Portada - Últimas noticias

Los fracasos consecutivos del equipo belicista de John Bolton en la administración de EEUU, incluyendo sus intentos fallidos de “cambios de régimen” en Irán, Venezuela y Corea del Norte, su belicismo innato contra Irán y sus diferencias con el secretario de Estado, Mike Pompeo, podrían obligar a Donald Trump a expulsar a su asesor de seguridad nacional. Pero parece especialmente que la reciente escalada en el Golfo Pérsico ha jugado en más de una manera en la desgracia de Bolton.

Un artículo de Curt Mills en TheNationalInterest afirma que posee información de que el asesor no sobrevivirá a sus fracasos en los temas estratégicos de Irán, Venezuela y Corea del Norte. “Hemos oído que Trump quiere sacarlo”, dijo un ex alto funcionario de la administración. Es especialmente el caso “iraní” el que preocuparía más al presidente de EEUU.

Bolton comienza a preocupar al Ejército estadounidense. Incapaz de apreciar plenamente el tema militar, Bolton habría ordenado al Pentágono diseñar un plan que prevee un gran despliegue en la región “en caso de un ataque iraní”. Pero los recientes desarrollos en el Golfo Pérsico son de gran preocupación para el Ejército. Según TheNationalInterest, Trump habría frenado los impulsos belicosos y anti-iraníes de Bolton.

“Él tiene ideas fuertes, pero está bien. De hecho, modero a John, que es bastante asombroso”, dijo Trump a los periodistas la semana pasada, citando su tumultuosa reputación. “Yo soy el que lo templa. Es bueno. Tengo lados diferentes. Tengo a John Bolton y a otros que son un poco más moderados (pacifistas) que él.”

Dicho esto, habría peleas entre Bolton y el secretario de Estado Pompeo, que están empezando a preocupar a la Casa Blanca. Al estar en contacto directo con los temas regionales, Pompeo entiende mejor al Pentágono que Bolton. Un funcionario del Departamento de Estado y un ex funcionario de la administración informan que Bolton y el secretario de Estado, Mike Pompeo, “se pelean todo el tiempo”.

Sin duda, Pompeo sería partidario de intentar aislar al gobierno iraní, pero de ahí a librar una guerra con Irán es un paso que el ex director de la CIA no quiere dar.

Según TheNationalInterest, la situación empeora día a día. “En los últimos días, EEUU ha desplegado nuevos buques de guerra en el Golfo Pérsico y los huzíes han estado involucrados en un ataque contra los petroleros e instalaciones petrolíferas saudíes. El personal del Ejército de EEUU ha entendido muy bien el mensaje y ya no quiere ver a EEUU y sus aliados árabes involucrados en una guerra “mortal” e “interminable”.

Un funcionario del Departamento de Estado dijo que Pompeo sigue a la defensiva y quiere ser apreciado por los militares de carrera. Bolton, por el contrario, odia al Estado. Es un “incendiario”, dijo el funcionario.

Douglas Macgregor, el rival de Bolton, escribe en SpectatorUSA: “El problema es que John Bolton … el asesor de seguridad nacional de Trump se ha vuelto peligroso … especialmente para los ideales del presidente”.

El embajador de EEUU en Riad y ex jefe de CentCom también expresó su preocupación por las explosiones de Fuyairah o el ataque con drones yemeníes contra las instalaciones petrolíferas saudíes. A este ritmo, dice TheNationalInterest, puede que sea hora de que Trump eche a Bolton antes de que estalle una guerra contra Irán -que sería devastadora también para EEUU y Arabia Saudí- o en otros lugares como Venezuela y Corea del Norte.

Analista: "Trump debe sacar a Bolton de su cargo antes de que estalle la Tercera Guerra Mundial"

El presidente de EE.UU., Donald Trump, "le haría un favor" a su país y al mundo si "se deshiciera de inmediato" de su asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, sostiene en un artículo para RT el periodista irlandés FinianCunningham, que asegura que el consejero "está impulsando una política de guerra hacia Irán, basada únicamente en su propia visión desquiciada del mundo y en la obsesión" contra la República Islámica.

Para Cunningham, la actual escalada de tensión entre Washington y Teherán "se debe en gran medida a una sola persona: Bolton", que defendió "la guerra criminal y desastrosa" de EE.UU. contra Irak y que "debería estar en una prisión como criminal de guerra condenado", y no "presionando una vez más" hacia otro conflicto "basado en información errónea".

"Es probable que se vuelva nuclear"

El periodista explica que Trump, "conocido por su déficit de capacidad de atención", está ahora ocupado con la guerra comercial con China, por lo que ha permitido a su asesor de Seguridad Nacional ejecutar la política hacia Irán. Sin embargo, Bolton está llevando al presidente hacia otro conflicto "desastroso", así que Trump tiene que sacarlo del cargo "antes de que estalle la Tercera Guerra Mundial", urge Cunningham, alertando de que, si estalla una guerra con Irán, "es probable que atraiga a otras potencias internacionales, incluida Rusia, y se vuelva nuclear".

