Libros Recomendados

 

La confirmación por la BBC de que su corresponsal en Moscú estaba investigando el supuesto papel de Rusia en las protestas de los «chalecos amarillos» en Francia, tratando de encontrar pruebas, muestra que los medios occidentales utilizan la táctica de «culpar a Rusia» para encubrir las políticas equivocadas de ciertos estados.

El 9 de diciembre, el Ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, dijo que la Secretaría General Francesa de Defensa y Seguridad Nacional (SGDSN) estaba investigando los informes de los medios de comunicación sobre la presunta participación de Rusia en los mítines. Las autoridades rusas, a su vez, han enfatizado que Moscú considera las protestas como un asunto interno de Francia, y calificaron las acusaciones de injustas.

El domingo, la corresponsal de la BBC en Rusia, Olga Ivshina, admitió que la emisora ​​estaba en busca de alguna prueba del supuesto cerebro en Moscú de los mítines franceses en curso, y exigió que sus periodistas buscaran pistas que apuntaran a Rusia. Ivshina dijo sobre esto en una entrevista con un corresponsal ruso que cubre las movilizaciones de la capital francesa, en un intento por averiguar si Moscú tuvo algo que ver con los eventos.

La oficina de la BBC en Londres confirmó posteriormente que su corresponsal de la oficina de Moscú estaba investigando el supuesto papel de Rusia en las protestas.

El analista de asuntos exteriores con sede en Londres, Adriel Kasonta, le dijo a Sputnik que toda la situación era parte de la actual «caza de brujas» contra Rusia. «Es solo la continuación de la caza de brujas de McCarthyista contra Rusia, que es una especie de táctica para encubrir los errores y las políticas equivocadas de ciertos estados», dijo Kasonta.

De alguna manera, es contraproducente para la BBC y los medios de comunicación occidentales culpar a Rusia, porque, por ejemplo, lo que la emisora ​​de RT está mostrando ahora es cómo protestan los «chalecos amarillos», y las razones por las que están protestando, algo a lo que los medios de comunicación y los políticos occidentales están siendo ciegos, señaló el experto.

«No están dispuestos a reevaluar sus políticas para preguntarse por qué estas personas salen a las calles y cuál es su motivación … La BBC está tratando de librar una guerra contra Rusia … RT está mostrando una opinión contraria, y lo mismo es lo que Sputnik está haciendo «, dijo Kasonta.

Si algo va en contra de la narrativa dominante en Occidente, de alguna manera es automáticamente culpa de Rusia, agregó el experto.

Kasonta enfatizó que las personas como ciudadanos tienen el derecho de recibir diferentes puntos de vista y formar su propia opinión. «Pero cuando la BBC monta una campaña contra Rusia por ‘entrometerse’, hace el ridículo», señaló.

Que la gente salga a las calles, eso «es algo normal dentro de las sociedades. Es natural que en las sociedades democráticas las personas a veces toman el poder en sus propias manos y salgan a la calle para protestar», dijo Kasonta.

La OTAN, los Estados Unidos y el Reino Unido «en constante campaña» contra Rusia, y la BBC simplemente establece el terreno de juego para este proceso, concluyó.

Al comentar sobre el tema, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, instó al público del Reino Unido a evaluar las actividades de la BBC, que siempre había estado «abogando por un enfoque imparcial e independiente», mientras que en realidad buscaba a cualquier precio una «prueba» del supuesto papel de Moscú en las protestas de los «chalecos amarillos», y se comprometió efectivamente a producir noticias falsas.

A su vez, la editora en jefe de RT y Sputnik, Margarita Simonyan, dijo que los informes de la BBC sobre el presunto rastro de Rusia significaban que los empleados de la emisora seguían las instrucciones de funcionarios superiores, que tomaban decisiones sobre qué tipo de noticias debían enviarse. También lamentó que la sucursal rusa de la emisora y un ciudadano ruso estuvieran involucrados en la situación.

"La redacción me exige sangre": La BBC busca la 'injerencia rusa' en las protestas en Francia

"Propaganda es cuando los periodistas trabajan en una meta ya preestablecida, encontrando y compilando hechos. Es lo que vemos en el ejemplo de esta correspondencia", ha afirmado la Cancillería rusa.

Este domingo RIA Novosti publicaba la correspondencia de una corresponsal de la redacción de la BBC en ruso, Olga Ívshina, con un periodista independiente que cubre los protestas en París. La periodista de la BBC admitía estar buscando conexiones rusas con las manifestaciones de los 'chalecos amarillos'.

