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Miguel Gómez

El pasado día 21 de enero se celebró en la ciudad de Coblenza una cumbre de diferentes partidos identitarios europeos auspiciada por “Europa de las Naciones y las Libertades” y organizada por el partido Alternativa por Alemania, que intentando aprovechar la investidura del día anterior del Presidente de Estados Unidos Donald Trump, pretendía demostrar que este grupo político del Parlamento Europeo contaba con la fortaleza suficiente para afrontar este año 2017, donde habrá citas decisivas con la urnas en Holanda, Alemania y Francia. Una situación que sin ningún género de dudas determinará la supervivencia a corto plazo del proyecto de la Unión Europea.

A esta cita no fue invitado oficialmente ningún partido español, si bien si estuvo presente Santiago Abascal (líder de Vox), así como TatjanaFesterling (máxima mandataria de PEGIDA), que estaba en el evento como Presidente de Fortaleza Europa, confederación de la que es miembro la federación española Respeto (unión de Plataforma Por Cataluña, Partido de la Libertad, España 2000 e Iniciativa Por Albacete) y otros grupos políticos de Europa del este con representación institucional. Una realidad que nos lleva a plantear una de las preguntas más habituales que se hacen muchas personas desde el fin de la transición española y la desaparición del partido Fuerza Nueva, ¿Por qué no triunfa en España, a diferencia del resto de Europa, un partido situado a la derecha del espectro ideológico del Partido Popular? Intentaremos arrojar algo de luz en las siguientes líneas

Todos los análisis realizados hasta la fecha por diferentes  periodistas, sociólogos y politólogos, suelen señalar los siguientes problemas a la hora de justificar el porqué no existe un partido de la llamada ultraderecha en España, a pesar de la grave crisis económica que sufre este país desde finales del año 2007:

  • La opinión pública española es sociológicamente de izquierdas fruto de 40 años de dictadura franquista, por lo que el votante más extremo sigue votando al PP, dejando sin opciones a otras formaciones que quedan en el espacio vacío existente a la derecha del partido que preside Mariano Rajoy.
  • La inexistencia de un líder carismático que aglutine a las numerosas siglas que conforman la extrema derecha española, lo que genera una competencia, incluso violenta, entre los diferentes grupúsculos existentes.
  • La ausencia de formación política, preparación y capacidad estratégica de los  cuadros y militantes que conforman estos movimientos.
  • La irrupción de Podemos, que como afirma su propio dirigente Iñigo Errejón, ha copado el voto del descontento y del anti-establishment que en otras naciones da su apoyo a formaciones de extrema derecha.

A nuestro modo de ver, la conclusión arriba concretada en cuatro puntos, no sin ser parcialmente cierta en alguno de ellos, no explica en profundidad el porqué no aparece en España un partido homólogo al Frente Nacional o al Partido de la Libertad austriaco. Por lo que en los siguientes párrafos intentaremos matizar y estudiar detenidamente dichos puntos, así como añadir otros nuevos, que nos permitirán dilucidar las causas que imposibilitan a día de hoy la aparición en nuestro país del movimiento que se ha dado a conocer como derecha alternativa.

España no es sociológicamente de izquierdas

Para empezar, diremos que es un error pensar que la opinión pública española es de izquierdas, pues en España ya no hay ningún movimiento político con representación cuya prioridad existencial venga determinada por la “lucha de clases” y el “materialismo”. Aunque se repita machaconamente que Podemos, Bildu o la CUP son partidos comunistas, lo cierto es que insertan demasiados principios liberales en su corpus ideológico como para ser considerados marxistas de estricta observancia. En todo caso hablaremos de comunistas trostkistas, gramscianos o de cualquier otro tipo de comunismo que ya enumerara el propio Karl Marx en su Manifiesto. Por ejemplo, en Podemos o movimientos sociales como el 15M, el concepto de clase es sustituido por el “género”, la etnia o, incluso, la Religión (buen rollito Zen o islamofilia). Una situación que no pasa desapercibida para muchos comunistas “ortodoxos” que, en el seno de lo que se conoce por sus contrarios como “Verdadera Izquierda”, se oponen frontalmente a los citados partidos y movimientos que se agrupan en lo que catalogan peyorativamente como “Izquierda Posmoderna”.

