Portada - Últimas noticias

Según el semanario alemán Der Spiegel, Alemania y Francia firmaron una cláusula secreta ‎al margen del Tratado de Aquisgrán [1]. En esa ‎cláusula, los dos países se comprometen a no oponerse a las ventas del armamento que ‎produzcan en común. La única excepción a esa regla sería la existencia de riesgos de seguridad nacional. ‎

Desde la derrota del nazismo, Alemania ha conservado su ideal pacifista y aplica una legislación ‎muy restrictiva en materia de exportación de armas hacia Estados que pudieran hacer mal uso de ‎ellas. Sin embargo, durante la Conferencia de Seguridad que acaba de celebrarse en Munich, ‎la canciller alemana Angela Merkel estimó que esas restricciones son demasiado severas, ‎permiten muy pocas exportaciones y, por consiguiente, impiden que la producción de armas sea ‎rentable. ‎

La cláusula secreta que menciona Der Spiegel permitirá a Francia seguir vendiendo armas a ‎Arabia Saudita, exportaciones prohibidas por el parlamento alemán. Francia compartirá con ‎Alemania los ingresos de sus ventas de armas a Arabia Saudita. ‎

[1] “Deutsch-französisches Geheimpapier regelt ‎Waffenexporte neu”, Der Spiegel, 15 de febrero de 2019.

La UE menciona "fuentes rusas" como amenaza a las elecciones a la Eurocámara

BRUSELAS (Sputnik) — El Consejo de la Unión Europea aprobó un documento en el cual menciona posibles ataques a la infraestructura electoral y campañas de desinformación por parte de "fuentes rusas" que presuntamente buscaban interferir en las elecciones al Parlamento Europeo el próximo mayo.

"Es necesario concentrar los esfuerzos en sujetos malintencionados, en particular en fuentes rusas, tal como estipula el Plan de Acción, que cada vez más utilizan estrategias de desinformación", dicen las conclusiones de la institución.

Las próximas elecciones se llevarán a cabo "en un contexto de campañas de desinformación y actividad cibernética malintencionada, incluidos los ataques a la infraestructura electoral", añade.

En diciembre de 2018 el embajador ruso ante la UE, Vladímir Chizhov, denunció que Bruselas ya había comenzado a acusar a Rusia de inmiscuirse en las próximas elecciones al Europarlamento.

Según el diplomático, "ya hablan y escriben de antemano sobre la inevitable intervención rusa en las elecciones al Parlamento Europeo".

Ese mismo mes, la Comisión Europea presentó un plan para "contrarrestar la desinformación" de cara a las comicios al Legislativo comunitario que prevé crear un sistema de alerta y duplicar la financiación de las estructuras involucradas.

A Rusia se la acusa con regularidad de entrometerse en el desarrollo de las campañas electorales de otros países como EEUU, Francia o Alemania.

Moscú califica estas acusaciones de totalmente infundadas y destaca la ausencia de hechos que las prueben.

Irán se volverá hacia Eurasia como resultado de las sanciones de EEUU. Pierde Europa

El ministro de Energía, Reza Ardakanian, expresó el martes que Irán aspira a volcarse hacia el mercado euroasiático frente a las sanciones económicas de EEUU, aunque es una tarea difícil.

Esa posibilidad depende, explicó, de una cooperación entre su cartera y la Cámara de Comercio, Industrias, Minas Agricultura de Irán.

Para estar presente en esa área requiere de un programa colectivo entre los privados y el estado, apuntó.

Al respecto, reveló Ardakanian, se celebraron reuniones preliminares con la Unión Económica Euroasiática y hay un proyecto de ley de urgencia en manos del Parlamento que esperamos, dijo, sea aprobado en el presupuesto del entrante año fiscal (comienza en marzo).

A juicio del ministro de Energía, las sanciones dañaron al país, aunque si hay cooperación entre los sectores público y privado puede ser una gran ayuda para impulsar la economía.

En 2015, inició su andadura la Unión Económica Euroasiática con un acuerdo sellado por Belarrús, Kazajstán y Rusia y más tarde se sumaron Kirguistán y Armenia.

El año pasado, la República Islámica de Irán firmó un tratado para establecer una zona de libre comercio con esa unión euroasiática.

Netanyahu abandonó Varsovia con la matraca habitual: acusando a Polonia de “cooperar en el Holocausto”

El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, comunicó este domingo al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en una conversación telefónica, que no asistirá a la cumbre de Visegrado que tendrá lugar en “Israel” este lunes.

