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XIAMEN, CHINA (Sputnik) — Las milicias de Lugansk y Donetsk podrían enviar armas a otros territorios si EEUU decide entregar armamento a Kiev, advirtió el presidente de Rusia, Vladímir Putin.

El mandatario recordó que ambas repúblicas autoproclamadas "tienen suficientes armas, incluidas las capturadas a la parte contraria, a los batallones nacionalistas".

"Y si el armamento estadounidense comienza a llegar a la zona del conflicto, es difícil prever cómo reaccionarían las repúblicas autoproclamadas, tal vez enviarían armas que poseen a otras zonas en conflicto sensibles para aquellos que crean problemas para ellos", aseveró.

Los suministros de armas a Ucrania, según Putin, es una "decisión soberana" en la que Rusia no puede influir de ninguna manera.

"Pero existen reglas y enfoques internacionales comunes, de que enviar armas a una zona en conflicto no favorece el proceso de paz sino que empeora la situación", destacó.

Si EEUU opta finalmente por entregar armas a Kiev, esta decisión no cambiará la situación, aunque sí llevará a un mayor número de víctimas, alertó el presidente ruso.

"Quiero resaltar para que todo el mundo lo comprenda, que nada cambiará, pero el número de víctimas puede aumentar, que es lamentable", insistió.

Rusia ya había advertido en numerosas ocasiones que suministrar armas a Kiev no contribuiría a normalizar la situación en Donbás ni a cumplir los acuerdos de Minsk destinados a restablecer la paz en esa región ucraniana.

También la mayoría de los políticos europeos se pronunciaron en contra, por ejemplo, el exministro de Exteriores y actual presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, declaró que sería una decisión "muy arriesgada y contraproducente".

El envio de pacificadores

Asimismo, el mandatario ruso expresó su respaldo al envío de pacificadores a Ucrania para garantizar la seguridad de la misión de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

El sureste ucraniano es escenario de un conflicto armado interno entre el Gobierno de Kiev y las milicias de Donbás desde 2014.

"Creo que es apropiada la presencia de pacificadores de la ONU, e incluso no es necesario que sean pacificadores, sino de personal que proporcione seguridad a la misión de la OSCE", dijo Putin al comparecer ante la prensa al margen de la cumbre del grupo BRICS que acoge la ciudad de Xiamen, sureste de China, del 3 al 5 de septiembre.

Además sostuvo que "la propia OSCE se niega a armar a sus empleados ya que carecen del entrenamiento apropiado y de experiencia de este tipo".

Aclaró que para el envío de los pacificadores de la ONU se requiere una decisión del Consejo de Seguridad.

Putin adelantó que pedirá al Ministerio de Exteriores presentar ante el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución al respecto.

Al mismo tiempo, matizó que estas fuerzas deben actuar solo y exclusivamente en la línea de separación entre las tropas del Gobierno ucraniano y las milicias.

"Su función sería solamente garantizar la seguridad de los empleados de la OSCE", remarcó.

La decisión a este respecto, sugirió, se haría efectiva tras la separación de los bandos enfrentados y la retirada de las armas pesadas.

El presidente ruso abogó por la inclusión de los delegados de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk (RPD y RPL, respectivamente) en este proceso.

Las hostilidades en el sureste ucraniano han dejado unos 10.100 muertos, según estimaciones de la ONU.

El Ejército ucraniano lleva a cabo desde abril de 2014 una operación militar contra las milicias en el sureste del país donde se proclamaron las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk en respuesta al violento cambio de Gobierno ocurrido en Kiev en febrero de ese mismo año.

Los acuerdos de Minsk, suscritos en septiembre de 2014 y en febrero de 2015, sentaron las bases para una solución política del conflicto pero no han derivado hasta ahora en el cese de la violencia.

Putin hace temblar al Departamento de Estado de EEUU

EEUU sigue jugando con fuego y comienzan a chamuscársele las manos. Su última provocación fue pedir a Rusia desalojar su Consulado General en San Francisco y otras dos oficinas diplomáticas: una en Nueva York y la otra en Washington. Y Putin contestó: dijo que Moscú aún puede echar a 155 diplomáticos estadounidenses de Rusia. Y esbozó sus cálculos.