Así que en España hay que tener en cuenta que no existen a día de hoy partidos de izquierda socialista de peso, sino que lo que nos encontramos son cuatro grandes partidos liberales, unos más socialdemócratas en lo económico que otros, pero mayoritariamente liberales. Porque ser liberal no es solamente ser un seguidor de la academia austriaca de economía (que también), sino que ser liberal es apoyar la ideología tendente a fijar al individuo y a su egoísmo como el sujeto de la historia, lo que le lleva a éste a rechazar cualquier determinación no elegida libremente, ya sea ésta la Patria, la clase, la raza, el sexo, etc…, siendo la única unidad de destino para el liberalismo, un mundo global y sin fronteras, cosmopolita y de ideología de género, que se denomina “sociedad abierta” y que se desarrolla en la obra del filósofo liberal Karl Popper, de la que la fundación de George Soros toma nombre e ideas (Open Society).

La derecha liberal promociona la extrema izquierda posmoderna

Por lo que si en España no existe una sociedad sociológicamente de izquierdas, habrá que investigar la razón por la cual el votante del PP, preponderantemente  conservador, sigue dando su voto a un partido que en la Comunidad de Madrid aprueba una Ley para perseguir administrativamente a aquellos que defienden la doctrina católica.

Nuestra hipótesis y explicación vendría motivada por el influjo de un instinto tan antiguo como el miedo. El votante conservador tiende a ser temeroso de los cambios repentinos que puedan afectar a su vida, por lo que sólo hace falta que exista un partido como Podemos, para que un votante huido por los elevados casos corrupción del PP, vuelva a votar a este partido. La prueba de lo que decimos quedó constatada tras las últimas elecciones generales, donde el PP llegó a recuperar 600.000 votos a causa de la posibilidad de que pudiera existir un pacto de gobierno en la que Podemos pudiera adquirir diferentes parcelas de poder.

Teniendo en cuenta esta premisa, es fácil comprender la estrategia seguida por el PP de Pedro Arriola y que ya trazara el difunto Manuel Fraga hace años. Según esta teoría, el éxito del PP y el centro derecha en España vendría marcado por la ausencia de opciones políticas a su derecha. De esta manera no es extraño que el PP promocione la existencia de partidos como Podemos, ya que esta situación ayuda a que el voto de derechas se aglutine en torno al PP, lo que permite a este partido competir por votantes de otras tendencias políticas.

En este sentido podemos afirmar que la formación morada no obtuvo su representación en la Cortes gracias a unos supuestos 425.000 euros llegados desde Venezuela por el pago de un informe, o a los 3000 euros mensuales que pudiera recibir Pablo Iglesias por la realización del programa Fort Apache en el canal iraní Hispán Tv, sino que Podemos debe su éxito a la publicidad gratuita que le fue otorgada por grupos multimedia de derechas como Intereconomía o Planeta (a través de su cadena de temática izquierdista de la Sexta). Unos medios de comunicación, por cierto, que más tarde frenarían el crecimiento del propio Podemos mediante la promoción de un partido como Ciudadanos, que vendría a sustituir a una formación que no acababa de cuajar en el panorama político español  como UPyD.

El recuerdo del franquismo no influye en el voto

Por otro lado, si no existe una derecha alternativa en España, tampoco tiene nada tiene que ver con ello la dictadura franquista, ya que cuando Franco murió, muchos de los actuales votantes españoles no habían nacido o eran demasiado pequeños como para juzgar aquel periodo político de la historia de España. Si hoy no existe esa nueva derecha que recorre Europa, mucho se debe a la falta de suficientes medios humanos y económicos de los partidos que conforman ese espectro ideológico, así como a una falta de voluntad por parte de medios de comunicación, empresas y grandes grupos políticos para promocionar una opción de esas características.

Nuestra experiencia nos confirma que aunque hayan aparecido nuevos partidos políticos autocalificados como anti-casta o regeneradores, el espacio político para un partido de la llamada extrema derecha, existe realmente. La prueba de ello la podemos encontrar en comarcas de la vega del Henares, donde partidos comos España 2000 aumentaron ostensiblemente su representación y número de votos, pese a tener la competencia de partidos como Ciudadanos y Podemos en máximas cotas de popularidad en aquel momento. Una realidad comarcal que, con suficientes medios y militancia, podría hacerse extensiva a toda la Comunidad de Madrid y al resto del Estado.

