Portada - Últimas noticias

Este 9 de agosto, el presidente ruso Vladímir Putin recibió a su homólogo turco Recep Tayyip Erdogan en el marco de una visita oficial en aras de normalizar las relaciones entre ambos países, afectadas después de que el pasado 24 de noviembre el Ejército turco derribara un avión militar ruso sobre territorio sirio.

El presidente ruso Vladímir Putin ha emitido declaraciones durante la visita oficial de su homólogo turco Recep Tayyip Erdogan, la primera desde el derribo por parte del Ejército turco del avión Su-24 ruso ocurrido el 24 de noviembre pasado.

"La visita del presidente turco marca el inicio de la reanudación del diálogo", afirmó Putin. "Espero que el pueblo turco, bajo su mandato, logre salir de esta situación crítica", señaló el presidente ruso, refiriéndose al fallido intento de golpe de Estado ocurrido el pasado 15 de julio.

Además, Putin ha declarado que fue uno de los primeros que se comunicó con Erdogan para expresarle su apoyo luego de los trágicos acontecimientos ocurridos en Ankara y Estambul, que se llevó la vida de 246 ciudadanos turcos. "Rusia está en contra de cualquier acción inconstitucional", aseguró.

Por su parte, el presidente turco expresó que la llamada del presidente ruso después del fallido golpe de Estado fue muy bien recibida por él y sus colegas. "Estoy seguro de que los pasos que hemos dado en conjunto van a llevarnos a ampliar nuestra cooperación", agregó Erdogan. Además señaló que existen muchos temas a tratar en referencia a las relaciones comerciales entre ambos países y la lucha conjunta contra el terrorismo.

Rusia y Turquía esperan restablecer las relaciones económicas y políticas después de las tensiones generadas durante los últimos meses. "Su visita, a pesar de la crítica situación política interna que vive Turquía actualmente, habla de que todos queremos recuperar el diálogo y restablecer las relaciones en beneficio de nuestros pueblos", expresó Putin refiriéndose a Erdogan.

Rueda de prensa

Una vez finalizada la reunión, los mandatarios participaron en una rueda de prensa en la que anunciaron los resultados de su encuentro. "Nuestra prioridad ahora es alcanzar los niveles de comercio bilateral alcanzados antes de la crisis en nuestras relaciones", afirmó Putin.  Así mismo, señaló que se discutieron los detalles para el inicio de los proyectos en diferentes áreas científicas, tecnológicas y de prioridad estratégica para ambas naciones.

Indicó además, que el retorno de los turistas rusos es una cuestión de tiempo, debido a que Turquía  ha garantizado la seguridad para los ciudadanos de Rusia. Finalmente, enfatizó que los trabajos en conjunto se centran en torno al conflicto en Siria y la lucha contra el terrorismo.

Por su parte, el presidente turco agradeció a Putin por la recepción. "Quiero agradecer a mi amigo Vladímir Putin por su recibimiento". Destacó que se trata de su primera salida oficial después del fallido golpe de Estado del pasado 15 de julio. "Vamos a enfrentar a nuestros adversarios con el apoyo de nuestros amigos".

Un incidente muy grave

El incidente ocurrió el 24 de noviembre pasado. Un caza bombardero Su-24 fue derribado por la Fuerza Aérea de Turquía a 6.000 metros de altura mientras formaba parte de la operación rusa contra el Estado Islámico en Siria, iniciada después de que el presidente sirio, Bashar al Assad, solicitara a Moscú ayuda militar para la lucha contra el terrorismo en su país.

Los dos tripulantes del avión lograron eyectarse. Sin embargo, el piloto murió tras recibir disparos por parte de los rebeldes mientras descendía en paracaídas, en tanto que el copiloto sobrevivió y fue rescatado por las fuerzas especiales rusas y sirias. Las autoridades turcas justificaron su decisión de derribar el avión por una supuesta violación de su espacio aéreo, hecho que fue desmentido por parte del Ejército ruso y el copiloto, que sobrevivió al ataque.

Fuerte reacción rusa

La reacción del presidente ruso fue muy fuerte. "El ataque contra el Su-24 tendrá trágicas consecuencias para las relaciones ruso-turcas", señaló Putin. "La pérdida de hoy es como si los cómplices del terrorismo nos hubieran apuñalado por la espalda", sostuvo, señalando además que el avión ruso cayó a cuatro kilómetros de la frontera con Turquía.

Asimismo, varios organismos y expertos internacionales condenaron el ataque, mientras que Rusia cortó inmediatamente las relaciones militares y preparó varias sanciones económicas y diplomáticas contra Turquía.

"No vamos a pedir disculpas"

El incidente llevó a una oleada de tensiones entre ambos países. Desde un principio, la posición del presidente ruso se mantuvo intacta: las relaciones políticas se normalizarían una vez que se reciban disculpas oficiales por parte de los políticos y militares turcos, y se indemnice el derribo del avión. Por su parte, Turquía tomó una posición amenazante señalando que derribaría cualquier avión que violara su espacio aéreo, tal y como lo habría hecho el Su-24. "No vamos a pedir disculpas", declaró por entonces Erdogan.

Las relaciones entre ambos países se deterioraron aún más luego de que Moscú denunciara la venta ilegal por parte de Turquía de petróleo al Estado Islámico. A su vez, el presidente turco intentó extraoficialmente mejorar las relaciones con su homólogo ruso, sin éxito.