Para ilustrar el "belicismo errante" del asesor de Trump, el autor del artículo cita a varios militares y funcionarios europeos y estadounidenses que contradijeron o tacharon de exageradas las advertencias de Bolton sobre el supuesto riesgo de seguridad procedente de Irán o de sus representantes en la región.

"Problema incendiario"

"El problema incendiario" de las recientes advertencias del consejero sobre la "respuesta implacable" a "Irán o sus representantes" si atacan los intereses de EE.UU. es que "la línea roja es muy amplia, imprecisa y propensa a la imaginación paranoica", advierte el periodista, añadiendo que, en su "obsesión anti-iraní", Bolton "ve la mano de Teherán en todo Oriente Medio".

En este contexto, "toda la situación de barril de pólvora creada por Bolton puede encenderse a la menor chispa, mala interpretación, error de cálculo o estratagema maliciosa", alerta Cunningham.

Por otro lado, es posible que Trump, "a pesar de su hostilidad irracional hacia Irán" y, a diferencia de Bolton, "no tenga una intención personal" de comenzar una guerra contra Teherán, estima el analista, que recuerda que el mandatario suele mostrarse en contra de las costosas intervenciones militares estadounidenses en el extranjero.

Sea como fuere, el presidente "necesita sacar al mundo del precipicio de la guerra, una guerra que, inevitablemente, se convertiría en una conflagración mundial con armas nucleares", concluye Cunningham.

Trump declina unirse al manifiesto mundial contra el terrorismo

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha rechazado incluir a su país como signatario de un manifiesto mundial contra el terrorismo y el discurso de odio.

El miércoles, varios países y los principales gigantes del Internet se reunieron en París, la capital de Francia, y rubricaron un manifiesto bautizado como el “Llamamiento de Christchurch”, en memoria del sangriento atentado terrorista del pasado 15 de marzo en una ciudad homónima en Nueva Zelanda que dejó 51 musulmanes muertos.

En la reunión de París, los presidentes de Francia, Nueva Zelanda, Canadá, Irlanda, Jordania, Noruega, el Reino Unido, Senegal e Indonesia firmaron el manifiesto mientras que los de España, Australia, Alemania, La India, Japón, Holanda y Suecia expresaron su respaldo.

No obstante, Estados Unidos, que alberga casi todos los gigantes del Internet reunidos en la capital gala —Amazon, Google, Microsoft, Qwant, Twitter, Facebook, Youtube y DailyMotion—, se negó a firmar la declaración y tampoco envió un representante a París.

Los participantes en el encuentro trataron de minimizar la ausencia de EE.UU. —Trump insistió en que “no está en una posición para firmarlo”— y anunciaron su decisión para tratar de aumentar la cantidad de los países firmantes de este manifiesto.

“Esta iniciativa abre la puerta a crear instrumentos eficientes para que no se repita lo que sucedió en Christchurch”, dijo la primera ministra de Nueva Zelanda, JacindaArdern, al tiempo que expresó su confianza en que acciones como esa puedan impedir que haya sucesos similares en el futuro.

El mandatario republicano ha estado en el ojo del huracán desde que tomó el poder, debido a su retórica y medidas discriminatorias contra los musulmanes y los latinoamericanos, entre otros.

Analistas han advertido de que el discurso del presidente de EE.UU. exacerba el odio, como se observó en Christchurch, donde los ataques fueron cometido por un agresor pro-Trump.

EEUU espía territorios rusos en Europa con drones

Estados Unidos utilizó una aeronave no tripulada para espiar casi toda la extensión de la frontera occidental de Rusia con Europa, según reportes.

Sitios de rastreo de vuelos detectaron el miércoles el vuelo prolongado de un dron de reconocimiento NorthropGrumman RQ-4 Global Hawk de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF, por sus siglas en inglés) cerca de las fronteras occidentales de Rusia.

En específico, el aparato, con número de registro AE5422 y el distintivo de llamada FORTE10, despegó desde la Base Aérea de Sigonella en Sicilia, en el extremo sur de Italia, un aeródromo utilizado por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) donde la USAF también tiene una presencia permanente.

Los datos obtenidos muestran que el dron espía luego se dirigió al enclave de Kaliningrado, territorio ruso situado entre Lituania y Polonia, donde voló por más de una hora, posiblemente espiando objetivos de interés rusos en la zona.

Después este avión teledirigido entró en el espacio aéreo de Estonia y desde ahí voló muy cerca de las fronteras rusas por al menos 2 horas, dando varias vueltas y acercándose mucho al espacio aéreo de Rusia.

Al menos, 20 veces un dron de reconocimiento tipo NorthropGrumman RQ-4 Global Hawk ha realizado vuelos similares en los límites europeos con Rusia, por tanto, parece que la Defensa de EE.UU. ha asignado a estos drones las tareas de espionajes y reconocimiento en las fronteras occidentales de Rusia.

Con frecuencia drones y aviones de reconocimiento y espías estadounidensesrealizan vuelos en las zonas cercanas a las fronteras rusas con el fin de recaudar información sobre actividades rusas e instalaciones militares de este país.

No obstante, estos vuelos no se limitan al territorio ruso, ya que también se han detectado aviones de espionaje de EE.UU. cerca de las bases rusas de Tartus y Hmeimim en las zonas occidentales de Siria.