La extrema derecha no seduce al voto obrero

Cuando uno analiza el éxito electoral de formaciones como España 2000 o Plataforma por Catalunya en poblaciones importantes como Alcalá de Henares, San Fernando de Henares, Mataró o Salt, se percibe rápidamente que reciben gran parte de los votos de los núcleos obreros donde se encuentran firmemente asentados. Una tónica que se repite constantemente en el resto de Europa, como se puede observar al cotejar los resultados electorales en Austria, Francia o el Reino Unido, por poner algunos ejemplos.

Teniendo en cuenta esto, podemos afirmar que, al igual que sucede en Europa, en España sería viable un partido de extrema derecha si éste se centrase en atraer al voto trabajador, cuestión que tradicionalmente en España es obviada por diferentes grupos de derechas, excesivamente encorsetados en posiciones económicas ultraliberales.

Factores psicológicos de los españoles

Pero además de los mensajes equivocados, el poco trabajo en la calle, el silencio informativo, la ausencia recursos y la falta de capital humano, existen otros condicionamientos que impiden la aparición de un partido de la denominada ultraderecha en España. Causas que habría que buscar en lo más hondo del ADN y del espíritu del pueblo español desde los albores de los tiempos, y que ya resumiera perfectamente el Doctor Misael Bañuelos en su obra “Problemas de mi tiempo y de mi Patria”. Según Bañuelos, los factores psicológicos culpables de la decadencia de una nación que un día fuera Imperio serían:

  • La indiferencia y la ignorancia de la clase directora, incapaces de profundizar y estudiar los problemas que aquejan al país. Un hecho que imposibilita que se den cuenta de las transformaciones ocurridas en el mundo.
  • La incapacidad del líder en delegar aquellas actividades en las que no está capacitado, lo que imposibilita el desarrollo de un país.
  • El individualismo salvaje, lo que lleva a la aparición de la envidia, el recelo y la desconfianza, que conduce a silenciar a todo aquél que pueda lograr una situación preeminente. Una realidad que dificulta la creación de Sociedades Anónimas y de subsistencia.
  • Despreocupación por el porvenir de su pueblo, algo que incluso se detecta en el refranero español con: “el que venga detrás que arree”. Un hecho que nos acaba conduciendo al hedonismo y a la comodidad personal, aunque nuestros hijos y nietos lo puedan pasar mal.
  • Falta de una cultura eficaz, pese a que sí hay una cultura e instrucción que no es inferior a otros territorios de Europa.
  • El exceso de resignación, donde uno prefiere aguantar los golpes del destino, en vez de actuar y luchar contra las dificultades

Estos factores psicológicos  enumerados estarían totalmente presentes en la mayoría de los españoles de nuestro tiempo, y por tanto, en gran parte de las personas que conforman la mayor parte de grupos de la llamada ultraderecha de nuestro país. Situación que de no ser corregida, acaba fomentando la imposibilidad de representación de una formación de estas características.

Pensemos que en muchos de estos partidos y movimientos, existen clases directoras incultas e ignorantes incapaces de tener un mínimo de pensamiento estratégico y táctico, líderes excesivamente controladores y desconfiados que se muestran recelosos a delegar funciones, envidias y luchas intestinas entre facciones, exceso de cultura teórica y poca práctica, presencia de numerosos militantes en las celebraciones y muchos menos en el trabajo más tedioso o de calle, exceso de resignación (todo está perfectamente controlado y por mucho que se haga nada se puede conseguir).

(**)

Una vez analizadas las causas que imposibilitan el ascenso electoral de un partido de derecha alternativa en España, enumeraremos cada una de las diferentes opciones de extrema derecha existentes, indicando las carencias y virtudes que puedan ser resaltadas de cara a predecir o no su posible éxito electoral:

Extrema derecha clásica

En este grupo se englobarían principalmente Falange de la Jons y la plataforma de movimientos La España en Marcha, donde se encuentran La Falange, Nudo Patriota Español, Democracia Nacional, Movimiento Católico Español y, hasta hace poco, Alianza Nacional.

El primero de los partidos tiene unos principios ideológicos y filosóficos muy bien estructurados y desarrollados. Y aunque es de los pocos partidos que logran presentarse a gran parte de las citas electorales, su rigor ideológico, su falta de presencia en la calle y el lastre del nombre, imposibilitan que pueda convertirse en el referente de la derecha alternativa en España.

