Portada - Últimas noticias

Grecia no ve "razonable" el proyecto presentado a los ministros de Finanzas de la zona euro en Bruselas este lunes y por eso no lo va a aceptar, dijo un miembro del Gobierno griego, que no indicó el origen de la propuesta.

El texto contempla una ampliación del rescate de Grecia. "La insistencia de algunas personas en que el Gobierno griego amplíe el plan de rescate no es razonable y no puede ser aceptada. Los que regresan a este tema están perdiendo el tiempo. En tales circunstancias, no puede haber un acuerdo hoy", dijo el interlocutor de la agencia Reuters.

La semana pasada no se pudo alcanzar un acuerdo con el nuevo Gobierno griego sobre si se debe ampliar el rescate del país a finales de este mes.

"La pelota está de vuelta en la cancha griega. El país debe explicar al resto de nosotros qué está buscando exactamente", dijo el ministro de Finanzas de Irlanda, Michael Noonan.

Las opciones de Grecia

Grecia trabaja en un plan B en caso de que la negociación con sus socios europeos no fructifique. Y su alternativa, por el momento, no es otra que sustituir la financiación de la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) por la asistencia de China o Rusia.

Los ministros de Economía y Finanzas de los diecinueve países del Eurogrupo se reúnen este miércoles en Bruselas con la intención de buscar un compromiso con Grecia sobre la renegociación de la deuda pública de ese país y su programa de rescate. En la agenda del Eurogrupo, que preside el ministro holandés de Finanzas, Jeroen Dijsselbloem, figura como único asunto el problema griego y la intención de escuchar directamente las propuestas que plantea el ministro griego de Finanzas, Yanis Varufakis.

Alemania, como gran acreedor del Estado griego y principal contribuyente de la UE, insiste en que el Gobierno de Syriza debe mantener la senda de recortes y reformas para que la economía helena salga del atolladero y, de este modo, poder devolver su deuda. Atenas, sin embargo, rechaza las políticas de austeridad y exige una nueva reestructuración soberana.

La cuestión es que el tiempo corre y la vigencia del actual plan de rescate expira el próximo 28 de febrero. Si no alcanzan un acuerdo para renovar el programa de asistencia, el BCE cortará, por completo o de forma parcial, la liquidez a la banca helena, desatando con ello el temido corralito bancario y elevándose así el riesgo de salida del euro.

El primer ministro heleno, Alexis Tsipras, confía en lograr un crédito "puente" para garantizar los pagos de su país los próximos meses hasta lograr un acuerdo definitivo, en torno a agosto, al tiempo que consigue un mayor margen para elevar el gasto, cumpliendo así parte de su programa electoral. Pero, por el momento, muchos socios, liderados por Berlín, no están dispuestos a realizar nuevas concesiones sin un claro compromiso con la austeridad por parte de Atenas.

En este sentido, el portavoz del Ministerio de Finanzas gemano, Martin Jäger, señaló este miércoles que lo más sensato sería prorrogar el actual plan de rescate para poder seguir negociando, pero eso implica una solicitud del Gobierno griego y la intención de cumplir el programa". ¿Problema? Varufakis insiste en que Grecia aceptará el 0% del plan de rescate.

Ante la posibilidad de que en los próximos días o semanas ambas partes no cierren un acuerdo sobre la renovación del rescate, Atenas ya trabaja en un plan B. Así, según anunció su ministro de Defensa, Panos Kamenos, líder del socio menor de la coalición, el partido nacionalista de derechas Griegos Independientes, Grecia podría conseguir nuevos créditos por parte de Rusia o de China.

Rusia y la salida de la OTAN de Grecia

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que Moscú estudiará conceder ayuda financiara Grecia si el Gobierno heleno la solicita. "Si se producen peticiones por parte del Gobierno griego, desde luego, serán estudiadas", señaló en una rueda de prensa conjunta con el ministro griego de Exteriores, Nikos Kotziás. "Nuestra situación tampoco es muy sencilla debido a la política unilateral e ilegítima de nuestros socios occidentales", en alusión a las sanciones que Estados Unidos, la Unión Europea y otros países han adoptado contra Rusia por su postura frente a la crisis en Ucrania.

