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ANKARA (Sputnik) — A Turquía se le acaba la paciencia con los que apoyan a las formaciones kurdas en Siria y está lista para lanzar una nueva operación para impedir su expansión, declaró el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

En una reunión con los jefes de las administraciones locales en Ankara, Erdogan aseguró que Turquía "hará todo lo necesario" para impedir la creación de un Estado kurdo cerca de sus fronteras.

"Nuestra paciencia con los que intentan crear un canal terrorista (ampliar el territorio controlado por los kurdos cerca de las fronteras turcas) se acaba (…), tenemos fuerzas suficientes para continuar las acciones que empezamos en el marco de la operación Escudo del Éufrates", dijo.

A su vez, el el canciller turco, Mevlut Cavusoglu, declaró que la política de EEUU que sigue apoyando a las fuerzas de autodefensa de los kurdos sirios (YPG) amenaza la seguridad de Turquía y el futuro de Siria.

"EEUU continúa apoyando a los terroristas de las YPG poniendo en peligro tanto la seguridad de Turquía como el futuro de Siria", dijo el ministro de Exteriores turco citado por la revista estadounidense Newsweek.

Cavusoglu destacó que los suministros de armas estadounidenses a las YPG socavan la integridad territorial y la paz en Siria.

Según sus datos, "300.000 kurdos sirios huyeron de la violencia de los terroristas de las YPG a Turquía y todavía no pueden regresar a sus casas".

El canciller turco subrayó que Washington comete un error al "utilizar una organización terrorista para luchar contra otra" y llamó a las autoridades estadounidenses a corregir inmediatamente este error.

En su opinión, es posible lograr una resolución sostenible de la crisis siria solo a través de consultas internacionales y el cumplimiento de la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU.

Ankara acusó en repetidas ocasiones a Washington de suministrar ayuda militar a las Unidades de Protección Popular kurdas que Turquía tacha de terroristas y considera ligadas al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), prohibido en el país.

Los militares turcos y grupos insurgentes sirios apoyados por Ankara llevaron a cabo desde finales de agosto de 2016 hasta finales de marzo de 2017 la llamada operación Escudo del Éufrates en el norte de Siria, que declaraba por objetivo expulsar a los yihadistas de los territorios fronterizos del norte de Siria, pero al mismo tiempo intentaba impedir que los kurdos tomaran el control en esta zona.

Erdogan ya declaró que no descarta lanzar una nueva operación en Siria, en particular en la ciudad de Afrín, contra el Partido de la Unión Democrática, compuesto por nacionalistas kurdos, que, según Ankara, amenaza la seguridad nacional de Turquía.

Ankara convoca por segunda vez en 24 horas al encargado de negocios de EEUU en Turquía

ANKARA (Sputnik) — El encargado de negocios de EEUU en Turquía, Philip Kosnett, fue convocado el 11 de enero al Ministerio turco de Asuntos Exteriores por segunda vez en las últimas veinticuatro horas, comunicó una fuente diplomática.

Informó citada por el periódico Hurriyet que Ankara expresó a Kosnett su preocupación después de que el Departamento de Estado de EEUU recomendase a sus ciudadanos a abstenerse de viajes a Turquía por motivos de seguridad.

El Ministerio de Exteriores calificó de "imprecisa" la información de EEUU.

Advirtió que semejantes pasos podrían agudizar aún más las relaciones entre los dos países que ya pasan por la crisis.

Es la segunda vez que Kosnett fue convocado a la Cancillería turca.

El 9 de enero fue convocado al Ministerio de Exteriores por el desarrollo de la situación en Siria, en particular por la ayuda que presta Washington a las fuerzas de autodefensa de los kurdos sirios (YPG), las que Turquía considera organización terrorista vinculada al ilegalizado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

El Departamento de Estado también recomendó a sus ciudadanos a abstenerse de viajes a Turquía por amenaza terrorista y detenciones arbitrarias, incluyendo a Turquía en la lista de países "de riesgo elevado" junto con Pakistán, Guatemala y Sudán.

