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MADRID (Sputnik) — El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció que alcanzó un acuerdo con la canciller alemana, Angela Merkel, para acoger a migrantes llegados al país germano a cambio de apoyo financiero y material para el desarrollo de políticas migratorias.

"Alemania se ha comprometido no solo a cubrir el coste de la entrega de los migrantes que llegan a nuestro país sino que se ha ofrecido a prestar apoyo financiero a España como frontera exterior", explicó Pedro Sánchez en rueda de prensa desde Bruselas, tras participar en las reuniones del Consejo Europeo.

En el margen de esas reuniones comunitarias, el presidente español mantuvo este 29 de junio un encuentro con la canciller alemana y con el primer ministro griego, Alexis Tsipras, con los que abordó cuestiones relativas a la política migratoria.

Sánchez no detalló el número de migrantes que acogerá España en cumplimiento del acuerdo alcanzado con Merkel porque, según explicó, la cifra aún está siendo negociada por los equipos ministeriales responsables.

Por el momento, lo único que avanzó Sánchez sobre el acuerdo es que afectará a migrantes llegados al país germano a través de la frontera con Austria en Baviera.

"La canciller Merkel está agradecida de este gesto de solidaridad", aseguró el jefe del Ejecutivo español antes de destacar que Madrid es "empática" con los problemas de Berlín, con quien espera materializar "una colaboración recíproca".

En su comparecencia ante los medios, Sánchez volvió a valorar las conclusiones sobre migración alcanzadas anoche por el Consejo Europeo como positivas pese a "no ser el mejor acuerdo posible".

Dichas conclusiones se refieren, entre otras cosas, al estudio de las propuestas para la creación de centros de desembarco de inmigrantes tanto en suelo comunitario como fuera de él y a la búsqueda de un acuerdo de asociación con África para contribuir a su transformación socioeconómica.

Sánchez celebró particularmente que las conclusiones del Consejo Europeo tengan en cuenta la creciente presión en la ruta migratoria del Mediterráneo Occidental y que otorguen reconocimiento a España y Marruecos en lo relativo a los esfuerzos que esto conlleva.

"Hay un compromiso para dotar de más recursos económicos a España y Marruecos", subrayó.

Pese a valorar el acuerdo como "de mínimos", Sánchez destacó que la consecución del mismo entre "28 países con distintas realidades" es una "buena noticia" para "seguir avanzando hasta alumbrar una política migratoria común".

Alemania, España y Grecia logran acuerdo sobre devolución de migrantes

MOSCÚ (Sputnik) — Grecia y España aceptaron recibir de vuelta a los migrantes que detengan las autoridades germanas en la frontera entre Alemania y Austria, reveló un comunicado de prensa del Gabinete de ministros alemán.

El texto señala que Madrid y Atenas "están dispuestos a recibir de vuelta a los demandantes de estatus de refugiado que en el futuro sean interceptados por las autoridades alemanas en la frontera entre Austria y Alemania, y cuyos datos se encuentren en la base de huellas digitales EURODAC por haber sido introducidos allí por dichos países [España y Grecia]".

"Alemania, España y Grecia confirmaron su apoyo al acuerdo sobre una reforma del sistema europeo de migración en 2018, gracias a la cual el principio de repartición justa de la responsabilidad será equilibrado con el principio de la solidaridad", indica el documento.

Por su parte, Berlín promete que hará todo lo que esté a su alcance para lograr la reunificación de las familias que se encuentran en Grecia y España.

El comunicado insiste en que los detalles de las futuras medidas se debatirán en las próximas cuatro semanas, labor que comenzará en cuanto se logren los convenios correspondientes.

Según el comunicado, antes de que entre en vigor el nuevo sistema de migración de la UE, las decisiones temporales de los países miembros que están dispuestos a nivel europeo a presentar una iniciativa son el mejor comienzo de ese trabajo.

El documento subraya la necesidad de un apoyo financiero de los países que integran la UE en sus fronteras actuales, incluida una ayuda a la policía y a los expertos en problemas migratorios.