En relación con este hecho, la portavoz de la Cancillería rusa María Zajárova ha señalado que "hoy vemos una verdadera escritura de guiones en el espíritu de la guerra informativa". "Justamente esto se llama propaganda. Propaganda es cuando los periodistas trabajan en una meta ya preestablecida encontrando y compilando hechos. Es lo que vemos en el ejemplo de esta correspondencia", ha agregado la portavoz de Exteriores.

En dicha correspondencia, Ívshina preguntaba si había ciudadanos rusos o representantes de la extrema derecha entre los instigadores de las protestas.

"¿Tal vez algún negocio esté sacando provecho de esta situación?",  preguntaba la reportera a su interlocutor. "¿Tal vez están comiendo [los manifestantes] albóndigas en masa allí?", volvió a inquirir.

La periodista del servicio en ruso de la BBC argumenta su interés en el tema porque, según sus propias palabras, busca esos "ángulos" porque sus superiores se lo demandan. "La redacción me exige sangre", escribe literalmente la mujer.

La reacción de Moscú fue contundente. La portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, María Zajárova, afirmó que su gobierno se dirigirá a los órganos internacionales en relación a los intentos de la periodista de la BBC de encontrar 'la huella rusa' en las protestas en Francia. "Mañana enviaremos una solicitud correspondiente a la OSCE para que preste atención, porque este hecho es indignante", lamentó Zajárova.

"Tengo una pregunta para los reguladores británicos de los medios de la comunicación: ¿Cómo evalúan esta compilación de hechos a la que se dedican los empleados de sus compañías de radio y televisión?", agregó la portavoz.

"¿Tal vez algún negocio esté sacando provecho de esta situación? ¿Tal vez están comiendo [los manifestantes] albóndigas en masa allí?". Olga Ívshina, periodista del servicio ruso de la BBC.

"A juzgar por esta correspondencia, la BBC británica simplemente planeó crear el guion orquestado de un 'éxito de taquilla' acerca de que justamente Rusia inspiró las protestas en Francia. No se puede sacar ninguna otra conclusión de esta información", dijo Zajárova.

La diplomática señaló que "debemos atraer la atención de las estructuras internacionales, y definitivamente lo haremos mañana, el lunes". "Escribiremos las cartas correspondientes a la OSCE con un ejemplo de cómo se manipula la conciencia pública", precisó.

"Periodismo imparcial e independiente"

Por su parte, la oficina de prensa de BBC se ha referido también a esta correspondencia sobre los intentos de sus periodistas de encontrar vínculos entre Rusia y las protestas.

"Hoy vemos una verdadera escritura de guiones en el espíritu de la guerra informativa. Justamente esto se llama propaganda. Propaganda es cuando los periodistas trabajan en una meta ya preestablecida encontrando y compilando hechos". María Zajárova, portavoz de la Cancillería rusa.

"Como el ministro de Relaciones Exteriores de Francia habló  públicamente de una posible influencia rusa en las protestas citando informaciones de medios de comunicación, era perfectamente razonable para nuestro corresponsal plantear el tema. Sin embargo, al final sus reportes no mencionan en absoluto una posible conexión con Rusia", comentaron desde la oficina de prensa en respuesta a RT.

"Seguimos comprometidos con los principios del periodismo imparcial e independiente", añadieron.

La semana pasada, el ministro de Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, declaró que la Secretaría General de Defensa y Seguridad Nacional de Francia investiga la supuesta participación de Rusia en las manifestaciones de los 'chalecos amarillos'.

Moscú pedirá a la OSCE reaccionar a las 'fake news' sobre 'la huella rusa' en las protestas de París

MOSCÚ (Sputnik) — Rusia solicitará a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) que reaccione a las 'fake news' publicadas en medios británicos sobre la presunta implicación rusa en las protestas en Francia, declaró la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova.

El 16 de diciembre una corresponsal del servicio ruso de la británica BBC reveló que la cadena exige a sus empleados que presenten cualquier prueba de "implicación de Rusia" en las protestas de los 'chalecos amarillos' en Francia.

Francia no encontró pruebas de la implicación rusa en las protestas

MOSCÚ (Sputnik) — Los Servicios especiales de Francia por el momento no han encontrado pruebas que apunten a la implicación de Rusia en la difusión de la información falsa relativa a las protestas de los chalecos amarillos, escribió el semanario Le Journal du Dimanche.