Sin embargo, Moscú valora la "posición constructiva" de Grecia en lo que se refiere a las relaciones entre Rusia y la Unión Europea. Además, Lavrov destacó que los vínculos de Moscú y Atenas son de larga data en toda las esferas, incluida la cooperación militar. "Partimos de la base de que estos nexos se mantienen y estamos preparando acuerdos adicionales que fortalecerán el marco jurídico en ese campo", añadió.

De telón de fondo está, ni más ni menos, que la salida de Grecia de la Alianza del Atlántico Norte (OTAN). Dicha idea está incluida en el programa electoral de Syriza. En concreto, la coalición de izquierda radical defiende el cierre de todas las bases extranjeras en Grecia y el abandono de la OTAN, con todo lo que ello supone a nivel geoestratégico. Rusia, por tanto, se cobraría el préstamo en forma de alianza militar con Atenas. Y la clave es que la mayoría de griegos prefiere estar bajo la influencia de Moscú que la de Bruselas.

Además, algunas importantes empresas rusas e incluso el Kremlin han mostrado gran interés por hacerse con algunas de las infraestructuras que, hasta hace poco, planteaba privatizar el Gobierno griego como, por ejemplo, la red ferroviaria. Aunque Tsipras anunció la suspensión de este proceso de ventas nada más llegar al poder, muy posiblemente se vería obligado a dar marcha atrás y conceder estos activos públicos a Rusia a cambio de recibir financiación.

China también prestaría

Algo similar sucedería en el caso de China. Pekín anunció que está "preparado para hacer esfuerzos" con el nuevo Ejecutivo griego, con el que tiene una voluntad "firme y fuerte" de cooperar, aunque negó haber ofrecido ya ayuda económica al país europeo, informa Efe.

Por el momento, Tsipras ha reanudado la privatización del puerto de El Pireo, que la naviera estatal china Cosco aspiraba a gestionar en su totalidad. Pekín, por su parte, acaba de enviar a Atenas una invitación oficial para que Tsipras viaje al país asiático.

No sería la primera vez que China financia a otros estados que, como el griego, no pueden acceder a los mercados, pero nunca lo hace gratis. Valga como ejemplo el caso de Ecuador. Los inversores internacionales no prestan dinero al Gobierno de Rafael Correa desde que impagó una deuda de 3.200 millones de dólares en 2008.

A partir de ese momento, más del 60% de la financiación externa de Ecuador depende de China, pero, a cambio, se ha hecho con el control casi total de las exportaciones de crudo ecuatorianas, entre otros activos. Argentina y Venezuela, con graves problemas económicos y financieros, también han alcanzado acuerdos de similar naturaleza para recibir préstamos del régimen chino.

¿Qué pide la troika?

La exigencia de los socios europeos a Grecia es solvencia. La troika ha sido denostada en los últimos años por los griegos, pero también por numerosos economistas y políticos por considerar que la austeridad agrava la crisis.

La troika pide superávit público para que Atenas pueda, poco a poco, ir reduciendo su elevado endeudamiento, y profundas reformas estructurales para que la economía helena sea “competitiva” y, de este modo, pueda pagar a los acreedores. Eel principio general de austeridad presupuestaria y flexibilidad económica son los ejes que han seguido los países ricos del norte de Europa para “prosperar”… a costa del resto.

La caradura de un ministro español: Guindos aconseja a Tsipras que aprenda de Rajoy a hacer reformas y pagar deudas

El ministro de Economía español tiene su propia receta para el final de la crisis griega. Luis de Guindos ha urgido al equipo de Tsipras a que “ponga en marcha las reformas necesarias para crecer” para que “las deudas se paguen”. Un método que, según él, puede aprender del “buen ejemplo” de España. Toma ya… a costa de la desgracia de miles de españoles.

