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Según publica El Confidencial, la jueza del partido de Amposta, que se desplazó al chalé ocupado por la célula responsable de los atentados de Barcelona y Cambrils tras la enorme explosión que destruyó la vivienda, avisó a los Mossos d'Esquadra de que la hipótesis de una acumulación de gas o una deflagración provocada por la actividad de un laboratorio de drogas que manejaba la policía autonómica no cuadraba. Según ha podido saber El Confidencial, a la magistrada le extrañaron las numerosas bombonas de butano desperdigadas entre los cascotes y la potencia de la detonación, y mostró sus dudas ante los agentes desplegados en la casa por el suceso.

La vivienda reventó a las 11 y media de la noche del miércoles 16 de agosto. La magistrada, que se encontraba de guardia en aquel momento, acudió al escenario del incidente acompañada de una delegación judicial. Tras la explosión, que provocó una onda expansiva que pudo oírse a varios kilómetros de distancia, había elementos que no casaban con la teoría de que la casa en ruinas se hubiera utilizado para 'cocinar' cocaína.

Las fuentes consultadas avisan de que en laboratorios de este tipo es habitual la presencia de acetona, empleada para disolver o 'cortar' la droga en su proceso de elaboración y también base del TATP, el explosivo de los yihadistas. Las ruinas de la casa desprendían un fuerte olor a esta sustancia. Pero la llamativa presencia de los contenedores naranjas desperdigados era extraña. Las dudas de la jueza se incrementaron después de que se produjeran dos nuevas explosiones, de mucha menor magnitud, la misma noche de los hechos.

Con la comitiva judicial personada en el chalé para proceder al levantamiento de un cadáver, que luego resultó ser el del imán Es Satty, la reacción en cadena no cesó y se pudieron apreciar estas dos pequeñas repeticiones. Al día siguiente, cuando una retroexcavadora movía los escombros, algo volvió a estallar, esta vez con mayor potencia.

Las reticencias de la magistrada vienen a sumarse a las críticas vertidas desde varios colectivos por la actuación de los Mossos en Alcanar. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado las barreras que se plantearon a la presencia del Instituto Armado en ese escenario. Si se les hubiera dejado trabajar, "todo se podría haber atajado mucho antes".

La Guardia Civil se ofreció a colaborar con sus Tedax tras la primera explosión en la localidad tarraconense y quería estar presente porque los primeros momentos son trascendentales en una operación policial. Tras varias conversaciones entre ambos cuerpos, finalmente se les negó la posibilidad de participar porque los Mossos habían cerrado el incidente como una explosión rutinaria, sin mayores incidencias. En ese momento, a la Guardia Civil ya le había resultado llamativo el tipo de explosión y el daño que había causado, dijo un portavoz del sindicato.

El periplo de radicalización del imán

Las primeras informaciones sobre el suceso, a 17 horas del atentado, ya recogían que la casa estaba ocupada de forma ilegal desde hacía meses por personas de origen marroquí. En ese momento, las 11 y media de la noche del día previo a los ataques, Mohamed Houli, que ha admitido ser integrante de la célula y que conocía todos sus planes, fue evacuado por una ambulancia del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) al Hospital Virgen de la Cinta.

La vinculación de Alcanar con los atentados no se conocería hasta última hora de la noche de la masacre, y solo se estableció porque en la furgoneta que mató a 13 personas en las Ramblas se localizó el pasaporte de Houli. Los indicios encontrados en las ruinas, donde aún se sigue trabajando, han servido en gran parte para trazar el periplo de los terroristas.

La Policía Nacional se pone al frente de la investigación sobre los atentados de Cataluña

El caso ha entrado en una segunda fase: la Comisaría General de Información lidera las pesquisas a nivel internacional sobre las conexiones en el extranjero de la célula yihadista

El pasado lunes, una vez confirmadas las muertes de Younes Abouyaaqoub y el imán Abdelbaki Es Satty, los Mossos d’ Esquadra dieron por desarticulada la célula yihadista autora de los atentados de Barcelona y Cambrils. La investigación, no obstante, no ha concluido: ha pasado a una segunda fase en la que la Policía Nacional tomará las riendas.

Así lo explican a El Confidencial Digital fuentes de los servicios antiterroristas, que marcan el nuevo objetivo tras la desarticulación de la célula: “Ahora la prioridad es establecer las conexiones en el extranjero del comando y quién era el contacto de Es Satty dentro del Daesh”.

Para lograr dicha meta, la Comisaría General de Información se ha puesto al frente del operativo, al disponer de una “interlocución directa” con fuerzas y cuerpos de seguridad extranjeras que no poseen los Mossos d’ Esquadra.

