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El disuelto partido opositor bahreiní rechaza las sentencias de muerte contra seis chiíes y llama a la comunidad internacional a tomar medidas ante estos crímenes.

“La comunidad internacional ha de romper el silencio, librarse de las presiones de los petrodólares y adoptar medidas ante este tipo de catástrofes y crímenes que ocurren por la falta de justicia en Bahréin”, se lee en un comunicado emitido este lunes por el principal partido opositor de Baréin, Al-Wefaq.

De este modo, dicha formación política ha denunciado las sentencias emitidas este mismo lunes por un tribunal militar bahreiní que condenan a muerte a seis chiíes y les revoca la ciudadanía, además de imponerles una pena de 15 años de cárcel, bajo supuestas acusaciones de “formar una célula terrorista y conspirar para asesinar” a un funcionario del Ministerio de Defensa del país árabe.

El citado tribunal también ha sentenciado a otras siete personas “vinculadas con el caso” a siete años de cárcel y les ha revocado la ciudadanía, mientras que otras cinco han quedado absueltas, según informa la agencia estatal de noticias BNA.

La comunidad internacional ha de romper el silencio, librarse de las presiones de los petrodólares y adoptar medidas ante este tipo de catástrofes y crímenes que ocurren por la falta de justicia en Bahréin, se lee en un comunicado emitido por el principal partido opositor bahreiní Al-Wefaq.

A criterio de Al-Wefaq, las sentencias fueron emitidas luego de haberse adoptado “medidas inhumanas” contra los detenidos, incluidos “actos de tortura para lograr confesiones” y el uso del “choque eléctrico”.

El partido opositor bahreiní, asimismo, ha denunciado que el pueblo bahreiní no cuenta con los derechos más básicos en el sistema judicial.

“El Gobierno usa el poder judicial y de seguridad para vengarse y castigar a los que se oponen a la dictadura, la tiranía y la corrupción”, precisa la nota.

La instauración de un sistema constitucional y un poder judicial independiente forman parte de los reclamos de los bahreiníes en las protestas que han protagonizado desde febrero de 2011 contra la monarquía de Al Jalifa.

Torturan y asesinan al secuestrado juez chií en Arabia Saudí

Un juez musulmán, uno de los líderes chiíes de Arabia Saudí, es asesinado en la ciudad de Al-Awamiya, sita en la Provincia Oriental del reino árabe.

El jeque Mohamad al-Jirani, secuestrado el 13 de diciembre de 2016 frente a su casa en la isla Tarut (también pertenece a la Provincia Oriental), ha sido asesinado por sus secuestradores, ha informado este lunes el portavoz del Ministerio del Interior saudí, Mansur al-Turki.

De acuerdo a la agencia de noticias saudí SPA, el cadáver de Al-Jirani fue hallado en una granja abandonada en la ciudad oriental de Al-Awamiya el pasado 19 de diciembre, pero los funcionarios han confirmado este mismo lunes su identidad después de recibir los resultados de una prueba de ADN.

El Ministerio del Interior saudí, asimismo, ha confirmado que Al-Jirani había sido torturado antes de ser asesinado por los traumatismos y heridas de bala que presentan su cuerpo.

Al-Turki ha identificado a los autores del crimen. Se trata de Zaki Mohamad Salman al-Faraj y su medio hermano, Salman bin Ali Salman al-Faraj.

Al-Faraj murió en un tiroteo durante una operación de la policía local el pasado martes y el segundo fue arrestado, ha declarado el citado funcionario. Conforme a las autoridades saudíes, ambos secuestradores estaban en una lista de personas buscadas por sospecha de delitos de terrorismo en el este de Arabia Saudí.

Desde mayo, Al-Awamiya es blanco de un operativo militar de las fuerzas saudíes, que quieren demoler el barrio Al-Musawara pretextando la lucha contra el “terrorismo”, un término utilizado por el régimen de Al Saud para justificar sus represiones contra disidentes.

La Provincia Oriental, en la que residen principalmente los chiíes, ha sido escenario de manifestaciones pacíficas desde febrero de 2011. Los indignados manifestantes exigen reformas, libertad de expresión, la liberación de los presos políticos y el fin de la discriminación económica y religiosa. Las fuerzas saudíes reprimen con dureza las protestas.

NYT: el primer ministro libanés anunció su dimisión bajo presión de Riad

MOSCÚ (Sputnik) — El primer ministro del Líbano, Saad Hariri, estuvo presionado por las autoridades de Arabia Saudí cuando anunció la decisión de abandonar su puesto, afirmó The New York Times al alegar fuentes propias.

Según el periódico, en el segundo día de la visita a Arabia Saudí Hariri fue citado por unas personalidades oficiales en la mañana, los agentes de seguridad lo detuvieron entre empujones e insultos, le quitaron todos sus teléfonos permitiendo estar a su lado solo a un guardaespaldas.

Después le dieron un texto escrito de antemano sobre su dimisión y lo obligaron a leerlo en la televisión saudí, comunicó NYT.

Esta declaración provocó sospechas en el Líbano y el presidente del país, Michel Aoun, se negó a aprobarla, pasadas varias horas Hariri logró comunicarse con el presidente y éste comprendió que Hariri no podía hablar libremente, tras lo cual los funcionarios libaneses intentaron convencer a los políticos occidentales de que Hariri estaba detenido, afirma NYT.

Según sus datos, el primer ministro libanés se mantenía bajo arresto domiciliario sin poder ver a su esposa e hijos, al mismo tiempo trascendió que unos diplomáticos occidentales lograron visitarlo y llegaron a la conclusión que Hariri se portó como una persona libre.

Las personalidades oficiales árabes y occidentales no acaban de comprender hasta la fecha qué pretendieron lograr con todo eso las autoridades saudíes, NYT supone que puede tratarse del deseo del príncipe de la corona saudí Mohamed bin Salman Saud de "frenar las ambiciones regionales de Irán, antiguo rival de Arabia Saudí" o del descontentó de Riad provocado por la reunión de Hariri con el político iraní Ali Akbar Velayati.

Hariri regresó a Beirut a finales de noviembre y tras reunirse con el presidente Michel Aoun anunció que cambia de parecer y acepta posponer su dimisión.