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«No podemos inventar la vacuna contra el coronavirus, pero sí podemos ayudar en el diagnóstico». «No tengo experiencia en el manejo de muestras virales, me dedico al estudio de muestras oncológicas, pero la metodología de análisis es similar y, por tanto, tenemos conocimiento suficiente para realizar estas pruebas». La sensación de frustración e impotencia que invade a estas dos investigadoras consultadas por ABC es la misma que comparten cientos de profesionales que están en sus casas en estos momentos: se sienten infrautilizados por el Gobierno y denuncian la paralización absoluta de la ciencia en nuestro país, que sí se ha puesto a disposición de las autoridades contra la crisis de coronavirus actual.

El encierro parece lógico debido al estado de alarma: los laboratorios están cerrados y solo acuden 1 o 2 personas dos veces a la semana para el mantenimiento de los animalarios. Lo que no resulta admisible para las investigadoras consultadas -una de ellas Gema Moreno, jefa del laboratorio de Investigación Traslacional del Cáncer de la Universidad Autónoma de Madrid- es que hace dos semanas el Ministerio de Sanidad y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) reclamasen hacer el inventario de todas las máquinas PCR cuantitativas que tienen los centros de investigación, y ese material no se esté empleando.

Según denuncian varios científicos, aunque no todos quieren aparecer con sus nombres y apellidos para evitar represalias laborales, todos los laboratorios y centros tan punteros como el Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) brindaron toda su infraestructura y material al Gobierno. Así que desde el CSIC, y para que lo centralizase el Instituto de Salud Carlos III de Madrid -donde se analizan las muestras de los pacientes-, se pidió a todas las unidades y laboratorios que describieran el material que tenían. Un inventario completo, asegura Moreno. «Según se indicaba era para tener una estimación de qué equipamiento teníamos en caso de que hiciera falta; también se nos solicitó un inventariable estimado de guantes, y otros reactivos necesarios tanto para la protección personal como para la realización de la PCR».

¿El resultado? «El material está paralizado por una cuestión de mera burocracia. El Ejecutivo ha querido usar hasta ahora unos kits comerciales específicos, de la empresa Roche, mientras las máquinas PCR, que proporcionan un diagnóstico genético del coronavirus, están arrinconadas», dice otra investigadora de una fundación científica que prefiere preservar su anonimato. Este periódico ha preguntado por la utilización de los equipos de PCR con el Instituto de Salud Carlos III y el Ministerio de Ciencia sin éxito.

Útiles y fiables

Las preciadas máquinas PCR son el objeto más codiciado ahora mismo por países de todo el mundo ante la pandemia del coronavirus, por la utilidad de esta técnica en el diagnóstico de enfermedades infecciosas, como por ejemplo el virus de la inmunodeficiencia humana o el VIH, que resulta muy alta, del 70-80% de fiabilidad, aunque «tampoco es la panacea», dicen aquí los investigadores.

En el caso del coronavirus, en España la falta de test de diagnóstico rápido y la utilización de unos kits concretos (aunque se ha necesitado comprar más de un millón a China) provocó que durante las primeras semanas desde que estalló la crisis solo se hayan empleado las máquinas PCR para las muestras de los pacientes graves. Tal y como explican investigadores a este diario, «no se están haciendo ni para quien tiene síntomas leves, ni se están mirando como en Italia, además de que solo se hacían en hospitales». A los pacientes que tenían solo fiebre se los mandaba para casa. En cambio, «todas las máquinas PCR que están paradas ahora mismo podrían haber diagnosticado a los ancianos de las residencias y cribar entre internos positivos y negativos al Covid-19», desarrollan.

Potencial humano

Y no solo se está marginando parte del material apto para el diagnóstico que se concentra en universidades e instituciones de todo el país -«hay cientos y estarían disponibles para realizar los tan ansiados test», asegura Moreno, porque cualquier laboratorio precisa de una-, sino que, añaden, los científicos de diversas materias se apuntaron de modo voluntario en listados que pidió el Gobierno para ayudar en los diagnósticos y aún nadie ha contactado con ellos. «Se reclutó a personas que podríamos ser voluntarias para hacer estos test.

Hace dos semanas se pedían datos casi a diario de diversa índole: teléfono, email, disponibilidad, tecnología que llevábamos a cabo, experiencia...», completan los científicos sondeados. Se desaprovecha el potencial que sí explotan otros países, como Inglaterra en el Instituto Crick, para trabajar contra el virus, en cadena. Tal y como subraya Moreno, «somos muchos los que llevamos años en un laboratorio llevando a cabo una metodología de trabajo que se asemeja mucho a la PCR. Creo que podríamos echar una mano, quizás, si se quieren evitar más contagios, a personas asintomáticas para establecer la incidencia, o allí donde se hubiera necesitado. Entiendo que se quiere evitar la propagación del virus Covid-19, pero tenemos formación suficiente para ayudar». Y se lamenta: «No estoy haciendo mucho y entiendo que dos manos más son más que cero».

El Gobierno consiguió un «ejército» de 30.000 personas. «Es surrealista», sellan algunos de los firmantes de esas listas que maneja el CSIC, algunas universidades y el Ministerio de Sanidad. «Que yo sepa no se ha contactado con ninguno», agrega Moreno.