En concreto, la Policía Nacional ya ha establecido contacto con la  Dirección General de la Vigilancia del Territorio marroquí (DGST) y la Gendarmería francesa. Dos “socios prioritarios” de España en la lucha contra el terrorismo islamista. De hecho, recuerdan las fuentes consultadas, “ambas ya han aportado información” sobre los atentados de Cataluña.

Así, Francia ya ha informado a los servicios de información que el Audi A3 con el que los terroristas atacaron en Cambrils el pasado jueves había estado en Essonne (París) una semana antes del atentado, y Younes Abauyaaqoub, el conductor del atropello múltiple en Las Ramblas, iba en él.

La policía marroquí, por su parte, arrestó ayer a un individuo de 34 años por su posible vinculación con el atentado de Barcelona vivió en  Ripoll y tuvo relación con Moussa Oukabir. Horas antes, otro marroquí que había vivido en la periferia de Barcelona durante diez años, había sido también detenido en Nador, ciudad vecina a Melilla, por un delito de exaltación del terrorismo.

La Comisaría fue “apartada”

Con esta nueva fase de la investigación de la célula yihadista, la Comisaría General de Información asume un protagonismo que no ha tenido hasta la fecha.

En este sentido, las fuentes consultadas explican que, después de los atentados, la Policía Nacional fue requerida para “aportar todos los datos que dispusiera” pero, una vez que el juez Andreu ordenó las detenciones de los terroristas, “quedamos apartados y el operativo lo lideraron los Mossos y la Guardia Civil”.

La situación, no obstante, ha cambiado con la desarticulación del comando y “corresponde a la Comisaría General de Información” determinar las conexiones internacionales de la célula.

140 peligrosos islamistas convertidos salieron de la CUP y ERC

Bárbara Barón

España, un país tradicionalmente católico, está sufriendo una profunda trasformación. Unos 50.000 españoles provenientes de familias cristianas se han convertido Islam, 20.000 de ellos en los cinco últimos años, según el censo de la Unión de Comunidades Islámicas de España. "Las cifras son elevadas, si se tiene en cuenta que España cuenta con 1.700.000 musulmanes. Francia, por ejemplo, aunque cuenta con 70.000 conversos, tiene unos 6 millones de musulmanes", sostienen desde el Centro Islámico de Madrid.

Entre estos conversos, hay un grupo que preocupa especialmente a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado: los jóvenes provenientes de entornos nacionalistas radicales, principalmente de la CUP y de ERC, que encuentra en el Islam, una forma de rechazo violenta contra España.

Así, el Observatorio Islámico de Perpignan estima en más de 7.000 las conversiones al Islam desde 2010 en Cataluña. El 70% de estos conversos han tenido o tienen vinculaciones con la CUP o con ERC.

Fuentes antiterroristas de la Guardia Civil afirman que más del 40%, es decir, unas 2.800 personas, podrían estar inmersos en un proceso de radicalización más o menos avanzado. Sin embargo, consideran que solo un 5% de ellos, unos 140, podría suponer, a día de hoy, un peligro para la seguridad del Estado.

Apoyo de los nacionalistas catalanes

De esta manera, los propios gobiernos nacionalistas han apoyado el asentamiento de comunidades islámicas fuertes en Cataluña, muchas de ellas cercanas al salafismo, doctrina que profesa el Estado Islámico. En este sentido, fuentes policiales sostienen que en los últimos años se ha producido un acercamiento de la CUP y de Esquerra al movimiento islámico en la comunidad dirigidos a asimilar a los inmigrantes al reto soberanista, y se traduce en un incremento del número de mezquitas y de su influencia en determinados lugares.

Así, de las 1.264 mezquitas que hay en España, 216 están en Cataluña. Además, de las 98 relacionadas con el salafismo radical, 50 de ellas están en Cataluña, más de la mitad. Además, en los últimos 10 años, la inmigración islámica en la comunidad se ha incrementado exponencialmente, de 30.000 a casi 700.000 ciudadanos musulmanes, llegando a superar 20% de la población en algunos municipios. Como curiosidad, cabe señalar que estos datos son muy superiores a los de comunidades como Andalucía, mucho más cercana al Magreb.

No solo eso. Tanto Convergència como Esquerra, así como la CUP, han fomentado activamente la a filiación de inmigrantes, incluyéndoles en algunos casos en las candidaturas electorales. También ha recibido importantes subvenciones. Tal es el caso de la comunidad islámica de Sant Vicenç dels Horts (Barcelona), cuyo imán es un radical joven que en la oración de los viernes suele lanzar proclamas en contra de Israel y Estados Unidos. Esta mezquita ha recibido un apoyo económico del Ayuntamiento que dirige Junqueras de al menos 3.000 euros. Nous Catalans en el caso de Convergència, y la Sectorial de Políticas de Inmigración, en el de Esquerra, son las organizaciones que se dedican a este trabajo de captación.