En cuanto a La España en Marcha, su actividad está basada en la agitación constante y en el actuar clásico de la extrema derecha en España desde la transición a nuestros días. Suelen acaparar titulares que luego no se rentabilizan en votos, pero sí en problemas legales. A nuestro modo de ver su recorrido electoral es muy corto, habiendo servido de cabezas de turco en la lucha entre el Gobierno del PP y la Generalitat de Catalunya en el caso Blanquerna.

Nacional Revolucionarios

Su máximo exponente es el MSR. Al igual que con Falange de la Jons, su excesivo rigor ideológico impide su éxito electoral. Se podría definir como una auténtica factoría de cuadros que acaban situados con gran éxito en otros partidos políticos, en los que colaboran para el desarrollo de su programa.

Hogar Social Madrid

Nacido como escisión de Liga Joven (el sindicato estudiantil del partido MSR), en pocos años se ha convertido en el mayor movimiento social de extrema derecha en España. Se trata de un fenómeno similar al de Casa Pound en Italia.

Su labor se centra en ocupar edificios deshabitados y en propiedad de mafiosos, bancos o la administración. Una vez rehabilitados estos inmuebles, son utilizados como centros sociales y de formación, sirviendo  asimismo de albergues de personas españolas sin techo, a las que se les suministra ropa, comida, cama y aseo personal.

Su Portavoz, Melisa Ruiz, es una persona bastante hábil para fijar la atención de los medios de comunicación y  dispone de un grupo de asesores con gran capacidad estratégica y táctica, por lo que elude constantemente posibles problemas con la justicia.

Electoralmente, desde nuestra visión, el Hogar Social Madrid no obtendría buenos resultados electorales en una urbe tan grande como Madrid. El apagón informativo a pocos meses de unas futuras elecciones municipales sería total, siéndoles casi imposible realizar una campaña electoral adecuada para poder sacar un buen resultado.

Actuando de una forma similar al Hogar Social Madrid, pero manteniendo su independencia jurídica, podríamos citar a otras asociaciones como Casal Social y Nacional de Salamanca, Alfonso I  en Cantabria, Iberian Cruor en Jaén o Núcleo Joven en Granada.

Federación Respeto

La Federación Respeto, presidida por Rafael Ripoll, es una Plataforma formada por la confluencia de los partidos políticos España 2000, Partido Por la Libertad y Plataforma por Catalunya tras las últimas elecciones municipales del año 2015, donde obtuvieron entre las tres formaciones 15 concejales, de los cuales 1 fue en Alcalá de Henares (202.000 habitantes), 1 en Mataró (125.000 habitantes), 1 San Fernando de Henares (40.200 habitantes) y 2 en Salt (30.100 habitantes).

Teniendo en cuenta estos resultados electorales, se trataría de la formación con más proyección para convertirse en el partido de derecha alternativa hegemónico en España, si bien adolecen de poca visibilidad en medios de comunicación y redes sociales.

Su relación con otros grupos de la derecha y la extrema derecha sería buena, siendo su crecimiento paulatino y constante.

En el plano geopolítico y económico, seguirían la línea del resto de movimientos de la extrema derecha europea, siendo favorables a un acercamiento con Rusia y contrarios al atlantismo y a la Unión Europea de los liberales Donald Tusk y Ángela Merkel.

Vox

El partido Vox nació en diciembre de 2013 como una escisión del Partido Popular, teniendo como objetivo el presentarse a las pasadas elecciones europeas de 2014. Encabezando la lista fue el polémico político Alejo Vidal Quadras, que se quedó a las puertas de entrar en el Parlamento Europeo con 246.833 votos. Desde entonces, los resultados electorales han ido a peor, lo que ha desatado numerosas crisis internas que han hecho perder  a este grupo político gran parte de su militancia.

Pero cuando todo abocaba a la desaparición definitiva de esta formación, la dirección en manos de Santiago Abascal, Antonio Ortega Smith y Rocío Monasterio, decidió dar un giro  de 180 grados en su política llevada hasta la fecha. Vox pasó en menos de un año, de apoyar la globalización a defender la soberanía nacional.

Sin ir muy lejos en el tiempo, el propio Santiago Abascal afirmaba en una entrevista en octubre de 2014 para el diario Público, que prefería Sarkozy a Le Pen, pues a “Le Pen le votan principalmente en los barrios obreros”. Apenas 2 años después prefiere a Le Pen, aunque tampoco parece que pretenda competir por el voto obrero. Lo que a nuestro modo de ver, es un fallo importante si no desea seguir fracasando electoralmente.

