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Arabia Saudita, Israel, Palestina, Italia, El Vaticano y Bélgica fueron las paradas de la primera gira internacional del presidente norteamericano, Donald Trump, quien partió hacia el extranjero a asegurar alianzas mientras dejó en casa un complicado panorama político.

Con este recorrido, Trump es hasta ahora el único mandatario de su país en iniciar su primera estancia en el exterior por el Oriente Medio, donde se encontró frente a frente no solo con las autoridades sauditas, sino con medio centenar de líderes del mundo musulmán.

El 21 de mayo, durante su discurso en una cumbre celebrada en Riad, el jefe de Estado se esforzó en mostrar que su país no está en guerra con el islam, en un intento por borrar el efecto de su retórica incendiaria de campaña, cuando llegó a pedir el cierre total y completo de la entrada de musulmanes a su país.

Trump se centró en hacer llamamientos a combatir el terrorismo y expulsar a los extremistas; al tiempo que, para gusto de aliados como la propia Arabia Saudita, se pronunció a favor del aislamiento de Irán.

Las siguientes paradas del jefe de la Casa Blanca fueron Israel y Palestina, otro esfuerzo en lo que se perfila como un tema prioritario para su administración: alcanzar un triunfo en política exterior con el acercamiento a una solución para el conflicto entre esas partes.

Durante su estancia en Tel Aviv el 22 de mayo, que se produjo en medio de manifestaciones de apoyo a la huelga de hambre de unos mil 500 prisioneros palestinos en cárceles israelíes, Trump se reunió con el primer ministro, Benjamin Netanyahu, y el presidente Reuvén Rivlin.

Además, se convirtió en el primer mandatario estadounidense en el cargo en visitar el Muro de las Lamentaciones en la Ciudad Vieja de Jerusalén, la cual está ocupada militarmente por Israel desde la guerra de 1967 y por ello otros líderes han evitado ir al lugar mientras están en el poder.

Un día después, se encontró en Belén con el presidente palestino, Mahmoud Abbas, quien reiteró a su homólogo norteamericano el deseo de alcanzar un acuerdo histórico de paz; pero varios medios indicaron que en ninguna de esas actividades Trump pronunció una palabra sobre la creación de un Estado palestino ni criticó de ningún modo la colonización israelí.

El 24 de mayo, en tanto, la agenda del gobernante republicano registró un encuentro de media hora con el papa Francisco, el cual generaba muchas expectativas por los criterios divergentes entre ambos en temas como inmigración y refugiados; y también tuvo diálogos con el primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, y el presidente Sergio Mattarella.

Poco después se trasladó a Bruselas, la capital belga, donde sostuvo conversaciones con las autoridades locales y líderes de la Unión Europea, pero el objetivo fundamental de la estancia fue su participación en la Cumbre de la Organización de Tratado del Atlántico Norte, en la cual repitió su reiterado mensaje de pedir a los países miembros un incremento de los gastos militares.

Este sábado, en tanto, Trump pone punto final a su recorrido con su presencia en la segunda y última jornada de la Cumbre del G-7 (Italia, Francia, Alemania, Reino Unido, Japón, Canadá y Estados Unidos), que se celebra en Taormina, en la región italiana de Sicilia.

Queda por ver en el futuro cercano los frutos que dará esta gira al mandatario, necesitado de éxitos que levanten sus bajos niveles de aprobación entre los estadounidenses, y que hagan contrapeso a los continuos escándalos que no dejan de golpear a su gobierno.

'Silencio ensordecedor': Lo que todos esperaban de Trump y no dijo ante la OTAN

"Nunca abandonaremos a los amigos que estuvieron a nuestro lado", ha prometido el presidente estadounidense en su discurso ante la Alianza Atlántica.

Durante la cumbre de la OTAN celebrada este jueves en Bruselas los líderes del bloque esperaban que el presidente de EE.UU., Donald Trump, manifestase en su discurso "de forma explícita" el respaldo al Artículo 5 del Tratado de Washington, que se basa en la defensa mutua de los países miembros en caso de ataque exterior, señala el diario 'The New York Times'.