Informó, citando a una fuente de seguridad, que ni la Dirección General de Seguridad Exterior (DGSE) ni la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI) lograran documentar "la implicación directa de los servicios rusos en la difusión de noticias falsas o tesis complotistas en el marco del movimiento de los chalecos amarillos".

"Hasta la fecha, no hemos establecido su participación en este movimiento", dijo la fuente al señalar que "no se trata de un análisis definitivo.

Análisis: Chalecos amarillos: convergen izquierda, derecha, generales y rurales

Alfredo Jalife

Thierry Meyssan, de Réseau Voltaire, juzga que el Rothschildboy Macron le debe su campaña a Henry Kravis, jefe de uno de los mayores emporios financieros de la globalización, la KKR y a la OTAN (https://bit.ly/2EndWzY ): esa onerosa deuda hace hoy aún más difícil la solución de la crisis de los chalecos amarillos.

KKR es uno de los principales fondos de inversiones donde opera el ex director de la CIA, general David H. Petraeus: uno de los principales proveedores de armas de los yihadistas.

Para Thierry Meyssan, el problema de los chalecos amarillos es profundo y no podrá resolverse sin cuestionar la globalización financiera, cosa que Macron no puede hacer.

Según Meyssan, Occidente devora a sus hijos, al atravesar una crisis existencial y de oposición a la globalización financiera (https://bit.ly/2QDixEw).

Macron ha tenido la gracia de catalizar en su contra a la extrema izquierda de Jean-LucMélenchon y a la extrema derecha de Marine Le Pen, sumados de generales y de las clases rurales y medias suburbanas que han detonado el movimiento acéfalo de los chalecos amarillos que llegó a su quinta semana de insurrección.

Preocupa la confrontación de Macron con los generales cuando al inicio de su mandato hace 19 meses despidió al jefe de Estado Mayor, Philippe De Villiers (https://lemde.fr/2PFxK3w ), quien se opuso a sus medidas neoliberales que favorecen a la parasitaria banca globalista y desmantelan al ejército nuclear francés.

Ahora un grupo de generales franceses redactaron una carta abierta a Macron a quien acusan de cometer traición (sic) por firmar el Pacto de Migración de la ONU (https://bit.ly/2CgTXS3 ) contra la soberanía de Francia. La carta fue redactada por el general Antonie Martinez, firmada por otros 10 generales, un almirante y un coronel, así como el ex ministro de Defensa, Charles Millon.

(https://amzn.to/2EkGrym )–, pero no se puede soslayar que Rusia ha sido acusada en forma antihigiénica por el gobierno de Macron de incitar a la revuelta de los chalecos amarillos mediante las redes sociales –como si estas fueran manipulación exclusiva de Moscú.

Una cosa es que el gobierno francés tenga razón de exhortar a Trump (que alienta a los chalecos amarillos) de no inmiscuirse en sus asuntos internos y otra cosa es golpear con palos de ciego a los dos máximos dirigentes nucleares del planeta (Trump y Putin), lo cual expone la búsqueda de un chivo expiatorio externo para ocultar las medidas antipopulares domésticas del atribulado Macrón.

A mi juicio, si Macron busca confrontarse a Trump y a Putin simultáneamente, más vale que empiece a contar sus días en su poder horadado.

Dugin interpreta la insurrección en Francia por los chalecos amarillos y la anatomía del populismo y el desafío lanzado a las élites globales(https://bit.ly/2UNguNF ).

El término populismo en Rusia no tiene la misma acepción peyorativa que en México (deformado por los medievales itamitas/neoliberales derrotados). Al contrario, en Rusia goza de prestigio por ser un movimiento que emana del pueblo.

A juicio de Alexander Dugin, la marca principal del populismo europeo moderno es que modifica radicalmente el antagonismo entre izquierda y derecha surgido de la gran revolución francesa cuando “rechaza el esquema clásico de izquierda/derecha y no sigue ninguna actitud ideológica estricta”. Esa es precisamente su fuerza y éxito al no jugar según las reglas prestablecidas.

Considera que es asombroso que tales movimientos populistas sean dirigidos contra el conjunto de la élite política, sin distinción, sean de derecha o de izquierda cuando la periferia de la sociedad se rebela contra su centro.

Concluye que hoy no hay más derecha ni izquierda: sólo el pueblo contra la élite. Sólo globalistas en decadencia contra nacionalistas en ascenso.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

RECOMENDACIONES

elmundofinanciero

El Tiempo por Meteoblue