¿Es Sincero el cambio político de Vox?

Cualquier persona tiene derecho a rectificar o a ser un oportunista, pero el peligro surge cuando se observan cosas que no indican ni una cosa ni la otra. Indicios que no pueden asegurar nada, pero que cuanto menos parecen inquietantes, como veremos a continuación.

En noviembre de 2016 Vox anunciaba que se había reunido con el Vicepresidente del Frente Nacional Louis Aliot para estrechar lazos. Así mismo, el comunicado emitido por Vox informaba que en breve tiempo se mantendrían contactos con otros partidos identitarios europeos, así como con el Partido Republicano norteamericano.

Las comunicaciones con la formación de Donald Trump, corrieron a cargo de Rocío Monasterio, la cual cuenta con importantes amistades en el seno de la disidencia cubana en Miami. Pero ninguna de esas citas se produjo con ningún senador o político próximo a Trump, sino con neocons como la senadora Ros Lehtinen o el senador Marco Rubio.

De Ros Lehtinen conocemos que es partidaria del matrimonio homosexual, que tiene un hijo activista LGTBI y que es favorable a los “rebeldes” yihadistas que cortan cabezas y combaten a la Siria laica de Bashar Al Assad. De Marco Rubio,  en cambio, sabemos que es uno de los senadores más hostiles, junto a John Maccain, al equipo de Donald Trump. De hecho, Marco Rubio fue el senador que más cuestionó el nombramiento como Secretario de Estado de Rex Tillerson, llegando incluso a afirmar en una de sus arengas, que Vladimir Putin era “un criminal de guerra” por su operación anti-terrorista en Aleppo.

Pero por si esto no fuera poco, el pasado 19 de enero el diario La Gaceta publicaba que el director del Think Tank GEES, Rafael Bardají, se había reunido en nombre de Vox con el equipo del actual Presidente de Estados Unidos. Algo que cuesta creer, ya que el propio Donald Trump parece tener una opinión diferente en política internacional de la que mantiene el actual director de GEES, a excepción del apoyo de ambos al Estado de Israel.

En efecto, Rafael Bardají es un conocido politólogo neocon que fue asesor de Jose María Aznar durante la guerra de Iraq y que a día de hoy mantiene estrechos vínculos con el Think Tank “Project for the New American Century” del globalista neocon Robert Kagan. Hasta la reciente renovación del Patronato de FAES, fue el director de relaciones internacionales de la fundación que preside José María Aznar, siendo sustituido en el cargo por Cayetana Álvarez de Toledo. Pese a finalizar su mandato en el puesto que ostentaba, Rafael Bardají estuvo presente en la última reunión de FAES del 12 de enero en Madrid, junto con Alberto Ruiz Gallardón, Javier Maroto, Andrea Levy o el propio Presidente de Vox Santiago Abascal.

Durante el tiempo en que Rafael Bardají fue director de relaciones internacionales de FAES, fue analista habitual de la fundación Mira Milosevich, actual mujer del novelista Jon Juriasti y conocida rusófoba que se dio a conocer por dos libros de temática anti-serbia publicados por Planeta y por los que  obtuvo una gran suma de dinero. En uno de sus últimos informes realizado para FAES con motivo de las últimas elecciones legislativas en Rusia, y siendo Rafael Bardají aún director de asuntos internacionales, Mira Milosevich acusó a Rusia de ser un “régimen autocrático” y “represivo” por prohibir las ONG´s pertenecientes al magnate especulador George Soros.

Mira Milosevich también es conocida por escribir numerosos textos para el Instituto El Cano y para el Think Tank que dirige el propio Rafael Bardají (GEES), con el que parece unirle una fuerte amistad. Un aprecio mutuo que se refuerza por la inquina que sienten los dos por la Rusia de Vladimir Putin. Sólo así se puede explicar que Bardají no vea suficiente unas injustas sanciones económicas a Rusia que generan a España unas perdidas de 780 millones de euros, sino que pretende un enfrentamiento militar con Moscú, tal y como se desprender al leer su artículo “Ucrania: La guerra de Putin”, donde dice textualmente: Europa y la América europea de Barack Obama prefieren que Putin imponga su orden y recree sus esferas de influencia, a tener que recurrir a la confrontación y a la contención y hasta la disuasión. Todo lo que en el pasado se hizo contra una URSS fuerte y ahora da miedo llevar a cabo frente a una Rusia débil y en plena implosión”.

