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El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó este viernes en una rueda de prensa que el impacto económico para los países que levanten las restricciones demasiado pronto podría ser aún más severo y prolongado, pudiendo desembocar en una segunda ola de contagios.

En sus declaraciones, el director hizo hincapié en la importancia de la financiación de la respuesta sanitaria, que calificó de "inversión esencial" para "salvar vidas" y también para "la recuperación social y económica a largo plazo".

"Todos somos conscientes de las profundas consecuencias sociales y económicas de la pandemia. En última instancia, la mejor forma de que los países pongan fin a las restricciones y alivien sus efectos económicos es atacar el virus", expresó Tedros.

Alrededor de la mitad de la población mundial —unos 3.900 millones de personas— se encuentra en régimen de cuarentena en más de 90 naciones a petición de los gobiernos, en un esfuerzo por frenar la propagación del nuevo virus, que se registró por primera vez el pasado mes de diciembre en la ciudad china de Wuhan.

Los funcionarios de la OMS dijeron que estaban "profundamente preocupados" por la "escalada rápida y la propagación mundial" del brote y aseguraron que la cifra de muertes por la pandemia del covid-19 se duplicó la semana pasada. En la misma línea, Tedros explicó que en las últimas cinco semanas se ha registrado un crecimiento "casi exponencial" en el número de casos nuevos, llegando el coronavirus a casi todas las partes del mundo.

La pandemia de covid-19 ya se ha cobrado la vida de más de 55.700 personas en todo el mundo, mientras que la cifra de infectados supera el millón de casos. Por otro lado, el número de recuperados supera los 221.000.

EEUU hace frente a una crisis de hambruna mientras el coronavirus se extiende por el país

EEUU se enfrenta a una crisis de hambruna debido a que la pandemia del coronavirus empeora la economía y ha disparado el desempleo registrado, lo que obliga a un número sin precedentes de estadounidenses a recurrir a bancos de alimentos para lograr suministros de emergencia, según un informe.

La demanda de ayuda alimentaria se ha multiplicado por ocho en algunas ciudades de EEUU, ya que millones de estadounidenses han quedado desempleados, según una investigación del periódico The Guardian, que cita entrevistas con una docena de entidades de reparto de alimentos en todo el país.

Según el informe, aproximadamente una de cada tres personas en EEUU que actualmente buscan alimentos en organizaciones benéficas nunca antes habían necesitado ayuda alimentaria de emergencia.

The Guardian dijo que contactó con bancos de alimentos en nueve estados, que informaron de una demanda sin precedentes, caídas de donaciones y una reducción de voluntarios debido a la crisis del coronavirus.

La Guardia Nacional, la fuerza militar de reserva de EEUU, se ha desplegado para ayudar a los bancos de alimentos a hacer frente a la creciente demanda en ciudades como Phoenix, St Louis y Cleveland, en medio de una creciente preocupación de que los suministros puedan agotarse a medida que la crisis empeora.

Las oficinas de reparto de comida abrumadas están intentando cambiar los repartos a entregas a domicilio para minimizar la propagación del coronavirus, ya que casi 300 millones de estadounidenses están confinados en los domicilios, según el informe.

“He estado en esta actividad durante más de 30 años, y nada se compara con lo que estamos viendo ahora. Ni siquiera cuando las fábricas de acero cerraron vimos una demanda como esta”, dijo a The Guardian Sheila Christopher, directora de Hunger-Free Pennsylvania, que representa a 18 bancos de alimentos en todo el estado de Pensilvania.

“Esta es una tormenta perfecta que afecta a la banca de alimentos tal como la conocemos”, dijo Zuani Villarreal, portavoz de Feeding America, una red de más de 200 bancos de alimentos con sede en Chicago, que alimenta a 46 millones de personas.

Otros 6.65 millones de trabajadores estadounidenses solicitaron beneficios de desempleo la semana pasada, la mayor cantidad registrada, ya que el coronavirus obliga a las empresas a cerrar en todo el país, informó el jueves el Departamento de Trabajo de EEUU.

