 2011. Lo que ha sucedido con las monedas emergentes sería un juego de niños comparado con lo que estaría por venir. Adiós, crecimiento mundial, adiós.

De momento –señala el analista de El Confidencial-, los operadores ya se han posicionado bajistas sobre los Treasuries pese a los malos datos de, por ejemplo, pedidos de bienes duraderos del lunes, que podrían conducir, de repetirse, a un retraso en la retirada de los estímulos monetarios por parte de la FED, el famoso tapering (así lo recoge Sober Look). Una Reserva Federal, por cierto, titular del 31,6% de los títulos públicos USA en circulación, sobre la que alguien se podría preguntar si el dólar fiduciario, no respaldado por patrón oro o similar alguno, vale para algo más que como servilleta al calor del riesgo asumido respecto a un emisor que se supone no es Zimbabwe (ZeroHedge, “Fed holdings reach 31,6% of all Treasury”, 24-08-2013). O sí. ¿Entienden ahora el tirón del metal precioso?

Por si fuera poco, el 30 de septiembre vence el año fiscal del Gobierno federal -que arrojará un bonito déficit de 600.000 millones, más madera- y, de momento, parece lejano un acuerdo presupuestario para el periodo 2013-14. Un hecho que provocaría, de manera independiente del techo de deuda, una paralización de buena parte de la Administración. Ya saben, las leyes en determinados países están para cumplirlas.

Todas las soluciones que se proponen localmente para paliar con ambas fechas límite son de corto plazo. Prorrogar el presupuesto en el deficitario statu quo actual por dos o tres meses o volver a aumentar el techo de gasto tantas veces como sea necesario. No hay que olvidar que el anterior pacto, que data del verano de 2011, incluía una serie de congelaciones y recortes hasta 2021 que deberían haber dejado el tema encarrilado. Pero, 24 meses más tarde, la historia se repite. Si no fuera porque estamos hablando de Estados Unidos, sonaría a chiste.

…Por cierto, interesante al calor de lo anterior: exactamente, ¿con qué dinero va a combatir Estados Unidos en Siria?

El riesgo de una acción militar en Siria a cargo de Washington no es sinónimo de nada bueno dado que Estados Unidos sigue la tónica de esas malas películas del oeste donde se dispara primero y se pregunta después.

Es normal que los inversionistas huyan de los países que apuestan por la guerra y se vuelquen al oro, el petróleo o el yen japonés, tres de los recursos que han experimentado repuntes significativos. La moneda japonesa es considerada como un refugio seguro en tiempos de incertidumbre y esto lleva al descenso de otras monedas. El precio del oro subió casi un 2 por ciento, a 1,419 dólares por onza troy y la prima de riesgo de todos los países europeos alcanzó sus niveles más altos en 15 días.

Siria posee un importante volumen de reservas de petróleo que asciende a 2.500 millones de barriles, cuya explotación está reservada a las empresas estatales. Gran parte del interés de los países occidentales es apropiarse de estas reservas de crudo junto a los enormes yacimientos de gas que posee el país y que podrían abastecer a toda Europa por décadas. Estos yacimientos aún no están en explotación y es parte del valioso botín que ansían Washington y Londres. Como siempre, son los intereses económicos, una deuda impagable y el enorme valor de esas reservas estratégicas, y no los derechos humanos ni los 355 muertos por las armas químicas (en el último año han muerto más de 90 mil personas que no han inquietado al gobierno de Obama) los que mueven toda la maquinaria bélica de Washington.

EE.UU. podría dejar de ser insolvente dentro de un mes y medio

EE.UU. alcanzará su límite de endeudamiento a mediados de octubre, y probablemente no sea capaz de financiar todos los gastos del presupuesto federal. “El Congreso debe actuar lo más pronto posible para proteger la solvencia de los Estados Unidos, dijo el secretario del Tesoro, Jack Lew, en una carta al presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner. Advirtió asimismo que la inactividad puede causar un “daño irreparable” a la economía del país.

El Gobierno y los economistas estimaban que los Estados Unidos alcanzarían el límite de la deuda de 16,69 billones de dólares en el otoño boreal, pero mediados de octubre es una fecha más temprana de lo que algunos esperaban. Esto significa que el Congreso está preparando una nueva ‘batalla’, donde se decidirá si se debe elevar el límite de endeudamiento del Estado.

Lew dijo que una vez alcanzado el límite se podrían efectuar solo los gastos en 80 partidas mensuales, que incluyen los salarios militares y los pagos de la seguridad social.

El secretario del Tesoro anunció que es imposible determinar exactamente cuándo la oficina se quedará sin fondos si no se llega a un acuerdo, pero la situación puede conducir rápidamente a una grave escasez de recursos.  Los republicanos siguen insistiendo en hacer recortes del gasto a cambio de elevar el techo de la deuda.