Con estas preocupantes opiniones, a nadie le puede extrañar que Rafael Bardají sea un admirador y seguidor en las redes sociales del peligroso neocon John Bolton, el cual opina que Estados Unidos debe hacer frente a Rusia, ya que  “la Rusia de Vladimir Putin está al acecho de Europa y Oriente Medio de una manera sin precedentes desde la guerra fría”.

En cambio, es difícil de comprender que Bardají siga siendo seguidor de los neocons de la familia Bush, lo cuales apoyaron a Marco Rubio y a Hillary Clinton. Pero que un posicionamiento sea complicado para un miembro de FAES, no significa que sea imposible. Y ahí está para demostrarlo la reciente vocal de FAES Cristina Crespo Palomares, que es directora de relaciones exteriores del Pro-Hillary Clinton Instituto Franklin, así como coautora del libro propagandístico “Hillary-El poder de la superación”.

Además de todo lo dicho, el director de GEES y nuevo encargado de política internacional de Vox, también es extremadamente beligerante con el presidente sirio Bashar Al Assad, llegando incluso a apoyar y justificar el terrorismo del Daesh al decir en el artículo ¿Daesh o no Daesh?: “Yo desde luego no conozco ningún grupo terrorista que explote pozos de petróleo y ponga el crudo en el mercado sin interrupción; cuyos miembros conduzcan y empleen carros de combate o se permitan sitiar ciudades durante semanas. Banderas e himnos es ya más común. Es más, las prácticas del Estado Islámico o como se le quiera llamar son brutales, pero no es menos cierto que gran parte de la población que vive bajo su férula lo prefiere a la brutalidad rampante de otros grupos rebeldes, y las mafias y bandidos que siempre surgen en las guerras. El Estado Islámico les impone la Sharia más estricta, es verdad, pero les trae también protección y certidumbre. Muchos son los testimonios que así lo reflejan. La violencia es palpable, pero no es un reino del terror irracional”

Llegados a este punto y ante todo lo arriba expuesto, lo importante sería valorar si el discurso neocon en el seno de Vox estaría afectando a la toma de decisiones de la dirección del partido. Algo que se puede intuir seriamente al ver un tweet de Santiago Abascal con fecha del 31 de enero, en el que éste afirma que un artículo de Herman Tertch, en el que se ataca con saña a Bashar Al Assad y se acusa a la Rusia de Putin “de matar a quien le molesta”, es un texto “certero, ecuánime y valiente”. Expresiones, por otro lado, las de Hermann Tertch, normales en un periodista extremadamente rusófobo y que cataloga peyorativamente a Alexander Dugin como “Rasputín de Putin” (ver artículo de Hermann Tertch “Rasputín nos quiere conquistar”)

¿Es Posible el cambio político en Vox?

El pasado 28 de enero, el Twiter oficial del partido Vox anunciaba que el periódico de Steve Bannon (Breibart),  “ponía el foco” sobre este partido en base a una noticia que informaba sobre Vox en su sección londinense. Realmente fue todo lo contrario, fue Vox quien puso el foco sobre la periodista Virginia Hale, que se había hecho eco de la paliza que unos energúmenos de extrema izquierda habían propinado a una joven en Murcia. A partir de ahí, todo indica que miembros de Vox contactaron con esta periodista, a la que le hicieron llegar una serie de comunicados que ésta decidió sintetizar en una crónica que publicó en Breitbart Londres.

Pero al margen de esta maniobra publicitaria, lo cierto es que el nuevo asesor de Vox, Roniel Aledo, se debió percatar de que Virginia Hale, además de seguir por twitter al Ejército Árabe Sirio y a otros activistas partidarios del Gobierno de Bashar Al-Assad, era paleoconservadora; lo que le llevó a publicar el día 30 de enero el artículo “Entendiendo a la derecha alternativa de Trump”. Un texto que denuncia explícitamente a los neocons conocidos por Rafael Bardají, lo que podría empezar a reconducir la política internacional de Vox.

En cambio, en el artículo referido, Roniel Aledo no quiso entrar a analizar con profundidad la política económica de los paleoconservadores, mezclando la política económica de éstos con la de un libertario como Ron Paul, en un posible intento de justificar el liberalismo económico de Vox.

