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Los biólogos moleculares de Estados Unidos lograron hacer las primeras fotos tridimensionales de las proteínas de la envoltura del coronavirus SARS-CoV-2 que causó un brote de neumonía en China. La estructura atómica de la envoltura le permite al nuevo coronavirus unirse a ciertos receptores mucho mejor que lo hace el virus SARS.

"Encontramos pruebas biofísicas y estructurales de que las proteínas de la envoltura del 2019-nCoV [nombre provisional del SARS-CoV-2] se adhieren a los receptores de las células infectadas con mayor fuerza que el SARS. Además, hemos confirmado que varios de los anticuerpos ya conocidos que neutralizan el SARS, no pueden unirse a las proteínas del nuevo coronavirus", señalaron los investigadores.

Los biólogos de la Universidad de Texas en Austin (EEUU) y sus colegas del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de EEUU, obtuvieron las primeras imágenes de la envoltura del virus de una resolución muy alta utilizando cristalografía de rayos X. Así, se acercaron a la posibilidad de revelar los mecanismos exactos de la propagación del SARS-CoV-2 de persona a persona.

Las imágenes confirmaron que el SARS y la proteína RBD del nuevo coronavirus son similares en general. Sin embargo, los científicos descubrieron que el SARS-CoV-2 se une a los receptores ACE2 mucho más fuerte que el SARS. Este hecho puede explicar la alta contagiosidad y la inesperada alta tasa de propagación de la nueva enfermedad causada por el coronavirus.

Además, los científicos descubrieron pequeñas inserciones en la parte clave de la proteína RBD, cuyos análogos están presentes en las formas más infecciosas del virus de la gripe.

Los científicos esperan que las fotos que han obtenido ayuden a descubrir medicamentos para neutralizar el virus antes de que penetre en las células o evitar que se multiplique en su interior.

Ascienden a más de 2.000 los muertos por el coronavirus en todo el mundo

La cifra de víctimas mortales causadas por el nuevo coronavirus covid-19 en la provincia de Hubei, epicentro del brote, ha aumentado en 132 y asciende a 1.921, informan las autoridades sanitarias locales.

Entretanto, se han registrado otros 1.693 casos en Hubei, aumentando el total de los infectados en la provincia a 61.682.

De esta forma, el número de muertes a nivel mundial supera ya las 2.000 personas, mientras que más de 75.000 han sido infectadas hasta la fecha.

En la parte continental de China se han registrado 74.129 casos y 2.000 muertes, a las que hay que unir otros cinco casos letales: dos en las regiones administrativas especiales chinas de Hong Kong y Taiwán y tres en Filipinas, Francia y Japón.

Biopsia pulmonar de un paciente chino que murió del nuevo coronavirus revela daños típicos de SARS

Médicos chinos han llegado a la conclusión de que el nuevo coronavirus provoca daños pulmonares típicos de brotes anteriores de otros coronavirus, como el síndrome respiratorio agudo grave o la neumonía atípica (SARS) y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS).

El estudio del caso de un hombre de 50 años que murió en China el 27 de enero tras dos semanas de lucha contra la enfermedad ha sido publicado en la revista The Lancet Respiratory Medicine y, gracias al análisis de los datos de la biopsia, ofrece nuevos detalles sobre cómo afecta el peligroso virus a nuestro organismo.

El corazón del paciente se paró tras graves daños que sufrieron los alvéolos pulmonares que ayudan a expulsar el dióxido de carbono (CO2) y transportar el oxígeno a la sangre, según reveló la biopsia pulmonar. Las pruebas de sangre mostraron la hiperactivación de las células CD4 y CD8 T que luchan contra los procesos inflamatorios, algo que en este caso evidenció un grave daño inmunológico.

La biopsia del hígado mostró daños que podrían deberse tanto a la infección viral SARS-CoV-2 como a los medicamentos ingeridos, mientras que la biopsia del corazón no detectó daños significativos aparte de unos pocos infiltrados inflamatorios mononucleares.

El tratamiento brindado por los médicos del hospital donde el paciente estuvo ingresado solo ayudó a bajar su fiebre de 39,0 a 36,4, pero los problemas respiratorios empeoraron y el hombre seguía con tos, fatiga y falta de aire para respirar, con un nivel de oxígeno en la sangre demasiado bajo que el último día de su vida cayó en picado.

Los medicamentos que le administraron incluían interferón alfa-2blopinavir y ritonavir utilizados en la terapia del VIH, el antibiótico moxifloxacino para evitar una infección bacteriana secundaria y el esteroide sintético metilprednisolona para atenuar la inflamación en los pulmones. Tras el paro cardíaco, los médicos le dieron ventilación invasiva, compresión torácica e hicieron una inyección de adrenalina pero no lograron salvar su vida.

"Aunque habitualmente no se recomiende el tratamiento con corticosteroides para la neumonía por SARS-CoV-2, según nuestros hallazgos patológicos de edema pulmonar y de la formación de la membrana hialina, el uso oportuno y apropiado de corticosteroides junto con la asistencia respiratoria debería ser tomado en cuenta en el caso de los pacientes en estado grave con el fin de prevenir el desarrollo del síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA)", concluyeron los médicos chinos.

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