Libros Recomendados

alt

Grete Mautner*

El otro día, un periodista empleado por la plataforma de medios MuckRock, Curtis Waltman recibió una carta del Washington StateFusion Center que contenía un archivo que obviamente le había sido enviado por error. El archivo llamado "Efectos EM en el cuerpo humano" contenía esquemas de un arma psicotrónica experimental junto con informes detallados del efecto que este dispositivo tendrá en el cerebro humano.

Este incidente ha sido relatado en medios alternativos con una confirmación fáctica de que los servicios de inteligencia estadounidenses están trabajando arduamente para desarrollar armas que puedan interferir con la psique humana. El archivo mencionado anteriormente contiene información sobre la posibilidad de controlar a las personas de forma remota y la creación de mapas de un determinado cerebro.

Dichos informes no pueden describirse como sorprendentes en estos días, ya que se sabía hace unas siete décadas que la CIA había estado trabajando en el desarrollo de un programa de control mental denominado MK-Ultra. El propósito del estudio en cuestión fue desarrollar una herramienta efectiva para controlar los aspectos conscientes e inconscientes del cerebro humano.

Hoy, más de medio siglo después, tales armas psicotrónicas ya están en producción. Afecta al cerebro al alterar la psique, lo que resulta en patrones de conducta inesperados que muestra un individuo. Este nuevo siglo ha estado marcado por un nuevo enfrentamiento entre servicios especiales como guerras pasadas del área de conflicto físico al espacio de información, donde la victoria no se logra mediante la matanza y destrucción de activos, sino ejerciendo todo tipo de influencia en la psique del ser humano, en un intento de hacer que un individuo sea incapaz de formarse su propia opinión. En los EE.UU., más de 140 centros de investigación importantes participan en la consecución de este objetivo.

Es curioso que Washington no mantenga en secreto sus dudosos objetivos estratégicos inmediatos, ya que el Coronel Richard Szafranski anunciaría en 1994 en su artículo para la Revisión Militar de la Fuerza Aérea que el objetivo de desarrollar armas psicotrónicas es influenciar a un enemigo potencial en la destrucción de instituciones públicas y estatales, desencadenando disturbios masivos y la degradación de una sociedad hasta conseguiruna destrucción completa de un Estado.

El cerebro humano es una herramienta extremadamente compleja que permite a una persona comunicarse con otras personas y reconocer el mundo que lo rodea. La comunicación con el mundo exterior se lleva a cabo a través de los órganos sensoriales, todos controlados por el cerebro. Pero el cerebro humano no solo procesa las señales de los órganos sensoriales, sino que también es capaz de recibir impulsos de energía desde un campo de la información global.

El impacto de estos impulsos a distancia puede ser inducido a través de un equipo especial y eso no son solo las fantasías de novelistas de ciencia ficción, es una realidad. En realidad, se describen tres formas de amplificar los impulsos reconocidos por el cerebro humano: la psicotrónica, la electrónica y la onda de sonido. El concepto de influencia psicotrónica fue presentado por primera vez por un destacado escritor de ciencia ficción John Wood Campbell en su novela Cloak of Aesir hace más de medio siglo.

El concepto de influencia electoral se convirtió en el tema de numerosos estudios y publicaciones estadounidenses, ya que se han llevado a cabo una serie de experimentos en este campo. Con los años, se creó una gran variedad de generadores para influir en el cerebro humano. En particular, los generadores de campo de torsión a los que habitualmente se hace referencia como generadores psicotrónicos se han convertido en el tema de numerosos estudios en los EE. UU. Sin embargo, no se detuvo allí, ya que en 2001, la revista New Scientist publicó información de que los investigadores del Laboratorio Nacional de Los Alamos crearon un generador de microondas capaz de influir de forma remota en la psique humana. Según el informe, el Proyecto Bella Durmiente dio como resultado que los científicos pudieran influenciar en grupos de individuos. Sin embargo, este generador compartía una debilidad heredada de todos los emisores similares: era capaz de influir en individuos a un alcance extremadamente corto, no más de mil pies en condiciones ideales. Esto dio lugar a que los centros de investigación estadounidenses se encargaran de maximizar el alcance y el impacto de esos emisores. Además, hay pruebas de emisores de fotones-neutrinos que pueden hacer que esos dispositivos sean un arma mucho más potente. A diferencia de los emisores de sonido o electromagnéticos, los emisores de fotones y neutrinos podrían disfrutar de una permeabilidad y alcance prácticamente ilimitados. Será imposible esconderse de estos emisores, porque los modernos sistemas de defensa en forma de metal, hormigón armado o estructuras rocosas no son capaces de resistir el flujo fotón-neutrino, por lo que no pueden reducir su componente psicotrónico.

Es bien sabido que hoy los emisores son capaces de interrumpir dispositivos electrónicos montados en aviones, cohetes y barcos, así como dispositivos que interrumpen los impulsos electromagnéticos del cerebro humano, lo que puede dar lugar a su comportamiento impredecible y, por lo tanto, bajo ciertas condiciones, puede convertir a un individuo en una herramienta obediente.

En 1999, los estados de la OTAN adoptaron las denominadas armas no letales (NLW), entre las cuales se pueden encontrar generadores de infrasonidos, junto con emisores electromagnéticos de origen no nuclear. El uso de tales armas no está regulado por ningún acuerdo internacional. Pero parece poco probable que Washington esté genuinamente interesado en firmarlos, ya que este poder "democrático" no se privará de seguir probando estos sistemas.

Algunos recordarán que ya en 2007, informes en los medios comenzaron a aparecer señalando que Estados Unidos había estado probando nuevas armas psicotrónicas en Tbilisi. En aquel entonces, las fuerzas especiales georgianas dispersarían a la multitud de personas que protestaban contra el entonces presidente títere MikhailSaakashvili con cañones de agua, porras, gases lacrimógenos y balas de goma. Sin embargo, también usarían nuevas pistolas acústicas conocidas como Dispositivo Acústico de Alcance Medio (MRAD) fabricado por la compañía estadounidense InstaSol, que apoyó a la joven "democracia" georgiana. El principio del sistema MRAD se basa en potentes emisores acústicos que emiten sonido a la frecuencia de 2000 Hz, causando dolor y pánico en las personas. De acuerdo con varios informes, pacíficos georgianos que protestaban por las acciones antidemocráticas del régimen pro estadounidense se utilizaron como ratas de laboratorio ya que el MRAD se estaba empezando a probar en ese momento. Antes de Tbilisi, los "cañones acústicos" solo serían desplegados por Washington contra los militantes en Iraq.

Según diferentes expertos, en Georgia, EE.UU. ha probado al menos dos variantes de emisores relacionados con armas psicotrónicas. Se cree que esas fueron radiaciones de microondas destinadas a afectar la psique humana.

*investigadora y periodista independiente de Alemania

CANAL

 

elespiadigital.com
La información más inteligente