El momento en el que Trump debería haberlo pronunciado era durante la presentación de un monumento cedido por EE.UU. en homenaje a las víctimas de los atentados terroristas del 11-S y al Artículo 5. Sin embargo, según destaca el periódico, el líder estadounidense "ofreció una promesa vaga" de "nunca abandonar a los amigos que estuvieron a nuestro lado" tras el atentado del 11 de septiembre de 2001. Fue la única vez en la historia de la OTAN cuando se invocó el artículo.

Sin embargo, Trump no confirmó el compromiso estadounidense hacia la promesa de defensa mutua, al no mencionar directamente el artículo fundamental de la Alianza. Según señala el portal 'Vox', es "difícil exagerar cuán ensordecedor fue su silencio [de Trump] para los líderes europeos".

Por su parte, un oficial de la Casa Blanca ha señalado al canal NBC News que la mera "participación [en la cumbre] debería haberse visto como un respaldo al Artículo 5". La fuente ha agregado que un respaldo explícito "habría sido redundante".

El pasado 25 de mayo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó a la OTAN durante su discurso en la cumbre de este organismo a centrarse en el terrorismo, la migración y la "amenaza rusa". A su vez, Rusia se encuentra intranquila ante los planes de EE.UU. de aumentar su presupuesto militar en el marco de operaciones con la OTAN.

Trump exige a miembros de OTAN que paguen lo que deben

El presidente de EE.UU., Donald Trump, dio una dura advertencia a los miembros de la OTAN para que paguen lo que deben.

Donald Trump asistió a su primera cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en la capital belga, Bruselas. Contrario a sus antecesores, en vez de expresar su compromiso explícito al artículo 5 del pacto de defensa común de la Alianza, exigió a los países miembros que cumplan sus "obligaciones financieras".

Ante la mirada de jefes de Estado y de Gobierno aliados, Trump, tal como ocurrió durante su campaña presidencial, relacionó los ataques terroristas ocurridos en Europa, el último en la ciudad británica de Manchester, a la inmigración.

Mientras tanto, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, señaló que Trump fue claro a la hora de expresar su compromiso y en el mensaje a los aliados de que deben incrementar su gasto en defensa.

Stoltenberg anunció que la OTAN apoyará a la llamada coalición liderada por EE.UU. en su lucha contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) en Siria e Irak.

El secretario general de la OTAN dejo claro que las actividades de entrenamiento de las fuerzas iraquíes no tienen una fecha "límite" para acabar reiterando que la Alianza también continuará su misión de entrenamiento, asistencia y asesoramiento en Afganistán.

Tusk insta a los países del G7 a mantener las sanciones contra Rusia

BRUSELAS (Sputnik) — El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, declaró que está dispuesto a pedir a los países del G7 que continúen la política de sanciones hacia Rusia.

"Desde nuestra última cumbre no hemos visto nada que podría justificar el cambio de nuestra política de sanciones hacia Rusia, por ello llamaré a los líderes del G7 a consolidar esta política", dijo Tusk a los periodistas de cara a la cumbre del G7.

Esta reunión, indicó, se centrará "en los problemas más complicados de la situación internacional".

"Sin duda, será la cumbre de los Siete más difícil en muchos años", subrayó Tusk al explicar que varios líderes del G7 tienen diversos puntos de vista sobre varios asuntos como el cambio climático y el comercio.

El presidente del Consejo de Europa indicó que el principal objetivo de la cumbre es "mantener la unidad" frente a las amenazas a la paz y la seguridad en Europa, Asia y Oriente Próximo.

Tusk destacó entre los asuntos más importantes que se examinarán en la reunión "la guerra en Siria, la agresión rusa en Ucrania, las pruebas nucleares y de misiles en Corea del Norte y el agravamiento de la situación y la militarización en el mar de la China Meridional".

"Si nuestro grupo pierde la firmeza y la unidad, la situación internacional se saldrá de control", concluyó.

Tras su reunión con el presidente de EEUU, Donald Trump, que se celebró el 25 de mayo, Tusk admitió que su evaluación de Rusia no coincide del todo con la del líder norteamericano.