El informe semanal de desempleo del gobierno, que ofrece datos sobre el estado de la economía, ofreció la evidencia más clara hasta el momento del mayor crecimiento del desempleo en la historia de EEUU.

Los empleadores están reduciendo sus nóminas para tratar de mantenerse a flote porque sus ingresos se han derrumbado, especialmente en restaurantes, hoteles, gimnasios, cines y otros lugares que dependen de la interacción cara a cara. Las ventas de automóviles se han hundido y numerosas fábricas han cerrado.

Los estados del llamado “cinturón de herrumbre”, una región de EEUU que experimentó un declive industrial y económico a partir de fines de los años setenta y principios de los ochenta, están entre los más afectados por la crisis económica del coronavirus.

La mitad de los adultos estadounidenses no tienen ahorros de emergencia o carecen del suficiente dinero para cubrir tres meses de gastos de subsistencia, según el Índice de Seguridad Financiera de Bankrate´s de 2019.

"El mundo tendrá un ganador tanto del coronavirus como de la crisis económica y no será EEUU"

Sputnik habló con Boyan Durankev, un economista de Bulgaria, sobre la crisis económica causada por el brote de coronavirus y las consecuencias que podría tener para la Unión Europea.

El especialista admitió que la crisis actual, que ya se ha hecho evidente, "será más seria que la Gran Depresión". Sin embargo, indicó que sus razones son diferentes. A diferencia de las causas puramente económicas de la crisis de hace casi un siglo, ahora "el factor exógeno (coronavirus) se combinó con los factores endógenos de la economía mundial", indicó Boyan Durankev, profesor de Economía de la Escuela Superior de Seguridad y Finanzas en Sofía.

Entre las causas, enumeró un grave desequilibrio en los países desarrollados: la prevalencia de los servicios sobre la producción material, la prevalencia de la propiedad privada sobre la pública en la esfera de la atención de la salud y la farmacia, la creencia religiosa en la infalibilidad del mercado libre, las guerras comerciales abiertas y ocultas, la interrupción de las cadenas de suministro, el colapso de los precios del petróleo y las sanciones no respaldadas por la ONU que han enfriado seriamente los lazos económicos regionales.

"La actual crisis económica comenzó antes del brote de coronavirus, pero se está profundizando debido a él", enfatizó.

¿Qué se puede esperar para la economía mundial?

El economista denunció que el mundo está en la etapa de una cuarta guerra mundial contra un enemigo invisible, el virus.

"En tales situaciones, los sectores y actividades esenciales siempre pasan a primer plano, mientras que los insignificantes se envían temporalmente al congelador y algunos al cementerio o limitan sus actividades", señaló.

El especialista pronosticó las consecuencias para la economía mundial si la pandemia dura seis meses a partir del 10.01.20, el día siguiente después de que China informara sobre el nuevo tipo de coronavirus.

Según él, es probable que el PIB mundial se reduzca en un 15-20%, al menos en términos de volumen; el comercio internacional se reducirá en más del 20%, el desempleo alcanzará y luego superará el 15% en EEUU y el 40% en algunos países, incluso debido a las nuevas tecnologías que reemplazan a las personas.

"Otros seis meses, y el mundo tendrá un ganador real tanto del coronavirus como de la recesión económica. Supongo que no será EEUU. Serán los países con una fuerte y sabia coordinación económica", recalcó.

El experto evaluó el papel del Estado que "resulta ser tanto un coordinador, como un empleador y un escudo social de último recurso".

Además, la asistencia internacional de China, Rusia y Cuba y otros países 'malos' para los halcones resultó ser más importante que los documentos del FMI, porque la demanda ahora no es de dinero, sino de bienes y servicios reales, apuntó.

La solidaridad en la UE y su futuro

Durankev constató la renuencia de la OTAN a defenderse en una guerra bacteriológica contra el coronavirus con gastos de alrededor del 2% de su PIB a la defensa.

Por su parte, a la UE también le falta la coordinación y planes comunes para combatir el virus.