Turquía llama a sus nacionales a no viajar a EEUU

ANKARA (Sputnik) — El Ministerio de Exteriores turco ha advertido a sus ciudadanos que eviten viajar a Estados Unidos por motivos de seguridad después de un paso similar por parte del Departamento de Estado de EEUU.

"Se observa el aumento de los ataques terroristas y la violencia en EEUU, así como de los casos de la detención arbitraria de nuestros nacionales y acciones ilegales de las autoridades en relación con ellos, en este sentido consideramos útil advertir a los ciudadanos que revisen sus planes de viajar a EEUU, y en caso de desplazamientos urgentes instamos a que estén alerta", dice la nota.

El 10 de enero el Departamento de Estado de EEUU recomendó a sus nacionales que eviten como sea posible viajar a Turquía debido a la amenaza del terrorismo y las detenciones injustificadas en ese país.

Según un mapa del Departamento de Estado, Turquía se encuentra en un grupo de países de "alto riesgo" junto con Pakistán, Guatemala y Sudán.

Más tarde, medios informaron que el encargado de negocios de EEUU en Turquía, Philip Kosnett, fue convocado al Ministerio de Exteriores turco donde le expresaron la indignación por la advertencia de las autoridades estadounidenses.

Cómo planea Erdogan eliminar a los 'favoritos de EEUU' en Siria

Turquía se prepara para solucionar la 'cuestión kurda' por la vía militar y ya sabe cómo convencer a Moscú y Washington de no ponerle trabas en el camino, afirma el columnista y politólogo ruso Guevorg Mirzayán en un nuevo artículo para Sputnik.

Ankara prevé empezar una operación militar contra los kurdos sirios en las localidades de Afrin y Manbij, en el norte del país árabe, declaró el presidente otomano, Recep Tayyip Erdogan, durante su reciente intervención ante los parlamentarios turcos.

El líder turco calificó el 'corredor kurdo' en el norte de Siria como el "proyecto de una organización separatista para la creación de un corredor terrorista" que se extiende a lo largo de la frontera entre Siria y Turquía.

Según Erdogan, este 'corredor' tiene el potencial de desestabilizar la situación en la parte turca del Kurdistán, sobre todo mediante el suministro de armas. El columnista señala que, para el mandatario turco, la 'cuestión kurda' es materia de seguridad nacional.

Desde hace mucho tiempo, Turquía ha expresado su preocupación por el 'problema kurdo', pero hoy en día Ankara está más cerca que nunca de empezar a tomar medidas para prevenir el agravamiento de la situación. Ankara ya da pasos para eliminar los dos obstáculos principales para la realización de su operación militar: las posturas de Rusia y Estados Unidos, enfatiza Mirzayán.

"Es bien sabido que los kurdos son los favoritos de Estados Unidos en Siria. Washington preveía usar a sus 'amiguitos kurdos' para ejercer influencia no solo sobre la vida en la Siria de posguerra, sino también sobre los países vecinos de Siria, o sea Turquía, Irak e Irán", explica el columnista.

"Los estadounidenses consideran que el Kurdistán sirio es su plataforma regional. De ahí que ya hayan desplegado varias bases. Teniendo en cuenta la importancia de estos 'favoritos' para la política exterior de Estados Unidos, Washington se niega a entregar el destino de los kurdos sirios en las manos de Ankara", agregó.

Ambiciones neo-otomanas

Las posiciones de la Turquía de Erdogan y de los estadounidenses se alejan cada vez más. Las ambiciones neo-otomanas de Ankara les hacen perseguir una política independiente en Oriente Medio y Europa.

La parte turca juega con las emociones de los árabes, de ahí que haya aprobado una posición antiisraelí. En este sentido, Turquía ya no es el aliado, sino una amenaza para los intereses de Estados Unidos, enfatiza el columnista.