También Xosé Bustelo, vicedirector del centro de Investigación del Cáncer de Salamanca y presidente de la Asociación Aseica, confirma este extremo, aunque es más benévolo con los plazos: material y personal «están listos. En el momento en que el Ministerio de Sanidad, las consejerías autonómicas y los propios hospitales nos digan que necesitan dicha ayuda, cosa que hasta ahora no ha ocurrido, llevaremos a cabo los servicios».

La ciencia necesitará un año

En lo que sí se ponen de acuerdo los científicos es en que el Ejecutivo no ha dado la talla con su trabajo y ensayos, que se verán lastrados por el coronavirus. «Es un drama absoluto. No se recuperarán en un 70-80% por lo menos hasta dentro de un año», subraya una investigadora oncológica.

«Se ha despreciado a la ciencia en nuestro país, lo que lleva asociada una financiación tercermundista, burocracia endemoniada y pérdida de talento. Y, como se ve con el ministro actual, se llena la boca de palabras vacuas sin nada tangible asociado a ellas -reprueba Bustelo. Ahora, lamentablemente, estamos viendo las consecuencias de esta política en esta crisis de forma práctica. Y, como ejemplo, Corea del Sur ha controlado mejor la enfermedad Covid-19 no porque sean más listos, sino porque tenían un sistema científico-tecnológico más robusto que el nuestro». El investigador de Salamanca confía en que esta situación demuestre que «los científicos no somos un lujo, sino la solución a múltiples problemas».

El jefe del mayor hospital de Milán: "El de Ifema en Madrid y el que montamos nosotros son ejemplos para Europa"

“El impacto del coronavirus fue enorme. Si al inicio pensábamos que afectaba solo a los ancianos y con patologías anteriores, nos encontramos con una situación dramática: personas de todas las edades, jóvenes deportistas ingresados en las unidades de cuidado intensivo, que no podían respirar y tenían la sensación de morir de un momento u otro. Y mucha gente no aguantó. En nuestro hospital en dos semanas murieron 100 personas. No había pasado nunca. Ver 100 ataúdes alineados uno tras otro es impresionante. Te da la sensación de la guerra”.

Quien habla es Marco Giachetti, presidente del hospital Policlínico de Milán, una estructura con una enorme historia (fundada antes del descubrimiento de América), y que se convirtió a finales de febrero en el epicentro europeo del contagio de la Covid-19.

“La situación entonces era desconocida”, explica, "ahora se sabe más y la prioridad es crear nuevas estructuras para evitar la saturación de la sanidad". En Milán han activado en tiempo récord (10 días) una estructura hospitalaria en la feria de la ciudad. Es un proyecto parecido al de Ifema de Madrid, aunque centrado en las UCIs, con una potencia de fuego de hasta 208 camas de cuidado intensivo. “Será el centro con más UCIs de Europa”, comenta Giachetti en entrevista exclusiva con Vozpópuli.

Milán lleva un mes de cuarentena y “la gente está cansada”, reconoce el presidente del Policlínico. Todo empezó en la noche del 21 al 22 de febrero. En dos pueblos de la Lombardía (Lodi y Codogno) las autoridades detectaron el primer caso de coronavirus autóctono. El paciente uno era un italiano de casi cuarenta años, con tos y fiebre alta. Acabó en la UCI. Italia activó pequeñas cuarentenas, cierre de colegios y teatros. Hasta se anuló el carnaval de Venecia.

Fue un cierre gradual, que en opinión de Giachetti debería haber sido más rápido, aunque admite que en Italia, al ser el primer país democrático afectado, era difícil activar leyes especiales y pesó la burocracia. “Lodi y Codogno parecían casos aislados. En Milán la gente salía porque pensaba que era un problema de ellos. Pasó lo mismo que en Europa, pero en pequeño. Si se hubiese actuado antes, se habría evitado este desastre. Pero hablar después es fácil”.

Crónica de un contagio infravalorado

El relato de los días más grises de Milán continúa. “Nuestro hospital tenía 900 camas y 24 UCIs. La primera semana llegó una ola que nos arrasó. Fue muy difícil. Era como en las imágenes de Madrid, con gente amasada en los pasillos del hospital. Llegaba gente sin parar. En la segunda semana nos organizamos separando las emergencias para no mezclar los pacientes Covid-19 con los demás. Luego multiplicamos las UCI. A nivel regional pasamos de 800 a 1700. Fue un esfuerzo enorme y por suerte teníamos los respiradores suficientes, si no hubiera sido una masacre”.

Los días pasan, y mientras toda Italia entra en cuarentena, la Lombardía sigue siendo la región más azuzada. “Estábamos al punto del colapso. Solo faltaban 40 camas para bloquear el sistema”, prosigue el dirigente. Empezaron a caer los médicos, sobre todo los de familia: “En los sectores Covid-19 estaban protegidos. Pero los de familias se contagiaron. Todo ocurrió en los primeros días, cuando no sabíamos nada. En los hospitales los especialistas y enfermeros se quedaban impresionados por la agresividad del virus. Es como una lotería, depende del historial clínico del paciente, de su ADN… Pero si te ataca, te puede hacer mucho daño, y nadie es inmune”.

