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Anteriormente se había publicado el 9 de abril un informe sobre las futuras amenazas que tendría que enfrentar los Estados Unidos en los años venideros. Este informe incluye datos que han sido evaluados por el Comité de Inteligencia del Congreso de los Estados Unidos, así como por el Comité de Armamento de la Cámara y el Senado. Sin embargo, podemos decir que este nuevo documento simplemente es una reafirmación de las anteriores estrategias que tenían que ver con la defensa nacional, especialmente porque siguen enumerándose las mismas amenazas: China, Rusia, Irán y la RPDC; además de una lista que da a conocer numerosos problemas transnacionales como el terrorismo global, los conflictos políticos y la inestabilidad mundial.

Si tenemos en cuenta que el mismo Comité de Inteligencia había presentado una lista acerca de las tendencias mundiales para el 2040 (1) solo unos meses antes, podemos decir que esta nueva publicación está relacionada con una especie de reorganización interna de las estructuras de poder y el deseo de congraciarse con la nueva administración de la Casa Blanca.

Dado que el informe empieza hablando de China, podemos decir que este país es considerado por los Estados Unidos como la amenaza más sería que se debe enfrentar. Los autores dicen que las cambiantes relaciones entre Estados Unidos y China hacen parte de los futuros desequilibrios geopolíticos e históricos que se están produciendo. Pekín considera que las sanciones económicas que Washington está imponiendo a China hacen parte de una estrategia mucho más sofisticada de contención que Estados Unidos está preparando con tal de frenar al país asiático. El informe dice que el Partido Comunista Chino está intentando expandir su influencia en todo el mundo y que para ello tratará de cortar los antiguos lazos que Washington tiene con muchos de sus socios, con ello China quiere ser capaz de crear un nuevo sistema internacional. El creciente poder militar chino se verá reforzado por toda una serie de medidas económicas, tecnológicas y diplomáticas dirigidas a aumentar su poder.

La India despierta un gran interés dentro del informe, ya que este país tuvo disputas territoriales con China a principios del 2020, sin hablar de otros conflictos territoriales que tiene Pekín con Taiwán, el Sur de China y los mares de China Oriental. Además, los proyectos de la Franja y la Ruta y el uso diplomático de las vacunas preocupan mucho a los analistas estadounidenses, ya que el uso de estos mecanismos le otorga a China una gran flexibilidad a la hora de negociar, sin hablar de que los chinos corrigen muy rápidamente sus errores con tal de evitar las críticas provenientes de la comunidad internacional.

El informe también analiza por separado la creciente cooperación militar y en otros campos entre China y Rusia; sin hablar de que China es considerado como el más importante competidor tecnológico que los Estados Unidos deberán enfrentar en el futuro. Se dice que Pekín "utiliza una amplia gama de herramientas para aumentar sus capacidades tecnológicas que van desde la inversión pública hasta el espionaje y el robo". Sin lugar a dudas China ampliará su poder militar y es muy probable que cree nuevas bases militares en el extranjero. Por otra parte, el potencial de las armas nucleares y las plataformas de lanzamiento de misiles chinos será mejorado y aumentado. China no está interesada en firmar acuerdos que controlen su armamento, ya que esos controles únicamente pondrían limites a sus proyectos de modernización. Además, los chinos tienen planes de poner en órbita una estación espacial propia y quieren desarrollar armas espaciales que permitan realizar contrataques desde fuera de la Tierra.

China continuará lanzando ciberataques contra sus competidores, aunque el daño de estas acciones puede minimizarse. En estos momentos es obvio que las aplicaciones de vigilancia y censura chinas son las más avanzadas del mundo.

La siguiente parte del informe habla de Rusia. Según sus palabras, Rusia “continuará utilizando diversas tácticas destinadas a socavar la influencia de los Estados Unidos, con tal de imponer nuevas formas de relaciones internacionales a través de la división y el debilitamiento de las alianzas de los países occidentales. Rusia también intentará demostrar su capacidad para dar forma a los eventos que suceden en todo el mundo, ya que se considera uno de los principales actores del nuevo orden internacional multipolar. Moscú seguirá desarrollando sus capacidades militares, nucleares, espaciales, cibernéticas y de inteligencia con tal de participar de forma activa en el extranjero, sin hablar de que usará sus recursos energéticos con tal de obstaculizar y deteriorar la influencia de los Estados Unidos. Además de todo lo anterior, se puede decir que Moscú busca cooperar de forma pragmática con Washington en muchos asuntos, pero bajo sus propios términos, por lo que tampoco podemos decir que Rusia quiera entrar en un conflicto directo con las fuerzas militares estadounidenses. Los funcionarios rusos creen desde hace mucho tiempo que Estados Unidos está intentando "aumentar su influencia" con tal de debilitar a Rusia, eliminar al presidente Vladimir Putin y establecer regímenes que sean favorables a Occidente en todos los países de la ex Unión Soviética y en otros lugares. Rusia busca que Estados Unidos negocie con ella tratados de no injerencia mutua en los asuntos internos de ambos países y que Estados Unidos reconozca como parte de su esfera de influencia la mayor parte de los territorios de la ex Unión Soviética”.