No cuentan con la fidelidad de los musulmanes

El mismo ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, denunció el "proselitismo con determinadas personas para incrementar la causa del independentismo", en referencia a las actividades de la Fundación Nous Catalans, afín a CiU.

Como contrapartida, desde la comunidad islámica se ha apoyado la causa del independentismo. Por ejemplo, en Manlleu, durante el referéndum se cedieron espacios en mezquitas para colocar urnas y se animó a votar a favor de la separación de España.

Sin embargo, este apoyo no siempre ha sido desinteresado. Un imán salafista de una mezquita de Lleida, durante un sermón insistió sobre la conveniencia de aprovecharse de los independentistas, pues ellos se apoyan en los musulmanes para conseguir votos. "Lo que ellos no saben, es que cuando nos dejen votar todos votaremos a los partidos islámicos, pues nosotros no pensamos en izquierdas ni derechas. Esto nos hará ganar alcaldía", añadió

Rechazan el catolicismo para rechazar a España

Por otro lado, algunos expertos explican las conversiones como el encontronazo inevitable con la cultura occidental, que los radicales relacionan con la vigente en España. "España es para ellos la patria del catolicismo, de los grandes héroes glosados por algunos historiadores, héroes que forjaron su leyenda a través de la fe en Cristo. Renunciar al catolicismo es también para ellos una forma de renunciar a España. De hecho, muchos se han hecho musulmanes por su odio a las costumbres españolas", señala un estudio de Vicente Salafranca, experto en temas sacros.

De la misma opinión es el sociólogo Eduardo Castillo. "Hay que entender que el nacionalismo catalán se vertebra sobre tres principios básicos: que España y Cataluña son dos cosas distintas, que España se aprovecha de Cataluña hasta el nivel del robo, y que esta situación sólo se puede resolver con la separación de ambas naciones. Romper con el catolicismo y convertirse al Islam no es un asunto de fe en el sentido religioso tradicional, como sí de reafirmación. Quieren diferenciarse la España tradicionalmente católica. De esa conversión (no sustentada en una fe verdadera) es más sencillo pasar al radicalismo. Para el islamismo radical las explicaciones son simples: el infiel es enemigo, y la única solución es su desaparición. Es decir, para un nacionalista España es el infiel y debe desaparecer", explica.

"En un entorno como el que vive hoy España, con un independentismo catalán que cada vez encuentra menos salidas hacia su objetivo de la separación, con liderazgos políticos que se comprometen con alternativas insuficientes para los sectores jóvenes que apelan por la ruptura definitiva e inmediata, es comprensible la migración hacia ideas más radicales. Entienden a España es el nexo de unión entre esos dos mundos. ¿Cómo inutiliza misil hipersónico ruso un portaaviones de EEUU?

Análisis: Cinco lecciones de los atentados de Cataluña

Francisco Herranz

Los recientes atentados terroristas en Cataluña, que provocaron 15 muertos y más de 100 heridos, sirvieron para que afloraran al menos cinco conclusiones de las que se pueden extraer importantes lecciones para el futuro.

1.— Un comando terrorista joven pero preparado

El perfil de los terroristas denota que todos eran jóvenes musulmanes menores de 25 años, que actuaban tras haber sido captados por un imán local muy radical que les lavó el cerebro convenciéndoles de que Occidente es su enemigo. Algunos estaban perfectamente integrados, con trabajos bien remunerados. El comando, que tenía conexiones en París y Bruselas, tenía un objetivo mucho más sangriento: planeaba golpear en lugares emblemáticos de Barcelona como la basílica de la Sagrada Familia. Pero la voladura accidental de la casa donde reunían explosivos y bombonas de butano modificó súbitamente sus planes. Optaron por improvisar un atropello masivo en Las Ramblas de Barcelona y en la localidad turística de Cambrils. Este 'modus operandi', similar al de los ataques de Niza, Berlín o Londres, requería poca infraestructura y se enmarca dentro del fenómeno mundial de radicalización que auspicia la organización terrorista Daesh. El hecho de que este grupo esté perdiendo la guerra en Siria o Irak implicará la aparición de nuevas células durmientes, principalmente en Europa.