Con los hospitales casi colapsados y los tanatorios llenos, el gobierno regional dirigido por Attilio Fontana decidió crear un centro sanitario ad hoc. Eligieron las naves vacías de la feria, al igual que ocurrió en Madrid con Ifema. “Es un proyecto parecido al de Madrid, aunque centrado en tener muchas UCIs [en Ifema se activaron el miércoles 16 camas, aunque aumentarán]. Tiene todo lo de un hospital moderno, como laboratorios e instrumentos para hacer Tac”, detalla Giachetti, quien lo dirigirá a partir de ahora.

Llegar antes para salvar vidas

La creación de hospitales temporales para oxigenar al servicio sanitario es el camino emprendido tanto en Madrid como en Milán. Londres ya está tomando ejemplo. “En Madrid han sido muy eficaces y rapidísimos. Con Milán somos dos ejemplos importantes a nivel europeo. Hace falta correr más rápidos que el virus y tener el máximo de camas disponibles para que los hospitales puedan funcionar”. El gobierno de Giuseppe Conte quiere emular ese modelo creando estructuras parecidas en el centro y sur.

Preguntado por Europa, Giachetti reconoce que Italia se sintió en parte ignorada. Las llamadas entre las autoridades estatales y expertos fueron pocas o nulas. “Cuando estábamos en plena crisis nadie me habló de contactos con otros países. Como todas las cosas feas, hasta que no nos toca pensamos que es un problema de los demás. Si Europa hubiese trabajado junta desde el comienzo tal vez hubiéramos podido hacer algo más. Por ejemplo en la investigación”.

¿Se cometieron errores en España?

El dirigente se sorprende al saber que hasta el 8 de marzo, cuando la Lombardía contaba ya un centenar de muertos, en España se podía acudir a partidos de fútbol y el gobierno autorizó una manifestación feminista con 120.000 personas. La respuesta es lacónica: “Ah…”. “En Italia fuimos los exploradores de esta triste aventura, pero al final en todos los países pasa lo mismo: el miedo, la carrera en el supermercado, la calma y las medidas de seguridad hasta el cierre total”, reflexiona el presidente del Policlínico.

Hasta Reino Unido y Estados Unidos, que negaban la alarma, han reculado rápidamente. Queda sin embargo el caso sueco: “Llama la atención verlos todavía por las calles. Piensas que son inconscientes. Aunque la duda queda. Por qué no admitirlo. Pero creo que debe primar la vida y la economía la reconstruiremos”.

"La crisis económica puede hacer más víctimas"

La economía es otra clave importante en esta crisis. La Lombardía es una tierra de emprendedores, pragmática y racional, el motor económico de Italia y una de las regiones más ricas de Europa. El parón resulta muy doloroso, así que incluso los médicos se preocupan por los efectos sociales de la pandemia.

“En los hospitales de Lombardía la situación va mejorando. Todavía no sabemos mucho de este virus, y existe el temor de que pueda volver a atacar, pero el problema más gordo es cómo repartir. La gente tiene miedo y no será fácil. Pero lo seguro es que no podemos seguir recluidos durante mucho tiempo, porque la crisis económica puede hacer más víctimas que el coronavirus”, agrega el experto.

Para la segunda fase, los laboratorios de Milán se centran en la inmunidad. “Solo la vacuna es segura al 100%, pero queremos descubrir los anticuerpos y permitir a las personas que los han desarrollado reabrir las actividades económicas y moverse”, dice Giachetti. En China, primer foco del contagio mundial, marcan en el DNI a los inmunes para que puedan moverse.

Varias regiones italianas están estudiando esa estrategia, que necesita de muchos test rápidos y todas las últimas tecnologías. "Veo lógico renunciar a parte de nuestra privacidad en la situación actual", opina el experto. En Italia el Gobierno ya estudia aperturas flexibles de determinados sectores. Aunque hasta mayo todo quedará paralizado.

Los dirigentes locales son, no obstante, los más preocupados. “El alcalde de Milán me comentaba su preocupación sobre cómo vamos a reabrir los sectores como el ocio o la hostelería. ¿Cómo la gente volverá al restaurante y en pizzería? Nuestros hábitos cambiarán, al menos en el corto plazo”, comenta el presidente del Policlinico. Aunque remarca: “Nuestro hospital es de 1456. Es uno de los más antiguos del mundo todavía activo. Superamos dos epidemias de peste, epidemias de viruela, dos guerras mundiales, y aquí seguimos. Todo eso dejará marcas, en la socialización por ejemplo, pero se medicarán. Tengo confianza. Lo conseguiremos”.

La carta de la hija de un médico fallecido: “Los políticos llevaban dos test mientras tú esperabas el tuyo”

Marta Pérez es una estudiante de Medicina de 25 años. Su padre, también médico, ha fallecido a causa del coronavirus. La joven ha escrito una desgarradora carta contando «la pesadilla» que han vivido en su casa desde que a su padre le diagnosticaron el virus. Se pregunta por qué los políticos han tenido un mayor acceso a los test que los sanitarios.

«La pesadilla empezó el sábado 15 de marzo. Por la mañana Luis se fue a trabajar al ambulatorio y por la noche tenía guardia de doce horas con el SUMMA. No estaba de vacaciones ni visitando a sus familiares. Estaba doblando, matándose a trabajar», relata.

Marta recuerda la importancia que han tenido ciertos sectores en la lucha contra la enfermedad: «Espero que hayamos aprendido de verdad que un médico, un científico o un profesor son vitales para que la población cerca sana».

