Un carguero Antonov 124 de la compañía rusa Volga-Dnepr Airlines aterrizó este lunes en el Aeropuerto de Manises (Valencia) con 65 toneladas de material de protección sanitaria adquirido por la Generalitat valenciana a través de su proveedor chino radicado en Ontinyent Chen Wu Keping. El aparato, uno de los más grandes de mercado, despegó esta mañana sobre las 8 horas desde Moscú tras haber hecho una primera escala en la capital de Siberia del Este, Krasnoyarsk, procedente de la ciudad china de Shenzhen.

Se trata de una ruta que atraviesa practicamente todo el territorio ruso y es distinta la que hasta ahora estaba empleando la Generalitat con aviones con destino a Zaragoza de compañías como China Cargo o Air China, compartidos con autonomías como Castilla y León, Navarra o la empresa estatal Ingesa.

En este caso se trata de un vuelo fletado por la Administración autonómica en el que inicialmente iba a participar Baleares, algo que finalmente no ha ocurrido. El Govern de Francina Armengol ha optado finalmente por emplear vuelvos con destino directo en el aeropuerto de Son Sant Joan en Palma de Mallorca.

El avión entre Shenzhen y Valencia transporta 506.800 mascarillas y 994.450 guantes, 216.860 EPIs o trajes de especial protección y 60.000 gafas, pero no carga respiradores. La Generalitat espera recibir los ventiladores de China y por ahora ninguno de los aviones procedentes de Asia los ha tenido en su estómago. No obstante, sí ha adquirido 40 a la empresa Air Liquid y ha recibido otros 22 respiradores no invasivos de Inditex y 49 donados por el BBVA.

Los ventiladores son claves para el tratamiento de infección pulmonar por coronavirus. Las neumonías acaban provocando insuficiencia respiratoria y el Gobierno ha encargado la compra de aparatos para distribuir en los territorios más colapsados. Madrid, Castilla-La Mancha y Cataluña son las autonomías más castigadas y con problemas de saturación de camas UCI.

Nuevos fármacos y la medicina tradicional para vencer el COVID-19 en Rusia

MOSCÚ (Sputnik) — Universidades e institutos de investigación del mundo entero se han sumado a una carrera frenética para hallar un remedio contra el coronavirus que se ha cobrado hasta el momento más de 70.000 vidas en todo el planeta.

Los investigadores de Rusia no han quedado al margen. En particular, los científicos de la Universidad Federal de los Urales desarrollaron el medicamento Triazide que acaba con las cepas de los virus de tipo ARN, como el nuevo coronavirus. El fármaco creado con la colaboración del Instituto Isaac Postovski de Síntesis Orgánica ya concluyó la primera fase de ensayos clínicos en voluntarios sanos.

El equipo también desarrolló el antiviral Triazavirin que actualmente está siendo probado en China.

La Universidad Federal de Kazán trabaja en una vacuna con una copia digital del virus. Los investigadores aseguran que requieren unos dos meses para sintetizar la vacuna con material genético, otro mes para comprobar que funciona en un cultivo celular, dos meses más para los ensayos en ratones y solo tras concluir las pruebas necesarias estará disponible para el público.

Ante la gran demanda de las mascarillas, un grupo de científicos de la Universidad Immanuel Kant de Kaliningrado halló la forma de elevar el nivel de protección de estos artículos recubriéndolas con una capa fina de iones de plata. Un metal apreciado por sus propiedades bactericidas y efecto antiviral. El equipo enviará en los próximos días un lote del nuevo producto denominado Silvermask a un centro de Novosibirsk para que se realicen pruebas antivirales.

Medicina tradicional

Los biólogos de la Universidad de Tomsk, situada en Siberia, a su vez, estudian las propiedades antivirales de la isatide, también conocida como hierba pastel o glasto. La raíz de esta planta de la medicina tradicional china se usó durante el síndrome respiratorio agudo severo (SARS) en China en 2003.

Los investigadores recomiendan mezclar la isatide, de flores pequeñas amarillas, con otras hierbas. El Jardín Botánico de la institución adelantó que podría producir el arbusto, de 60 a 80 cm de altura, en cantidades industriales en los campos siberianos.

La planta crece en China y también se cultiva en el oeste y sur de Europa.

La rusa R-Pharm prevé comenzar a producir medicamentos contra COVID-19

MOSCÚ (Sputnik) — La compañía farmacéutica rusa R-Pharm anunció su intención de comenzar a producir un fármaco contra COVID-19 dentro de un año, cuando finalicen los ensayos clínicos.

"Esperamos empezar a fabricar el medicamento en 12-18 meses", dijo a Sputnik el director general de la empresa, Vasili Ignátiev.

A finales de marzo, R-Pharm inició el proceso para obtener una patente internacional para su nuevo fármaco contra el coronavirus.

Ignátiev explicó que antes de comenzar la producción del medicamento, deberán concluir las pruebas clínicas, que constan de tres etapas.

"En la primera fase, en la que participan voluntarios sanos, se evalúa la seguridad del fármaco. En la segunda fase se ajusta la dosis y en la tercera se demuestra la eficacia clínica y la seguridad del producto", señaló.

El director general de la farmacéutica adelantó que el medicamento será eficaz contra el coronavirus pese a que este podría mutar.

"Como regla general, este tipo de virus es más agresivo en el inicio, y a medida que se transmite de un humano a otro, disminuye su virulencia", puntualizó.

Con el tiempo, indicó, la inmunidad al virus crecerá y no habrán brotes bruscos de la enfermedad.

"El problema de hoy es que nadie todavía ha desarrollado la inmunidad", apuntó.

R-Pharm, con presencia en Rusia, Alemania, Estados Unidos, Japón y otros países, desarrolla, produce y comercializa medicamentos avanzados, equipos de laboratorio y materiales médicos.

Una empresa de Rusia desarrolla un test de inmunidad al coronavirus

MOSCÚ (Sputnik) — El Centro de Genética y Medicina Reproductiva Genetico está desarrollando un test de anticuerpos para determinar si la persona ya está inmunizada frente al coronavirus, informó la empresa en un comunicado.

"El test detectará los anticuerpos y la inmunidad al patógeno y no el coronavirus, y permitirá identificar a las personas que ya superaron la enfermedad, incluidos los asintomáticos", destaca la nota.

La prueba también identificará a las personas que no se enfermaron y no tienen inmunidad al coronavirus.

"Los test ayudarán a los especialistas del Centro de Hematología a realizar investigaciones y en caso de éxito encontrar a las personas que ya habían estado enfermas y pueden donar sangre", dice la nota.

Se supone que los que ya se curaron podrán llevar una vida más activa y "salir de las sombras".

"Eso es importante sobre todo para los trabajadores médicos y otros que siguen trabajando pese a la pandemia", comentó el director del Centro Genético, Artur Isáev.

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