Hay una peculiaridad interesante en la situación actual: las discrepancias pueden ayudar a Erdogan a solucionar el 'problema estadounidense'. Cuanto más graves sean las discrepancias, tantas menos razones tiene Erdogan para no agravar las tensiones con Washington. EEUU juega abiertamente contra los intereses de Turquía en Siria, y no solo en la cuestión kurda, sino también en la siria.

Según la información de la prensa turca, Estados Unidos trata de poner en contra de Ankara a las tribus árabes en la zona de la operación Escudo del Éufrates —el territorio liberado de la presencia de Daesh con ayuda militar turca-.

En particular, los turcos son descritos como una 'fuerza ocupante'. El apoyo de Estados Unidos a los grupos que se oponen al Ejército otomano hace que Ankara ya no perciba a Washington como un obstáculo, sino directamente como un enemigo.

El agravamiento de la cuestión palestina, que se produjo después de que el presidente de EEUU, Donald Trump, reconociera Jerusalén como capital de Israel, ha permitido que los turcos desempeñen ahora el papel de líder de la resistencia regional antiisraelí y antiestadounidense, destaca el columnista.

"El presidente turco, conocido por su impetuosidad, puede lanzar su operación militar y hacer que Estados Unidos se sienta obligado a decidir entre dos opciones: luchar contra Turquía —su aliado en la OTAN- o contemplar cómo los blindados turcos aplastan a los kurdos. Teniendo en cuenta todas las dificultades a las que se enfrenta Estados Unidos en la región, Trump puede tragar con el chantaje turco", escribe Mirzayán.

Con Rusia no se juega

En cuanto a Rusia, el chantaje directo es inaceptable, afirma el autor. Si los turcos pueden causar problemas a los estadounidenses, una confrontación entre Rusia y Turquía puede amenazar con la exclusión total de Ankara de la participación en los asuntos sirios o hasta con un aislamiento completo.

Según Mirzayán, el líder turco carece de herramientas para influir sobre Rusia, por lo cual Erdogan tuvo que actuar de otra manera.

"De repente, se suceden una serie de extraños acontecimientos. Una decena de drones despega del territorio controlado por los guerrilleros proturcos y se dirige para bombardear la base rusa. Sí, nuestra defensa aérea los derribó, pero la vulnerabilidad de las instalaciones militares rusas en Siria se ha hecho obvia para todos. Además, se ha hecho claro que Turquía puede solucionar el problema, pero esto no va a ser gratis", explica.

Paralelamente, Erdogan sigue usando su principal as en su manga: se niega a reconocer a Asad como el presidente legítimo de Siria. Es evidente que será difícil alcanzar el éxito en las negociaciones intersirias sin el consenso de las autoridades turcas para trabajar con el líder sirio actual. Mirzayán cree que Erdogan puede aceptar esta condición, pero solo a cambio de una concesión importante, y esta obviamente tiene que ver con los kurdos.

"Teóricamente, Moscú puede aceptarlo y entregar el destino de los kurdos a las manos de Turquía: es que estos tipos apostaron desde el principio por Estados Unidos y ahora pagan por sus errores. Además, los kurdos sirios controlan una porción considerable del territorio sirio y no planean entregar estas tierras a las autoridades sirias, de manera que constituyen uno de los obstáculos principales en el camino a la restauración de la integridad territorial de Siria", reflexiona.

El columnista opina que, en el caso de que el Ejército turco entre en el juego, no podrá permanecer en este territorio después del conflicto, de ahí que se sienta obligado a abandonar el área una vez que la operación esté concluida. Esto haría que la situación sea más fácil para el Ejército Árabe sirio.

Sin embargo, hay varios contratiempos: Moscú había dado garantías a los kurdos, y, a diferencia de Estados Unidos, mantiene su palabra. Además, los kurdos tratan de mejorar sus relaciones con Rusia. Por ejemplo, promueven su posible participación en el proceso del arreglo del conflicto sirio. Los kurdos ya han declarado que están dispuestos a integrar sus milicias en las Fuerzas Armadas de Siria a cambio de la creación de una autonomía kurda dentro del Estado unido sirio.