La joven asegura que su padre era consciente de la peligrosidad a la que se enfrentaba puesto que era paciente de cierto riesgo. «Se infectó y no lo supimos hasta 8 o 9 días más tarde cuando ingresó», recuerda. «Los políticos son fundamentales y se les debe hacer el test rápido pero a los sanitarios les dejamos que se contagien. Eso sí, todos los españoles sabíamos al día siguiente qué político era positivo», recrimina.

«Esa semana fue horrible. Empezó con tos y fiebre, pero poco a poco comenzaron a aparecer más síntomas (…) como esa neuralgia en el oído tan dolorosa en la que cada vez que le daba se desencajaba su cara en la pantalla, y a mí el corazón», cuenta acerca de las videollamadas que realizada con su padre, que se encontraba en aislamiento.

Marta cuenta también que su padre llegó a sentirse culpable de haberse infectado, a pesar de su total dedicación: «Pues algo he hecho mal para infectarme. He fracasado. No puedo ayudar y he arriesgado a mi familia». «Treinta años trabajando como médico y se sentía defraudado», apostilla su hija.

«Papá no hiciste nada mal», le recuerda Marta en su carta. «Para malos aquellos que no te dieron el material de protección, aquellos que te vendieron mientras ya llevaban a sus espaldas dos test y tú seguías esperando malito en la cama por el tuyo», añade.

A partir de ahí la situación empeoró y fueron su propia mujer (ginecóloga de profesión) y su hija las que a través de una exploración escucharon «unos pequeños crepitantes en la base pulmonar».

«La siguiente llamada que le hice me dijo que se ahogaba y me escribió su despedida en la que me pedía que fuera buena con aquellos familiares que no lo habían sido con él», recuerda.

Doce días después de estar en la UCI, y a pesar de su lucha, falleció. «Se ha ido en silencio, sin molestar, como él era», asegura su hija. «No te podremos velar pero te prometo que voy a ser tu voz y la de todos los que se han ido», añade.

Además, el hermano de Marta, también médico, ha añadido una cuestión a la carta: «¿Si le hubieran hecho el test antes y no tras nueve días de fiebre, y le hubieran puesto tratamiento antibiótico, estaría yo escribiendo esto?».

«Te quiere tu mujer, tus hijos y tu hija de tu corazón», se despide.

[Para leer la carta completa, haga click aquí]

Un tercio del Congreso cobrará «sobresueldos» por presidir comisiones pese a que están suspendidas

La paralización de las comisiones parlamentarias en el Congreso desde el pasado 12 de marzo, dos días antes del inicio del estado de alarma, no impedirá que los diputados que son miembros de las Mesas de estos órganos cobren los «sobresueldos» del último mes pese a no haber tenido actividad por la crisis del coronavirus.

Unos ingresos que generan polémica ya que sólo la Comisión de Sanidad ha funcionado en estas semanas y los diputados han estado confinados en sus casas o despachos particulares. Según fuentes parlamentarias consultadas por OKDIARIO, tales comisiones (con funciones legislativas y de control al Gobierno) no han celebrado ninguna reunión telemática. Además, los plazos de las iniciativas también están suspendidos.

Un total de 132 diputados, es decir, un tercio (el 37%) de los parlamentarios de la Cámara baja, ocupan cargos en las Mesas de 33 comisiones de trabajo. En concreto, un presidente de comisión percibe un complemento mensual de 1.551,58 euros; un vicepresidente, 1.134,40 euros en conceptos de gastos de representación;  y un secretario de comisión, 756,27 euros. Estas Mesas, algunas de ellas mixtas con el Senado, están integradas por cinco miembros: un presidente, dos vicepresidentes y dos secretarios. Vox no forma parte de ninguna de ellas, pese a ser la tercera fuerza política en España. Y es que los de Santiago Abascal fueron excluidos del reparto tácito al que llegaron los principales partidos. Tampoco Ciudadanos entró en esta distribución.

El dramático testimonio de un joven entrenador de fútbol: «La Generalitat ha dejado morir a mis abuelos»

Su desgarrador testimonio ha conmocionado a las redes sociales. El joven  Iván Calle Zapata, entrenador de las categorías benjamín, alevín y infantil de la Federación Catalana de Fútbol (FCF), denuncia que la Generalitat «ha dejado morir» a su abuela de 82 años y a su abuelo de 71, que fueron ingresados en estado grave por coronavirus y ni siquiera fueron conectados a un respirador.

Según denuncia, decenas de mayores están muriendo en Cataluña, sin recibir la atención adecuada, porque la Generalitat no ha puesto los medios suficientes para hacer frente a la epidemia de coronavirus. Iván Calle, que además es entrenador de categoría cadete del club de fútbol sala de Martorell hace el siguiente llamamiento: «Los ciudadanos somos títeres del poder. Nos están mintiendo a la cara. Despertemos«.

Este es su testimonio: «Mi abuela de 82 años y mi abuelo de 71 no han muerto por Covid-19, los han dejado morir. El Departamento de Sanidad de la Generalitat les negó respiradores y el ingreso en UCI, como a otros mayores en Catalunya».

«Mi abuela paterna tenía 82 años», añade, «murió por crisis respiratoria. No tuvo la posibilidad de tener respirador. O la tuvo, pero se la quitaron. Fue al médico de Martorell un 17 de marzo. Le dijeron que no tenía nada, y para casa. Era mentira. Y por ello, volvió dos días después».