Asimismo, el presidente del Consejo Europeo agregó que los países del G7 deben adoptar una posición unida respecto al conflicto en Siria.

"El G7 debe permanecer unido en lo que se refiere al cese de las atrocidades en Siria", dijo Tusk a los periodistas de cara a la cumbre del Grupo, y agregó: "Tenemos que estar preparados a intensificar los esfuerzos para vencer el terrorismo en Siria y encontrar una resolución política".

El presidente del Consejo Europeo mencionó a la vez que una responsabilidad especial la tienen Irán y Rusia que participan en la crisis y colaboran con el presidente sirio, Bashar Asad.

"Deben usar su influencia para lograr una tregua, la cesación del uso de las armas químicas y garantizar un inmediato acceso humanitario a todos los necesitados", insistió Tusk.

Siria vive desde marzo de 2011 un conflicto armado que ha causado entre 300.000 y 400.000 muertos, según datos de la ONU.

Las tropas gubernamentales se enfrentan a grupos armados de la oposición y a organizaciones terroristas, entre ellas Daesh (autodenominado Estado Islámico) y el Frente al Nusra, ambas prohibidas en Rusia y otros países.

Trump empuja al primer ministro de Montenegro y así fue la reacción del mandatario

En la cumbre de la OTAN, realizada en Bruselas el 25 de mayo, el presidente de EEEU, Donald Trump, empujó con fuerza al primer ministro de Montenegro, Dusko Markovic, para poder aparecer en primera fila en la foto grupal.

El periodista estadounidense Steve Kopack publicó un vídeo del incidente en su Twitter.

Montenegro se convirtió el 19 de mayo en el miembro número 29 de la OTAN, por lo que esta fue la primera cumbre para Dusko Markovic.

El empujón de Trump generó indignación en los Balcanes y causó revuelo en las redes sociales. Los medios digitales de la región colocaron titulares como "América primero" y "¿A dónde crees que vas?", pero el mismo Markovic no se mostró ofendido.

"No lo noté, solo vi las reacciones en las redes sociales, simplemente fue una situación inofensiva", dijo el mandatario montenegrino a los periodistas después de la cumbre.

El secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, comunicó que el presidente estadounidense había seguido el esquema acordado de la disposición de los líderes de los estados miembros de la OTAN en la foto grupal y no estaba intentando ocupar un sitio que no le pertenecía. Sin embargo, reconoció no haber visto la grabación.

La confianza da asco: este el apodo que le dio Trump al primer ministro de Canadá

El presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a sorprender a la comunidad internacional al hacer una referencia al primer ministro canadiense, Justin Trudeau, durante su discurso pronunciado en la Base Aérea de Sigonella en Italia.

Al hablar sobre un helicóptero que estaba aparcado cerca de él, Trump sugirió que el vehículo de transporte aéreo podría ser del "primer ministro Abe", o de "Justin de Canadá".

"Gente estupenda. Hicimos muy buenos amigos esta semana. Les digo, muy buenos amigos. Ellos son buenas personas", dijo.

Esta no es la primera vez que el mandatario estadounidense se refiere al primer ministro canadiense solo como "Justin de Canadá".

Anteriormente, Donald Trump utilizó el mismo apodo durante una entrevista con la agencia Bloomberg.

"La postura está clara": China desaprueba las "declaraciones irresponsables" del G7

Pekín aboga por arreglar las disputas bilaterales "por medio de negociaciones y consultas", sin que EE.UU. se entrometa.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de China ha desaprobado la declaración final de la cumbre del G7 que se celebró en la localidad italiana de Taormina. En opinión de Pekín, son inapropiados los comentarios respecto a la manera del gigante asiático de explorar y desarrollar los mares de la China Oriental y de la China Meridional.

Los líderes del Grupo de los Siete manifestaron su preocupación por la situación en la región. Su declaración final aboga contra "cualesquiera acciones unilaterales que podrían aumentar la tensión". Confirmaron también su apego a la solución de disputas territoriales en el mar por medio del diálogo y el arbitraje.