Europa está viviendo la crisis migratoria más grave desde el fin de la II Guerra Mundial, provocada en particular por los conflictos armados y problemas económicos en países de África y Oriente Medio.

Desde la víspera, en Bruselas se celebra una cumbre de la Unión Europea dedicada, entre otras cuestiones, al problema migratorio.

Los líderes de la UE consiguieron un acuerdo sobre la inmigración ilegal que prevé reforzar las medidas para limitar la entrada en el territorio europeo de migrantes clandestinos, así como luchar contra los organizadores del tráfico de personas y crear centros de control de migrantes en Europa.

Macron anuncia que Francia no acogerá centros para migrantes

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha aclarado este viernes que su país no acogerá ningún centro para los migrantes que desembarcan en Europa, en relación al reciente acuerdo europeo que pretende crear este tipo de instalaciones en territorio comunitario.

"Francia no es un país en primera línea en las llegadas", ha señalado Macron, puntualizando que "teniendo en cuenta su situación, Francia no abrirá centros de ese tipo".

Sus declaraciones han tenido lugar durante la segunda jornada de la reunión de los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, donde el mandatario francés quiso recordar también que "la ley internacional establece que el país más cercano al rescate debe ceder su puerto".

Macron enfatizó, no obstante, la necesidad de "ser más solidarios" con los países de primera linea de llegada, y de garantizar "que Europa se ocupe de las personas que llegan desde el primer día". Como ejemplo se ha referido a los centros de acogida de Lesbos (Grecia), "donde se daba un proceso eficaz de acogida y retorno".

El presidente francés elogió también el acuerdo alcanzado ayer por el Consejo Europeo, señalando que refuerza "la cooperación con países terceros, la solidaridad a través de la responsabilidad y la lucha contra todo tipo de tráfico de personas".

UE renuncia a cuotas de acogida obligatoria de refugiados en los países miembros

BRUSELAS (Sputnik) — La presidenta de Lituania, Dalia Grybauskaite, reveló en una rueda de prensa que la UE decidió renunciar a las cuotas de acogida obligatoria de refugiados en los países miembros.

"Nos alegramos que no haya ningún tipo de obligatoriedad, en comparación con lo que existía antes (…) muchas cosas se basarán en un enfoque voluntario", dijo la líder lituana.

Poco antes, una fuente diplomática en Bruselas, donde se realiza un encuentro cumbre de los países miembros de la UE dedicado a la crisis migratoria, indicó que ya no existirá la práctica de obligar a los Estados a recibir a los refugiados, y sus autoridades podrán demostrar "la solidaridad europea" con el apoyo financiero a los proyectos relacionados con migrantes.

Para el interlocutor de la agencia, se trata de una indudable victoria de Hungría y Polonia, que se negaron a actuar bajo presión y no recibieron a ningún refugiado en su territorio.

Desde 2015, los Veintiocho pusieron en marcha una serie de medidas para lograr el control efectivo de las fronteras externas de la UE.

Como resultado, el número de cruces ilegales de las fronteras comunitarias disminuyó en un 95% en relación con su nivel máximo, registrado en octubre de 2015, aunque últimamente se observa cierta remontada en las rutas del Mediterráneo Oriental y Occidental.

Con respecto a la ruta del Mediterráneo Oriental, el Consejo Europeo señala la necesidad de hacer esfuerzos adicionales para aplicar plenamente la Declaración UE-Turquía, así como garantizar retornos rápidos y prevenir el desarrollo de nuevas rutas marítimas o terrestres.

Ante el aumento de los flujos migratorios en el Mediterráneo Occidental, la UE apoyará con recursos financieros y de otra índole los esfuerzos de los Estados miembros, especialmente de España, así como de los países  de origen y tránsito, en particular Marruecos, para prevenir la migración ilegal.

Malta advierte que negará la entrada a los barcos de ONGs con refugiados

MOSCÚ (Sputnik) — El Gobierno de Malta informó que cerrará sus puertos a las embarcaciones de la organizaciones no gubernamentales con inmigrantes a bordo.