El ministro polaco de Relaciones Exteriores, Jacek Czaputowicz, probablemente reemplazará a Morawiecki en el evento, al que también asistirán los líderes de Hungría, la República Checa y Eslovaquia.

La decisión de Morawiecki se produjo después de que Netanyahu hablara de la llamada Ley de Holocausto de Polonia durante su visita a Varsovia para una cumbre organizada conjuntamente por los Estados Unidos sobre Oriente Medio.

La polémica legislación permite demandas contra aquellos que atribuyan complicidad en los crímenes del Holocausto al pueblo polaco.

Respondiendo a una pregunta del diario Haaretz, Netanyahu dijo que los polacos cooperaron con los nazis durante el Holocausto y que desconocía que alguien hubiera sido demandado por hacer esta declaración.

Los comentarios de Netanyahu se citaron inicialmente en el sitio web del diario The Jerusalem Post, pero con la expresión “la nación polaca”, en lugar de “los polacos” y se reavivaron las tensiones diplomáticas.

Morawiecki reaccionó en Twitter y escribió que Polonia nunca cooperó con Alemania durante la Segunda Guerra Mundial y que su país había sido víctima de la ocupación nazi.

También amenazó con que si el comentario no se aclaraba, no asistiría a la reunión cumbre de las naciones de Visegrado (Hungría, República Checa, Polonia y Eslovaquia) programada para realizarse en “Israel”.

El presidente polaco, Andrzej Duda, señaló que “Israel” no sería un buen sitio para celebrar la cumbre si los comentarios de Netanyahu se habían publicado con precisión y eran ciertos.

El giro proteccionista de Alemania: planea comprar sus empresas antes de que lo haga China

Algo está cambiando en las normas del capitalismo global. A la guerra comercial abierta entre China y Estados Unidos y el consecuente repliegue proteccionista de sus economías hay que sumar ahora una singular idea del gobierno alemán: comprar participaciones en un puñado de grandes empresas nacionales. ¿El objetivo? Proteger a los sectores estratégicos de la economía alemana de actores extranjeros. Es decir, China.

¿Qué? 
El plan fue presentado ayer por el ministro de economía germano, Peter Altmaier. Bautizado “Estrategia Industrial Nacional 2030”, consiste en una serie de medidas que permitirían al estado alemán comprar participaciones en algunos sectores claves de la economía. El gobierno controlaría parcialmente empresas de gran calado estratégico, y podría impedir su venta a inversores (o gobiernos) internacionales.

¿Cuáles? 
Altmaier citó algunas empresas concretas: Thyssenkrupp, Siemens, Deutsche Bank o los fabricantes automovilísticos. Representan el corazón industrial de Alemania, país cuya prosperidad depende de la manufactura y la exportación. El plan también incluiría otros sectores como la robótica, el aluminio y el acero, los productos químicos, la maquinaria industrial, la industria aeroespacial o la inteligencia artificial.

¿Por qué importa?

Porque abre las puertas de una cuestión tabú en la historia del capitalismo reciente: el intervencionismo estatal y, peor aún, la nacionalización. Altmaier no quiso citar el término, pero su planteamiento es muy similar. El estado desplegaría un gigantesco plan de protección nacional por la vía de la adquisición, coartando los designios del libre mercado. El plan, de momento, es un borrador, y no está aprobado.

¿Por qué China?

La lógica del gobierno alemán no sería muy distinta a la empleada por Trump en su regreso al proteccionismo: mientras una parte del mundo compite siguiendo las reglas del libre mercado, otra (China) lo hace en un ecosistema donde los poderes del estado y de sus grandes empresas son indistinguibles. Es una relación asimétrica.

Altmaier ha reconocido que la inspiración de su plan surge de la compra de Kuka, una compañía alemana puntera en el desarrollo de tecnología robótica, por otra empresa china. Desde su punto de vista, Alemania debe proteger su I + D. Su “know-how”. El anuncio coincide con los malos resultados industriales de la economía alemana, encaminada, como el resto de la Unión Europea, hacia una probable recesión.

Las críticas.

Es incierto hasta qué punto el ecosistema empresarial alemán aceptará las ideas de Altmaier. Otros partidos han sido muy críticos. El partido liberal lo ha definido como “planificación estatal”, evocando aires soviéticos. Desde el otro extremo del espectro político, tanto Die Linke como los Verdes también lo han cuestionado.

Fuente: magnet.xataka.com

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