El portavoz oficial del servicio diplomático, Lu Kang, ha dicho que Pekín presta atención a las opiniones de los dirigentes europeos y expresa su "desaprobación rotunda por la declaración final de la cumbre", recoge RIA Novosti.

"La postura de la parte china sobre el mar de la China Oriental y el mar de la China Meridional es clara y consecuente. China siempre ha abogado por arreglar las respectivas disputas directamente entre las partes en disputa por medio de negociaciones y consultas", ha afirmado.

El diplomático chino espera que los países del grupo mantengan sus promesas de guardar la neutralidad respecto a las partes en controversia y respeten los esfuerzos que aplican las potencias regionales para resolver el problema. Ha exhortado a los líderes del G7 a que dejen de hacer "declaraciones irresponsables" y contribuyan al mantenimiento de la paz y la estabilidad en Asia-Pacífico.

China, Japón, Vietnam y Filipinas tienen controversias sobre las fronteras marítimas y las zonas de responsabilidad en los mencionados mares. Pekín considera que los países que acuden al apoyo de Estados Unidos, solo fomentan la tensión en la región.

Publican la carta que Poroshenko escribió a los líderes del G7 sobre Rusia

El presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, instó a los países occidentales a unir esfuerzos para detener la supuesta "agresión rusa" en una carta a los líderes del G7, publicada por el medio estadounidense 'Politico'.

"Rusia no detendrá su agresiva campaña si no la detenemos nosotros. El mundo occidental debe comprometerse a unir esfuerzos para proteger sus valores y el respeto del derecho internacional", sostuvo el mandatario ucraniano.

Poroshenko también acusó a Rusia de llevar a cabo una guerra híbrida.

"Los tentáculos del Kremlin se acercan a la garganta de las principales capitales de Europa y sus aliados transatlánticos", advirtió el líder de Ucrania.

Asimismo, Poroshenko calificó las redes sociales rusas Vkontakte y Odnoklassniki como agentes del Kremlin, las cuales supuestamente ayudan a Rusia a hacer una guerra mediática contra Occidente.

Además, Poroshenko instó a los líderes occidentales a "responder de forma proporcional al impacto de Rusia" y apoyar a Kiev.

"Invertir en la seguridad de Ucrania es invertir en la seguridad de Europa y más allá", concluyó Poroshenko.

Anteriormente, varios expertos políticos señalaron que Kiev se empeña en demonizar a Rusia y hacer provocaciones militares en Donbás para distraer a la población ucraniana de los problemas internos y mantener el interés internacional en la situación en Ucrania.

Rusia, por su parte, niega las constantes acusaciones de Kiev de inmiscuirse en los asuntos de Ucrania y las califica de inaceptables. Además, el Kremlin ha señalado en más de una ocasión que no es parte del conflicto interno ucraniano y que está interesado en que este país supere su crisis política y económica.

El embargo oculto de la OTAN contra Turquía

Alemania y otros países de la OTAN están aplicando una política poco amistosa con relación a Turquía, opina Koray Gurbuz, experto turco en materia militar de la Universidad Bilkent.

Gurbuz considera que Berlín, así como otros Gobiernos de la OTAN, por una parte apoya a los grupos militarizados que luchan contra Turquía y, por otra, aplica con relación al país otomano un embargo oculto sobre el suministro de armas.

"Turquía como miembro de la OTAN debe utilizar solo aquellas armas que correspondan a los estándares de la Alianza Atlántica y que puedan ser comprados solo a los miembros del bloque. Nosotros adquirimos las armas, pero cuando se llega a la compra de municiones y piezas de recambio surgen ciertas dificultades, problemas y retrasos. De esta manera, Turquía no puede utilizar estas armas en el momento oportuno", subrayó Gurbuz en una entrevista con Sputnik.

Además, el experto afirmó que si los países miembros de la OTAN realmente están interesados en consolidar la estabilidad y la paz en el mundo y en la región, ante todo tienen que rechazar brindar apoyo a los terroristas.

A este respecto, Gurbuz mencionó como en el pasado los países de la Alianza Atlántica suministraron armas al Ejército Libre Sirio, que ahora se encuentran en manos de los terroristas.

