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Sergio Alonso. El análisis sobre la efectividad de la vacunación frente a la Covid-19 en España impulsado por el Ministerio de Sanidad a través de un grupo de trabajo, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, se detiene en las dosis fabricadas por los cuatro laboratorios que recibieron el aval de la Unión Europea. Con el objetivo de medir dicha efectividad, los técnicos que han elaborado el estudio seleccionaron las personas de 50 a 59 años vacunadas en junio, en las que se utilizaron simultáneamente todos los tipos de vacuna.

La principal conclusión es que la vacuna de Janssen muestra una menor efectividad frente a infección sintomática (56%), seguida de AstraZeneca (68%) y de Pfizer (78%), mientras que la efectividad mayor se observó en los vacunados con Moderna, alcanzando el 89%.

El análisis, cuyas primeras conclusiones ya fueron adelantadas el sábado por LA RAZÓN, se detiene también en la efectividad frente a la hospitalización y el fallecimiento. En el primero de estos parámetros, el de los ingresos en centros sanitarios, las dosis de AstraZeneca, Pfizer y Moderna muestran una efectividad de entre el 97 y el 98%.

En lo que respecta a la mortalidad, la efectividad de las tres vacunas oscila entre el 94% y 97%. En el caso de la dosis de Janssen, dicha efectividad cae hasta el 86% y el 89% en ambos parámetros. Los autores puntualizan que “aunque la protección de Janssen es menor, las cifras de efectividad continúan siendo elevadas”, remarcando que “estos resultados corresponden a infecciones ocurridas durante el mes de agosto, cuando había una circulación mayoritaria de variante delta”.

El estudio también se detiene en la combinación de vacunas, lo que se conoce como pauta heteróloga, mezclando la de AstraZeneca con una de ARNm como la de Pfizer o Moderna. Según apuntan los autores, la efectividad de esta pauta es alta frente a infección (90%), así como frente a los eventos más graves (95%). Como resumen de la comparación entre vacunas, aseguran que “la vacuna de Moderna ofrece mayor protección que Pfizer frente a la infección y frente a Covid-19 sintomático, mientras que la protección es menor para Janssen y, de forma menos consistente, para AstraZeneca.

La efectividad frente a eventos más graves, como la hospitalización y defunción, es alta para todas las vacunas, no observándose diferencias relevantes entre ellas, con una protección ligeramente inferior para Janssen”.

El estudio pormenoriza además en el riesgo comparativo según el tipo de vacuna. En concreto, los técnicos han hecho un corte con las personas nacidas entre 1962 y 1971 que alcanzaron la vacunación completa con alguna de las vacunas utilizadas en España y han comparado cada tipo de vacuna con la de Pfizer, que actuó como referencia, al ser la que se había usado de forma más numerosa.

“Los resultados muestran que el riesgo de infección por SARS-CoV-2 de cualquier nivel de gravedad durante el mes de agosto fue 2,17 veces mayor para las personas que habían sido vacunadas con Janssen que para las vacunadas con Pfizer. La vacunación con dos dosis de AstraZeneca también mostró un ligero incremento del riesgo (del 23%), mientras que las personas que recibieron como segunda dosis una vacuna de ARNm (fundamentalmente, vacunadas con primera dosis de Pfizer), tuvieron un riesgo de infección similar a los vacunados con pauta completa de Pfizer.

El menor riesgo lo mostraron las personas vacunadas con dos dosis de vacuna de Moderna, que tuvieron un 45% menor riesgo de infección que las vacunadas con Pfizer”. Añaden, además, que “aunque los resultados apuntan diferencias en la protección conferida por los distintos tipos de vacuna, es preciso tener en cuenta algunas limitaciones a la hora de interpretarlos”.

En este sentido, explican que el método de screening seguido es una aproximación pragmática a la estimación de la efectividad de las vacunas que no permite ajustar por una variedad de factores que pueden estar influyendo en la misma. “Por ello, está más expuesto a sesgos que otros diseños más exactos basados en datos individuales”.

El grupo asegura que está trabajando en poder utilizar fuentes poblacionales de base individual, como la base de datos de tarjeta sanitaria, para poder proporcionar estimaciones cada vez más sólidas de la efectividad de las vacunas de Covid-19 en España. “Además, por la forma en que se ha implantado el programa de vacunación, existe una alta colinealidad entre la edad de las personas, el momento en que se han vacunado y el tipo de vacuna que han recibido, lo que hace difícil de interpretar la efectividad por grupos de edad desde el punto de vista de las causas de las diferencias.