Ivan Calle Zapata@ivancaza97

Mi abuela de 82 años y mi abuelo de 71 no han muerto por #COVIDー19, los HAN DEJADO MORIR. @salutcat les negó respiradores e ingreso en UCI, como a otros mayores en Catalunya. Abro hilo, por ellos, y todas las familias rotas: | @gencat @albaverges @QuimTorraiPla @sanchezcastejon

Ivan Calle Zapata@ivancaza97

Mi abuela paterna tenía 82 años. Murió por crisis respiratoria. No tuvo la posibilidad de tener respirador. O la tuvo, pero se la quitaron. Fue al médico de Martorell un 17 de marzo. Le dijeron que no tenía nada, y para casa. Era mentira. Y por ello, volvió dos días después.

«Esta vez sí», continúa su relato, «le diagnostican neumonía. Estamos a 19 de marzo. Dos días en las urgencias del Hospital Sant Joan de Déu de Martorell hasta que la mañana del 22 la suben a planta. Está en la habitación 205. Pasan los días, pero no sabemos nada de ella. Tampoco llama nadie. No es hasta que mi padre se persona en el Hospital de Sant Joan de Déu de Martorell que nos informan de que está con fiebre y sin respirador. Están desbordados«.

Sin embargo, la anciana fue trasladada a morir a un centro de salud mental, sin informar a la familia ni pedir su consentimiento. «Vuelven a pasar días sin que sepamos nada de ella», explica Iván Calle, «nos resulta preocupante. Volvemos al hospital y… sorpresa. Mi abuela ha sido trasladada al Hospital de Salut Mental Sagrat Cor, habilitado ahora para gente con el virus. Es un centro con menos recursos, sin respiradores. Nadie autorizó dicho traslado. Nadie nos avisó tampoco. Si se la llevan a un hospital con menos recursos, ¿es señal de que está mejor?».

Ivan Calle Zapata@ivancaza97

Esta vez sí, le diagnostican neumonía. Estamos a 19 de marzo. Dos días en las urgencias del Hospital Sant Joan de Déu de Martorell hasta que la mañana del 22 la suben a planta. Las negligencias de este centro hospitalario las explico a continuación. | @AjuntaMartorell

Ivan Calle Zapata@ivancaza97

Está en la habitación 205. Pasan los días, pero no sabemos nada de ella. Tampoco llama nadie. No es hasta que mi padre se persona en el Hospital de Sant Joan de Déu de Martorell que nos informan de que está con fiebre y sin respirador. Están desbordados. | @AjuntaMartorell

Ivan Calle Zapata@ivancaza97

Vuelven a pasar días sin que sepamos nada de ella. Nos resulta preocupante. Volvemos al hospital y... SORPRESA. Mi abuela ha sido trasladada al Hospital de Salut Mental Sagrat Cor, habilitado ahora para gente con el virus. Es un centro con menos recursos, sin respiradores.

Ivan Calle Zapata@ivancaza97

Nadie autorizó dicho traslado. Nadie nos avisó tampoco. Si se la llevan a un Hospital con menos recursos, ¿es señal de que está mejor? En el Sagrat Cort SOLO informan LUNES y JUEVES. Ese día, el del traslado, era viernes. Volvemos a no saber nada.

La familia no tuvo ninguna noticia sobre el estado de salud de la anciana de 82 años hasta que, tres días después, pudo ponerse en contacto con el hospital de salud mental al que había sido trasladada: «Nos dicen que no tiene fiebre, pero sí crisis respiratoria. ¿Hay esperanzas? Nos dicen que está a un 94% y el mínimo que necesita para salir de ésta es de un 95%. Respiramos aliviados. Parece que está cerca de superar al coronavirus, o eso nos hacen creer».

Sin embargo, el domingo 30 la familia recibe una llamada del centro sanitario para comunicarle que la anciana «ha muerto de madrugada. No me lo creo», explica Iván Calle, «no tuvo la posibilidad de tener un respirador. Se la arrebataron trasladándola a un Hospital de Salut Mental al que deberían ir personas en verdadero estado de mejora. No mayores de 80 años a quienes quitarse de encima»

El joven entrenador de futbol denuncia que en el hospital de salud mental Sagrat Cor, al que trasladaron a su abuela pese a que el centro carece de respiradores, han muerto siete de los 19 enfermos de coronavirus ingresados: «¿Los mandan allí a acabar de recuperarse o a morir?»

Ivan Calle Zapata@ivancaza97

Insistimos. Nos dicen que no tiene fiebre, pero sí crisis respiratoria. ¿Hay esperanzas? Nos dicen que está a un 94% y el mínimo que necesita para salir de ésta es de un 95%. Respiramos aliviados. Parece que está cerca de superar al #COVID19 #COVID19espana, o eso nos hacen creer.

Ivan Calle Zapata@ivancaza97

Domingo 29 llaman. Ha muerto de madrugada. No me lo creo. No tuvo la posibilidad de tener un respirador. Se la arrebataron trasladándola a un Hospital de Salut Mental al que deberían ir personas en verdadero estado de mejora. No mayores de 80 años a quienes quitarse de encima.

