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El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, ordenó una revisión de inteligencia sobre el "extremismo interno", parte de una ofensiva generalizada contra los militantes locales a raíz de los disturbios en el Capitolio, incluida una investigación sobre el "papel de las redes sociales".

La "evaluación integral de amenazas" fue asignada al jefe de inteligencia de Biden el viernes, dijo la secretaria de prensa Jen Psaki a los reporteros, anunciando un esfuerzo triple contra el "extremismo violento doméstico", lo que ella consideró un peligro "serio y creciente" .

"La administración Biden enfrentará esta amenaza con los recursos necesarios y la resolverá", dijo Psaki. “Estamos comprometidos con el desarrollo de políticas y estrategias basadas en hechos, en un análisis objetivo y riguroso y en nuestro respeto por la libertad de expresión y las actividades políticas protegidas constitucionalmente”.

La evaluación se encargó a la selección aún no confirmada de Biden para directora de inteligencia nacional, Avril Haines, ex subdirectora de la CIA bajo el presidente Barack Obama, y ​​se coordinará tanto con el FBI como con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

Además de la investigación de inteligencia, Psaki dijo que la administración llevará a cabo una "revisión de políticas" dirigida por el Consejo de Seguridad Nacional (NSC) para "determinar cómo el gobierno puede compartir mejor la información sobre esta amenaza" y para "apoyar los esfuerzos para prevenir la radicalización". . " El NSC también buscará coordinar a las agencias federales para "enfocarse en la evolución de las amenazas" e incluso considerar el "papel de las redes sociales" en el extremismo, aunque el secretario de prensa no dio más detalles sobre lo que eso implicaría, dando solo una descripción amplia de la iniciativa. .

A principios de esta semana, el nominado de Biden para encabezar el DHS, Alejandro Mayorkas, dijo a un panel del Senado que estaba comprometido a enfrentar el extremismo nacional, calificándolo como “uno de los mayores desafíos” que enfrenta la agencia. Antes de la toma de posesión del presidente el miércoles, Haines se comprometió de manera similar a dedicar recursos de inteligencia al tema, prestando atención a un coro de figuras de los medios de comunicación y legisladores que exigían acciones después de los disturbios de DC el 6 de enero.

El exjefe de la CIA de la era Obama, John Brennan, elogió el miércoles al equipo de Biden por "moverse como un láser" contra la supuesta amenaza, diciendo que la nueva administración perseguiría "una alianza impía de extremistas religiosos, autoritarios, fascistas, fanáticos, racistas, nativistas” y, por alguna razón, “incluso libertarios”. Sin embargo, no está claro exactamente quién califica para designaciones tan amplias, y los llamados a realizar esfuerzos draconianos contra los disidentes locales han provocado un rechazo, incluso desde dentro del Partido Demócrata. La congresista Rashida Tlaib (D-Michigan), miembro del progresista 'Escuadrón', ha prometido oponerse a cualquier autoridad reforzada en respuesta a los disturbios en el Capitolio, recordando los masivos y "desastrosos" crecimiento del aparato de seguridad estadounidense a raíz de los ataques del 11 de septiembre.

"Nos metieron como sardinas": Alrededor de 200 miembros de la Guardia Nacional dieron positivo por covid-19 tras la toma de posesión de Biden

Alrededor de 200 miembros de la Guardia Nacional de EE.UU. han dado positivo por covid-19 tras ser enviados a Washington D. C. para la reciente investidura del presidente, Joe Biden. Los soldados se vieron obligados a mantenerse en contacto cercano e incluso dormir en un estacionamiento durante su despliegue ante las necesidades del operativo.

La cifra de contagiados fue reportada por The Wall Street Journal, citando a funcionarios de defensa no identificados, quienes aseguraron que casi 200 de los 26.000 miembros de las tropas dieron positivo por el nuevo coronavirus.

Además, si bien todos los miembros de la Guardia Nacional desplegados en la capital estadounidense fueron examinados para detectar el covid-19, otras fuentes aseguraron a Politico que no todos fueron sometidos a un test de inmediato y que, en muchos casos, la revisión solo incluyó controles de temperatura o cuestionarios sobre una posible exposición ante una persona contagiada.