… Y la Reserva Federal de EE.UU. no puede devolver el oro alemán

La ola de desconfianza en el dólar se intensificó después de que el Bundesbank alemán exigiera la repatriación de la enorme cantidad de oro almacenado en la Reserva Federal de EE.UU., que se niega a hacerlo antes de 2020. Los representantes alemanes pidieron permiso para visitar la bóveda del Banco Central de EE.UU, pero no lo obtuvieron. Es evidente que el oro ya no está allí. Se lo han gastado…

Alemania, que mantiene allí alrededor de la mitad de sus reservas de oro, tiene razones para inquietarse. En general, las instituciones financieras de EE.UU. son conocidas por vender lo que realmente no existe.

Por ejemplo, en 2012 el banco Goldman Sachs vendía certificados de oro, asegurando que estaban garantizados por el oro auténtico en sus bóvedas. Sin embargo, como se supo después, allí no había oro, y el banco estaba  trabajando sobre la base de un sistema de reserva fraccionaria presumiendo que pocos depositores exigirán recuperar su oro.

Peter Boehringer, fundador y presidente de la Asociación Alemana de Metales Preciosos, opina que es una mala señal. “Hemos presionado mucho al Bundesbank, le hemos enviado un montón de preguntas, así como a otras entidades. Tenemos que saber por qué no está haciendo la auditoría apropiada, por qué no presionan al banco central de su socio, especialmente a la Reserva Federal, para que haga una auditoría adecuada. ¿Por qué no es posible repatriar ese oro? Así que hay un montón de razones y preguntas sin respuesta”, dijo a RT Peter Boehringer.

“EE.UU. y la Reserva Federal están monetizando en la actualidad entre un 60-80% de la deuda federal recién emitida, los bonos del Tesoro. Y su compra libre es una mala noticia para la deuda de EE.UU. Evidencia que algo va mal con la calidad del dólar de EE.UU. como moneda de reserva. China e India probablemente consumirán 2.300 toneladas de oro en conjunto este año, lo que supone casi el 100% de la producción mundial”, explicó.

La Reserva Federal de Estados Unidos es una de las organizaciones más secretas del mundo. Desde hace muchos años almacena grandes cantidades de oro de diferentes países. Si antes se consideraba como uno de los lugares más seguros para las reservas de varios países, ahora la situación ha cambiado, ya que el oro almacenado allí se está agotando como resultado de su venta, fianza o uso como garantía financiera.

Los oleoductos de gas son la razón verdadera de la guerra en Siria

Proyectos de transportación de gas, que afectarían los intereses de los mayores protagonistas del mercado de hidrocarburos, son la razón principal detrás de la agresión contra Siria, opinan algunos expertos.

Siria ocupa un territorio muy conveniente para el transporte de gas y petróleo. En 2009 Bashar al Assad anunció la implementación de la ‘estrategia de los cuatro mares’, cuyo objetivo era convertir Siria en un nodo de transporte de petróleo y gas entre el Golfo Pérsico, el mar Negro, el Mediterráneo y el Caspio.

Por su territorio pasa el Gasoducto Panárabe (Arab Gas Pipeline), que conecta Egipto con Libia. También lo atraviesa el tramo de gasoducto que conectaba la ciudad iraquí de Kirkuk con el puerto sirio de Baniyas, aunque el tramo no funciona desde la intervención en Irak en 2003.

El verano de 2011 Siria firmó un convenio con Irak e Irán para construir un nuevo gasoducto que saldría del yacimiento de gas South Pars (Pars del Sur) en Irán, pasaría por Irak y Siria, y desde allí por el Mediterráneo llegaría hasta Europa. El proyecto, que costaría unos 10.000 millones de dólares, tendría una capacidad de transporte de 110 millones de metros cúbicos al día y empezaría a funcionar entre 2014 y 2016.

Naturalmente, tanto estos países como Europa se beneficiarían del proyecto. Pero el nuevo gasoducto afectaría los intereses de otros actores del sector de los hidrocarburos: por ejemplo, se quedaría al margen Turquía, el mayor transportador de gas de la región.

El periódico árabe ‘Al-Ajbar’ informa sobre la existencia de un plan aprobado por EE.UU. para la construcción de un nuevo gasoducto que transportaría gas de Catar a Europa a través de Turquía, Arabia Saudita, Jordania, Siria e Israel. No mencionó su capacidad, pero supuso que puede superar la capacidad de otros proyectos en la zona: el gasoducto Nabucco (también estadounidense) y South Stream. El gasoducto se ramifica en tres direcciones cerca de la ciudad siria de Homs. No es sorprendente que Homs sea uno de los lugares donde se han dado las batallas más fuertes en Siria, señala el analista de ‘Asia Times’ Pepe Escobar: allí se decide el futuro de Siria y de todo Oriente Medio.

Problema religioso

Al problema económico contribuye el problema religioso, señala el periodista, economista y especialista en asuntos energéticos F.William Engdahl. Los países orientales, la mayoría de los cuales profesa el islam sunita, ven el proyecto como un ‘gaseoducto chií’, es decir, un gaseoducto que sale desde Irán -chií-, pasa por Irak -de mayoría chií- y llega a Siria -donde los chiíes están en el poder, incluido el presidente-, sostiene Engdahl.

La situación se agrava, recuerda el experto, por el hecho de que el yacimiento South Pars se ubica en la frontera entre Irán y Catar, que es sunita y aliado de EE.UU.

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