2.— Fuertes brotes de islamofobia en la opinión pública

Transcurrida menos de una semana de los hechos, ya se hicieron visibles algunas muestras de intolerancia hacia los colectivos islámicos, que saltaron a otros territorios de España. Las pintadas llamando asesinos a unos carniceros musulmanes, los ataques al menos a cuatro mezquitas, incluso la agresión física a un menor alertan de que la islamofobia y el terrorismo se retroalimentan. La ola de insultos y de odio es más fuerte que la que se produjo tras los atentados del 11-M en 2004 en Madrid, aunque éstos fueran también de corte yihadista. La razón es que entonces la sociedad española interpretó que la causa había sido la guerra de Irak, así que se enconó en la política, pero no en el rechazo al islam. Eso ha cambiado ahora. Aunque todavía representan casos aislados, la tendencia es muy preocupante pues puede convertirse en el germen de próximos enfrentamientos o provocaciones de organizaciones extremistas o ciudadanos descontrolados.

3.— Caos informativo en los medios de comunicación

La excepcional magnitud de los acontecimientos y el legítimo afán de informar cuanto antes a los ciudadanos dieron rienda a situaciones muy poco profesionales. Se estuvieron difundiendo noticias falsas durante horas como la de que un terrorista —o dos— se habían hecho fuertes en un bar turco cercano al lugar de los hechos y habían tomado rehenes. Reputados periódicos digitales confirmaron bulos que posteriormente fueron desmentidos por las autoridades catalanas. Afortunadamente, algunos medios tuvieron la valentía de admitir sus propios errores y hacer un análisis autocrítico de la lamentable situación, al subrayar que los atentados fueron "probablemente, uno de los que mayor caos ha producido en los medios de comunicación españoles". Loable ejercicio pedagógico que debería hacerse extensivo a otros compañeros periodistas para que no se publiquen más interpretaciones apresuradas cuando no manipuladas o fotos de víctimas que no aportaban datos sino morbo. Moraleja: es preciso contrastar la información y tener siempre presente la razón de servicio público que ampara a la prensa.

4.— Los políticos no estuvieron a la altura de las circunstancias

Los ataques dejaron muy mal parados a los políticos. Casi todos, independientemente de su ideología, intentaron sacar un mezquino rédito de las tristes circunstancias que los rodeaban. El enfrentamiento entre el poder central y el autonómico se hizo dolorosamente evidente desde el primer minuto cuando el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, comparecieron por separado ante la prensa para hacer sus respectivas declaraciones. Un día después, conscientes del mensaje de desunión que transmitían, se presentaron juntos, pero el daño ya estaba hecho. La estrategia de comunicación fue un absoluto fiasco. Por no hablar de las sonadas meteduras de pata de unos y otros.

Por ejemplo, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, dio por desarticulada la célula terrorista antes de tiempo y fue desautorizado por los policías catalanes. Otro disparate colosal lo cometió el consejero de Interior del Ejecutivo regional, Joaquim Forn, cuando dijo literalmente que entre los muertos "había dos personas catalanas y dos personas de nacionalidad española". Al utilizar esos términos pareció como si de dos nacionalidades distintas se tratara; como si desconociera que las víctimas catalanas, en tanto que nacionales de España, también son españolas; o lo que es peor, como si las pérdidas no fueran las mismas en uno y otro caso. Bueno, pues el tal Forn no rectificó sus palabras. Sin comentarios.

5.— Luces y sombras en el papel de la Policía

En este capítulo, es preciso explicar dos particularidades. Primera, la competencia en materia policial en Cataluña recae sobre el Gobierno catalán. Segunda, el Ejecutivo y el Parlamento catalanes tienen previsto celebrar un referéndum de autodeterminación el próximo 1 de octubre, pese a que no cuenta ni con la autorización de las autoridades de Madrid ni con el apoyo de los dos grandes partidos a escala nacional. Con estos antecedentes de autonomía y separatismo, la actuación de la Policía regional o Mossos d'Esquadra fue manipulada políticamente para acomodarse a los intereses a veces contrapuestos de unos y otros.

No obstante, en honor a la verdad, la intervención de los agentes del orden catalanes rayó en la brillantez, pues el lunes 21 de agosto habían conseguido neutralizar al autor material de la masacre que se encontraba huido, después de que fuera localizado gracias a la colaboración ciudadana. Todo un éxito. Pero eso no oculta otras claves que plantean dudas sobre la eficacia policial, como los antecedentes del imán que organizó los ataques, la presunta alerta de la CIA sobre un atentado en Las Ramblas, la decisión de no colocar bolardos u obstáculos móviles en ciertas arterias céntricas de Barcelona o el hecho de que los terroristas acumulasen más de 100 bombonas de butano sin levantar sospechas.

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