Testimonio de un miembro de la Guardia Nacional

"No nos hicieron las pruebas de covid-19 al llegar", afirmó un miembro de la Guardia Nacional al medio estadounidense. "Justo después de las vacaciones nos metieron como sardinas en autobuses y habitaciones para esto", agregó.

Según el reporte, el problema se agravó el jueves por la noche cuando a miles de soldados que habían estado de guardia en el Capitolio recibieron la orden de salir del edificio y descansar en las afueras o en los parqueaderos cercanos.

Previamente se conoció que los militares permanecieron en el estacionamiento sin conexión a Internet, con solo una toma eléctrica y un cuarto de baño con dos inodoros para 5.000 efectivos.

Al respecto, el legislador republicano Roy Blunt ha señalado que el Comité de Reglas del Senado está investigando el problema, especialmente lo relacionado con la implementación de las precauciones adecuadas contra el covid-19 por parte de la institución militar.

Mientras tanto, se ha anunciado un plan para hacer pruebas de coronavirus a los 25.000 soldados desplegados en Washington D. C., tanto a los que van a continuar en la misión como a los que regresarán a sus respectivos estados, informó un miembro de la Guardia Nacional, reiterando que el objetivo es examinar al 100 % de la fuerza en los próximos días.

EE.UU. revisará el acuerdo de paz alcanzado con los talibanes bajo la Administración Trump

El nuevo asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, le ha comunicado este viernes en conversación telefónica a su homólogo afgano, Hamdullah Mohib, que EE.UU. planea revisar el acuerdo de paz con los talibanes alcanzado el año pasado por la Administración de Donald Trump, comunicó la Casa Blanca.

El acuerdo entre Estados Unidos y el movimiento talibán fue firmado el 29 de febrero de 2019 en Doha, Catar, y contemplaba la retirada de 5.000 tropas estadounidenses desplegados en territorio afgano y el inicio del proceso de paz en este país asiático.

El senador Schumer proclama que Trump "incitó a la erección" contra EE.UU. (en lugar de "insurrección")

En medio de los anuncios sobre la continuación del juicio político contra el expresidente de EE.UU. Donald Trump, que este lunes elevará la Cámara de Representantes al Senado, el legislador Chuck Schumer incurrió en un lapsus que no pasó desapercibido en la Red.

Durante su intervención, este viernes, el senador demócrata dijo que Trump "incitó a la erección" contra EE.UU., en lugar de "insurrección", al referirse a los desmanes protagonizados el pasado 6 de enero por los seguidores del entonces mandatario en las instalaciones del Capitolio en Washington D.C.

El cargo de incitación a la insurrección, incoado contra el 45° presidente de EE.UU., fue aprobado por la Cámara Baja pocos días antes de que terminara este su mandato. Sin embargo, con el Senado en receso, el camino a seguir para la continuación del juicio político no estaba claro.

Ahora Schumer anunció que la siguiente fase del 'impeachment' contra el exmandatario arrancará la próxima semana. Asimismo, el senador afirmó que "habrá un juicio justo".

Trump es el primer presidente en ser enjuiciado dos veces por la Cámara baja, y el primero en enfrentar un juicio político después de dejar el cargo.

Entre tanto, el senador republicano Mitch McConnell está tratando de que el juicio se posponga hasta febrero, para darle tiempo de revisar y preparar el caso. De no conseguir esa prórroga, el 'impeachment'  podría comenzar el martes, después que le sea entregado al Senado la resolución acusatoria.

Abogado presenta una demanda que pretende restituir a Trump y disolver todo el Congreso de EE.UU.

Un abogado del estado de Texas (EE.UU.), que fue despedido de su trabajo tras publicar en redes sociales algunos videos en los que se le ve participando en los disturbios del Capitolio, ha emprendiendo acciones legales para evitar ser detenido. Y lo hace mediante una curiosa demanda en la que busca la destitución de todos los miembros del Congreso y la restitución del expresidente Donald Trump.

