El pasado viernes 3 de agosto, el Consejo de Ministros siguió aplicando la técnica del “gota a gota” en la renovación de cargos emblemáticos, tanto políticos como institucionales. Una práctica que se muestra verdaderamente extraña y ya distante del 20-N que otorgó al PP el Gobierno de la Nación con mayoría parlamentaria absoluta, y no menos sorprendente a tenor de la grave situación de crisis en la que se encuentra inmerso el país.

Sea como fuere, y cuando se esperaba el nombramiento de un nuevo Secretario de Estado Director del CNI (SEDCNI), el Gobierno optó por renovar el segundo nivel del Servicio de Inteligencia, la Secretaría General. Su titular, que es de libre designación política y tiene rango administrativo de subsecretario, debe ser en cualquier caso “persona de reconocida experiencia y competencia profesional en el ámbito de la Inteligencia”, según se establece en el artículo 10.1 de la Ley 11/2002, de 6 de mayo, reguladora del CNI.

La persona nominada, Beatriz Méndez de Vigo y Montojo, sustituye en el cargo a Elena Sánchez Blanco, que desde hace tiempo tenía previsto un nuevo destino como jefa de la delegación del CNI en Washington. Se da la circunstancia, casi obsesiva, de que, con este nombramiento, ya son cuatro las mujeres que desde 2001 han ocupado de forma sucesiva la misma Secretaría General del Servicio de Inteligencia (con anterioridad ejercieron el cargo María Dolores Vilanova Alonso y Esperanza Casteleiro Llamazares).

La referencia de este nombramiento en el Consejo de Ministros del pasado viernes, se acompaña con una sucinta biografía de Beatriz Méndez de Vigo:

Nacida en 1958, es Licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid.

En 1983 ingresó en el Centro Superior de Información de la Defensa (CESID), donde prestó servicios como analista en la División de Inteligencia Exterior y trabajó en el Área de Relaciones con Servicios de Inteligencia de Europa, cuya jefatura también desempeñó. En 2002, ya en Centro Nacional de Inteligencia (CNI), fue nombrada jefe del Departamento de Relaciones con Servicios de Inteligencia y, mas tarde, ocupó otros cargos en la División de Contrainteligencia del CNI. Desde 2011 era representante del CNI ante los Servicios de Inteligencia de la República Federal de Alemania.

No obstante, los medios informativos han recalcado de forma inmediata el hecho de que la nueva Secretaria General del CNI sea hermana menor del actual Secretario de Estado para la Unión Europea, Íñigo Méndez de Vigo y Montojo, barón de Claret. Menos conocido es el hecho de que su progenitor, Íñigo Méndez de Vigo y del Arco, nieto del marqués de Atarfe y casado con Paloma Montojo y de Icaza, condesa de Areny, fue militar del Arma de Infantería, fallecido por infarto el 23 de mayo de 1982, a los 55 años y con el empleo de teniente coronel.

La condición aristocrática de la familia Méndez de Vigo – Montojo tuvo su máxima expresión en marzo de 1955, precisamente en el momento en el que los progenitores de Beatriz Méndez de Vigo y Montojo contrajeron matrimonio en la madrileña iglesia de San Jerónimo el Real. En ese enlace, en el que el contrayente vistió el uniforme de gala de capitán de Regulares, estuvo presente la flor y nata de la aristocracia del momento, acompañada por una extensa representación de ministros y altos cargos del régimen franquista, junto a conocidos generales y miembros del cuerpo diplomático: al coctel ofrecido en el claustro de la iglesia, engalanado con tapices y flores, asistió Carmen Polo de Franco, esposa del Jefe del Estado.

El entronque aristocrático-familiar de Beatriz Méndez de Vigo, la condición militar de su padre y, sobre todo, la relación de amistad que éste mantenía con Emilio Alonso Manglano, sobrino de Joaquín Manglano y Cucaló de Montull, barón de Cárcer, fue razón suficiente para que en 1983, recién licenciada en Derecho y sin más  experiencia profesional, ingresara en el CESID, donde siempre se valoró (incluso durante los gobiernos del PSOE) la buena relación personal que mantenía con la dirección del PP. Durante su dilatada carrera (casi 30 años de servicio) ha adquirido formación y experiencia suficientes para acometer su nueva responsabilidad al nivel de sus predecesoras en el cargo.

Otra circunstancia desapercibida por los medios informativos, es que el marido de Beatriz Méndez de Vigo, José Luis Ruiz-Navarro y Pinar, es miembro del Cuerpo de Letrados de las Cortes Generales desde 1983. En esa condición, a lo largo de los años ha desempeñado diversos puestos de responsabilidad en el Congreso de los Diputados: Director de Relaciones Interparlamentarias y de Estudios y Documentación; Secretario de la Asamblea del Consejo de Europa, de la Organización para la Seguridad y Cooperación Europea (OSCE) y de Unión Interparlamentaria; asesor jurídico de la Junta Electoral Central…

José Luis Ruiz-Navarro, que también cursó estudios de periodismo, ha estado adscrito como letrado a varias Comisiones del Congreso, ejerciendo al tiempo como profesor de Derecho Civil de la Universidad Complutense y de Derecho Comunitario en las Universidades San Pablo-CEU y Carlos III (en esta última también ha dado clases de Derecho Administrativo la actual vicepresidenta del Gobierno). Su actividad profesional le ha permitido mantener relaciones con políticos de todo el arco parlamentario, que a lo largo de los años ha llevado con bastante discreción, incluso con el entorno del PP.

Precisamente, es en el ámbito del Congreso de los Diputados donde se ha venido muñendo el nombramiento de Beatriz Méndez de Vigo como Secretaria General del CNI, ya en los últimos meses de la IX Legislatura, con Soraya Sáez de Santamaría de portavoz del Grupo Popular. Por ello, hay que disentir de la información publicada por “El País” (04/08/2012) insinuando que su nombramiento ha sido inducido por el SEDCNI, Félix Sanz, reflejando con ello que “sigue firme en el cargo”.

Cierto es que Félix Sanz conocía la disposición de Beatriz Méndez de Vigo para sustituir a Elena Sánchez y, sobre todo, su relación con la cúpula del PP, en particular con Sáenz de Santamaría, desde que, tras las elecciones del 20-N, Mariano Rajoy encargara a la vicepresidenta in pectore dirigir el traspaso de poderes entre el Gobierno saliente (del que formaba parte el propio Sanz) y el entrante. Pero la designación de la nueva Secretaria General del CNI no supone en modo alguno la reafirmación definitiva en el cargo del actual SEDCNI: se trata más bien de un proceso de relevos pactado con serenidad, en el que la nueva Secretaria General (con relaciones personales significativas) aun podría jugar bazas mayores a corto plazo.

El matrimonio Ruiz-Navarro – Méndez de Vigo tiene dos hijas: Marina, de 26 años y Carmen, de 23.

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