Las disculpas oficiales y el restablecimiento de las relaciones

Después de varios meses de tensiones entre ambos países, Erdogan decidió ceder ante las presiones internas y externas que pusieron a Turquía en una posición muy incómoda a nivel mundial. De esta forma, el presidente turco envió una carta a Putin, en la que felicitó a pueblo ruso por el Día de Rusia el pasado 12 de junio y expresó su deseo de que las relaciones entre Moscú y Ankara alcancen "el nivel merecido".

Finalmente, el portavoz oficial del Kremlin anunció que el presidente ruso recibió un mensaje de su homólogo turco, en el que se disculpa por el derribo del avión militar ruso Su-24 y la muerte de su piloto. De esta forma, Erdogan hizo un llamamiento a restablecer las relaciones amistosas para combatir el terrorismo y resolver juntos las crisis regionales, negando que Turquía haya tenido una "intención deliberada" de derribar el avión ruso. Además, Turquía señaló que está dispuesta a pagar a Rusia una indemnización por el derribo del Su-24.

Primer resultado: se reanuda el proyecto estartégico del gasoducto Turkish Stream

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan ha anunciado que su Gobierno está trabajando para garantizar el suministro de gas natural ruso a Europa.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha asegurado que el suministro de gas ruso a los países europeos en el marco del proyecto Turkish Stream, un gasoducto que atraviesa el mar Negro, es una de las prioridades de Ankara. El anuncio llega tras un encuentro del mandatario turco con el presidente ruso Vladímir Putin en la ciudad de San Petersburgo.

"Con nuestros ministerios y áreas gubernamentales interesados [en el proyecto Turkish Stream] tomaremos las medidas necesarias para garantizar el suministro de gas ruso a Europa a través de este gasoducto", ha indicado Erdogan en rueda de prensa en declaraciones recogidas por TASS. El presidente ruso, por su parte, ha afirmado que el proyecto "es un hecho".

Putin ha asegurado que "la visita del presidente turco marca el inicio de la reanudación del diálogo". Ambos países esperan restablecer las relaciones económicas y políticas después de las tensiones generadas después del derribo por parte del Ejército turco del avión ruso Su-24 en noviembre del año pasado. Durante el encuentro los jefes de Estado también discutieron los detalles sobre el inicio de proyectos en áreas científicas, tecnológicas y con prioridad estratégica para ambas naciones.

Histórica reunión: Putin y Erdogan en San Petersburgo

El giro de Turquía hacia Rusia fue delineado antes del fallido golpe de Estado apoyado por Estados Unidos. La renuncia del ideólogo del neo-otomanismo, Ahmet Davutoglu, como líder del gobernante "Partido de la Justicia y el Desarrollo", en mayo de 2016, y su sustitución por el pragmático Binali Yildirim, determinaron este rumbo. Sin embargo, la interferencia de Estados Unidos en los asuntos internos de Turquía, y el apoyo a los organizadores del golpe de estado por parte de Washington, hizo que Ankara diera un giro irreversible hacia Eurasia.

El vector de Eurasia

Antes de la reunión de los dos presidentes ya se han realizado varias reuniones preliminares importantes. El presidente de Kazajstán, Nursultan Nazarbayev, también ha visitado a Ankara. El aliado estratégico de Rusia sostuvo conversaciones confidenciales con Erdogan. El día anterior, el 8 de agosto, en Bakú, se celebraron conversaciones entre los líderes de Rusia, Azerbaiyán e Irán. Se trata de la construcción de un nuevo y poderoso bloque euroasiático, al que también se invita a Turquía. En la agenda están las cuestiones sobre la membresía de Turquía en la OCS (la Organización de Cooperación de Shanghái), y la integración del país en la estructura de la Unión Euroasiática. Los presidentes discutirán los planes globales de integración euroasiática de Turquía, así como proyectos específicos, tales como el "Turkish Stream".

La OTAN

A su vez, el conflicto en curso con los Estados Unidos y sus satélites europeos, y las huellas de la participación de la OTAN en el golpe de Estado fallido en Turquía, están provocando la salida real de Turquía de la OTAN, o al menos, el final de su alianza militar con la misma.

Bulgaria está girando hacia Rusia

El presidente del Gobierno de Bulgaria, Boiko Borisov, dice que se reiniciarán los proyectos de energía que estaban congelados.

El gasoducto "South Stream"

Según él, "Bulgaria y Rusia acordaron crear grupos de trabajo para restaurar los proyectos de energía rusos, incluyendo la construcción del gasoducto "South Stream".

El proyecto se detuvo en 2014 como resultado de la presión de los burócratas de Bruselas sobre Bulgaria.

Este hecho es muy significativo, ya que Rusia y Turquía van a tener que construir un gasoducto "Turkish Stream".

Ambos gaseoductos serán construidos bajo el Mar Negro para el suministro de gas a Europa. En el caso de Turquía, parte de la energía se utilizará para sus propias necesidades de consumo interno.

Incluso si se realizara un gaseoducto, esto significará el colapso de la política de bloqueo de los corredores de transporte de energía rusos que inició Washington a través de sus marionetas en Europa. Pero, si se construyen dos gasoductos, el resultado mostrará una completa falta de previsión de las fuerzas que impedían su construcción y la victoria de la "petropolítica" rusa.

La planta de energía nuclear

Bulgaria también tiene una planta de energía nuclear que se encuentra cerca de Belene y está sin terminar. El trabajo se detuvo en 1990 debido a problemas de financiación y las protestas. En 2005, se decidió que Rusia participara en la finalización del proyecto pero, de nuevo debido a la influencia de Bruselas, fue cancelado.

Ahora el gobierno de Bulgaria considera que es necesario volver a las negociaciones con Rusia sobre este asunto.

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente

HONOR Y RESPETO

PARA LOS QUE NOS DEJARON POR EL COVID-19