La demanda introducida esta semana por Paul MacNeal Davis en una corte de Texas solicita que se prohíba al FBI y al Departamento de Justicia arrestarlo, a menos que se pruebe que cometió "algún acto de violencia manifiesto e intencional" que resultara directamente en daños para alguien.

El documento de 54 páginas fue presentado en nombre de cinco personas y varios grupos que apoyan a Donald Trump, pero asegura que no es una demanda por fraude electoral y se distancia de otras acciones legales emprendidas por abogados en favor del exmandatario, como Sidney Powell y Lin Wood.

"Esta no es una demanda de Sidney Powell. Esta no es una demanda de Rudy Giuliani. Esta no es una demanda de Lin Wood. Esta no es una demanda del equipo de Trump. Esta no es una denuncia republicana. Esta no es una demanda de los demócratas", se lee en el texto.

Elecciones "ilegales"

Sin embargo, Davis afirma que las elecciones que tuvieron lugar durante la pandemia del coronavirus fueron "ilegales" y que "todo el 117 ° Congreso es ilegítimo", por lo que exige que todos los legisladores sean destituidos y, además, se les impida volver a ocupar cargos políticos.

Asimismo, por considerar que todas las acciones del Congreso "son nulas y sin valor", incluido el recuento de votos del Colegio Electoral, la demanda pide que Trump sea reinstaurado en la Presidencia, al ser el "único funcionario público federal que permanece legal y constitucionalmente".

Según Davis, incluso al director de Facebook, Mark Zuckerberg, se le debería prohibir realizar cualquier tipo de actividad política, recoge el portal Abajournal.

Davis, que fue despedido de su trabajo en la firma Goosehead Insurance después que él mismo publicara los citados videos de los desmanes en el Capitolio, afirma que no ingresó a la sede legislativa y que solo protestaba pacíficamente.

Trump rompe silencio: “Haremos algo, pero no todavía”

Donald Trump ha dicho que volverá de alguna forma a la escena política en su primer comentario público desde que abandonó la Casa Blanca.

“Haremos algo, pero no todavía”, dijo el viernes el expresidente republicano de Estados Unidos a un corresponsal de la revista Washington Examiner, mientras cenaba con amigos en su club de golf cerca de West Palm Beach, en Florida.

Con este corto comentario el exmandatario rompió su silencio después de que dejara la Casa Blanca el miércoles, sin participar en el acto de investidura de su sucesor, el demócrata Joe Biden, al que acusa de “fraude electoral”.

Trump pasó dos días después de la toma de posesión de Biden en su campo de golf. El corresponsal de Washington Examiner describió el ambiente en curso en los últimos días como “tranquilo”.

Los comentarios del magnate neoyorquino se produjeron la misma jornada en que el líder de mayoría demócrata en el Senado estadounidense, Chuck Schumer, anunciara que el juicio político contra Trump se iniciará la primera semana del próximo mes de febrero, en un intento de bloquearle cualquier posibilidad de volver a postular a la Presidencia en el futuro.

Asimismo, se prevé que la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, enviara el próximo lunes al Senado la acusación formal de “incitación a la insurrección” contra el magnate por el asalto violento de sus partidarios al Capitolio del 6 de enero, un violento incidente que dejó al menos cinco muertos.

Trump es el primer presidente en la historia de EE.UU. en someterse a dos impeachment (juicio político). En el primero, la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, le acusó de abuso de poder y de obstrucción a las investigaciones del Congreso en el caso de la trama ucraniana; no obstante, a posteriori fue absuelto por el Senado, de mayoría republicana.

En los últimos tiempos, Trump ha expresado varias veces su deseo de participar en la carrera presidencial de 2024, y un informe del diario Wall Street Journal sugirió que el expresidente había considerado la idea de formar un nuevo partido político, llamado Partido Patriota, para su futura candidatura presidencial.

Análisis: Con una correa

Valery Korovin

Estaba claro desde el principio que el nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, tomaría el camino de negar por completo todo lo que hizo su predecesor, Donald Trump. Como candidato, de hecho, fue seleccionado por contradicción.