Su abuelo materno, de 71 años, murió un día después, el 30 de marzo, también ingresado en un hospital de la Generalitat. Iván Calle explica que «después de varios días en casa con fiebre, aguantando porque es joven y no quiere colapsar hospitales, decide llamar. Después de varios días en casa con fiebre, aguantando porque es joven y no quiere colapsar hospitales, decide llamar».

Lo ingresan el 26 de marzo, «después de que las 2 primeras veces fuera rechazado. No lo suben a planta hasta el 28. Le ofrecen la posibilidad (48 horas antes de morir) de ir al pabellón de San Andrés de la Barca, habilitado para enfermos estables. ¿Señal de que está mejor? El domingo 29 no recibimos llamada. Ese día no hacen. Hablamos con él por el móvil. Está cansado y con mascarilla, no tiene ganas de hablar. 30 de marzo. Su última conexión de WhatsApp es a las 9:33. Mi último mensaje hacia él fue un «Te quiero yayo» que nunca vería.

Ivan Calle Zapata@ivancaza97

Mi abuelo materno tenía 71 años. Murió el 30 de marzo. Las negligencias también son muchas. Después de varios días en casa con fiebre, aguantando porque es joven y no quiere colapsar hospitales, decide llamar. Su mujer, mi abuela, de 66 años, también se encuentra mal.

Ivan Calle Zapata@ivancaza97

Se llevan primero a mi abuela. No le hacen la prueba, pero le pinchan causándole moratones. A las 5 de la mañana, la mandan para casa. Después de días, aún no sabe si es, o no, positiva por #COVID19. ¿Cuánto tardan en hacerle la prueba a los políticos de turno? @sanchezcastejon

Ivan Calle Zapata@ivancaza97

Mi abuelo sí que ingresa después de que las 2 primeras veces fuera rechazado. 26 de marzo. No lo suben a planta hasta el 28. Le ofrecen la posibilidad (48h antes de morir) de ir al pabellón de San Andrés de la Barca, habilitado para enfermos estables. ¿Señal de que está mejor?

Ivan Calle Zapata@ivancaza97

El domingo 29 no recibimos llamada. Ese día no hacen. Hablamos con él por el móvil. Está cansado y con mascarilla, no tiene ganas de hablar. 30 de marzo. Su última conexión de WhatsApp es a las 9:33. Mi último mensaje hacia él fue un "Te quiero yayo " que nunca vería.

Iván Calle Zapata concluye su relato. Aquel 30 de marzo, la familia recibe a las 10 de la mañana una llamada del hospital para comunicarle que el abuelo «Ha sufrido un ictus que le ha paralizado parte del cuerpo. Nos hacen un cuestionario preguntándonos si mi abuelo se vale por sí mismo, si se ducha solo, si sale a la calle solo… Por supuesto que sí. Nos dicen que no lo intuban. El cuerpo no lo soportaría.

«Lo van a sedar para que no sufra. A la media hora, nueva llamada, ha muerto. No es un caso excepcional, es una realidad que está pasando aquí y ahora», denuncia este joven catalán, «los mayores valen menos y los ciudadanos somos los títeres del poder. Nos están mintiendo a la cara. Despertemos«.

Ivan Calle Zapata@ivancaza97

A las 10h nos llaman. Ha sufrido un ictus que le ha paralizado parte del cuerpo. Nos hacen un cuestionario preguntándonos si mi abuelo se vale por sí mismo, si se ducha solo, si sale a la calle solo... Por supuesto que sí. Nos dicen que no lo intuban. El cuerpo no lo soportaría.

Ivan Calle Zapata@ivancaza97

Lo van a sedar para que no sufra. A la media hora, nueva llamada, ha muerto. | | | No es un caso excepcional, es una realidad que está pasando AQUÍ y AHORA. Los mayores valen menos y los ciudadanos somos los títeres del poder. Nos están mintiendo a la cara. Despertemos.

Coronavirus: matemáticos y climatólogos auguran dos meses más de cuarentena en España

Alberto Caparrós

Dos meses más de cuarentena en España por el coronavirus. Los modelos de predicción epidemiológica y de la evolución de las temperaturas pronostican la prórroga de las medidas de confinamiento.

Los investigadores del Instituto de Matemática Multidisciplinar (IMM) de la Universidad Politécnica de Valencia pronostican que las medidas de confinamiento se prolongarán durante todo este mes de abril y en mayo se comenzarían a levantar las restricciones de forma escalonada y por semanas.

Una tesis que comparte la Asociación Española de Geografía (AGE), que avisa de que la subida de las temperaturas que podría dificultar la propagación del Covid-19 no se producirá hasta junio y que ésta no se registrará de forma homogénea por todo el territorio nacional.

El documento del IMM, publicado este miércoles, daba por hecho que España ya ha alcanzado la curva del pico de casos de coronavirus, aunque el número de ingresados en las ucis y de muertos seguirá subiendo hasta el próximo 9 de abril como mínimo. La previsión se ha cumplido desde entonces.

A medio plazo, los investigadores han trazado dos escenarios de la evolución de la pandemia en función del comportamiento de la población respecto a las medidas de distanciamiento social y de la evolución de la meteorología, pero siempre con el mes de mayo completo bajo las medidas de cuarentena.

Los investigadores apuestan por la hipótesis de que se produzca un regreso «escalonado» a la normalidad y con esa idea han hecho una simulación basada en que la cuarentena podría finalizar a lo largo del mes de mayo.