Mirzayán subraya que los kurdos pueden jugar un papel disuasivo para Erdogan, y dificultar las relaciones entre Ankara y Washington.

"Al fin y al cabo, para confirmar su estatus como potencia capaz de resolver conflictos, el Kremlin necesita encontrar una solución diplomática en el triángulo Damasco-Ankara-kurdos sirios. Y Rusia se ocupa de esto actualmente", concluye el analista.

Los ministros de Exteriores de Rusia y Turquía debaten la situación en la Idlib siria

ANKARA (Sputnik) — Los ministros de Exteriores de Turquía y Rusia, Mevlut Cavusoglu y Serguéi Lavrov, en una conversación telefónica examinaron la situación en Idlib, comunicó una fuente de la Cancillería turca.

La fuente no dio más detalles de la conversación.

El 11 de enero el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, en una conversación telefónica con su homólogo ruso, Vladímir Putin, declaró que es necesario cesar los ataques del Ejército gubernamental sirio en Idlib y Guta Oriental, según informó una fuente de la Administración del líder turco.

Cavusoglu denunció antes que los militares sirios bajo pretexto de la lucha contra los terroristas atacan a la 'oposición moderada' en Idlib.

El 9 de enero el periódico Daily Sabah informó que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía había convocado a los embajadores de Rusia e Irán tras recibir informes sobre violaciones de la frontera de la zona de distensión en Idlib por el Ejército sirio.

Las cuatro zonas de distensión en Siria —en la gobernación de Idlib, parte de las vecinas Latakia, Alepo y Hama, parte del norte de la gobernación de Homs, Guta Oriental y determinadas zonas del sur de Siria, en las gobernaciones de Deraa y Al Quneitra— fueron creadas en el marco del proceso de consultas de Astaná, copatrocinadas por Irán, Rusia y Turquía.

¿Decidió Erdogan separarse de Estados Unidos?

Al comentar el fallo de un jurado de EEUU acerca del caso del vicedirector general del banco turco Halkbank Mehmet Hakan Atilla, que fue condenado por la violación de las sanciones contra Irán, el presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan declaró que los acuerdos entre Ankara y Washington dejan de surtir efecto.

El exmilitar y experto en relaciones internacionales turco, Mesut Hakki Casin, comentó a Sputnik las declaraciones del mandatario turco.

Las palabras de Erdogan tienen carácter político y auguran el agravamiento de la crisis en las relaciones entre Turquía y Estados Unidos. Todo esto tiene importancia histórica y señala la llegada de una nueva etapa en las relaciones entre los dos países.

Al calificar las declaraciones de Erdogan de 'históricas', Casin señaló que sus palabras demuestran que la paciencia de Ankara ya se ha agotado. Desde su punto de vista, en la situación actual "Trump dejó sola a Turquía".

El mayor problema que causa el descontento de Turquía y que arroja una sombra sobre las relaciones bilaterales está vinculado con la presencia del Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos cerca de la frontera turca, que, según el entrevistado, contribuyó a la entrega de 4.000 camiones con armamento a los miembros del Partido de los Trabajadores de Kurdistán.

"Esto le preocupa a Turquía. Estados Unidos no puede responder a la pregunta sobre contra quién está dirigido el suministro de armas a las fuerzas kurdas. Turquía califica este proceso de una amenaza directa para su propia seguridad", explicó Casin.

Según el experto, en caso de que Washington se niegue a entregar al clérigo turco Fetulá Gulen —acusado por Ankara de haber orquestado la intentona golpista de 2016— a las autoridades turcas y que sigue suministrando armas a los kurdos, esto sí puede resultar en la reconsideración de los acuerdos firmados entre los dos países.

En este caso Ankara sí sufrirá ciertos daños políticos, económicos y militares. Sin embargo, la seguridad de los intereses militares es de mayor importancia para las autoridades turcas, indicó el especialista.

Además, las palabras del presidente Erdogan pueden causar el cierre de las bases militares de Estados Unidos desplegadas en el territorio de Turquía, concluyó el experto.

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