Literalmente, en la primera hora de su presidencia, Biden canceló varias decisiones simbólicas de Trump. Trump estaba construyendo un muro, Biden está derribando un muro. Trump redujo el flujo de inmigrantes; Biden lo amplió lo más posible. Solo 15 decisiones opuestas a Trump a la vez (aquí están, los enfoques conciliadores de los demócratas, que prometieron reunir a la nación).

Siguiendo esta lógica, es posible predecir las acciones futuras de Biden. Todo el mundo está especialmente interesado en la cuestión de la relación entre Biden y la OTAN, en particular, la actitud hacia el proyecto del ejército europeo, con el que el presidente francés Emmanuel Macron se ha puesto durante los últimos dos años.

Era fácil predecir que Biden intentará dar nueva vida a la OTAN. Durante su campaña electoral, Joe dijo que Estados Unidos necesita mantener la unidad de la OTAN para enfrentar a Rusia en Europa del Este. También diría algo diferente, dado que Trump ha estado tratando de cuestionar la viabilidad de la OTAN durante los cuatro años de su presidencia.

Tampoco es sorprendente que la motivación, con referencia a la que Biden intentará revivir la OTAN, sea el enfrentamiento con Rusia. Después de todo, Trump, odiado por él, pidió "llevarse bien con Rusia", y el debilitamiento y una mayor eliminación de la OTAN solo contribuiría a este objetivo. En un debate televisado por los aspirantes demócratas a la presidencia de Estados Unidos en el St. Anselm's College de Manchester, Biden advirtió de manera inequívoca: "La OTAN se derrumbará si no derrotamos a Trump". Ganamos (cómo es otra pregunta). Entonces, hasta que se descomponga, crujirá más.

De hecho, en un momento dado, la aversión de Trump por la OTAN dio lugar a conversaciones en los pasillos de la UE sobre la creación de su propio ejército europeo. El presidente francés Emmanuel Macron se atrevió a expresar una decisión tan audaz, pero el hecho de que esta idea recibiera el apoyo de muchos otros políticos europeos se confirmó indirectamente más de una vez.

Europa está cansada de la tutela de Estados Unidos y cada vez es más difícil ocultarla.

La líder alemana Angela Merkel apenas esconde su irritación cada vez que tiene que comentar sobre otra iniciativa de los soñadores extranjeros. Uno estaba luchando contra un gasoducto ruso. Otro luchará contra la influencia rusa en Europa, diciendo: “La OTAN está en un verdadero problema. Necesitamos a la OTAN no solo para garantizar la seguridad, necesitamos a la OTAN para evitar que Rusia aumente su influencia en Europa del Este ". Y si todavía es necesario buscar la influencia rusa en Europa, es evidente que Europa está harta de la influencia estadounidense.

No es broma: "30 batallones mecanizados, 30 buques de guerra, 30 aviones de la OTAN y 30 días". Este es el plan estadounidense para que Europa contenga a Rusia. Y Sleepy Joe ya se dará cuenta de ello en 2022. ¿Qué piensan los europeos sobre esto? No se han preguntado en absoluto desde la ocupación estadounidense de Europa en 1945.

Y si alguien en Europa decide seriamente crear su propio ejército europeo, independiente de los Estados Unidos, entonces el ejército estadounidense en el territorio de la UE ya lo contendrá. Es decir, de hecho, Europa se verá reprimida de un celo excesivo por la independencia y la soberanía. En ausencia no solo de influencia en Europa, sino incluso de aspiraciones en esta dirección de Rusia, esta es la única necesidad de preservar la OTAN, para evitar incluso la idea de su propio ejército europeo.

El secretario general de la Alianza del Atlántico Norte, Jens Stoltenberg, afirmó en general que la Unión Europea no puede hacer frente a la tarea de garantizar la seguridad de las fronteras europeas, por lo que necesita la ayuda militar de Estados Unidos. En otras palabras, Stoltenberg está seguro de que esta persona discapacitada europea no se las arreglará sin las muletas de la OTAN. ¡Cómo puede hacerlo sin la ayuda de Estados Unidos!