"Asimismo, los militantes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán se mueven libremente dentro de las fronteras turcas gracias al apoyo que les fue brindado por parte de nuestros aliados de la OTAN".

Recientemente, la canciller de Alemania, Angela Merkel, declaró durante su encuentro con el presidente otomano, Recep Tayyip Erdogan, —sostenido en el marco de la cumbre de la OTAN— que los parlamentarios germanos tienen el derecho inherente de visitar a los militares alemanes que se encuentran en la base aérea de Incirlik.

Anteriormente, Merkel apuntó que en caso de que Turquía rechazara esta visita, los militares alemanes abandonarían esta base.

"Estoy convencido de que Turquía no cederá ante estas declaraciones. La retirada de los militares de la base de Incirlik no afectará de ninguna manera a Turquía. (…) Desde mi punto de vista, hay que cerrar por completo esa base. La eventual retirada de los militares de Incirlik solo beneficiaría a Turquía, así como consolidaría la seguridad en la región", explicó Gurbuz.

De acuerdo con el experto, los militares alemanes no participan prácticamente en la lucha contra los terroristas de Daesh. No obstante, ellos activamente arman a los militantes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán.

"Por eso las declaraciones de Angela Merkel tienen un carácter hipócrita", concluyó el analista turco.

El conflicto entre el Gobierno turco y el PKK, proscrito en el país otomano, ha causado más de 40.000 muertos, según algunas estimaciones.

Análisis: La OTAN presiona a Rusia de forma descarada

Como el ritual de una boda, la reunión de la OTAN cumple con 4 condiciones, aunque no sean las mismas que las de las nupcias. Cumbre nueva, sede nueva, miembro nuevo… ambiciones viejas. Los objetivos del cónclave de la Alianza son: preparar sus próximos actos en Oriente Medio; y lo que puede ocurrir en el Mar de la China Meridional.

Así lo entiende el analista militar de Elespiadigital.com y asesor en conflictos internacionales Gustavo Morales Delgado, quien matiza que la región Asia-Pacífico queda cada vez más lejos de su área de influencia.

Y es que el secretario general de la organización, Jens Stoltenberg, anunció la inminente incorporación de Montenegro en Junio próximo. El experto explica que "la OTAN sigue ampliándose, va avanzando cada vez más, incorporando a naciones que nada tienen que ver con el acuerdo original".

La expansión de la organización, sostiene Morales Delgado, obedece a que "se rompió la palabra original de 1989 a Moscú sobre que ningún país de los que rodean a Rusia formaría parte de la Alianza Atlántica. Esto se ha incumplido abiertamente: esos países no sólo forman parte de la organización, sino que en ellos se están desplazando unidades militares extranjeras de todo tipo, de aire, de tierra, de mar, a dichos países que están recorriendo la frontera con Rusia".

Entretanto, un grupo del Ejército español con unos 300 militares y 80 vehículos, se desplegó bajo el paraguas de la OTAN en la base de Adazi, en Letonia, con la directriz de "mantener un perfil defensivo y evitar provocaciones", según recogió el diario El País de España.

En una entrevista concedida al periódico español, el general Francisco José Dacoba Cerviño, jefe de la Brigada Extremadura, que aporta la mayor parte de los efectivos, explicó que "se trata de una misión defensiva y, sobre todo, disuasoria".

Al respecto, Morales Delgado apunta que "en esas zonas se están produciendo maniobras bastante hostiles, lo que facilita también la posibilidad de un accidente, de un choque fortuito entre fuerzas de uno y otro lado que podría provocar un conflicto, y se está presionando de forma abierta y declarada la frontera oeste de Rusia".

"Washington quiere una Europa que sólo esté unida dentro de la OTAN y en ningún caso en la Unión Europea, ni en ningún tipo de entidad que le pueda hacer la competencia comercial e industrial. Washington desea una Europa débil, una Europa bajo su control, y una Europa atomizada con naciones del tamaño de Montenegro. Y no desea en ningún caso la existencia, ni el peso ni el protagonismo dentro de Europa del país más grande del mundo, Rusia", concluye Gustavo Morales Delgado.