Según esta suposición, sería una salida escalonada del veinticinco por ciento de la población en cuarentena cada siete días desde el 1 de mayo, es decir, los días 1, 8, 15 y 22 de ese mes, aunque se seguirían tomando precauciones para evitar contagios.

La situación más desfavorable se produciría en el caso de que los españoles no mantuvieran su comportamiento de distanciamiento social, conforme han alertado las autoridades sanitarias, o el buen tiempo no afectara a la propagación de la enfermedad.

El escenario favorable, por contra, considera que el mantenimiento del distanciamiento social y la subida de las temperaturas, que supone el modelo que empieza el 15 de mayo, reducirían en un tercio la capacidad de contagio.

En este punto, el presidente de la Asociación Española de Geografía (AGE) y responsable del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante, el catedrático Jorge Olcina, advierte de que el «buen tiempo» y la subida de las temperaturas de los próximos dos meses no acabará con la pandemia de Covid-19, y defienden la profilaxis y el confinamiento pedidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Gobierno como mejor arma contra el coronavirus.

Coronavirus y temperatura ambiental

Pese a que los virólogos relacionan la temperatura ambiental con la vida activa del coronavirus, ha sostenido de que no hay que tener «la esperanza en la subida de temperaturas que se producirá en primavera» porque esta subida será progresiva y los valores de temperatura máxima diaria de los meses de abril y mayo no alcanzan umbrales que puedan favorecer la extinción del virus.

Una tesis que sustenta los pronósticos de los investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia que apuntan a que la situación de cuarentena se mantendrá en España durante este mes y el de mayo. Los responsables del estudio, realizado con ánimo académico con el objetivo de publicar una estimación de la predicción de la evolución del Covid-19, han mejorado el modelo que comenzaron a emplear el pasado mes de marzo. Los investigadores explican que en el sistema de ecuaciones por diferencias se han introducido más datos e información que se ha ido conociendo sobre el virus.

Al respecto, Olcina ha manifestado que «no será hasta finales de junio, julio y agosto, es decir ya en verano, cuando se alcancen valores que puedan dañar al virus, especialmente en el sur y centro peninsular» español.

«Y si para mayo no se ha conseguido un control drástico de los contagios», ha alertado Olcina, «la mayor estabilidad del tiempo atmosférico puede resultar incluso perjudicial». El presidente de la AGE ha advertido de que «tampoco está claro que este virus no aguante temperaturas ambientales altas».

Análisis: ¿Este virus lo pasamos juntos?

Sergio Hernández-Ranera Sánchez

Los partidos de la oposición se están distinguiendo por su dura labor de enfrentamiento con el Ejecutivo. Se critica la lenta reacción ante la pandemia y la paralización de la economía. Algunos incluso piden su sustitución por uno de concentración dirigido por militares. El Gobierno propone un gran pacto de Estado.

Pese a que la gravedad de la situación en el país ibérico requiere la mayor colaboración posible entre todos los estamentos de la sociedad, su clase política parece hacer caso omiso. La ciudadanía cumple en general con las pautas que las autoridades sanitarias marcan para el periodo de confinamiento y muestra un espíritu unitario, pero no sucede otro tanto entre las distintas fuerzas parlamentarias.

Este virus lo pasamos juntos es la consigna lanzada por el Gobierno desde el inicio de la crisis. Sin embargo, un ambiente político enrarecido y una continua brega virtual amplificada por los medios de comunicación amenazan con desprestigiar totalmente las iniciativas tomadas para hacer frente a los enormes problemas derivados de la pandemia. El sentir general de toda la oposición es un reproche en el sentido de que el Gobierno de Pedro Sánchez está tomando decisiones sin consultar con el resto de fuerzas parlamentarias, habida cuenta de que necesita su apoyo para validar en el Congreso de los Diputados los decretos emitidos. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ofreció disculpas en comisión parlamentaria y respondió que todo se debe a la urgencia en la toma de decisiones.

Si hace unas semanas se recriminaba al Gobierno su tibieza y lentitud en sus acciones, ahora se le acusa de paralizar la economía del país. El Partido Popular se queja de "deslealtad" y su líder, Pablo Casado, denuncia que el presidente Sánchez lleva varios días sin telefonearle. Esta formación política entiende que las medidas de protección social previstas por el Gobierno entrañan una transformación del sistema económico del país, ante lo cual se opone.

Alusión a los militares

Vox es el grupo que con mayor contundencia ejerce su labor de oposición. Ha responsabilizado directamente al presidente Pedro Sánchez y al vicepresidente Pablo Iglesias de la cifra de muertos por coronavirus, y ha pedido su dimisión. También acusa al Ejecutivo de ocultar información. En su lugar sugiere un Gobierno de concentración nacional con el Ejército dirigiendo los servicios esenciales.

"Vox sobreactúa, cada vez tienen que decir barbaridades más grandes, pues su discurso es de cara a los medios de comunicación", explica Manuel Monereo, politólogo. "Tienen que alimentar a su base social y no perder en su competencia con Pablo Casado [el líder del PP]", afirma, al tiempo que asegura que una iniciativa de tipo golpista no tendría ahora mismo viabilidad y menos aún podría producirse mientras el país esté inmerso en la lucha contra el COVID-19. "Es una pugna por la hegemonía de la derecha, de ahí la dureza del PP", zanja.

