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Entre los 2.000 voluntarios que recibieron las dos dosis necesarias de la vacuna rusa Sputnik V no hay ninguna persona infectada con el coronavirus, declaró el director del Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya (Moscú), Alexánder Guíntsburg, a la agencia RIA Novosti.

Este especialista desmintió la información difundida sobre unos supuestos casos del covid-19 posteriores a la administración de la primera y la segunda vacuna, a pesar de la aparición de anticuerpos en la sangre de los participantes.

La persona se considera vacunada contra el coronavirus el día 21 después de la segunda vacunación, con lo cual hay que esperar hasta la jornada 42, explicó Guíntsburg.

"Si hacia el cuarto o quinto día comienzan a generarse anticuerpos, en el mejor caso el 15 o tras 21-28 se llega a la fase de meseta", los niveles estables de producción, detalló el científico.

La estrategia de Suecia ante el covid-19: ¿un ejemplo a seguir o un fracaso?

Mientras la mayoría de las ciudades en distintas partes del mundo se han convertido en fantasmas tras el brote del covid-19, Suecia nunca ordenó cuarentenas ni cierres de la mayoría de los negocios y mantuvo abiertas las esuelas primarias. Todo este tiempo, los suecos han seguido sus vidas con normalidad, charlando en las cafeterías y moviéndose sin restricciones.

El contraste entre la estrategia de Suecia y la de otros países europeos ha sido recibido a un mismo tiempo con admiración y con inquietud, generando polémica sobre si su decisión de mantener la economía a flote fue brillante o si su autor principal, el epidemiólogo jefe Anders Tegnell, perdió la batalla.

Según recuerda la revista Science en un artículo que analiza la respuesta sueca ante el coronavirus, el número de positivos diarios registrados en el país escandinavo cayó desde el máximo de 1.698 del 24 de junio hasta unos 200 casos para principios de septiembre, con un porcentaje de pruebas positivas del 1,2 %, el mínimo.

Algunos especularon que las bajas cifras se deben en parte a las tradiciones veraniegas de los suecos, cuando cientos de miles abandonan las ciudades para descansar en cabañas remotas en lo que equivale a tres meses de distanciamiento social a nivel nacional.

"Los países que usan mascarillas no están lidiando mejor"

Entre tanto, el uso de mascarillas ha sido desaconsejado por las autoridades sanitarias suecas, al sostener que generan una falsa sensación de seguridad, y algunos médicos, incluso, han sido regañados o perdieron su trabajo por presentarse con un tapabocas.

Tegnell sigue defendiendo esta postura. "Lo hemos analizado con mucho detenimiento. Las evidencias [de su eficacia] son débiles", dijo a Science. "Los países que usan mascarillas no están lidiando ahora mismo mejor [con el coronavirus]. Es muy peligroso creer que las mascarillas son un remedio milagroso", agregó.

Sin embargo, en las últimas semanas el número de casos diarios en Suecia volvió a crecer, poniendo en entredicho la aplicación de la teoría de la inmunidad de rebaño al covid-19. El 25 de septiembre se reportaron 633 nuevos contagios, al tiempo que en Estocolmo las cifras prácticamente se triplicaron en dos semanas, aumentando desde 344 positivos en la segunda semana de septiembre hasta 967 de la semana pasada.

Los datos para mediados de junio mostraron que solo el 12 % de los residentes de Estocolmo —mucho menos del 40 % pronosticado por Tegnell para finales de mayo— y entre el 6 % y 8 % de la población del país tenían anticuerpos.

El experimento sueco ya está dando marcha atrás y poco a poco va llegando a su fin, indica Science, al recordar que el 1 de octubre las autoridades del país decretaron que quienes tengan casos familiares confirmados deben permanecer en casa durante siete días, incluso si no presentan síntomas, aunque los niños de hasta el noveno grado deberían seguir yendo al colegio.

También aumentó el número de pruebas realizadas, para llegar a dos por cada 1.000 personas al día —casi como en la vecina Noruega, pero solo una cuarta parte de las pruebas realizadas en Dinamarca—, y se levantó la recomendación de no hacer pruebas a los menores de entre 6 y 16 años (a los menores de 6 años todavía no les hacen pruebas, a no ser que estén gravemente enfermos).

El cardiólogo Goran Hansson, secretario general de la Real Academia Sueca de Ciencias, que aboga por el uso de mascarillas y más restricciones ante la pandemia, como cuarentenas obligatorias para los viajeros que ingresan desde zonas afectadas y los contactos de los casos confirmados, sostuvo que los debates sobre la mejor respuesta ante el covid-19 no cesarán, pero no ve "daño permanente" en la estrategia sueca y cree que el país seguirá adelante.