Irónicamente, Washington tiene razón en todos estos puntos, sin hablar del deseo de Moscú de normalizar las relaciones con los Estados Unidos y el hecho de que se acaben las acciones subversivas en los países exsoviéticos. Los analistas de inteligencia estadounidenses esperan que Rusia modernice su sistema militar, incluido el hecho de que integre nuevos métodos de guerra informática que sean capaces de desafiar a los Estados Unidos y sus aliados. Las lecciones que Rusia ha aprendido en Siria y Ucrania sin duda influirán en todo esto. Las empresas militares privadas, que son respaldadas por oligarcas fieles al Kremlin, serán utilizadas para este trabajo.

Estados Unidos considera que las armas nucleares rusas son las más peligrosas y, sin duda, su arsenal es el más grande del mundo y el más efectivo cuando se lo compara con el de otros países.

También se puede esperar que Rusia sea la mayor amenaza a la hora de lanzar ciberataques contra los Estados Unidos y eso se verá reforzado por su capacidad de inteligencia y su control del espacio exterior que incluye la creación de armas anti-satelitales.

No obstante, las acciones de Estados Unidos dirigidas contra Irán continuaran sin parar. Teherán cree que debe luchar en contra de los Estados Unidos y sus aliados en Medio Oriente: Israel y los países del Golfo Pérsico. Pero Irán no lanzará ataques directos en contra de los Estados Unidos que sobrepasen las líneas rojas establecidas por las potencias y que puedan desatar un conflicto directo entre las partes. Irán intentará aumentar su influencia en Irak, Siria, Yemen y Afganistán.

Tampoco se espera que Irán suspenda su programa nuclear: Teherán continuará con el enriquecimiento de uranio.

Las operaciones encubiertas dirigidas en contra de las redes de ciudadanos estadounidenses continuarán siendo parte de la estrategia de este país.

Corea del Norte se encuentra entre los cuatro países que constituyen una gran amenaza para los Estados Unidos, sin hablar de Corea del Sur y Japón. Pyongyang ha comenzado a modernizar con éxito su armamento convencional y está probando nuevos tipos de misiles balísticos. Sus próximas pruebas nucleares tal vez tengan lugar este año.

La RDPC sin duda lanzará ataques cibernéticos este año y tal vez lleve a acabo robos a los fondos de criptomonedas. Estos robos serán usados en el desarrollo de programas militares.

Finalmente, el informe describe las consecuencias que tendrá el coronavirus y otras enfermedades infecciosas en la población. El cambio climático y la destrucción del medio ambiente serán los causantes de muchas amenazas directas e indirectas, incluidos problemas económicos, desplazamiento de las poblaciones y luchas políticas.

El informe incluye amenazas creadas por el desarrollo tecnológico. Al parecer, el avance tecnológico, el aumento de los conocimientos y su aplicación social no son del todo buenos, pues los Estados Unidos lamentan que China les lleve la delantera. Igualmente, Moscú está intentando actualizar su tecnología de defensa para no quedarse atrás. Otras amenazas tienen que ver con el narcotráfico, el crimen organizado y la migración, sin hablar de grupos terroristas como ISIS, Al-Qaeda (prohibidos en la Federación de Rusia) y el Hezbollah libanés.

Los escenarios conflictivos más probables incluyen el aumento de los ataques de los talibanes en contra del gobierno de Afganistán, el uso del poder militar de la India en contra de Pakistán (el informe dice que puede haber una respuesta causada por provocaciones continuas y no necesariamente por una guerra abierta), el aumento de las tensiones en el Medio Oriente (que han venido en aumento desde hace tiempo), posibles luchas en América Latina (especialmente en las elecciones que tendrán lugar en Honduras y Nicaragua) y que África se verá desgarrada por conflictos étnicos y un incremento de la violencia. Pero no se dice nada de que la mayor parte de todos estos conflictos son alentados por los Estados Unidos.

Resulta curioso que la comunidad de inteligencia estadounidense no brinde ninguna solución a los problemas que enfrentan todos estos países. O al menos esas soluciones no se encuentran en las páginas desclasificadas del documento. Es posible que las soluciones y decisiones que se tomen sean más bien las dadas por los legisladores y políticos que hoy dominan la Casa Blanca y el Departamento de Estado, los cuales mantienen una política dedicada a fomentar el miedo. Estados Unidos prefiere ampliar la lista de problemas internacionales en lugar de resolver junto con otros países los problemas comunes que enfrentan como el terrorismo internacional, los auxilios en casos de desastre o la crisis del coronavirus. El "complejo que sufre toda superpotencia" ha comenzado a producir una especie de autismo el cual se ha apoderado de los Estados Unidos (algo que ya quedaba claro en la época de Donald Trump). Este complejo causará que Washington se convierta en un paria dentro de la comunidad internacional, ya que solo busca imponer su agenda a otros países y se niega a comprender a los demás.

Notas:

1. https://katehon.com/ru/article/globalnye-tendencii-2040

Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera

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