Después de explicar que Grecia tiene pendiente la devolución de 26.000 millones de euros a las arcas públicas españolas, Guindos se ha mostrado tajante al término del Consejo de Ministros al explicar que el deseo del Gobierno es que “este préstamo se devuelva, porque es el dinero de todos los españoles”. También los más de 300 mil millones de euros entregados a los bancos españoles, de los que Guindos no dice nada…

“Que las deudas se paguen, en condiciones favorables, pero que se paguen”, ha insistido el ministro español de Economía. “Escuchamos al nuevo primer ministro griego pero no pudimos llegar a un acuerdo”, ha señalado. Algo que en su opinión se debe a que la mayoría de países tienen un planteamiento similar al de España en el sentido de que se quiere alcanzar un “acuerdo razonable” pero que “respete las reglas”.

Sobre el impacto en los servicios públicos españoles del préstamo de 26.000 millones entre créditos varios y participación en el recate, Guindos ha reconocido que está “muy importante” cantidad es de “total solidaridad”. Y es que la partida se corresponde con 2,5 puntos del PIB nacional o con todo lo que el Estado desembolsa anualmente en prestaciones al desempleo.

La vicepresidenta de Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, también ha entrado a valorar las posibilidades que se barajan para el rescate griego. “Nosotros hemos sido solidarios con los ciudadanos griegos, pero también somos exigentes con sus gobiernos, que tienen que cumplir sus compromisos”, ha sentenciado para después aclarar que “no puede haber quita en la deuda”.

Tsipras declara a la guerra a los privilegios: adiós a escoltas, aviones y coches oficiales

Acabar con décadas de ineficiencia y clientelismo político. El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, se ha marcado el objetivo de llevar a cabo una profunda reforma en la administración pública. Su plan prevé reducir el personal ministerial, redirigir a los escoltas a labores de patrulla urbana y poner a la venta aviones y coches gubernamentales.

Al presentar su programa de Gobierno ante el Parlamento, Tsipras no solo prometió ayuda inmediata a los principales damnificados por la crisis, sino también anunció una 'guerra' al "Ejército de consejeros", como lo formuló él mismo, informó el diario 'El Mundo'. El primer ministro griego reducirá en un 30% el personal de su oficina y en un 40% sus escoltas, que pasarán a encargarse de la seguridad de los ciudadanos.

El personal de confianza de los ministros se verá asimismo "drásticamente" reducido. De los 700 coches con que cuenta el Gobierno se venderán 450, incluido uno blindado de alta gama más caro y también uno de los tres aviones que son propiedad del Estado. Parte del dinero recaudado estará destinado al sistema de sanidad pública: concretamente, a reparar 120 ambulancias que actualmente no están siendo usadas.

Por otra parte, la reforma prevé readmitir en sus puestos de trabajo a los empleados del sector público cuyos despidos fueron declarados inconstitucionales por los tribunales. Son 3.928 personas en total, entre limpiadoras ministeriales, profesores de secundaria, guardias escolares y médicos del sistema público de salud.

Asimismo el Ejecutivo de Tsipras prepara también una reforma fiscal a medio plazo. Se prevé que los ciudadanos con ingresos inferiores a los 12.000 euros anuales (en vez de los 5.000 euros de ahora) queden exentos de pagar impuestos. Los impuestos a los más ricos, en cambio, se subirán.

El primer ministro heleno no se limitó a estos anuncios: aseguró que acabaría con el triángulo de intereses formado por los oligarcas, los medios de comunicación y las redes clientelares políticas. Su primera batalla con las mayores fortunas de Grecia acaba de empezar: Tsipras comunicó que las licencias de las nueve televisiones privadas que operan en el país irán de nuevo a concurso.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

RECOMENDAMOS