Para investigar la posible influencia del tiempo desde la vacunación, se realizaron modelos específicos que eliminaban la influencia de la edad (al centrarse en grupos de dad concretos) y del tipo de vacuna recibida (ya que prácticamente la totalidad de personas de esos grupos se habían vacunado con vacunas ARNm).

Sin embargo, incluso en esta situación, es posible que las personas que accedieran primero a la vacunación fueran diferentes de las que accedieron después en aspectos a su vez relacionados con el riesgo de infección por SARS-CoV-2. Por ejemplo, aunque la vacuna se recomendara por igual a las personas con y sin infección previa, por encima de los 65 años de edad, es posible que las personas con infección previa, sobre todo si ésta era reciente, rechazaran o pospusieran la vacunación en mayor medida.

También podría ser el caso que personas con mayor nivel de exposición (por ejemplo, las que acuden a centros de día) fuesen alcanzadas por el programa en primer lugar. Esto hace que la interpretación de los resultados de los análisis por tiempo desde la vacunación deba hacerse con precaución”.

¿Quién ha hecho el estudio?

Un total de 11 personas conforman el grupo de trabajo que ha realizado el estudio sobre la efectividad de las vacunas en España, bajo el impulso del Ministerio de Sanidad. Se trata de técnicos de la administración que trabajan en la Dirección General de Salud Pública del propio departamento que dirige Carolina Darias, en el Instituto de Salud Carlos III, o en la Agencia de Medicamento. A Salud Pública pertenecen Aurora Limia Sánchez y Carmen Olmedo Lucerón, del área de programas de vacunación de la Subdirección General de Promoción de la Salud y Prevención. También figuran María José Sierra, Susana Monge y Elena Vanessa Martínez Sánchez, adscritas al Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. Al Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III pertenece Amparo Larrauri Cámara, Clara Mazagatos, Lorena Vega, Ayelén Rojas-Benedicto y Adrián Abeal. Y de la Agencia Española de Medicamentos y Productos sanitarios participa Elisa Martín Merino. Está adscrita a la División de Farmacoepidemiología y Farmacovigilancia.

¿Nueva ola de covid en España? Cada contagiado infecta ya a más de una persona en siete autonomías

Sergio Alonso. A lo largo de toda la pandemia de Covid-19, la tasa de contagios o número de reproducción básico instantáneo (Rt) ha constituido una herramienta de primer orden para predecir el rumbo que iba a tomar la enfermedad con algunos días e, incluso, semanas de anticipación. Esta tasa mide el número de personas a las que infecta cada contagiado.

Si la cifra es inferior a uno, la pandemia está contenida, pues los casos decrecen. Si supera esta cifra, significa que la pandemia avanza, pues cada vez hay más infectados, lo que repercute algún tiempo después en más ingresos en las camas de agudos y en las unidades de cuidados intensivos (UCI) de los hospitales y, también, en más fallecimientos.

De momento, este número no ha superado aún el umbral de riesgo en el conjunto del país, pero ya lo roza. Los datos recabados por el Instituto de Salud Carlos III revelan que la Rt está situada en estos momentos en 0,98, muy cerca del límite que ha de disparar las alertas. Pero más inquietante que la cifra así es la tendencia. A mediados de septiembre, estaba situada en uno de los puntos más bajos de toda la pandemia, 0,78.

Desde entonces, no ha parado de crecer, aunque es cierto que lo ha hecho de forma suave. En los 20 meses que han transcurrido de esta grave crisis de salud pública provocada por la irrupción del SARS-CoV-2 y sus variantes, la Rt ha estado en algunos momentos en niveles altísimos.

A principios de marzo de 2020, por ejemplo, cada infectado contagiaba el virus a 2,74 personas, lo que forzó a las autoridades sanitarias a decretar un duro confinamiento. Las restricciones a la movilidad y a los contactos sociales invirtieron la situación y lograron que la tasa de contagios se situara el 10 de mayo en 0,63, el nivel más bajo alcanzado hasta la fecha.

La gráfica de la Rt presenta forma de sierra, con subidas que anticipaban la llegada de una nueva oleada del virus y bajadas que eran fruto de las medidas restrictivas puestas en marcha por las comunidades. El segundo punto más alto de toda la pandemia se alcanzó el 1 de julio de este año, cuando la variante delta se había convertido ya en mayoritaria.

A pesar de lo avanzada que se encontraba entonces la vacunación, cada infectado transmitía el virus a 1,74 personas. La situación actual no es, por tanto, la peor, pero constituye un signo más que apuntala la tesis de los que sostienen que España volverá a sufrir un aumento considerable de casos coincidiendo con la llegada del frío.