El 27 de junio, el barco de la ONG alemana Lifeline llegó a las costas maltesas con más de 230 refugiados. Las autoridades del país abrieron una investigación contra los responsables del navío por ignorar las órdenes de Italia de coordinar el rescate.

"Mientras no se aclaren estas cuestiones, Malta no puede permitir que organizaciones como la investigada utilicen los puertos malteses para sus operaciones", indicó el Gobierno del país insular en un comunicado.

El barco permaneció varado frente a las costas de Malta durante cinco días tras la operación de rescate que llevó a cabo en el litoral libio.

El 21 de junio, las autoridades italianas rechazaron a Lifeline el acceso a los puertos del país, amenazando que de atracar el buque sería confiscado y su tripulación arrestada.

El miércoles la embarcación de rescate recibió la autorización para entrar en las aguas territoriales de Malta, país que integra la Unión Europea.

Rusia: las acciones de la OTAN en Libia provocaron la crisis migratoria en la UE

MOSCÚ (Sputnik) — Las acciones de la OTAN en Libia fueron una de las causas de la crisis migratoria en la UE, declaró el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov.

"La OTAN bombardeó Libia, convirtió este Estado en un agujero negro, a través del cual los flujos de migrantes ilegales llegan a Europa, ahora la UE está tratando de corregir lo que hizo la Alianza Atlántica", dijo Lavrov a la cadena británica Channel 4.

En respuesta a la declaración del periodista de que los migrantes llegan a Europa también de Siria que "Rusia había invadido previamente", Lavrov recordó que los militares rusos actúan en Siria a petición del Gobierno legítimo del país, reconocido por la comunidad internacional.

También precisó que Rusia inició una operación militar en Siria en septiembre de 2015 "un año y medio después de la primavera árabe en Siria cuando la mayoría de los migrantes ya había huido del país".

Europa está viviendo la crisis migratoria más grave desde el fin de la II Guerra Mundial, provocada en particular por conflictos armados y problemas económicos en países de África y Oriente Medio.

Análisis: Inmigración en Europa: sálvese quien pueda

Luís Rivas

La cumbre europea sobre las migraciones concluyó con un acuerdo para salvar las apariencias y dejando en el aire las soluciones concretas. La tendencia general fue un común 'sálvese quien pueda'.

La Alemania de Angela Merkel no podía volver con las manos vacías si la Canciller pretendía salvar su coalición con los socialcristianos de Baviera. La Francia de Emmanuel Macron no podía perder a su socio alemán en su pretensión de tener peso entre sus socios europeos.

La Italia de Giuseppe Conte debía demostrar que las acciones y amenazas de su nuevo gobierno eran oídas en Bruselas. Los 'disidentes' del Grupo de Visegrado (Polonia, Hungría, Eslovaquia y República Checa) no podían admitir un cambio de su postura 'cero inmigrante' en su territorio. Austria, que asume la Presidencia de la Unión europea (UE) durante los próximos seis meses, se alineaba con sus vecinos centroeuropeos e italianos.

Así las cosas, el único acuerdo firmado en Bruselas no podía ser sino una serie de ideas vagas, sin obligaciones ni compromisos y más tendente a salvar la cara que a solucionar el grave problema.

El documento menciona la instalación de centros de internamiento para migrantes en territorio europeo. No indica en qué países se implantarían y, además, se haría solo de modo voluntario. Antes de la reunión se había hablado de que Albania podría acoger uno de estos campos de espera, pero su gobierno ha rechazado, de momento, la idea.

En esos centros se haría la selección entre posibles refugiados por razones políticas, de guerra, religión o sexo, y los simples migrantes económicos, que serían devueltos a sus países.

Pero casos como los de Calais en Francia, y tantos otros en Italia, han demostrado ya que muchos de los migrantes viajan sin papeles para evitar ser deportados. Además, si se tiene en cuenta que menos de un diez por ciento de todos los inmigrantes tienen motivos para pedir asilo político, el problema es mucho mayor del que los dirigentes europeos quieren hacer ver a sus conciudadanos.

Las llamadas 'plataformas de desembarco' fuera de Europa, que también harán la distinción entre candidatos al estatus de refugiado y rechazados por migración económica, aparecen en los acuerdos. Pero no se menciona tampoco en qué países se podrían abrir tales campamentos.