AUDIO DE LAS DECLARACIONES

Análisis: Trump camino a las cumbres de la OTAN y del G7

Manlio Dinucci

Donald Trump está tratando de modificar la estrategia de sus aliados, o sea de llevarlos a renunciar a los cambios de régimen como objetivo en el Medio Oriente ampliado y, por el contrario, de convencerlos de que es necesario destruir el instrumento que hasta ahora estuvieron utilizando: el terrorismo islamista. Pero al tratar de alcanzar ese propósito, el nuevo presidente de Estados Unidos está viéndose obligado a hacer cada vez más concesiones, como la venta masiva de armamento a Arabia Saudita, lo cual equivale a consolidar las situaciones de guerra.

Después de haber visitado Arabia Saudita e Israel, el presidente Trump ha llegado de visita a Roma, de donde parte el 25 de mayo de 2017 para participar en la Cumbre de la OTAN, en Bruselas, y regresar nuevamente a Italia para la reunión del G7 que se desarrollará el 26 y el 27 de mayo en Taormina y su visita a la base que Estados Unidos y la OTAN mantienen en Sigonella.

¿Cuáles son los objetivos de esta primera gira internacional de Donald Trump como presidente de Estados Unidos? Tiene fundamentalmente 3 objetivos, según explica su consejero de seguridad nacional, el general McMaster: llevar un «mensaje de unidad» a musulmanes, judíos y cristianos; establecer relaciones con los líderes mundiales y proyectar hacia el exterior el poderío estadounidense.

La visita a Roma es la tercera etapa de lo que se describe como un «peregrinaje religioso por los lugares sagrados de las tres grandes religiones». El «peregrino» Trump inició su gira con la firma en Riad del acuerdo para la venta a Arabia Saudita de armamento estadounidense por un monto de 110 000 millones de dólares, lo cual vendrá a agregarse a todo el armamento que el anterior presidente estadounidense, Barack Obama [premio Nobel de la Paz], ya había proporcionado al reino saudita, por un valor de 115 000 millones. Ese armamento está siendo utilizado, entre otras cosas, en la guerra iniciada por la coalición que dirige… Arabia Saudita, con respaldo de Estados Unidos, que está masacrando a los civiles en Yemen.

En la «Cumbre Árabo-Islámico-Estadounidense» realizada el 21 de mayo en Riad, Trump exhortó a Arabia Saudita y las demás monarquías del Golfo a asumir un compromiso renovado contra el terrorismo: o sea, los mismos Estados que financiaron y armaron a Daesh y a otros grupos terroristas en el marco de las operaciones dirigidas por Estados Unidos y la OTAN, en Libia y Siria y pasando por Irak, tendrían ahora que luchar contra esos grupos.

Pero en esta gran «batalla entre el Bien y el Mal», Trump pone al Hezbollah y al Hamas en la lista de los «bárbaros criminales», metiéndolos así en el mismo saco que Daesh y al-Qaeda. Trump denuncia además a Irán como responsable de la inestabilidad en el Medio Oriente, acusándolo de «financiar, armar y entrenar terroristas y milicias que siembran la destrucción y el caso en la región», y de desestabilizar Siria, donde «Assad, respaldado por Irán, ha cometido crímenes indescriptibles». Sus palabras contra Irán son una verdadera declaración de guerra, que de hecho anula los acuerdos anteriormente concluidos, y resultan altamente apreciadas en Israel, país al que llegó el presidente en visita los días 22 y 23 para fortalecer la cooperación estratégica.

Y mientras que, en las prisiones israelíes, miles de prisioneros políticos palestinos proseguían sus ya más de 40 días de huelga de hambre, Trump se reunía con Mahmud Abbas para «pedir a los líderes palestinos que den pasos constructivos hacia la paz».

Portador de ese «mensaje de unidad», Trump conversó en Roma con el papa Francisco sobre «una serie de cuestiones de interés mutuo». Después del encuentro, también en Roma, con el présidente Sergio Mattarella, para reafirmar el «anclaje histórico» de Italia a Estados Unidos, Trump participará en la Cumbre de la OTAN, en Bruselas.