"La Unión Europea, que derribó el Muro de Berlín en medio de aplausos, se ha dividido ahora en sus partes constitutivas y ha levantado muros no solo entre países, sino también entre ciudades", indicó.

En esta situación denunció el regreso de los Estados nacionales, "en la medida de lo posible y a través de lo que está disponible". Para Durankev, no es la mejor solución, pero sigue siendo una solución.

En su opinión, la OTAN y la UE, tal y como están, funcionan sin un objetivo claro y sin una coordinación total y se encuentran ante una alternativa.

"Ambas organizaciones, incluso antes de que termine la crisis del coronavirus, se enfrentan a una alternativa: o bien cambiar significativamente en consonancia con las amenazas mundiales y, en particular, paneuropeas, en lugar de las imaginarias, o bien, repetir el destino de los dinosaurios", afirmó, al agregar que "una pequeña criatura como el coronavirus ha obligado a casi 8.000 millones de personas a reconsiderar su estilo de vida y las amenazas a las que se enfrentan".

Asimismo, el economista propuso varias medidas concretas para superar la crisis que se avecina.

Para él, la primera medida es intransigente: no hay límite de gastos para ayudar a los hospitales y proveedores a luchar contra la pandemia.

Asimismo, señaló la necesidad de la expansión y el enriquecimiento de los instrumentos fiscales. Además, todos los pagos de ingresos procedentes de la UE en el extranjero a jurisdicciones extraterritoriales deberían ser gravados. También enumeró las medidas suplementarias estándares que son interés cero o negativo y flexibilización cuantitativa.

"El Gobierno debería utilizar incentivos fiscales a gran escala, incluso mediante pagos directos en efectivo para los hogares en dificultades", afirmó.

Al mismo tiempo, Durankev expresó el temor de que a algunos políticos les guste el puesto de salvadores de la nación incluso después de que el estado de emergencia haya terminado en todos los Estados miembros.

Asimismo expresó la esperanza de que la UE no olvidará a quién ayudó a los países más afectados durante los tiempos más difíciles.

"Si la UE es un sistema autónomo, debería detener no solo todas las sanciones, sino también recordar una palabra como cooperación", concluyó el economista.

El sombrío pronóstico de Kissinger sobre el COVID-19 y la economía global

El exsecretario de Estado de EEUU Henry Kissinger advirtió de la urgencia de descubrir una cura para el coronavirus y la necesidad de proteger el "orden mundial liberal".

El político estadounidense vaticinó tiempos difíciles para la economía global a pesar de que la Casa Blanca realizó un "trabajo sólido para evitar una catástrofe inmediata".

A tiempo de advertir de que el mundo nunca más será el mismo después del coronavirus, el exsecretario de Estado aconsejó, en un artículo de opinión para The Wall Street Journal, a EEUU intensificar sus esfuerzos y trabajar de manera eficiente en la búsqueda de la cura para el COVID-19 para detener la amenaza viral y afirmó que "cuando la pandemia del COVID-19 haya terminado se percibirá que muchos países han fallado".

La exautoridad estadounidense también alertó sobre la necesidad de subsanar los daños que ha provocado el COVID-19 a la economía mundial y que para ello deberían implementarse programas especiales para ayudar a los más afectados por el cierre causado por la pandemia.

Según Kissinger, EEUU debería ayudar en la reconstrucción de la economía global porque "los principios del orden mundial liberal deben protegerse"  luego de que la pandemia haya provocado un anacronismo en una época en que la prosperidad depende del comercio mundial y el movimiento de personas. El político considera que "un retroceso mundial del equilibrio entre el poder y la legitimidad hará que el contrato social se desintegre tanto a nivel nacional como internacional".

Sánchez se alinea con Orban y la derecha populista y plantea prohibir la entrada de inmigrantes africanos en Europa

El Gobierno de Pedro Sánchez ha planteado a la Comisión Europea prohibir totalmente la entrada de inmigrantes africanos en territorio comunitario, según ha sabido Vozpópuli. La propuesta, todavía en fase de análisis, responde al temor del Ejecutivo a una propagación descontrolada del coronavirus en el África subsahariana que traiga nuevas oleadas de la pandemia en las pateras que llegan cada año a las costas españolas.