Túnez, Libia o Marruecos se apresuraron a indicar que no será en su territorio, aunque puede tratarse del comienzo de una negociación para elevar el precio a pagar por su aceptación. El único argumento concreto y con peso de la UE es la recompensa financiera.

Italia, la protagonista de la reunión tras su rechazo a acoger más barcos de refugiados sin la ayuda comunitaria, dice, a través de su jefe de Gobierno que, a partir de ahora, "un pie puesto en Italia es un pie en la UE". Italia, como otros países mediterráneos, sufren los efectos de los acuerdos de Dublín, por los cuales un migrante debe ser fichado en el primer país al que llega (siempre por el sur) y no puede desplazarse hacia otro destino más al norte, como desea la mayoría.

Conte mostraba orgulloso el documento a los fotógrafos, pero no está nada claro que ese reparto de refugiados que lleguen a partir de ahora a las costas italianas vaya a ser organizado de una manera oficial.

España ya cuenta con los llamados Centros de internamiento para Extranjeros (CIE), lo cual es un adelanto de cara a sus vecinos, pero la realidad demuestra que no es tampoco una solución ni para los que llegan, ni para los que pretenden ir hacia el norte de Europa. Los gobiernos españoles ya han llegado a acuerdos en el pasado con países como Marruecos o Mauritania para intentar frenar la salida de migrantes. Esa es otra de las soluciones mencionadas en Bruselas; firmar convenios con los países africanos desde donde parten los candidatos a la emigración o países de tránsito. La Canciller alemana se muestra generosa con Madrid y Rabat, y promete ayuda, es decir, euros contantes y sonantes.

Los principales líderes comunitarios necesitaron tirar de su mejor léxico diplomático para poder calificar su débil entente. "Una buena señal", para Merkel, que no ocultaba las dificultades. "Una solución europea", clamaba Macron, en una exageración solo convincente para quienes no conocen sus dificultades para encontrar en Europa formaciones políticas con las que aliarse ante las elecciones europeas del próximo año.

Emmanuel Macron, cuyo Gobierno acaba de aprobar una ley de asilo e inmigración que endurece ostensiblemente los requisitos para poder asentarse en Francia, juega en la UE un papel de apertura humanitaria que no corresponde ni con su política interna ni con sus relaciones con Italia, a la que ha ofendido con insultos y ha intentado sermonear desde una supuesta superioridad moral. La prensa francesa publicaba el mismo día de la reunión europea que más del 60% de sus ciudadanos consideran que su país es demasiado generoso con la acogida de migrantes.

Una tendencia similar en la mayoría de países europeos, aunque durante años se haya intentado ocultar, propiciando así la aparición de fuerzas políticas que se han hecho fuertes con ese argumento, entre otros.

Los gobernantes de Europa quieren respirar con un vago acuerdo, preparando sus vacaciones de verano. Más vale que se alejen del Mediterráneo si no quieren ver nuevos barcos cargados de migrantes que desconocen los términos de un plan que no les va a frenar en su deseo de entrar en 'Eldorado europeo'.

Tampoco los traficantes de refugiados deben inquietarse mucho de momento. Las mafias han demostrado estar siempre millas por delante de las leyes que les atañen.

Si hay algo más concreto en las resoluciones de la UE es la advertencia a los barcos de ONG que recogen a migrantes en alta mar, saltándose, en ocasiones, las normas exigidas por los gobiernos. El propio Macron acusó al buque alemán 'Lifeline' de haber desoído a las autoridades italianas. Las más de 200 personas recogidas en el mar pudieron desembarcar en Malta, después de varios días a la deriva.

Europa va a controlar mucho más sus fronteras interiores, a pesar de las voces que hablan de salvar el acuerdo de Schengen. Es la única solución posible, ya puesta en marcha por culpa del terrorismo. La Unión Europea afirma haber salvado la implosión interna, pero lo que se ha certificado en Bruselas es la desunión entre sus miembros. Esta vez, a causa de la inmigración. No será el último desencuentro.

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