Por su parte, el químico Andrew Ewing, que trabaja en la Universidad de Gotemburgo en Suecia y conversó con la revista, sí se mostró preocupado sobre las secuelas permanentes. Incluso si finalmente resulta que el país desarrolló suficiente inmunidad de rebaño como para evitar una nueva ola del coronavirus, el precio ha sido demasiado alto, señaló. "Me preocupa que los países de todo el mundo van a decir 'Podemos intentar lo que hizo Suecia'. Pero hemos matado a demasiadas personas ya", resumió Ewing.

Al día de hoy, 5.899 personas han muerto en Suecia a causa del covid-19 y se han registrado 100.654 contagios en total desde el inicio de la pandemia, según datos oficiales.

Acerca del coronavirus y la segunda (lo sentimos, primera) ola

Alexander Dugin

1. Desde el principio, creí y sigo creyendo que estamos hablando de una fuga (probablemente no planeada, pero quién sabe) de armas biológicas de los laboratorios militares de Estados Unidos y sus aliados de la OTAN. Los jefes de Estado lo saben y, por lo tanto, introdujeron una cuarentena tan estricta (pero no muy efectiva) en la primera etapa.

2. ¿Por qué entonces se canceló? Por motivos económicos, sociales y políticos. Los gobernantes decidieron que perderían el poder si aumentaba el pánico y las sociedades se paralizaban.

3. ¿Qué está pasando ahora? Es difícil ocultar más la pandemia. Tenemos que volver a tomar medidas impopulares.

4. ¿Por qué se producen los saltos en las estadísticas? La pandemia es muy compleja y antinatural, es decir, es difícil de predecir. Es no lineal. Luego, los globalistas y los gobiernos nacionales intentan usarla en su beneficio, en cada país a su manera. La manipulación directa se superpone a la no linealidad. Además de la necesidad de ocultar el estado real de las cosas. Es decir, el peligro salvaje del coronavirus, que no se limita a la mortalidad. ¿Y entonces por qué? Da miedo incluso asumirlo. Si es un arma biológica, entonces debe tener un objetivo. Evidentemente, no se mide por el índice de mortalidad, que en este caso es relativamente bajo. ¿Entonces cuál es?

5. En la Federación de Rusia, el virus se comporta como se esperaba, cede antes del día de la votación sobre las enmiendas a la Constitución y regresa después de un solo día desde la votación. Pero esta no es la segunda ola, que se temía, sino la primera ola, que solo se apartó para darle a la gente la oportunidad de votar con tranquilidad. Nuestro virus se comporta de manera disciplinada. Pero... se acabó la votación. Bienvenidos por segunda vez a la primera ola.

6. La vacuna. Al principio dijeron que tardaría un par de años. Esto es realista, ya que casi equivale a no tenerla. Y de repente ¡hurra!, la vacuna. Y luego está bastante tranquilo todo. La vacuna llegó de manera disciplinada según lo ordenado. Quizás ella ayude, todo puede ayudar al azar. Además del poder de la imaginación y la fe en el Estado.

7. La primera oleada y la cuarentena de todas las sociedades fracasaron sin ningún peligro. No se extrajeron ninguna clase de conclusiones. No hemos aprendido nada. Sólo se esperaba volver a la estúpida forma de vida habitual. Y se aplaudió cuando fue posible volver a los IKEA (1) y a los cafés. Desde que la segunda ola (lo siento, desde que la primera ola continua, que terminó, y luego una vez vuelve... y no termina de cesar), nadie sacará conclusiones tampoco.

8. Me sorprende la reacción exagerada de muchos de mis amigos que creen que no existe el coronavirus y que fue inventado por los globalistas para colocarnos el chip. Es evidente que algo no está bien en el mundo, pero este “mal” no es en absoluto lo que muchos piensan. Cada vez es más serio y minucioso. Estoy convencido de que en la manipulación del coronavirus más bien se subestima su peligro (que Trump admitió abiertamente) que el hecho de sobreestimarlo, pero lo cierto es que cualquier gobierno siempre manipula todo a su favor.

9. Yo observaría el régimen del más estricto aislamiento, no iría a ningún lado, haría todo lo que fuera necesario online y leería libros.

10. Todo lo que realmente necesitamos está dentro de nosotros mismos. Nuestra muerte duerme allí. Debemos hablar con ella...

Notas del Traductor:

1. IKEA es un grupo multinacional sueco ubicado en los Países Bajos que diseña y vende muebles, electrodomésticos y accesorios para el hogar listos para ensamblar, entre otros bienes útiles y ocasionalmente servicios para el hogar. También tiene muchas sucursales en Rusia.

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