En este sentido, hay que tener claro que un paleoconservador puede querer menos peso del Estado, pero no es menos cierto que antepone el orden social y comunitario a los derechos individuales y abstractos liberales. Es decir, un paleoconservador es esencialmente contrario al liberalismo.

Cosa diferente son los libertarios de los Paul (Ron y Rand), que sí se adscriben a la escuela austriaca de economía, aunque con sus particularidades. Por ejemplo, el senador Rand Paul es contrario a la inmigración ilegal y a los tratados comerciales internacionales de libre comercio, por lo que sería señalado despectivamente por escritores liberales como Juan Ramón Rallo como “libertario mercantilista”.

No obstante, todo hay que decirlo, sí es cierto que hay periodistas como Alex Jones (director de Infowars), que mantienen posiciones eclécticas entre ese libertarismo y el paleoconservadurismo, siendo quizá la posición política y económica donde pretendería orientar Roniel Aledo a la formación política Vox

En cualquier caso, unos y otros, así como demócratas como Tulsi Gabbard (que fuera nominada por Donald Trump a ser Secretaria de Estado), pretenden reorientar la política internacional de Estados Unidos hacia una era de diálogo y menos intervencionismo, lo que les posiciona a todos ellos en contra del Establishment, ya sea demócrata o neocon

Dentro de este maremágnum que se conoce como derecha alternativa (Alt Right) y que, junto a Wikileaks, han propiciado la victoria electoral de Donald Trump, estarían igualmente las figuras de Richard Spencer y, el ya nombrado, Steve Bannon (director de Breitbart), los cuales habría que analizar también política y económicamente. El primero de ellos, creador del termino Alt Right, tomaría sus ideas de los pensamientos de la Nueva Derecha europea y la Cuarta Teoría política de Dugin. Mientras que la doctrina de Steve Bannon, diferenciaría lo que éste llama capitalismo bueno, de otro capitalismo malo que habría sumido al mundo en la decadencia y en una profunda crisis de valores. Para Bannon, el capitalismo malo se habría originado con las ideas de Ayn Rand y la objetivización(o cosificación) del ser humano.

Lógicamente, la crítica de Bannon a Ayn Rand no ha pasado desapercibida para los liberales neocon, que consideran a Bannon “el agente político más peligroso de América”. ¿La causa? : Ayn Rand es uno de los pilares donde se asienta el filósofo Leo Strauss, el padre de la ideología neocon que representa a parte del Establishment globalista.

Sea como fuere, toda posibilidad de cambio en Vox pasa por el mayor protagonismo que pueda ir adquiriendo en el aparato del partido la figura de Inmaculada Sequí. No puede pasar desapercibido que Inmaculada Sequí condenó el asesinato del Embajador de Rusia en Turquía, celebró la liberación de Aleppo y apoyó la petición de Tulsi Gabbard para no seguir armando a extremistas islámicos en Siria.  Quizá pueda ser muy joven, pero es de las pocas personas en Vox capacitada para:

  • Disipar las dudas que puedan existir sobre la relación entre FAES y Vox.
  • Mantener el diálogo y conseguir la convergencia con otros partidos y movimientos similares.
  • Eliminar la falta de transparencia, recuperando la confianza de antiguos simpatizantes y afiliados.
  • Garantizar la transición del liberalismo al realismo.
  • Abandonar el perfil excesivamente burgués que impide el acercamiento del partido a los barrios obreros.

Conclusión 

La posibilidad de que Vox consiguiera reorientar sus políticas en la línea que marcan Roniel Aledo, José Javier Esparza o Inmaculada Sequí, aumentaría considerablemente  las posibilidades de convergencia con la federación Respeto. De esta manera, la mayor visibilidad de Vox en los medios de comunicación y en las redes sociales, se complementaría con el mayor peso en las calles y en los barrios obreros de Respeto y otros grupos que se pudieran adherir. Una situación que podría hacer emerger en poco tiempo una opción de derecha alternativa en España, aunque el escenario dibujado no sería parecido al existente en Francia, Alemania o Austria, sino a la realidad italiana, donde La Liga, Fratelli d´Italia y, en ocasiones, Casa Pound, suelen ir unidos a manifestaciones contrarias a Renzi y a las urnas.

Fuente: Katehon

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