 

Número reproductivo básico Covid 

Un riesgo que puede dispararse coincidiendo con la eclosión de la gripe, que este año se prevé más intensa que en el anterior tras el fin del uso de las mascarillas en exteriores. A pesar de que el conjunto del país no ha traspasado la zona considerada de riesgo por los epidemiólogos, algunas autonomías sí lo han hecho, lo que aventura un próximo aumento de los casos en todas ellas.

En concreto, siete han alcanzado o superado el fatídico 1, con el País Vasco a la cabeza. En esta última autonomía, cada positivo transmite el virus a 1,21 personas. En la Comunidad Valenciana, la Rt es de 1,17, mientras que en la Región de Murcia y en la Comunidad Foral de Navarra se sitúa en 1,11. Algo más abajo figuran La Rioja, en donde cada infectado contagia a 1,07 personas, el Principado de Asturias, en donde la cota es de 1,02, y en Castilla y León, en donde alcanza el 1.

En el resto de las regiones la tasa es inferior, pero en algunas zonas de ellas está disparada. Es el caso de Cataluña, en donde la tasa global de contagios es del 0,9. Sin embargo, la Generalitat ya ha confirmado haber superado ampliamente esa cifra y sobrepasado el 1.

Descubren que el virus causante del covid-19 provoca la muerte de importantes células del sistema vascular cerebral

Un equipo de científicos de distintos centros de investigación europeos descubrió cómo el virus SARS-CoV-2, causante del covid-19, afecta a importantes células vasculares del cerebro que juegan un rol fundamental en el correcto funcionamiento del órgano, informó el Instituto Nacional de Investigación Médica de Francia.

Tras analizar los restos de pacientes que fallecieron a causa del coronavirus, los investigadores descubrieron que el patógeno había causado la muerte de células endoteliales, las cuales forman los vasos sanguíneos que aíslan al sistema nervioso central de moléculas potencialmente tóxicas y desempeñan un papel clave en la adecuada irrigación del cerebro.

De acuerdo a los expertos, cuando el SARS-CoV-2 infecta a un grupo de células llamadas endoteliales, este las 'obliga' a producir una "especie de tijeras moleculares" a partir de su propio material genético, con las que "cortan una proteína llamada NEMO, esencial para su supervivencia", por lo que terminarán muriendo.

Según detallan los científicos, una vez las células endoteliales de los vasos sanguíneos mueren, estos se convierten en algo conocido como "vasos fantasma", ya que, al quedar vacíos, pierden su capacidad de aislar al cerebro y la médula espinal de sustancias extrañas. Eso podría ocasionar una serie de microhemorragias cerebrales.

Asimismo, conforme aumenta el número de vasos fantasma el flujo sanguíneo disminuye en las áreas afectadas, lo que ocasiones que otro tipo de células cerebrales se vean privadas de oxígeno y glucosa, causando fallos que, en los casos más graves, podrían ser fatales, apuntan los expertos.

Sin embargo, explica Vincent Prevot, coautor del estudio, el potencial daño cerebral y de las estructuras vasculares afectadas podría ser reversible, según han observado en el laboratorio. "Hemos visto que en los hámsteres, que desarrollan formas muy leves de covid-19, el fenómeno es aparentemente reversible, de manera que podemos esperar que también lo sea en los seres humanos", detalló.

Los resultados de la investigación, publicados recientemente en Nature, hacen cuestionarse a los expertos acerca de las consecuencias a largo plazo en los pacientes que contrajeron covid-19 y su cerebro no fue correctamente irrigado. Situación que, sospechan, "podría predisponer a algunas personas que han contraído la enfermedad a desarrollar trastornos cognitivos, trastornos neurodegenerativos o incluso demencias".

Los expertos consideran que la variante Delta Plus contiene mutaciones que podrían dar al virus ventajas de supervivencia

La variante Delta plus del coronavirus, que se confirmó por primera vez en Reino Unido en julio de 2021 y que ya ha sido detectada en España, ya se ha identificado en al menos 44 países. Y, según los expertos, contiene mutaciones que podrían dar al virusventajas de supervivencia.

La Delta plus incluye algunas mutaciones nuevas que afectan a la proteína espiga, que el virus usa para penetrar en las células. Hasta ahora, no hay indicios de que sea considerablemente más transmisible como resultado de estos cambios, pero es algo que los expertos están estudiando.

Sin embargo, los expertos creen que podría ser entre un 10% y 15% más transmisible que la Delta, la cual ya es el doble de contagiosa que el original SARS-CoV-2 y podría ser responsable ahora de casi el 10% de casos de Covid en el Reino Unido.

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