Y para que nadie dudara de la necesidad de tal protección de Europa por parte de la OTAN allí, los jóvenes miembros de la OTAN, una especie de legionarios de los países del antiguo bloque soviético, recibieron instrucciones de intimidar constantemente a Rusia. Tanto es así que el rugido recíproco escuchado de su lado mantuvo a los refinados europeos en constante temor. Al escucharlo, rápidamente se desatan de la presencia militar estadounidense. Eso es: “¡Qué bueno! Los retenemos aquí, ¡y ellos también lo pagan ellos mismos! " - Stoltenberg y Biden hacen un guiño.

Y, sin embargo, este tipo de alineación de la política estadounidense en Europa, desde el Trump opuesto, no sería la regla si no tuviera una excepción. En una cosa estuvieron de acuerdo. Tanto Trump como Biden exigen dinero de los europeos para la OTAN. Mientras Stoltenberg propone aumentar el gasto militar en la OTAN para disuadir la agresión rusa, Biden propone hacerlo cada vez más a expensas de los países de la UE.

Sí, Trump también exigió un aumento de las contribuciones a la OTAN, alcanzándolas hasta el 2% del PIB deseado. Sin embargo, los motivos, los planes finales de Trump y Biden siguen siendo diferentes. Si Trump trató de demostrar lo gravoso para Europa de una carga tan pesada como la OTAN, entonces Biden quiere fortalecer realmente a la OTAN con estos fondos, haciendo que esta carga sea aún más pesada. Es decir, digan lo que digan, pero los europeos tendrán que pagar más por la OTAN, no por Trump, sino por Biden.

Pero, ¿qué pasa con su propio ejército europeo? Como muestra la historia, los dos ejércitos fuertes de Europa nunca se llevaron bien. En cualquier caso, nunca terminó bien. Entonces, Europa, alimenta al ejército de otra persona hasta que haya madurado al suyo. Al menos mientras Joe siga siendo presidente. Y ahí se verá.

Análisis: La orden ejecutiva de Biden que da prioridad a las personas transgénero es un DESASTRE para las mujeres y niñas comunes en todo Estados Unidos

Joanna Williams*

Joe Biden y Kamala Harris han hecho más daño a los derechos de las mujeres en un día de lo que Donald Trump logró en cuatro años con su errónea Orden Ejecutiva sobre Discriminación por Identidad de Género.

En enero de 2017, solo un día después de la toma de posesión del presidente Trump, millones de mujeres en países de todo el mundo salieron a las calles para protestar contra la administración entrante. Aunque Trump aún no había aprobado ni una sola pieza de legislación, los manifestantes con sombrero rosa estaban convencidos de que su régimen dañaría los derechos de las mujeres.

Avance rápido hasta este fin de semana. Los sombreros de punto quedarán empaquetados y las feministas se quedarán en casa. Con Joe Biden en la Casa Blanca y, mejor aún, Kamala Harris como la primera vicepresidenta electa de raza negra o del sur de Asia, las hermanas ya no sienten la necesidad de protestar. Obtuvieron su deseo.

Y, sin embargo, a las pocas horas de asumir el cargo, Biden ha hecho más para hacer retroceder los derechos de las mujeres en Estados Unidos que lo que hizo Trump en sus cuatro años en el cargo. Uno de sus primeros actos fue firmar una Orden Ejecutiva para prevenir y combatir la discriminación por motivos de identidad de género u orientación sexual.

La brigada del sombrero de gatito rosa ronronea ante la mención de la orden de "respeto" y "dignidad". Se desmayan al hablar del derecho de todas las personas a "poder vivir sin miedo, sin importar quiénes son o a quién aman". Esto está muy lejos de los crudos y ofensivos comentarios de Trump en el vestuario. Pero no se equivoque. Combatir la discriminación por motivos de identidad de género es desastroso para las mujeres y las niñas.

A diferencia del sexo, la identidad de género es un concepto inventado. Es la extraña noción de que, independientemente de la realidad biológica de nuestros cuerpos, todos tenemos un sentimiento, en el fondo, sobre si realmente somos hombres o mujeres. Este sentimiento, nos dicen los defensores de la identidad de género, anula nuestras hormonas, cromosomas y genitales. Cómo nos sentimos acerca de nuestro género es más importante que si tenemos barba, senos, pene u ovarios, a la hora de definirnos como hombres o como mujeres. Cualquiera puede ser ahora un hombre o una mujer, y el mundo tiene la responsabilidad de aceptarnos por lo que decimos que somos.