"Vox va en serio, otra cosa es que lo logren. No es una posición kamikaze, es una posición estratégica, maduramente decidida. Ellos parten del principio de que el Gobierno lo ha hecho mal y ha mentido, y de que son la oposición en tanto que el PP intenta rivalizar con ellos", declara por su parte a Sputnik el politólogo Jorge Verstrynge.

Por otro lado, el Partido Nacionalista Vasco (PNV), uno de los sostenes parlamentarios del Gobierno, también se ha opuesto al decreto de cese de toda actividad no esencial en España. Esta formación estima que el golpe a la industria vasca sería demoledor. “Un Gobierno en minoría debe saber, por mucho estado de alarma que esté en vigor, que sigue en minoría”, explicaron fuentes nacionalistas, aludiendo a una falta de consenso y al carácter decisivo de los votos de sus diputados.

En cuanto al socio de Gobierno del partido socialista, Unidas Podemos (UP), su portavoz parlamentario Pablo Echenique declaró la necesidad de endurecer las restricciones de movimientos en caso de no poder frenar la curva de contagios. Mientras tanto, el Gobierno estudia ampliar la vigencia del estado de alarma y las medidas de confinamiento domiciliario hasta el 26 de abril. A tal fin solicitaría de la oposición su adhesión a una fórmula similar a los Pactos de la Moncloa, un pacto de Estado entre todas las fuerzas políticas para salvar el momento excepcional que vie el país. José Luis Ábalos, ministro de Transporte, declaró a los medios la conveniencia de apostar por este tipo de acuerdos, que supusieron en los años 70 "un tiempo de arranque en lo democrático y lo económico".

Más allá de la crítica a la gestión de la crisis

Otra de las razones por las que se podría estar guiando la oposición política en España, es la idea de que un fuerte liderazgo del Gobierno y una unidad en los esfuerzos devendría invariablemente en un reforzamiento de su imagen, también en clave electoral. De ahí la necesidad de figurar también en el marco de la toma de decisiones y no solo como actor que las secunda.

El consenso entre todas las fuerzas políticas para suscribir un gran pacto de Estado también reforzaría a su cabeza visible, en este caso Pedro Sánchez, que es quien lo ofrece. Si España se aboca a una política de consenso durante un tiempo como a finales de los años setenta, sus diversos suscriptores necesitarían marcar diferencias antes de estampar su firma y quedar diluidos en la acción conjunta.

"Se están dando cuenta de que la gente está pidiendo unidad, que arrimen un poco el hombro en todo caso. El problema es que eso significa diluirse. ¡Pero así es la vida!", declara Jorge Verstrynge.

"En Francia la única fuerza de oposición que dice algo es el Frente nacional de Marine Lepen ―y se anda con mucho cuidado―, todos los demás han tenido que bajar la cabeza", explica. "Aquí podría pasar lo mismo, pero el problema que tiene el PP es que está en permanente competencia con Vox por el liderazgo de la oposición".

El sentido de un pacto de Estado

Pero el fin ulterior del gran pacto que se avecina, puede ser otro: debilitar al presidente Pedro Sánchez para que asuma otro tipo de políticas. "Fundamentalmente, la derecha sobreactúa porque pretende cazar a Pedro Sánchez a través de Pablo Iglesias. Ven a este como un obstáculo para derechizar al presidente, que de otro modo sería más susceptible de aceptar las políticas de las derechas", razona Manuel Monereo, quien opina que el pacto albergaría un Gobierno de concentración.

"El objetivo es sacar a Unidas Podemos del Gobierno. Se trata de preparar el país para devolverlo 'al orden' y a las políticas de austeridad. No es contra la persona de Pablo Iglesias, es contra UP. Si lo echan, debilitan a Sánchez y le obligan a hacer otras políticas", señala.

Monereo explica a Sputnik que los poderes fácticos del Estado profundo también ahora siguen actuando, incluso en medio de la crisis de la monarquía. Y prefieren otro tipo de Gobierno. "Querían un gobierno del PSOE con Ciudadanos, pero este se hundió en las elecciones", recuerda. Jorge Verstrynge ve otro aspecto más: "Si se rompe la unidad frente a la pandemia y en torno a la política sanitaria, pues habría que volver a empezar. Los partidos dirán que los suscriben porque se sacrifican por España, por el bien de la población, por tal y por cual".

Los posibles fallos en la estrategia de oposición

También hay quien pone en duda la estrategia de oposición frontal al Gobierno desde posiciones conservadoras. "Las noticias de China venían para todos", afirma Juan Ramón Calero, exdiputado del PP. En una columna publicada por el diario regional La Verdad, el expolítico se pregunta si sólo Pedro Sánchez ha pecado de previsión, al tiempo que recuerda "quién apoyó los recortes presupuestarios a la Sanidad". Calero opina que no cabe responsabilizar al Gobierno de ninguna calamidad por sucesos "que no hubieran podido preverse o que, previstos, fueran inevitables", señala, antes de rematar:

"Cuando se estudia la carrera de Derecho como Dios manda, y no en cursos acelerados en universidades periféricas, se aprende lo que es la fuerza mayor", en clara alusión al líder del PP, Pablo Casado, implicado en el escándalo de concesión de másteres por decreto a políticos en la Universidad Juan Carlos I y sobre cuya licenciatura en Derecho también hay dudas.

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