Allí apoyará el plan del Pentágono para Europa [1], o sea la escalada militar estadounidense en Europa y el reforzamiento de la OTAN ante «una Rusia que resurge, que trata de socavar el orden internacional dirigido por Occidente». Trump tiene que aplicar ese plan, tragándose su anterior afirmación de que la OTAN estaba «obsoleta» y también su promesa electoral de abrir un diálogo con Moscú. No hay que olvidar que sobre la cabeza de Trump cuelga, como la espada de Damocles, la amenaza de ser destituido bajo la acusación de entenderse con el enemigo.

Al terminar la Cumbre de la OTAN, Trump participará en la del G7, conformado por los 6 principales países de la OTAN –Estados Unidos, Canadá, Alemania, Gran Bretaña, Francia e Italia– más Japón, principal aliado de Estados Unidos y la OTAN en la región Asia-Pacífico, donde el Pentágono está desplegando cada vez más fuerzas, e incluso armamento nuclear, frente «una China agresiva y una Rusia revanchista».

Finalmente, el presidente de Estados Unidos visitará la instalación aeronaval limítrofe de Sigonella, base principal de las guerras declaradas o clandestinas de Estados Unidos y la OTAN en el Medio Oriente y en el norte de África, presentadas todas como «proyección de estabilidad en el Mediterráneo».

Análisis: Como chivo en cristalería

En la cumbre de la OTAN, el presidente de Estados Unidos evitó un pronunciamiento claro a favor de la alianza militar en Europa. Esto podría ser peligroso para la OTAN, opina Bernd Riegert.

Durante la cumbre de la OTAN, el presidente estadounidense, Donald Trump, se mostró como un diplomático poco hábil. Llegó demasiado tarde. Luego empujó al jefe del gobierno montenegrino para avanzar hasta la primera fila. Además, utilizó lo que debía ser un corto discurso conmemorativo para atacar durante varios minutos a sus socios. Trump demandó de los países miembros de la OTAN un dinero imaginario, lo cual no le corresponde. Hizo provocaciones y se mostró imponente. Muchos de los jefes de Estado y de Gobierno reaccionaron consternados. Ni siquiera la propia delegación estadounidense en la OTAN contaba con que Trump escenificaría una de sus conocidas fanfarronadas. America first? No. Trump first!

Es lamentable que el mandatario estadounidense se haya abstenido de manifestar solidaridad expresa con la alianza, o apoyo en caso de resultar necesaria una defensa. ¿Acaso considera a la OTAN, a la alianza militar occidental, como algo superfluo? La posición de Donald Trump deja lugar a dudas. ¿Pueden realmente los aliados del este confiar en que el gigante norteamericano los protegerá de una eventual ofensiva rusa? Las dudas acerca de Estados Unidos como principal fuerza protectora harían tambalearse a toda la alianza. Algo que la dirigencia rusa bajo Vladimir Putin seguramente celebrará. Finalmente, Trump ha contribuido a desestabilizar a la OTAN. Su posición frente a Rusia aún queda poco clara después de la cumbre de la OTAN.

Naturalmente, un presidente estadounidense puede intentar reorientar a la alianza en una dirección propicia para él. Pero esto sólo sería posible con propuestas sensatas y con la intención de convencer a base de argumentos. Aunque la alianza nunca ha sido espectáculo de un solo hombre, puede que alguien como Donald Trump nunca llegue a entenderlo.

La reacción de la OTAN y de la canciller alemana, Angela Merkel, objeto de las provocaciones de Trump, fue muy discreta. La “mujer fuerte” de Berlín se atiene a las resoluciones de la alianza para el aumento del gasto militar, pero calló sobre los incesantes reproches de Trump.

Luego de esta mini-cumbre, en Bruselas se impone la pregunta de cómo lidiar con el populista en la Casa Blanca. En la parte operativa de la OTAN, algunos han encontrado una respuesta: simple y sencillamente ignorarlo. En la práctica, la OTAN seguirá implementando sus acuerdos con la ayuda de diplomáticos y funcionarios estadounidenses. Parece evidente que el peculiar presidente vive en su propio mundo de visiones distorsionadas, ajeno a la realidad.

Fuente: El Mundo

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