El lenguaje de la orden ejecutiva de Biden es cálido e inclusivo. Es difícil argumentar en contra de afirmaciones como: "Los niños deben poder aprender sin preocuparse de si se les negará el acceso al baño, al vestuario o a los deportes escolares". Pero cuando la identidad de género prevalece sobre el sexo, lo que se dice aquí es que los niños deberían poder usar los vestuarios y unirse a los equipos deportivos dependiendo de si se sienten como un niño o una niña. Para los niños pequeños, es poco probable que esto suponga una diferencia. Pero para los adolescentes es muy importante.

No es necesario asumir lo peor de los adolescentes para reconocer que las adolescentes pueden querer privacidad al usar los baños o vestirse después del deporte. La pubertad cambia tanto el cuerpo masculino como el femenino. Los niños se vuelven, en promedio, más altos, pesados, más fuertes y más rápidos que las niñas. La biología nunca pretendió ser justa. Pero lo que es realmente injusto es permitir que estos chicos más fuertes y rápidos compitan junto a las chicas y contra ellas en la pista de atletismo y en el campo de fútbol. La orden ejecutiva de Biden puede sonar bien, pero marca el final de la participación de las niñas en los deportes.

Cuando se trata de adultos, ilegalizar la discriminación por motivos de identidad de género es igualmente peligroso. Hay buenas razones por las que las cárceles, los refugios de violencia doméstica, ciertos servicios de salud e incluso algunos salones de belleza son exclusivamente para mujeres. No se trata de discriminar irracionalmente a las personas transgénero, sino de proteger a las mujeres que, en estas circunstancias específicas, son particularmente vulnerables.

La orden ejecutiva de Biden abre la puerta para que los hombres accedan a los espacios privados de las mujeres. Hace que sea más difícil para los profesionales médicos dirigir el asesoramiento sobre las pruebas de frotis cervical, la provisión de anticoncepción y aborto, o los controles del cáncer de mama, a las mujeres a las que están destinados a ayudar. Pone en riesgo a las mujeres mal pagadas que ofrecen servicios de belleza íntima. Y hace que sea mucho más difícil medir con precisión si existen diferencias basadas en el sexo en las tasas de pago o en el acceso al empleo.

Que el nuevo presidente se haya movido tan rápidamente para colocar los derechos de las personas transgénero por encima de las mujeres no debería sorprender a nadie. Hoy se ha anunciado que los visitantes del sitio web de la Casa Blanca podrán especificar sus pronombres personales (el, la). Kamala Harris y otros progresistas dentro del Partido Demócrata desde hace mucho tiempo se han dedicado a declarar sus pronombres en cada oportunidad disponible.

La obsesión por los pronombres muestra que el feminismo moderno está tan atrapado en la virtud que señala la inclusividad, que no defiende por completo los derechos de las mujeres, que seguramente debería ser su objetivo principal. Y, trágicamente, demasiados activistas estaban tan decididos en su deseo de ver perder a Trump que hicieron la vista gorda a los problemas con el Equipo Biden.

Ahora estamos siendo bombardeados con efusivas noticias que se desmayan por las elecciones de moda del nuevo vicepresidente y las mujeres, aparentemente, con perlas y zapatillas Converse en honor a la reina Kamala. Mientras tanto, historias de la niña que se retira del equipo de atletismo, o se niega a usar los baños de la escuela, o la mujer que falta a una cita médica porque no se dio cuenta de que tenía 'cuello uterino', o la mujer atacada mientras está encarcelada, pasa desapercibido.

No me uní a la marcha de mujeres contra Trump hace cuatro años. Pero con el régimen de Biden ya hay algo contra lo que protestar. Perdóname si no me pongo un sombrero rosa.

* fundadora del think tank Cieo. Es autora de Women vs Feminism, Why We All Need Liberating From the Gender Wars y es columnista habitual de Spiked.