Parece que Putin no sólo tiene grandes habilidades para el ajedrez, sino también en un juego tan norteamericano como el béisbol. En ese deporte, un jonrón — del inglés home run —, se da cuando el bateador hace contacto con la pelota de una manera que le permita recorrer las bases y anotar una carrera — junto con todos los corredores en base — en la misma jugada, sin que se registre ningún out ni error de la defensa. Y es lo que Putin está a punto de anotar en pleno campo de la Casa Blanca.

Pero que no cunda el pánico en la avenida Pennsylvania al 1600 en Washington DC, porque el mandatario ruso sigue demostrando una gran diplomacia — léase paciencia — con la Administración Trump, e incide en que las partes aún tienen la oportunidad de llegar a un entendimiento, tanto a nivel bilateral, como en los temas más acuciantes de la agenda internacional.

"Confío en que logremos, como lo dijo el presidente en ejercicio de EEUU, encontrar una solución conciliatoria a los problemas bilaterales e internacionales en interés de los pueblos estadounidense y ruso, así como en interés de otros muchos países, teniendo en cuenta nuestra especial responsabilidad  por la seguridad internacional", apostilló Vladímir Putin.

Al respecto, el analista militar Gustavo Morales Delgado opina que "las palabras de Putin lo que vienen a demostrar fundamentalmente es que tiene una gran claridad de ideas y un enorme sentido común. Me llama la atención dentro de las declaraciones que dice 'la especial responsabilidad que tienen nuestros países', se refiere a EEUU y a Rusia, con respecto a la paz internacional. Es decir, vuelve a recuperar el papel de convivencia entre las dos superpotencias: el oso ruso y el águila calva norteamericana".

Tras ser consultado acerca de la posibilidad de una moción de censura a Donald Trump, el jefe de Estado ruso indicó que es poco ético debatir el desarrollo de la situación política interna de EEUU, por tratarse de un asunto interno del país norteamericano.

En lo referente a las expectativas que se tenían del inquilino de la Casa Blanca, antes de que asumiera el timón, a Putin le preguntaron si había resultado desilusionado con Trump.

"En cuanto a sentirme desilusionado, es una pregunta muy ingenua, Trump no es mi novia, yo tampoco soy novia ni novio de él, somos estadistas y el país de cada uno de nosotros tiene sus intereses (…), Trump se guía por los intereses nacionales de su país y yo por los del mío", señaló.

El analista entiende que "es de cajón que dos estadistas que se precien (como tal), que valgan la pena, deben mirar fundamentalmente los intereses de su nación. Pero no es tan de cajón que señale que Trump está mirando los intereses de su nación. Porque ha habido otros casos de otros presidentes, y también de EEUU, aunque también de otros muchos países, que no han tenido como norte y guía los intereses nacionales de su país, sino los de sus partidos (políticos), e incluso los de sus propias familias".

Pero la paciencia mostrada por el presidente de Rusia puede tener fecha de caducidad. Y aunque aún no ha tomado una decisión, sus palabras hicieron temblar los cimientos del Departamento de Estado de EEUU.

"En Rusia trabajaban unos 1.300 diplomáticos (estadounidenses) y nosotros teníamos 455 en EEUU. (…) Pero contamos entre estos 455 a 155 personas que trabajan en la ONU. En términos estrictos, son diplomáticos acreditados ante un organismo internacional, no ante el Departamento de Estado", explicó Putin.

A juicio del mandatario ruso, "la paridad completa sería 455 diplomáticos estadounidenses menos 155".

"Nos reservamos el derecho de tomar una decisión sobre esta cifra, por ahora no lo haremos, veremos cómo evoluciona la situación", declaró Putin, en otra clase de diplomacia a Washington.

"Es una clásica pelea matemática en la que unos diplomáticos y otros son expulsados de una forma proporcional. Ahora habría que tener en cuenta que los rusos tenían menos de la mitad de diplomáticos (respecto a los de EEUU en Rusia), y que parte  no son representantes ante EEUU, sino ante organizaciones internacionales, mientras que los 1300 de diplomáticos norteamericanos que había destacados en Rusia estaban todos acreditados. Con lo cual hay una cierta desproporción en la represalia por parte de EEUU", concluye Gustavo Morales Delgado.

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