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La canciller alemana, Angela Merkel, no prevé viajar a la cumbre presencial del G-7 que el presidente estadounidense, Donald Trump, pretende celebrar en junio en Washington.

La situación actual de la pandemia de coronavirus impide ahora mismo a la líder alemana aceptar esa invitación, según informaciones del semanario “Der Spiegel”, que cita fuentes gubernamentales de Berlín.

Anteriormente, el portal estadounidense “Politico” había avanzado ya una eventual renuncia de la canciller Angela Merkel a viajar a Washington.

“La canciller agradece al presidente Trump su invitación a la cumbre del G-7 a finales de junio en Washington. A día de hoy, considerando la situación de la pandemia, no puede confirmar su participación personal en un viaje a Washington”, señaló su portavoz Steffen Seibert, según recoge “Politico”.

“Por supuesto que ella continuará vigilando el desarrollo de la pandemia”, añadió.

El presidente Trump considera que no habrá “mayor ejemplo de reapertura” que celebrar un G-7 en Estados Unidos, a finales de junio, señalaron el martes desde la Casa Blanca.

La Casa Blanca anunció hace unos días el propósito de Trump de celebrar esa cumbre presencial a modo de "ejemplo" para la reapertura de la actividad pública y económica del país tras la crisis del coronavirus.

Inicialmente, el presidente estadounidense se había propuesto reunirse con los líderes del Grupo de los Siete -EE UU, Francia, Reino Unido, Italia, Canadá, Japón y Alemania- en su residencia de descanso de Camp David.

Estados Unidos detenta este año la presidencia de turno del grupo, cuya cumbre estaba programada entre el 10 y el 12 de junio.

Precisamente, Estados Unidos es el país del mundo más afectado por la pandemia de coronavirus. Con más de 1.747.087 casos y 102.836 fallecidos, el país norteramericano lidera las listas mundiales tanto de contagios como de decesos por covid-19.

¿Qué hay detrás de la negativa de Merkel de aceptar la invitación de Trump al G7?

La canciller alemana, Angela Merkel, rechazó la invitación del presidente estadounidense, Donald Trump, para asistir a la cumbre del G7, la cual el líder de EEUU busca presentar como un símbolo de la vuelta a la normalidad tras la pandemia del COVID-19. Detrás de la negativa hay una larga lista de divergencias, señala el diario Politico.

Merkel no aceptó la invitación de Trump de participar en la cumbre del G7 a finales de junio por "la situación general de la pandemia", informó el diario citando al portavoz del Gobierno alemán Steffen Seibert.

"La negativa de Merkel a asistir a la cumbre en persona corre el riesgo de echar por tierra los intentos de Trump de presentar la reunión como un momento histórico que traza una línea bajo los cierres y las prohibiciones de viaje impuestos para luchar contra la pandemia del coronavirus", observa el medio.

Al mismo tiempo, el rechazo de la canciller alemana de aceptar la invitación de Trump "es el último de una larga lista de ejemplos de la complicada relación entre los dos líderes".

En una reciente llamada, los dos líderes tuvieron "acalorados desacuerdos" sobre la OTAN, Nord Stream 2 y las relaciones con China, agrega el diario con referencia a un alto funcionario de EEUU, que pidió anonimato.

Mientras tanto, Valeri Korovin, director del Centro de Peritaje Geopolítico, consultado por Sputnik, opina que "las disputas entre EEUU y Alemania se basan en la cuestión de la soberanía alemana y europea" porque "Alemania ha estado subordinada a Washington durante décadas, lo que antes se justificaba por una amenaza de la URSS, pero ahora Rusia no representa ninguna amenaza".

"Merkel es una política globalista y partidaria de la fuerza blanda, pero Trump actúa de manera conflictiva. (…) Si Trump agudiza las situaciones, Merkel también plantea la cuestión de la presencia estadounidense en Europa, sobre el arsenal nuclear de EEUU en Alemania y en general, sobre las maneras de solucionar los problemas. ¿Qué clase de dictadura económica es? ¿Por qué surge el gas de esquisto sin alternativa, cuando es más rentable para Alemania comprar el barato gas ruso?", comentó el analista a la agencia.

En 2018, Merkel se negó a cumplir las condiciones establecidas por el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre el gasoducto Nord Stream 2 y continuó apoyando el proyecto.

Trump criticó en varias ocasiones a Alemania, y a Merkel específicamente, por su gasto en Defensa y su compromiso con la OTAN, entre otras cosas. A su vez, Merkel manifestó su desacuerdo con el enfoque unilateral de la Administración Trump sobre una serie de cuestiones de política exterior, desde el cambio climático hasta el acuerdo nuclear con Irán. Además, Alemania se pronunció en contra de la retirada de EEUU del Tratado de Cielos Abiertos.

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