España ha sorprendido a Bruselas con un planteamiento durísimo sobre el cierre de las fronteras exteriores de la Unión Europea en el Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) celebrado este viernes por vídeoconferencia. El Gobierno ha recibido el apoyo entusiasta de la derecha populista europea, representada por el primer ministro de Hungría, Viktor Orban. También Polonia, según explican diversas fuentes a este diario, ha respaldado la propuesta del Ejecutivo, que amenaza con tensionar la coalición entre PSOE y Unidas Podemos.

El mensaje oficial del Ministerio de Exteriores -y el de la UE- es incrementar los fondos de cooperación con los países más vulnerables, fundamentalmente africanos, para apoyarles en su lucha contra el coronavirus. Pero el reverso de esa ayuda es un bloqueo -al menos durante un tiempo- a la entrada de inmigrantes. La prohibición que impulsa España implicaría abandonar a miles de personas a su suerte en el mar Mediterráneo.

Del Aquarius al bloqueo total

Uno de los primeros gestos de Sánchez nada más ganar la moción de censura fue rescatar a decenas de personas del barco Aquarius, al que Italia denegaba sistemáticamente entrada a puerto. El Gobierno socialista, al margen de algún otro gesto como el del Open Arms, no ha introducido cambios significativos en la política migratoria. Y la emergencia sanitaria que vive el país le ha hecho ahora endurecer hasta el límite su posición.

La lectura que se hace en La Moncloa es que la epidemia de la Covid-19 avanzará descontrolada por los países del Sahel y el África subsahariana, principales emisores de inmigración a España. El Gobierno teme nuevas oleadas de contagios importados. Y geográficamente, España, Italia y Grecia son los países más expuestos como puertos de destino de las tres rutas fundamentales de migración del continente africano a Europa.

"Sus problemas serán nuestros problemas, no podemos solventar la pandemia solo en nuestra casa", ha dicho el Alto Representante de la Política Exterior, Josep Borrell, tras el Consejo de Asuntos Exteriores. "Si no se resuelve en África no se resolverá en Europa".

Después de la crisis migratoria que sufrió la UE en 2018, la llegada de inmigrantes irregulares a España a través del Mediterráneo se redujo de forma drástica durante el año 2019. Las autoridades interceptaron a 24.000 personas, un 58% menos que en el año anterior, según la Agencia Europea de Fronteras (Frontex).

Las rutas del Mediterráneo

A pesar de la emergencia sanitaria que sacude a España e Italia, un total de 14.854 inmigrantes ha entrado en Europa por alguna de sus rutas entre el 1 de enero y el 18 de marzo, según cifras de la Organización Internacional de las Migraciones de la ONU. Se trata de un 38% más que en el mismo periodo del año anterior, cuando no había coronavirus. La cifra de entradas en España es de 3.803 personas en estos tres meses, pero la ONU precisa que el Gobierno solo ha ofrecido datos hasta el 11 de marzo.

Borrell ha anunciado que los 27 debatirán la próxima semana el plan de ayuda que defiende el Ministerio de Arancha González Laya. Pero ha esquivado el verdadero debate en el seno del CAE, que es el cierre de las fronteras exteriores para el control del avance imparable de la pandemia por el mundo.

La cuestión de las fronteras no afecta exclusivamente a España o Italia. Turquía alberga a centenares de miles de refugiados sirios. La UE ha acogido a millones de ellos tras un acuerdo con Ankara. Pero Bruselas teme que la fragilidad del pacto ante la emergencia actual vuelva a descontrolar la frontera este de la Unión y Grecia o Alemania vuelvan a sufrir una entrada masiva de personas.

Interesante del informe de 2008 del Consejo Nacional de Inteligencia de EE. UU. Sobre escenarios para 2025. Y recuerdo cómo nuestro gobierno sueco en 2007 tuvo un ejercicio secreto de crisis en un escenario como este.

Fuente: El Confidencial, OKDiario, Vozpopuli

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